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Del Libro de Gomorra. Condenas contra la sodomía según San Pedro Damián y Santa Catalina de Siena

febrero 24, 2019
Sodoma y Gomorra

La destrucción de Sodoma y Gomorra a causa del pecado contra Dios y contra natura. 

Dios a Santa Catalina de Siena:

Ese pecado desagrada a los mismos demonios, a los que esos desgraciados han hecho sus señores. Tan abominable me es ese pecado contra la naturaleza, que sólo por él se hundieron cinco ciudades como resultado de mi juicio, al no querer mi divina justicia sufrirlas más; que tanto me desagradó ese abominable pecado”.

San Pedro Damián

[Del Liber Gomorrhianus. Traducción: El brigante]

Este vicio no puede compararse en absoluto con ningún otro, pues a todos los supera enormemente. Este vicio es la muerte del cuerpo, perdición del alma; infecta la carne, apaga las luces de la mente, expulsa al Espíritu Santo del templo del corazón, hace que entre el diablo fomentador de la lujuria; induce al error, hurta la verdad de la mente, engañándola; prepara trampas al que camina, cierra la boca del pozo a quien en él cae; abre el infierno, cierra las puertas del Paraíso, transforma al ciudadano de la Jerusalén celeste en habitante de la Babilonia infernal: secciona un miembro de la Iglesia y lo arroja a las codiciosas llamas de encendida Gehenna.

Este vicio busca abatir los muros de la patria celeste y busca reedificar lo que fueron incendiados en Sodoma. Es algo que atropella la sobriedad, que asesina el pudor, que degüella la castidad, que destroza la virginidad con la hoja de una repugnante infección. Todo lo ensucia, todo lo ofende, todo lo mancha y como no tiene en sí nada de puro, nada exento de indecencia, no soporta que nada sea puro. Como dice el apóstol, “todo es puro para los puros, pero para los infieles y contaminados nada es puro” (Tito 1, 15). Este vicio expulsa del coro de la familia eclesiástica y obliga a rezar con los endemoniados y con aquellos que sufren a causa del demonio; separa el alma de Dios para unirla al Diablo.

Esta pestilentísima reina de los sodomitas convierte a quienes se someten a su ley en torpes para los hombres y odiosos para Dios. Exige hacer una abominable guerra contra el Señor, militar bajo las insignias de un espíritu absolutamente malvado; separa del consorcio de los ángeles y con el yugo de su dominación extraña al alma de su nobleza innata. A sus soldados les priva de las armas de la virtud y los expone, para que sean traspasados, a los dardos de todos los vicios. Humilla en la iglesia, condena en el tribunal, corrompe en privado, deshonra en público, roe la conciencia con un gusano, quema la carne como el fuego, empuja a satisfacer la lujuria, y por otro lado teme ser descubierta, mostrarse en público, que los hombres la conozcan. El que mira con aprensión a su mismo cómplice en la perdición, ¿qué no podrá temer?

[…]

La carne arde con el fuego del deseo, la mente tiembla helada por la sospecha, y el corazón del hombre infeliz hierve como un caos infernal: todas las veces que le golpean las espinas del pensamiento, en un cierto sentido, viene torturado con los tormentos del castigo. Una vez que esta venenosísima serpiente ha hincado sus dientes en un alma desgraciada, la pobrecita pierde inmediatamente el control, la memoria se desvanece, la inteligencia se oscurece, se olvida de Dios y hasta de sí misma. Esta peste expulsa el fundamento de la fe, absorbe las fuerzas de la esperanza, destruye el vínculo de la caridad, elimina la justicia, abate el vigor, retira la temperancia, mina el fundamento de la prudencia.

