Skip to content

Infalibilidad Papal y la Fiesta de Pentecostés

LA INFALIBILIDAD DEL VERDADERO SUCESOR DE SAN PEDRO

   Conforme a las palabras de Nuestro Señor Jesucristo, San Pedro y sus legítimos sucesores reciben la asistencia especial del Espíritu Santo para preservarlos del error doctrinal como medio de defender la salud espiritual de la Santa Iglesia Católica:

«YO HE ROGADO POR TI PARA QUE TU FE NO FALLE; Y CUANDO HAYAS REGRESADO FORTALECE A TUS HERMANOS»

   Por esta razón el Sacrosanto Concilio Vaticano Primero definió el DOGMA DE LA INFALIBILIDAD PAPAL como una doctrina cierta de la Iglesia a lo largo de su existencia:

   “ASÍ EL ESPÍRITU SANTO FUE PROMETIDO A LOS SUCESORES DE PEDRO, NO DE MANERA QUE ELLOS PUDIERAN, POR REVELACIÓN SUYA, DAR A CONOCER ALGUNA NUEVA DOCTRINA, SINO QUE, POR ASISTENCIA SUYA (PROPIA), ELLOS PUDIERAN GUARDAR SANTAMENTE Y EXPONER FIELMENTE LA REVELACIÓN TRANSMITIDA POR LOS APÓSTOLES, ES DECIR, EL DEPÓSITO DE LA FE.”

Proclamación del Dogma de la Infalibilidad

   En el siglo XV ocurre el cisma del Protestantismo y se cuestiona la autoridad Papal, no sólo en lo temporal sino también en lo doctrinal. En 1870 el Concilio Vaticano I define dogmáticamente la infalibilidad Papal en la Constitución Dogmática sobre la Iglesia, Pastor Aeternus.

   La Epístola para la fiesta de Pentecostés se toma de Hechos de los Apóstoles y nos relata la maravillosa transformación que el Espíritu Santo operó en las almas de los Apóstoles cuando descendió sobre ellos en la forma de lenguas de fuego. Leemos en Hechos de los Apóstoles:

   “Y cuando los días de Pentecostés llegaban a su término, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo…” (Hechos 2:1-4)

   Y Dios Todopoderoso en Su infinita sabiduría de tal manera dispuso para que los Apóstoles recibieran el Espíritu Santo en Jerusalén al mismo tiempo que los judíos celebraban una de las tres grandes fiestas del Antiguo Testamento — la Fiesta de las Semanas (la fiesta de la recolección de la cosecha). Apenas hubo llegado el Consolador, el Espíritu de Verdad, sobre los Apóstoles, cuando valientemente salieron de su refugio “a predicar a todas las naciones” todo lo que Cristo les había mandado.

   En esta fiesta de Pentecostés, sería muy apropiado que reflexionáramos en la única y verdadera Iglesia de Jesucristo, aquella Iglesia con la que Cristo prometió estar todos los días, hasta la consumación del mundo, aquella Iglesia que tiene la perpetua Presencia del Espíritu de Verdad — aquella Iglesia llamada la Iglesia Católica. Qué tan importante es para nosotros claramente entender la naturaleza de la Iglesia Católica, especialmente en nuestros tiempos cuando la gran mayoría de la humanidad no “sufre la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonan maestros conforme a sus propias concupiscencias.” Qué tan importante es este conocimiento de la Iglesia en estos tiempos, cuando hay tanta confusión entre los que se llaman católicos. Un estudio detallado de unas de las propiedades de la Iglesia Católica, su infalibilidad, puede ayudarnos grandemente a reconocer dónde está hoy la Iglesia Católica y dónde no está.

   Antes que consideremos el atributo de la infalibilidad, debemos comprender qué es un atributo. Un atributo es una propiedad inherente en la misma naturaleza de una cosa y que fluye desde su misma naturaleza. Un excelente ejemplo es el agua. El agua tiene la propiedad de la humedad. La humedad es inherente en la misma naturaleza del agua; es imposible separar la humedad del agua. Existen tres atributos o propiedades en la Iglesia Católica: la infalibilidad, la indefectibilidad y la autoridad. Estas son inherentes en la misma naturaleza de la Iglesia Católica y no pueden separarse de ella.

   El atributo de la infalibilidad significa la inhabilidad e imposibilidad de que el Magisterio Docente yerre cuando enseña a la Iglesa universal sobre materias de fe y de moral. Como el Primer Concilio Vaticano enseñó:

   “Además, por fe divina y católica, debe creerse todo cuanto se contiene en la palabra escrita de Dios, o en la tradición, y que sea propuesto por la Iglesia como objeto de creencia divinamente revalado, ya sea por decreto solemne o en su enseñanza ordinaria y universal.”

   Los posesores de la infalibilidad son:

  • el Papa (el Papa es infalible cuando habla ex cathedra),
  • el Episcopado entero (la totalidad de obispos es infalible cuando proponen una enseñanza de fe o de moral para creencia de todos los fieles, ya sea asambleados en un concilio general o esparcidos por toda la tierra).

   Muchos ya están familiarizados con el concepto de la infalibilidad en los pronunciamientos ex cathedra del Papa y también en los decreto de un Concilio Ecuménico, pero no lo están con el concepto de la infalibilidad en “el magisterio ordinario y universal de la Iglesia.”

   ¿Qué es el magisterio ordinario y universal?

   Para una respuesta clara y concisa, leemos en Los Fundamentales del Dogma Católico, por el Dr. Ludwig Ott:

   “Los obispos ejercen su poder de enseñanza infalible de manera ordinaria cuando, en sus diócesis, en unión moral con el Papa, promulgan unánimemente las mismas enseñanzas sobre la fe y la moral. El Concilio Vaticano declaró expresamente que también las verdades de la Revelación propuestas como tales por el oficio docente de la Iglesia, ordinario y general, deben creerse firmemente con ‘fe divina y católica’ (d 1972). Mas los titulares del oficio docente de la Iglesia, ordinario y general, son los miembros de todo el episcopado esparcidos por toda la tierra. El acuerdo de los obispos en doctrina puede determinarse por los catecismos que publiquen, por sus cartas pastorales, por los libros de oración que aprueben, y por las resoluciones de los sínodos particulares. Un acuerdo moral general basta, pero en esto el asentimiento del Papa, como Cabeza Suprema del Episcopado, ya sea expreso o tácito, es esencial.”

   El objeto de la infalibilidad de la Iglesia es doble:

  • El objeto primario de la infalibilidad de la Iglesia son las verdades formalmente reveladas de la doctrina cristiana concerniente a la fe y la moral.
  • El objeto secundario de la infalibilidad de la Iglesia son verdades de la enseñanza cristiana sobre la fe y la moral, que no están reveladas formalmente, pero sí íntimamente conectadas con la enseñanza de la Revelación.

Incluidos en el objeto secundario de la infalibilidad están los siguientes:

  1. conclusiones teológicas;
  2. hechos dogmáticos;
  3. la disciplina general de la Iglesia;
  4. la aprobación de órdenes religiosas;
  5. la canonización de santos.

¿Por qué deben estas áreas ser objeto de la infalibilidad de la Iglesia?

Una excelente explicación se encuentra en La Iglesia de Cristo, por Monseñor G. Van Noort, S.T.D.:

“El carisma de la infalibilidad fue conferido sobre la Iglesia a fin de que pudiera piadosamente salvaguardar y explicar con certeza el depósito de la revelación cristiana, pudiendo así ser la maestra en todas las épocas de la verdad y de la vida cristiana.

“Es evidente por las promesas de Cristo que el magisterio, el oficio docente de la Iglesia, fue dotado de la infalibilidad para poder llevar a cabo su misión apropiadamente, esto es, salvaguardar reverentemente, explicar con seguridad y defender efectivamente el depósito de la fe.

“La seguridad del depósito requiere que se ahuyente o elimine efectivamente todo error que pueda oponérsele, aunque sea sólo indirectamente. Esto sería sencillamente imposible sin la infalibilidad en las materias arriba mencionadas.”

Aquí sería bueno para nosotros centrarnos en una explicación más detallada del objeto secundario de la infalibilidad, en el área disciplinaria general de la Iglesia.

De nuevo, leamos de La Iglesia de Cristo, de Van Noort:

“La infalibilidad de la Iglesia se extiende a la disciplina general de la Iglesia. Esta proposición es teológicamente cierta. Por el término “disciplina general de la Iglesia” se entiende todas aquellas leyes eclesiásticas aprobadas por la Iglesia universal para la dirección del culto y la vida cristiana.