¿Qué debo añadir todavía? En el momento en el que ha desterrado del escenario del corazón humano la lista de todas las virtudes, como quebrando los cerrojos de las puertas, hace entrar en él la bárbara turba de los vicios. A este se le aplica con exactitud aquel versículo de Jeremías (Lament 1, 10) que trata de la Jerusalén terrena: “El enemigo echó su mano a todas las cosas que Jerusalén tenía más apreciables; y ella ha visto entrar en su santuario a los gentiles, de los cuales habías tú mandado que no entrasen en tu iglesia”

El que es devorado por los ensangrentados colmillos de esta famélica bestia, es mantenido lejos, como por cadenas, de cualquier obra buena, y es instigado sin freno que lo contenga, por el precipicio de la más infame perversión. En cuanto se cae en este abismo de total perdición, ipso facto se destierra de la patria celeste, se es separado del Cuerpo de Cristo, rechazados por la autoridad de toda la Iglesia, condenados por el juicio de los Santos Padres, expulsados de la compañía de los ciudadanos de la ciudad celeste. El cielo se vuelve como de hierro, la tierra de bronce: ni se puede ascender a aquél, pues se está lastrado por el peso de crimen, ni sobre aquella podrá por mucho tiempo ocultar sus maldades en el escondrijo de la ignorancia. Ni podrá gozar aquí cuando está vivo, ni siquiera esperar en la otra vida cuando muera, porque ahora deberá soportar el oprobio del escarnio de los hombres y después los tormentos de la condenación eterna.

[…]

¡Lloro por ti, alma infeliz entregada a las porquerías de la impureza, y te lloro con todas las lágrimas que poseo en mis ojos! ¡Qué dolor!

[…]

Compadezco a un alma noble, hecha a imagen y semejanza de Dios y comprada con la Preciosísima Sangre de Cristo, más digna que los grandes edificios y ciertamente más digna de ser antepuesta a todas las construcciones humanas. Por eso me desespera la caída de un alma insigne y por la destrucción del templo en el que habitaba Cristo. Deshaceos en llanto, ojos míos, derramad ríos abundantes de lágrimas y regad, lúgubres, las gotas con un llanto continuo! “Derramen mis ojos sin cesar lágrimas, noche y día, porque la virgen, hija del pueblo mío se halla quebrantada por una gran aflicción, con una llaga sumamente maligna” (Jer. 14, 17). Y ciertamente la hija de mi pueblo ha sido golpeada por una herida mortal, porque el alma, que era hija de la Santa Iglesia ha sido cruelmente herida por el enemigo del género humano con el dardo de la impureza; y a ella, que en la corte del rey eterno era suavemente alimentada con la leche de los sagrados parlamentos, ahora se la ve tumbada, tumefacta y cadavérica, mortalmente infectada por el veneno de la libido entre las cenizas ardientes de Gomorra. “Aquellos que comían con más regalo han perecido en medio de las calles; cubiertos se ven de basura los que se criaban entre púrpura” (Lam. 4, 5). ¿Por qué? El profeta prosigue y dice: “Ha sido mayor el castigo de las maldades de la hija de mi pueblo que el del pecado de Sodoma; la cual fue destruida en un momento” (Lam. 4, 6). Y ciertamente la maldad del alma cristiana supera el pecado de los sodomitas, porque cada uno peca tanto más cuanto más rechaza los preceptos de la gracia evangélica: el conocimiento de la ley evangélica lo fija, para que no pueda encontrar remedio con ninguna excusa. ¡Helas!, alma desgraciada, ¡helas! ¿Pero porque no te das cuenta de la altura de la dignidad de la que has caído y de cómo te has despojado del honor de una gloria y de un esplendor inmenso?

[… ]

Y tú dices: “Soy rico, y estoy enriquecido, y no tengo necesidad de ninguna cosa; y no conoces que tú eres un desventurado y miserable y pobre y ciego y desnudo” (Ap. 3,17). ¡Infeliz, date cuenta de qué oscuridad ha envuelto tu corazón; advierte lo densa que es la tiniebla de la niebla que te rodea!

[…]

¡Ay de ti, alma desgraciada! Por tu perdición se entristecen los ángeles, mientras que el enemigo aplaude exultante. Te has convertido en prenda del demonio, botín de los malvados, despojo de los impíos. “Abrieron contra ti su boca todos tus enemigos; daban silbidos y rechinaban sus dientes, y decían: ‘Nosotros nos la tragaremos. Ya llegó el día que estábamos aguardando. Ya vino, ya lo tenemos delante’”. Por esto, ¡oh alma miserable!, yo te lloro con todas mis lágrimas: porque no te veo llorar a ti.