“La imposición de mandatos pertenece no directamente al oficio docente, sino al oficio gobernante; las leyes disciplinarias son sólo indirectamente objeto de la infalibilidad, i.e., sólo por razón de la decisión doctrinal implícita en ella. Cuando los gobernantes de la Iglesia sancionan una ley, implícitamente hacen un doble juicio: 1. “Esta ley cuadra con la doctrina eclesiástica sobre la fe y la moral”; esto es, no impone nada que esté en conflicto con la sana creencia y los buenos valores. Esto equivale a un decreto doctrinal.”

“Prueba: 1. A partir del propósito de la infalibilidad. La Iglesia fue dotada de la infalibilidad para poder salvaguardar la doctrina entera de Cristo y ser una maestra confiable a todos los hombres en la vida cristiana. Pero si la Iglesia pudiera equivocarse en la manera indicada, cuando legisla para la disciplina general, ya no sería ni fiel guardiana de la doctrina revelada ni maestra confiable de la vida cristiana. No sería guardiana de la doctrina revelada, pues la imposición de una ley viciosa sería, de hecho, equivalente a una errónea definición de doctrina; todos naturalmente concluirían que lo que la Iglesia ha ordenado cuadra con la sana doctrina. No sería maestra de la vida cristiana, pues por sus leyes induciría a la corrupción en la práctica de la vida religiosa. 2. A partir de la declaración oficial de la Iglesia, la cual estigmatizó como ‘al menos errónea’ la hipótesis ‘de que la Iglesia pudiera establecer disciplinas que fueran peligrosas, dañinas, y conducentes a la superstición y al materialismo.’”

“El bien conocido axioma, Lex orandi est lex credendi (La ley de la oración es la ley de la creencia) es una aplicación especial de la doctrina de la infalibilidad de la Iglesia en materia disciplinaria. Este axioma dice en efecto que las fórmulas de oración aprobadas para uso público en la Iglesia universal no pueden contener errores contra la fe o la moral.”

La razón para esta larga explicación acerca de la propiedad de la infalibilidad, es que es el argumento más fuerte contra la iglesia conciliar del Concilio Vaticano II.

Pues, ¿cómo podía la Iglesia Católica enseñar fiel, consistente e infaliblemente la misma fe por 1900 años, y de repente proponer, durante el Segundo Concilio Vaticano, las falsas doctrinas previamente condenadas por Papas y Concilios (viz., ecumenismo y libertad religiosa)? ¿Cómo podía la Iglesia Católica continuamente renovar el Sacrificio incruento del Calvario en la Santa Misa, y luego abruptamente sustituirla con un “memorial” luterano de la última Cena? ¿Cómo podía la Iglesia Católica en sus leyes legislar tan firmemente contra la mezcla de credos y la intercomunión, ya que esto fomentaría indiferentismo religioso, y luego inesperadamente abrogar estas leyes y permitir estas acciones?

¿Hemos de suponer que el Espíritu Santo, el Espíritu de Verdad, ha súbitamente cambiado de parecer y permitido contradicciones en materias de Fe, de la Misa, y de sus leyes universales? ¿Hemos de suponder que Cristo repentinamente abandonó a Su Iglesia y la dejó caer en el error y la herejía?

Aún así, es precisamente el tema de la infalibilidad que divide hasta a los que se llaman católicos tradicionales. Algunos católicos tradicionales rechazan los errores del falso ecumenismo y de la libertad religiosa del Segundo Concilio Vaticano, el nuevo memorial protestante de la Última Cena — el Novus Ordo Missae— y las herejías del Nuevo Código de Derecho Canónico (1983), pero insisten todavía que los mismos autores de estos errores son los representantes de Cristo aquí en la tierra. En realidad, dicen que el Magisterio Viviente de la Iglesia ha errado y llevado a la mayoría de los católicos al error, y que además continúa errando. Tal conclusión no es más que la negación de la infalibilidad de la Iglesia.

No puede haber duda de que la iglesia conciliar ha errado. No solamente en la conclusión del Concilio Vaticano II, en 1965, sino también en los últimos treinta años de su magisterio universal y ordinario. ¡Más claro no se puede — esta iglesia conciliar no es la Iglesia Católica!

Como enseñó el Papa León XIII en Satis Cognitum:

“Si el magisterio viviente pudiera de alguna forma equivocarse — seguiría una evidente contradicción, pues entonces Dios sería el autor del error.”

Y también el Primer Concilio Vaticano (1870), en la constitución dogmática, Pastor Aeternus, reafirmó la enseñanza del Cuarto Concilio de Constantinopla:

“Y su verdad ha sido probada por el curso de la historia, ya que en la Sede Apostólica la religión Católica siempre se ha mantenido pura, y su enseñanza santa.”