[… ]

Si tú te humillases de verdad, yo exaltaría con todo mi corazón en el Señor por tu renacimiento espiritual. Si un verdadero y angustiante arrepentimiento golpease la profundidad de tu corazón, yo podría con justicia gozar de una alegría inimaginable. Por esta razón, alma, eres por encima de todo digna de llanto: ¡porque no lloras! Se hace necesario el dolor de los demás, desde el momento que no experimentas dolor por el peligro de la ruina que te amenaza; y eres digna de condoler con las más amargas lágrimas de la compasión fraterna porque ningún dolor te turba y no te puedes dar cuenta de la envergadura de tu desolación. ¿Por qué finges no ser consciente del peso de tu condenación? ¿Por qué no detienes este continuo acumular la ira divina sobre ti, bien enfangándote en los pecados, bien ensalzándote en la soberbia?”

Nuestro Señor Cristo Jesús a Santa Catalina de Siena sobre la sodomía. Diálogo de la Divina Providencia.

“Te hago saber, queridísima hija, que a vosotros y a ellos (los sacerdotes) os exijo tanta limpieza en este sacramento (del Santo Sacrificio de la Misa) cuanta es posible al hombre en esta vida. En cuanto esté de vuestra parte, y de la de ellos, debéis procurarla sin cansancio. Debéis considerar que si fuese posible que una naturaleza angélica se purificase para este misterio, sería necesario que lo hiciera de nuevo. No es posible, porque un ángel es puro, pues no puede caer en el veneno del pecado. Te indico esto para que veas cuánta pureza os exijo en este sacramento a vosotros y especialmente a ellos. Pero hacen lo contrario, porque van completamente sucios a este misterio; no sólo con la inmundicia y fragilidad a que naturalmente os halláis inclinados por vuestra débil naturaleza. Ellos (los que caen en impureza), desgraciados, no sólo no dominan esta fragilidad, aunque la razón lo puede hacer cuando lo quiere el libre albedrío, sino que obran aún peor, porque cometen el maldito pecado que es contra la naturaleza (la sodomía). Como ciegos y tontos, ofuscada la luz de su entendimiento, no reconocen la pestilencia y miseria en que se encuentran, pues no sólo me es pestilente a mí, sino que ese pecado desagrada a los mismos demonios, a los que esos desgraciados han hecho sus señores. Tan abominable me es ese pecado contra la naturaleza, que sólo por él se hundieron cinco ciudades como resultado de mi juicio, al no querer mi divina justicia sufrirlas más; que tanto me desagradó ese abominable pecado.

Es desagradable (la sodomía) a los demonios, no porque les desagrade el mal y se complazcan en lo bueno, sino porque su naturaleza fue angélica, y esa naturaleza rehúye -le repele- ver cometer tan enorme pecado en la realidad. Cierto es que antes les ha arrojado la saeta envenenada por la concupiscencia; pero, cuando el pecador llega al acto de ese pecado, el demonio se marcha por las razones dichas.

Si te acuerdas bien, sabes cómo antes de la mortandad (la plaga de 1374) te manifesté lo desagradable que me resultaba este pecado y cuán corrompido se hallaba el mundo por él. Por lo que, elevándote sobre ti misma con santo deseo y con sublimación de espíritu, te mostré el mundo entero, y viste en casi toda la gente este miserable pecado y cómo los demonios escapan de él, como te he dicho. Y sabes que recibiste tanta pena, que te parecía estar casi a la muerte. No encontrabais lugar dónde refugiaros, tú y los otros servidores míos, para que esta lepra no os contagiase. No encontraste quien te pudiera cobijar entre los pequeños ni con los grandes, con los jóvenes ni con los viejos, con los religiosos ni con los clérigos, con los prelados ni con los súbditos, se hallaban contaminados por esta maldición.

Te lo manifesté en general; no lo hice con los particulares que por excepción no se contaminaron, pues entre los malos he guardado algunos buenos. La santidad de éstos detiene a mi Justicia para que no mande a las piedras que se vuelvan contra ellos, ni a la tierra que se los trague, ni a los animales que los devoren, ni a los demonios que les saquen el alma del cuerpo. Más bien voy encontrando caminos y modos para poder hacer misericordia, esto es, para que se enmienden, y como instrumentos tomo a mis servidores, que están sanos y leprosos, para que intercedan por ellos.

Alguna vez mostraré a éstos, como una vez hice contigo y como tú sabes, estos miserables pecados, para que sean más solícitos en buscar la salvación y me ofrezcan oraciones por ellos con mayor compasión y dolor por los pecados y por la ofensa que me hacen. Si te acuerdas bien, una bocanada de esta pestilencia te afectó tanto, que no podías más, como me dijiste: “¡Oh Padre eterno!, ten misericordia de mí y de tus criaturas. Sácame el alma del cuerpo, porque parece que no lo sufro más, o dame refrigerio y enséñame el lugar de los otros servidores, los tuyos, donde podamos descansar, para que esta lepra no nos pueda dañar ni quitar la limpieza de nuestra alma y de nuestros cuerpos”.

Yo te contesté volviéndome hacia ti con ojos de piedad, y te dije y repito: “Hijita mía: sea vuestro reposo dar gloria y alabanza a mi Nombre e incensarme con la oración continua por estos pobrecillos que se hallan en tanta miseria, haciéndose dignos del juicio divino por sus pecados. El lugar donde os cobijéis sea Cristo crucificado, mi Hijo unigénito, habitando y escondiéndoos en la caverna de mi costado, donde gozaréis, por afecto de amor, en la naturaleza humana de Cristo, mi naturaleza divina. En aquel corazón abierto encontraréis mi caridad y la del prójimo, pues por honor a mí, el Padre eterno, y por la obediencia que le impuse para vuestra salvación, sufrió la afrentosa muerte en la santísima Cruz. Viendo y experimentando este amor, seguiréis sus enseñanzas alimentados en la mesa de la Cruz, es decir, soportando por caridad a vuestro prójimo con verdadera paciencia: en penas, tormentos y fatigas, vengan de donde vengan. De esta manera combatiréis la lepra y huiréis de ella.

Este es el remedio dado a ti y a los otros; pero, con todo eso, no se quitaba de tu alma la sensación de la pestilencia y de tiniebla de los ojos del entendimiento. Mi divina providencia, sin embargo, lo remedió, dándote del Cuerpo y de la Sangre de mi Hijo, Dios y hombre entero, tal como lo recibís en el Sacramento del Altar. En señal de que era verdad, se quitó el hedor por medio de la fragancia que recibiste en el Sacramento, y las tinieblas desaparecieron por medio de la luz que en él recibiste. De modo admirable, tal como plugo (place) a mi bondad, quedaste con la fragancia de la sangre en la boca y en el paladar de tu cuerpo durante muchos días, tal como sabes.

Ves, por tanto, hija mía, lo abominable que es este pecado a toda criatura. Piensa ahora que lo es mucho más en aquellos elegidos por mí para que vivan en estado de continencia, entre los que se encuentran los sacados del mundo por medio de la vida religiosa, como plantas sembradas en el cuerpo místico de la santa Iglesia; entre ellos se encuentran los ministros del Altar. Nunca podréis entender cuánto me desagrada ese pecado entre ellos, además del que recibo de los pecadores del mundo en general, porque están puestos sobre el candelero, son administradores míos, de verdadero Sol, para luz de la virtud y de santa vida; y, sin embargo, lo administran estando ellos en tinieblas.

Tan llenos se encuentran de ellas (las tinieblas), que de la Sagrada Escritura no ven ni entienden más que la corteza, la letra, debido a la hinchazón de su soberbia. Por ser inmundos y lascivos, aunque tienen luz de por sí, de donde la tomaron mis elegidos por razón: es la luz sobrenatural que procede de mí, verdadera Luz, tal como te dije en otro lugar, la reciben sin sacarle el gusto, por no estar en orden el paladar de su alma. Corrompidos por el amor propio y la soberbia, con el estómago atiborrado de inmundicia, deseando dar satisfacción a sus desordenados deseos, repletos de codicia y de avaricia, cometen sin pudor sus pecados. Caen en el pecado de la usura muchos miserables, aunque esté prohibida por mí.”