Y de nuevo, en la misma constitución dogmática:

“Ciertamente, esta fue la doctrina apostólica que sostuvieron todos los Padres, y que reverenciaron y siguieron los santos Doctores ortodoxos. Pues claramente comprendieron que esta Sede de San Pedro siempre permanece sin mancha de error…”

Mons. Mark Antony Pivarunas CMRI

25 comentarios leave one →
  1. E. Mario permalink
    abril 7, 2013 6:13 pm

    El presente post lo deberían leer con suma atención algunos distraídos o ingenuos del Nacionalismo Católico.

    LA SALETTE

  2. johan permalink
    octubre 9, 2013 1:27 pm

    me parece q todo esta bien pero deben explicar claramente mediante la palabra d Dios el por q adorar imagenes y santos . por q hasta ahora me parece q eso esta explicitamente y tajantemente prohibido por DIOS

    • octubre 9, 2013 5:30 pm

      johan.

      Los católicos no adoramos imágenes ni santos.

      Lo que prohibe Dios es dar culto de latría, adoración debida sólo a Él, a cualquier ser creado. Pero nunca prohibe que las imágenes de santos sean veneradas, por eso el Arca de la Alianza tenía dos ángeles, y eran sagradas y veneradas por los israelitas.

      Las puedes ver aquí, aquí y aquí.

      Unidad en la Verdad

    • Majo permalink
      octubre 4, 2015 9:37 am

      La palabra de Dios dice que hay mandamientos
      En el antiguo testamento hay uno de ellos que se refiere a imágenes o ídolos sea en el cap. de Exodo como en el cap. de Deuteronomio cuando Dios todopoderoso sacaba a su pueblo de Egipto que era esclavo y en total si usted suma hay más de 600 leyes o disposiciones y no es solamente una la de imagenes. ¿Usted debe salir de Egipto, o vive en el segundo Testamento? . Cuando las personas leen la Biblia deben preguntarse eso ¿Estoy viviendo en el primer pacto o en el segundo y único Verdadero?

      Y el libro de san Juan Apocalipsis lo aclara: santos son los que guardan los mándamientos de Dios y tienen el testimonio o testifican a Nuestro Señor Jesucristo Y en ningun mandamiento del antiguo testamento se menciona al Hijo nuestro Salvador porque aun no había llegado el tiempo de la redención, determinado por su Padre Bendito.

      ¿Qué es un ídolo entonces? un falso dios o diosa, lo que no es el verdadero Dios, y el Verdadero es nuestro Dios, por eso usted dice Gloria al Padre y al Hijo y al Espírtu Santo Santo como era en un principio, ahora y siempre. Amén. Ese es el único y verdero Dios al que debemos adorar. y adoran sus ángeles. La respuesta a todo el que cuestione y pretenda hacerlo vivir en en pactos antiguos sean mosaicos o sean noaídicos, (tradiciones de hombres) es teológica. Uno solo nos sacó del reino de las tinieblas y nos traslado al reino de la luz y la vida y su Nombre es Jesucristo, el camino y la verdad y la vida.

      Unidad en la Verdad

    • Miguel de San Miguel permalink
      octubre 4, 2015 3:08 pm

      Johan,
      rezar a los santos no es adorarlos. Les pedimos que oren por nosotros como podría pedírtelo un amigo a ti. Ellos están en el seno de Dios, que no es Dios de muertos sino de vivos.

      Del mismo modo que tú tienes fotos de tus personas queridas, nosotros tenemos imágenes de los santos, que nos son muy queridos. A mí me gusta imaginar a San Antonio con el niño Jesús en brazos, a San Francisco con los pajaritos o a Santa Teresa tocada por el Espíritu Santo en forma de Paloma. Nada de ofensivo hay en esto, al contrario, con las imágenes se expresa amor y veneración a aquellos que más perfectamente aman a Dios. Honramos a los santos por amor a Dios, ¿qué te habías pensado?

      Si puedes honrar a cualquier persona ¡con cuánta más razón a los santos de Dios! Y esto puede hacerlo como al honrar a otras personas: con una canción, una poesía o cualquier otro modo expresivo, por ejemplo una imagen. Nuestros talentos son muy diversos y nada malo hay en emplearlos para amar de cualquier modo, ya que el origen y el destino de todo amor es su misma fuente o sea el Señor.