11 comentarios leave one →
  1. Rosa de Carvajal permalink
    febrero 27, 2019 7:38 am

    Foro Católico/ Juan:

    Sé que no estarás de acuerdo con mi observación, pero en el episodio de Sodoma y Gomorra, en la versión correcta, que es en el idioma hebreo, el castigo se produce por una mezcla de varios pecados, como son el abuso al extranjero y al indefenso, la negación de hospitalidad, el uso de la violencia para calmar los instintos….unido a que es el pueblo entero quién comete esas maldades. Así se describe en el original hebreo.

    Como también en le original hebreo, no se habla para nada de la homosexualidad, pues no se especifica para nada que sean solo varones los que desean abusar de los ángeles que se hacen pasar por extranjeros, por lo que la “sodomía” estaría en entredicho. El abuso lo quieren hacer hombres y mujeres, que además son violentos y degenerados, ya que quieren abusar de los jóvenes, de las hijas y de la mujer de Lot y del propio Lot.

    Lo de que el motivo de la destrucción de Sodoma y Gomorra sea por la “sodomía” os lo habeis inventado vosotros. ¿ Y por qué fueron castigadas las mujeres, si no pueden ser sodomitas con hombres? ¿Acaso el Eterno no dice a Lot que solo con que hubiese pocos justos no castigaría a esas ciudades? No, el castigo se produce porque la maldad, la perversidad y la violencia afecta a todos los habitantes de Sodoma y Gomorra: hombres, mujeres, niños, ancianos, jóvenes, sanos, enfermos… son almas completamente corruptas , animalescas y sin solución…

    Y cambiando de tema, creo que abusais mucho de las llamadas “revelaciones privadas”. Tu misma Iglesia, la Iglesia Antigua, a la hora de reconocer Lourdes, La Salette, Fátima, Medalla Milagrosa, Paray-le-Monial,etc… lo hizo después de arduas investigaciones, y dejando claro que la Revelación terminó con la muerte del último apóstol y que nada puede igualar, ni mucho menos superar a la Revelación Evangélica, y que ninguna revelación privada forma parte de la propia Revelación y que nadie esta obligada a creerlas, ya que no son Dogma de Fe. ¿ Una persona como yo te tiene que decir esto?

    Por eso, abusais de las visiones de Jesús y María a vuestros santos. Dichas visiones, que te recuerdo primero han de ser reconocidas, y aunque lo sean, no son Revelación ni Dogma, no pueden añadir nada al contenido bíblico. Si no aceptas esto, entonces te conviertes en hereje.

    ¿Eres un hereje o no? Deja claro pues que las revelaciones privadas son solo eso, y nada más.

    • marzo 1, 2019 1:10 am

      Doña Rosa Blanca Prado y Colón de Carvajal.

      ¿Pretendes que la Iglesia llame a San Pedro Damián y a Santa catalina de Siena herejes?

      ¿Eso es todo lo que tienes para enredarnos con tus mareos?. Nos decepcionas.

      Unidad en la Verdad

      • Rosa de Carvajal permalink
        marzo 3, 2019 11:39 am

        Juan Carlos:

        En lugar de querer acusarme de enredadora y decir que santos vuestros debeis considerar herejes, creo que debes a muchos una explicación, de porqué rechazas a ciertos santos y apariciones. Santos y apariciones pre-conciliares que nunca mencionas, y eso es muy significativo, pues todo a partir del Concilio de 1962 lo rechazas abiertamente, pero todo lo que rechazas a lo anterior a Juan XXIII lo silencias. Como no puedes, dentro de tu fideísmo, rechazar aquello que no puedes, lo silencias, como si no existiese.

        Da una explicación de porqué silencias, y por tanto rechazas a los siguientes apariciones, cultos y santos.

        1) Paray-le-Monial, el culto al Sagrado Corazón de Jesús y Santa Margarita María de Alacoque.