      Hacemos muchos honores especialmente a la Virgen María porque es nada menos que el tabernáculo vivo de Dios. ¿Acaso el Arca de la Alianza no era un objeto más santo del mundo por residir Dios en él? Pues Dios también ha residido en el vientre de la Virgen. Y si Dios honró a la Virgen como a ningún otro ser humano, ¿no debes honrarla tú?

  3. octubre 10, 2013 8:37 pm

    El argumento protestantoide de “adorar imagenes” es el único que tiene que esgrimen para atacar la verdadera fe…… pero lo más vergonzo es que católicos no sepan defender su fe frente a argumentos tan ignorantes como este. Como decía mi bisabuelo: “católico ignorante, seguro protestante”

    • octubre 11, 2013 2:17 pm

      Vincit,
      Tu abuelo y tú tienen toda la razón.
      Y parte de esa ignoracia culpable de los católicos es querer rebatir los argumentos protestantes con argumentos protestantes, olvidando que la Revelación tiene también por fuente la Tradición Apostólica y que las Sagradas Escrituras sólo pueden entenderse REALMENTE a la luz de la Doctrina Cristiana.

    • Miguel de San Miguel permalink
      octubre 4, 2015 3:14 pm

      Bueno, pues hay que informar a los ignorantes por caridad. Causa pena verlos dar tumbos de secta en secta a cada cual más estrafalaria.

  4. octubre 12, 2013 8:02 pm

    @Alicia:Ciertamente, es más no debemos ponernos al nivel de los herejes, en este caso los protestantes; porque cuando uno esgrime la Tradición. Dogmas, Patrística, quedan en un estado de letargo intelectual-espiritual, que difícilmente podrán entender la verdadera Doctrina cristiana.

    Lo resumo en una frase lo que lepasa a uno cuando se pone a nivel de ellos: “Nunca discutas con un necio. Te hará descender a su nivel y ahí te ganará por experiencia”. Mark Twain.

  5. tomás permalink
    noviembre 4, 2013 5:08 pm

    Un excelente artículo. Debe ser leído por todos aquellos que piensan que el Papa solamente es infalible cuando – una vez al siglo – define solemnemente un dogma de Fe.

  6. Fred permalink
    abril 25, 2014 12:43 pm

    Cuanto odio y error hay en toda esta página. Nada de lo que aquí se dice va de acuerdo a las Escrituras, única autoridad y fuente de conocimiento acerca de Dios. Que nuestro Dios Padre Todopoderoso tenga piedad de tanto odio amargo propagado aquí.

    • abril 26, 2014 12:48 pm

      No Fred.

      La otra fuente de la Revelación es la Sagrada Tradición Apostólica. Y tan necesaria es que si no se cuenta con ella las Escrituras serían letra muerta.

      Por eso las propias Escrituras lo señalan al final del Evangelio; que serían necesarios miles de libros para escribir todas las cosas que Jesús enseñó a los apóstoles.

      Unidad en la Verdad

    • Miguel de San Miguel permalink
      octubre 4, 2015 3:28 pm

      Fred, en las mismas Escrituras se citan las palabras del Señor: “Id y predicad…”.
      No dijo que escribieran sino que predicaran el Evangelio, curaran y expulsaran demonios.

      Pues bien, los apóstoles obedecieron a Cristo, predicaron y así se hizo la Iglesia, ésta Iglesia de Cristo que perseguís Satanás y vosotros.

      Como ignorante sigues al sádico máximo Lutero en la idolatría bíblica pero la ignorancia no es lo mismo que la inocencia. Si buscas la Verdad con mayúsculas, empieza a buscar la verdad pequeña de los hechos históricos.

      ¡Y si te va tanto en la Biblia, aprende al menos griego! Porque los protestantes no leéis la Biblia sino unas traducciones tan sectarias como asesinos que idearon vuestras doctrinas. He llamado “asesinos” a vuestros fundadores y si dudas que lo fueran. Aprende historia primero y luego veremos si estás apto para enseñar a alguien.

  7. 2 Tesalonicenses 2 permalink
    abril 11, 2015 9:27 am

    Redacción, busco algún sitio que me pueda enseñar a rezar el Santo Rosario al modo tradicional, y digo tradicional porque Juan Pablo II propuso nuevos misterios en la Carta Apostólica “Rosarium Virginis Mariae” (16-10-2002.)