        FC: opuesto a rechazar la bendita aparición del Sacratísimo Corazón de Jesús, lo visitamos, lo seguimos, amamos y defendemos. La devoción por la intercesión de Santa Margarita es esencial para los católicos de hoy ante tantas perversiones. Gracias, Rosy White, por recordarnos hacer una reseña de tan grandes bendición.

        2) El santo y Doctor de la Iglesia Juan de la Cruz y su espiritualidad mística.

        FC: San Juan de la Cruz también será objeto de una, esperamos, digna reseña. Gracias de nuevo.

        3) Apariciones de la Virgen en la Calle del Bac de Paris, la devoción de las medallas milagrosas y Santa Catalina Labouré.

        4) Aparición de la Medalla Milagrosa y conversión de San Alfonso de Ratisbona.

        FC: La Medalla Milagrosa de Nuestra Señora y a Santa Catalina Labouré, también la volveremos a homenajear. Gracias otra vez. Sin embargo, el caso de Ratisbona no lo tenemos tan claro, ya que los datos que conocemos no muestran las notas de un verdadero converso y no tenemos idea de quién lo haya canonizado, si es que algún papa lo hizo. Ya averiguaremos. Gracias

        5) Aparición de Pontmain de 1871 en Francia. FC: tenemos poca información sobre ese tema, lo averiguaremos. Gracias.

        6) San Ignacio de Loyola. FC: Lo volveremos a celebrar, sobre todo lo recordamos como el defensor contra la Raforma cabalista. Agradecidos.

        7) Apariciones en Bélgica en 1932 y 1933. FC: ¿Cuál aparición?

        Son solo un ejemplo de silencios no casuales, porque en ti nada es casual. Pero me conformo con estos casos, los más claros de que no hablas jamás de ellos.

        FC: te equivocas, pero de todos modos te agradecemos mucho recodarnos a grandes y gloriosos santos que combatieron la herejía y defendieron la verdadera Iglesia contra tu Pueblo Deicida.

        Añadiremos también a otros ilustres santos y héroes que no mencionas, pero que es justo y debemos celebrar y recordar:

        Santo Niño de La Guardia, San Carlos Borromeo, San Simón de Trento, Santa Inés, San Sebastián y una larga lista…

        Debes dar una explicación. y debes darla pronto. Mientras, tu silencio me dará la razón.

        FC: Perdona la tardanza, ahí está la respuesta, te “dimos la razón” durante 7 días 🙂

        Unidad en la Verdad

        • Rosa de Carvajal permalink
          marzo 17, 2019 3:12 pm

          En contra de los que pensaba, Alfonso de Ratisbona no fue canonizado, pero creo que no tienes motivos para dudar de su conversión sincera. Entre las muchas obras piadosas que hizo. además de fundar la Orden de Nuestra Señora de Sión, para convertir hebreos a tu fe, está que en lo que llamais Tierra Santa, hizo muchas obras caritativas con los cristianos y fundó iglesias y conventos. Una de las cosas que hizo fue acoger a los huérfanos cristianos, víctima de las matanza de cristianos hecha en el Líbano por la secta de los drusos. Aunque sospechaba de que dudabas de el, ya que dudas sistematicamente de todo hombre y mujer de sangre hebrea para ser cristiano. De Faustina Kowalska a Escribá y Albás de Balaguer, desde María Coronel de Ágreda al fundador de la Orden del Espíritu Santo, cuyo nombre no recuerdo….

          Las apariciones de Bélgica de las que me refieron son las de Bareing y Bennaux.

          Y si aceptar y honras las apariciones del Sagrado Corazón ¿entonces por qué estás tan alejado del espíritu de su mensaje? porque recuerda que yo de niña, fui educada en la fe romana y me se muy bien el significado de esas devociones populares, que por mi fe cabalística, les doy un significado diferente. Pero la cuestión es que los propios papas pre-conciliares eran grandes devotos del S.C.J. Y consideraban que Jesús se apareció para mostrar a la Humanidad su amor por ellos, y que no era solo juez, sino también un amoroso redentor que espera a todo pecador arrepentido a recibirlo en sus brazos.