    • abril 11, 2015 12:57 pm

      Si quieres abundar en el tema puedes leer el Secreto Admirable del Santo Rosario de San Luis María Grinion. Pero antes de, la fórmula tradicional es:

      1. “Ave María purísima, sin pecado original concebida” y persignarse
      2. Acto de contrición perfecta
      3. Lectura y meditación de los 15 misterios. Un Padre Nuestro y 10 Aves Marías en cada misterio, así como la jaculatoria “Oh Jesús mío perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia”.
      5. Al final de los misterios un Padre Nuestro, las tres salves
      6. La recitación de las Letanías de la Santísima Virgen (sin las modificaciones de Wojtyla de “Hija de Sión” y esas…)
      7. Dedicación del Santo Rosario
      8. “Ave María purísima, sin pecado original concebida” y persignarse

      Unidad en la Verdad

    • Miguel de San Miguel permalink
      octubre 4, 2015 4:24 pm

      2 Tesalonicenses 2,
      Rezar los tres misterios como se te recomienda aquí correctamente es para pequeños campeones de la oración. Esto requieres unas dos horas diarias: demasiado tiempo si no oras mucho así que puedes empezar por la lectura recomendada y con un solo misterio al día.

      Para el rosario necesitas ante todo amor pero también disciplna porque a veces el sentimiento falta y entonces necesitamos recurrir al sentido del deber piadoso.

      El rosario puede entenderse de muchos modos pero ante todo es una escuela de la vida espiritual, de sabiduría y de teología, pues en el rosario se contiene en resumen toda la fe católica. Si todos los días confiesas tus pecados como está prescrito, debes reparar en ellos… ¿te imaginas cuál es la consecuencia? Lo mismo cabe decir del Credo: al recitarlo, meditas sobre las verdades de la fe conscientemente… Interiorizar el Credo puede requerir años, incluso toda la vida porque constantemente se añade algo a lo ya sabido. De los misterios propiamente dichos cabe decir lo mismo. Tan sólo la corona del Señor tienes muchas espinas y conocerás algunas de ellas pero morirás sin haberlas probado todas… Así se puede decir de todo lo demás: no podrás agotar la sabiduría del Santo Rosario en toda la vida a no ser que el Señor te ilumine como a los santos… Y me sospecho que eso mismo debe pasar si rezamos de todo corazón.

      Eso sería mucho esperar, pero no pequeños milagros. Una bendición especial del rosario es el fortalecimiento del espíritu. Si todos los días lo practicas, tu concentración mejorará con los años de modo que con cada rezo te sumergirás en el tiempo sagrado cada vez más profundamente… y esto es como un pequeño bautismo. El rosario es un huerto que, si se cultiva, florece, y un remanso de paz..

      Uy, creo que cualquiera podría escribir un libro sobre sus experiencias con el rosario. ¡Hay personas que lo rezan varias veces al día! Pero estas personas son tan humildes que hablan poco… Yo les siso lo que puedo pero no suelen soltar prenda y esa es la respuesta: una humildad conmovedora. ¡Ay qué poco sé del rosario!

      ¿A qué dedicarás los tuyos? Intenta ser generoso… así será una escuela de generosidad. También puedes dedicarlo simplemente a Dios, en muestra de amor y gratitud… y entonces el rosario se convierte en un solo acto de adoración. No es posible decir todas las bendiciones de este bendito rezo. Alabado sea Dios.

      Recomiendo practicar además la “oración de Jesús”, también llamada “oración del corazón”, que cultivan mucho los ortodoxos y ha sido venerada en la tradición romana (nada menos que San Francisco la practicaba). A los romanos les desagrada que considere esta meditación tan valiosa como el rosario pero no dudo ni un instante que así es. Si además del rosario se conoce y honra esta tradición, las bendiciones no se pueden hacer esperar. ¡Qué pena que sólo muy pocos conozcan la oración de Jesús! ¡Qué desgracia que un tesoro tan grande quede sin descubrir! Te Puedes informarte sobre ella en la red o escribirme si deseas más informaciones. Para mí es una alegría poder informar.

      ¡Felicidades por decidirte a rezar el rosario, no te eches atrás!

  8. Miguel de San Miguel permalink
    octubre 4, 2015 6:03 pm

    San Pedro se equivocó después de pentecostés; dio mal ejemplo pastoral y buen ejemplo de humildad al dejarse amonestar por San Pablo.

    FC: luego de recibir al Espíritu Santo, tal como lo pidió Jesucrsito, San Pedro no se equivocó jamás en una definición doctrinal. Y San Pablo fue el primero en obedecer y venerar la definición petrina en cuanto a la no circuncisión de los gentiles catecúmenos y bautizados.