          No seas papagayo, Foro Católico, que repites siempre lo mismo. ¿Pueblo deicida? ¿Tú sabes de donde sacaban papas y obispos el dinero para sus necesidades? del dinero prestado por mi pueblo. ¿Cómo siendo deicidas, en Roma había hebreos y hasta sinagoga, en la época de los Estados Pontificios ? Te puedo asegurar que mi pueblo entraba muchas veces en Letrán y el Vaticano para hablar con los pontífices romanos de los préstamos necesarios. No necesariamente de los hebreos romanos, que no eran muy ricos, pero si eran los intermediarios de las grandes fortunas de las juderías de Frankfurt, Amsterdam y Paris.

          De hecho, muchos papas romanos protegieron a mi pueblo de persecuciones hechas por las ignorantes y miserables masas católicas, víctimas de epidemias, hambrunas y guerras, de las que culpaban a mi inocente pueblo.

          Como bien dijsite en el pasado, vuestra Inquisición jamás persiguió a hebreos, sino a los falsos conversos y a los herejes. Porque el papado sabía que necesitaba de mi buen pueblo, que siempre os ayudó.

  2. Inés. permalink
    marzo 3, 2019 12:59 am

    SRA. CARVAJAL :

    EL CAP. 18 DEL GÉNESIS EN EL QUE SE CONDENA LA SODOMÍA SIN PALIATIVOS, DICE LO QUE DICE, NO LO QUE VD. QUIERE QUE DIGA, COSTUMBRE MUY LUTERANA, POR CIERTO.

    AL MARGEN DE ESO, SÉ DE MUY BUENA TINTA, Y LO DIGO POR SI LE INTERESA, QUE LA PERSONA A LA QUE SE DIRIGE EN SU COMENTARIO CON EL NOMBRE DE JUAN, ES NADA MENOS QUE EL MISMÍSIMO PRESTE JUAN DE LAS INDIAS, DEL QUE SIN DUDA HABRÁ OÍDO HABLAR ALGUNA VEZ., Y AL QUE, POR CIERTO, NO TENGO EL GUSTO DE CONOCER.
    .

    ESTÁ DE INCÓGNITO POR ESTE BAJO MUNDO , QUE SUELE VISITAR DE VEZ EN CUANDO, POR VER QUIÉN ES CADA QUIÉN Y DE QUÉ PIÉ COJEA, SI DEL ORTODOXO O DEL HETERODOXO, POR ENCARGO DEL QUE TODO LO VE Y TODO LO SABE.

    TODAVÍA NO HA NACIDO, NI NACERA, EL QUE LE DÉ GATO POR LIEBRE AL CREADOR Y SEÑOR DE TODAS LAS COSAS…… .

    • Rosa de Carvajal permalink
      marzo 10, 2019 11:52 am

      Inés:

      En el libro del Génesis, escrito en su original en idioma hebreo, pone lo que pone, y no lo que la Vulgata, ni las espantosas traducciones a partir de la Vulgata, ni las mejores pero malas a partir del texto original de las ultimas décadas, pretende que pone. Aunque no pretendo convencer a una fideísta como tú, que se basa en creer ciegamente lo que le explican aquellos que crees con el poder de hablar en nombre de Dios. Un fideísmo que consiste en creer que donde pone blanco, pone negro si así lo determinan los “portavoces” de Dios.

      Y en el original en hebreo, pone lo que pone, que es que no fue la homosexualidad la causa del castigo, sino la violencia y el abuso de todo un pueblo en contra del extranjero y el indefenso.

      Lo que vosotros hayais traducido, interpretado falseado y manipulado es asunto vuestro

      “TODAVÍA NO HA NACIDO, NI NACERA, EL QUE LE DÉ GATO POR LIEBRE AL CREADOR Y SEÑOR DE TODAS LAS COSAS……”

      Totalmente de acuerdo, Inés. Y viendo la desgraciada historia de vuestra “Iglesia”, que no ha conocido más que herejías, cismas, reformas, contrarreformas, concilios, antipapas, aviñones… para terminar, en un pestañeo, en 1963, pues la verdad no sé como puedes meter a Dios en ese invento…

  3. Inés. permalink
    marzo 11, 2019 1:36 am

    Sra. Carvajal .

    Creo recordar, y corríjame si me equivoco, que Vd. se tiene y se ha confesado como católica en este Foro, pero el caso es que todos sus comentarios lo DESMIENTEN ROTUNDAMENTE por activa y por pasiva.

    Habla Vd. de “LA DESGRACIADA HISTORIA DE VUESTRA IGLESIA”, LA CATÓLICA, APOSTÓLICA , ROMANA, LA ÚNICA VERDADERA, lo que quiere decir evidentemente que no es la suya ni la considera como tal.

    Y repito. El Génesis dice lo que dice, no lo que Vd. quiere que diga. Y para “papas”, ya llega con los millones de luteranos de ambos sexos que hay en el mundo, que hacen caso omiso del Magisterio de la Iglesia Católica, e interpretan las Escrituras a su antojo, tal como hacen, y han hecho siempre sus rabinos.

    • Rosa de Carvajal permalink
      marzo 23, 2019 8:44 am

      Inés, conoces ya los motivos de porqué dije que era católica. Pero no hace falta tener la mente de Aristóteles ni la sabiduría de Platón para saber que la historia de la Iglesia Católicas ha sido profundamente desdichada, ya que han sido la historia de dos grandes cismas, decenas de herejías, antipapas y dos y tres papas a la vez. guerras cruzadas, guerras entre católicos, guerras entre católicos y protestantes, cátaros, albingenes, templarios,fraticellos, dulcinistas, mendicantes, odios y guerras entre papas y emperadores, concilios para evitar más guerras y más cismas, y al final, perder la batalla de la Historia frente al protestantismo creador de sociedades modernas, cultas, limpias, prósperas, ….donde se inventaba las vacunas mientras en el catolicado morían como moscas la mistad de la población antes de cumplir 5 años y donde se crearon las primera fábricas, ferrocarriles y telégrafos, mientras en el catolicado se ensalzaba la pobreza material, intelectual y espiritual…

      Por eso vuestra Iglesia no puede venir de donde decis, porque ha sido la historia, por este orden, de un fracaso histórico, de un horror permanente y de un desastre continuado durante dos milenios. Porque hasta para propagar vuestra Iglesia habeis fracasdo. Salvo la Europa románica, América Latina, Filipinas, Irlanda, Polonia, Baviera, Austria, Croacia, Texas y Quebec, el catolicismo no ha logrado ser mayoritario en lugar alguno del mundo

  4. Rosa de Carvajal permalink
    marzo 23, 2019 8:25 am

    Por cierto Foro Católico, quería preguntarte porqué a pesar de que has acusado de luciferismo a muchas personas, sin pruebas concluyentes, salvo las motivaciones raciales de ser hebreos y ricos, o por su profesión, no has hablado nunca de tu paisana María Félix, repudiada en los círculos católicos españoles por su nunca ocultado culto al Diablo.

    De hecho cuando murió, se descubrió que en su casa tenía un altar a Baphomet, figuras decorativas en forma de demonios, un cuadro en que estaba ella retratada rodeada de horripilantes seres mezcla de murciélagos y diablos… Sin embargo, su luciferismo era ya ampliamente conocido, ya que asistía a misas negras en París, ciudad donde vivía hace años, junto a su hermoso amante ruso, un pintor de, digamos, “cosas raras”…

    Tú que has llamado bruja a la gran sabia y maestra Helena Blavastsky, debes explicar, si no quieres perder tu credibilidad, porqué hay un silencio sobre María Félix y sus orígenes de sangre.

    No utilices doble vara de medir, si la supuesta satanista es mujer y bella…

    • marzo 26, 2019 2:18 pm

      Ja. Gracias por la “inmerecida credibilidad” que nos profesas. 😀

      De María Félix nos queda claro que se codeaba con tus hermanos de mitología luciferina, aunque ella no era de “estirpe real”. Era una especie de sirvienta goyim…

      De la bruja Blavatsky, fue ella la que fundó la revista Lucifer, y la creadora de la “Doctrina Secreta” revelada por su “maestro”. Así que no nos endilgues que nosotros la acusamos de luciferina. Al igual que a ti…

      Unidad en la Verdad

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