    La que tú afirmas es la clásica herejía de los veteros, rechazada y condenada desde el Concilio Vaticano en 1870.

    Esta es la realidad prosaica, no la inflación dogmática y teológica que nos entretiene.

    FC: ésa es tu prevaricación.

    Al papa se le debe lealtad y obediencia; si hace falta hasta la muerte.

    FC: te contradices, ¿por qué se le había de someter todo católico en materia de Fe si es tan falible como cualquiera?. Y encima no eres capaz de ser leal ni obediente en los dogmas…

    A un simple sacerdote especialmente como confesor debemos considerarlo como al mismísimo Cristo.

    FC: sólo en proporción a su ministerio, no como a un Papa.

    Esta es la doctrina, sabia y sana, todo lo demás es escolastica inservible: la manía de seccionar un pelo longitudinalmente en cuatro partes.

    FC: la Escolástica que tú llamas “inservible” es la sana doctrina que fue ordenada por los papas y los santos, desde hace 8 siglos… y es lo más odiado por Lutero y los esbirros de la Sinagoga.

    ¡Dialéctica pura! Dicho con otras palabras: el pecado de Adam. No digo que algún principio no haga falta, ¡pero no cientos y cientos de artículos de fe son un solo pecado!

    FC: no son cientos, son solamente doce y sus derivados.

    ¡Siglos de teología para lo estamos viendo! Para que un chorizo con patas blasfeme en lunfardo contra Dios mientras los teólogos hacen viento con las orejas.

    FC: siglos de Tradición, y sólo medio siglo de Modernismo, como el tuyo, en la Vaticueva.

    La doctrina vivifica y la dogmática es su sarcófago, éste es el hecho notorio que nadie se atreve a decir.

    FC: mientes, Lutero lo dijo mucho antes que tú.

    El dogma es la sal que pierde su sabor y de nada vale añadir uno tras otro. Me admira que católicos piadosos pierdan el tiempo con estas cosas de la teología.

    FC: en realidad el Dogma Cristiano te provoca odio, te consume y no los puedes evitar…

    Esto mismo nos decía con palabras de santo el Kempis: “¿De qué vale conocer el dogma de la Santísima Trinidad si la ofendemos?” ¿Pero quién se acuerda de él en su patria? Quizás un par de viejos devotos. Los demás se entretienen con Rahner, Ratzinger, Blumhardt, Dölger, von Hildebrand, Jaspers y una interminable lista de cotorras.

    FC: y le respondemos a Kempis (quien no fue canonizado): vale para saber que ofendimos a Dios, un Ser pleno de Perfección, Bondad y Justicia infinitos. Y así, reconociendo a Quién ofendemos, sentir un profundo dolor por haberlo ofendido. Para eso sirve conocer el Dogma.

    ¡Charlatanes, hemanos! Todo el zoológico completo de monos sabios no vale lo que un buen cura de pueblo. Hasta aquí nos ha traído esta infernal jauría. A ver si escarmentamos.

    FC: pobre prevaricador, obstinado y cegado por la rabia contra la Verdad, estás cavando la tumba de tu fe y todo lo demás…

  9. Miguel de San Miguel permalink
    octubre 4, 2015 6:27 pm

    Según el sedevacantimo el dogma es puro reflejo de la santa doctrina y, por ende, sagrado. Ahora bien, si la Iglesia Conciliar demuestra que se equivoca, ¡no es Iglesia!

    FC: eso no dicen los autonombrados “sedevacantistas”; ellos afirman que la sede papal está vacante. Pero los papas, y nosotros con ellos, afirmamos que la Sede Romana ha sido usurpada, al igual que todas las sedesepiscopales; tú mismo así lo señalas, aunque en forma contradictoriamente selectiva.

    Señalar eso no hizo “sedevacantistas” a San Bernardo y San Norberto en 1131. Tampoco a Santa Catalina de Siena durante el Gran Cisma de Occidente; simplemente fueron católicos.

    Pues bien, esto que estamos viviendo, la Bergogliada, viene de muy viejos polvos. Si no es así, que se responda fehacientemente a este pregunta:

    ¿Todos los dogmas son imprescindibles para mantener la unidad de la Iglesia y para la salvación de las almas?

    FC: te responde la Iglesia en el Sacrosanto Concilio General Vaticano Primero: Dogma es “toda verdad que ha de ser creída fide divina et catholica todo lo que está contenido en la palabra de Dios escrita o transmitida y que ha sido proclamado por la iglesia como algo que hay que creer como formando parte de la divina revelación o con un juicio solemne o con el magisterio ordinario y universal” (DS 3011)”

    ¡Pues fuera con todo el lastre prescindible!

    FC: y te responde San Francisco respecto a los dogmas: “Habrá tantas y muy graves opiniones y cismas en el pueblo, entre los Religiosos y el Clero, que si no fuesen acortados esos días, según la palabra evangélica (de ser posible), serían engañados aún los mismos elegidos, si en medio de tan gran tempestad no fuesen sostenidos por la inmensa misericordia de Dios. “

    Ahora bien, si se sostiene que todos los dogmas son imprescindibles para la salvación de las alma, me tengo que morir antes de tiempo, ¡de la risa! Porque resulta que no hay católico en el mundo que se conozca todos los artículos dogmáticos de fe (bueno Ratzinger y pocos más, que ya vemos de qué nos han valido).

    FC: pues muérete como Dios quiera… pero de Dios y sus Palabra nadie se carcajea sin pagarlo.

    Para salvarse no hace falta ni saber leer. Por tanto, ni sedevacantismo ni papismo ni irreverencia contra el papa (si lo hubiera).

    FC: por eso te llamamos prevaricador (quien pervierte e incita a alguien a faltar a las obligaciones de su oficio o religión.) y hereje; si tú niegas, como lo haces, un dogma de Fe a conciencia, sí te puedes condenar por hereje.

    Si un católico niega un dogma en forma obstinada, se puede condenar por hereje. Si desconoce un dogma de Fe sin culpa propia, no peca; peri si la ignorancia es voluntaria y negligente (ignorancia vencible), sí se puede condenar.

    Si además de hereje, el obstinamiento tuyo llega a incitar a otros a faltar a las obligaciones de su religión, como es el de conocer la Doctrina y creer con fe católica los dogmas, entonces atraes sobre ti penas mayores.

    Lo que necesitamos es conversión, piedad, oración, mantenernos unidos en lo esencial.

    FC: si no conoces a Dios y a su Iglesia no puedes amarla, por eso es crucial la instrucción en los Dogmas y la Moral.

    Y lo esencial es Cristo, Su bondad, Su heroísmo, Su grandeza y majestad.

    FC: Y todo lo que Jesucristo predicó. De lo contrario eres un falso cristianos, un falso seguidor de su palabra y enseñanzas.

    Con papa o sin papa, no somos sin Rey. Y él nos avisó a tiempo: que se iría y nos pediría cuentas al volver. Dejó de jefe a quien más lo amaba. ¿Quien ama más a Cristo entre nosotros?

    FC: dejó de Jefe a quien Su Padre decidió, porque el amor de San Juan era mayor, y se lo demostró al pie de la Santa Cruz.

  10. Juan permalink
    febrero 23, 2016 6:27 am

    Aùn no ha dicho que este artículo es obra del obispo Pivarunas. Apropiarse de algo que no le pertenece dice poco a favor de usted…

    • febrero 23, 2016 10:27 am

      Juan.

      Sí reconocemos las palabras del insigne obispo Monseñor Mark Anthony Pivarunas, quien por cierto las tomó de otros autores debidamente citados por él y por nosotros.

      Unidad en la Verdad

  11. Lizeth permalink
    abril 2, 2016 7:51 pm

    Esta pagina es rarisima. No me parece nada de catolico no estar en union con el Santo Padre Francisco. Y expresarse tan mal de los anteriores Papas. Debe estar elaborada por lobos con piel de oveja.Ademas de llamar a la Madre Teresa como una monja posesa. Todo esto me parece estar dictado por alguien mas, que no es de Dios.

    • abril 5, 2016 5:35 pm

      lizetita.

      A nosotros nos nos parece nada católico estar en unión de un hereje manifiesto y evidente, falso pastor, falso papa y promotor de protestantes, divorciados y sodomitas.

      Nosotros no somos quienes llamamos a Agnes Bouxiaia monja posesa, fueron los propios ministros de la neo iglesia quienes la sometieron a un exorcismo.

      Unidad en la Verdad

  12. Peregrino permalink
    junio 20, 2016 5:43 am

    Desde su punto de vista, cómo alcanzaremos los cristianos la unidad ?

    • junio 20, 2016 12:24 pm

      Peregrino.

      La verdadera unidad no es unanimidad.

      La única manera de ser cristiano es en la Verdad. Y no es nuestro punto de vista, así lo enseñó Jesucrsito.

      Unidad en la Verdad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: