Saltar al contenido

El abad Guillermo Schulenburg Prado; primero se enriqueció en el Tepeyac y luego renegó de la Virgen de Guadalupe

octubre 9, 2018

Foro Católico: El descendiente de una familia de neoconversos, Guillermo Schulenburg Prado, fue seminarista en Roma, de la camada denunciada por Bella Dodd. Durante 33 años el abad de la Basílica de Guadalupe y construyó el famoso plato volador en 1976. Veinte años más tarde, le dio por negar la historicidad de Juan Diego, el vidente de la Virgen de Guadalupe, negando así la verdad histórica de las apariciones en El Tepeyac. 

(Transcrito de El País /  Maite Rico en la edición impresa del Viernes, 31 de mayo de 1996)

El pasado invierno, monseñor Schulenburg analizó en una entrevista otorgada a una revista, religiosa, Ixtus, los fundamentos de la fe guadalupana. En términos muy equilibrados, el religioso, a punto de cumplir 80 años, asegura que el indio Juan Diego, beatificado por Juan Pablo II en 1990, es “un símbolo, no una realidad”, y que los testimonios sobre la aparición de la Virgen en el monte Tepeyac, recogidos en tres textos entre 1545 y 1666, “son sinceros, pero responden a una mentalidad y un momento histórico concretos”.

El abad indica que no hay pruebas de la existencia de Juan Diego y que lo importante, lo milagroso, es la teología de María, la fe en la Virgen, que está muy por encima de los episodios de las apariciones.

Las declaraciones pasaron desapercibidas hasta que recientemente la revista italiana 30 Giorni las reprodujo con lujo de detalles. Schulenburg fue tachado de “hereje” y “extranjero”. Las pintadas “Fuera el abad de la Basílica” o “Abad anticatólico” han aparecido ya en las calles capitalinas e incluso un senador conservador ha recomendado el ingreso del religioso en un hospital psiquiátrico.

En realidad las palabras del abad se inscriben en una polémica que existe ya desde el siglo XVI en la Iglesia novohispana entre los antiaparicionistas (fundamentalmente franciscanos, que tachaban el culto guadalupano de idolatría) y los aparicionistas, encabezados por los jesuitas, abiertos a un sincretismo religioso que nace en el fervor del pueblo y se entremezcla con el nacionalismo criollo, que haría finalmente de la Virgen de Guadalupe el símbolo de la lucha por la independencia de España.

Sorpresa por el abad

Lo paradójico, escribía recientemente un experto, es que el “último antiaparicionista del milenio” sea el propio abad de la Basílica de Guadalupe. Y que haga sus declaraciones justo cuando el Vaticano estudia la canonización de Juan Diego, que Schulenburg califica de “hecho gravísimo” por comprometer al Papa. Que el abad había expresado en privado sus puntos de vista es algo conocido. El propio nuncio del Vaticano en México, Girolamo Prigione, mantuvo sus reservas cuando el Papa beatificó a Juan Diego. Incluso se ha sabido que el entonces presidente, Carlos Salinas, Pidió a Prigione que no interfiriera, en el asunto de la beatificación, porque era algo “muy delicado” desde el punto de vista político. Discusiones teológicas aparte, no deja de resultar llamativo el hecho de que 30 Giorni reprodujera las declaraciones del abad en un momento en que las tensiones entre Schulenburg y el Arzobispado de México por el control de la Basílica de Guadalupe, que recibe cada año la visita de 14 millones de fieles y genera enormes cantidades de dinero, salieran a la luz.

Schulenburg siempre fue partidario de que la Basílica, situada al norte de la capital, se emancipara de la Arquidiócesis de México y se convirtiera en una diócesis aparte. A este proyecto se opuso frontalmente el Arzobispado mexicano, que siempre quiso tener influencia en la gestión de la Basilíca. Las relaciones fueron siempre tensas. El nuevo arzobispo, Norberto Rivera, esperaba como agua del cielo la renuncia por edad del abad, que no parecía muy dispuesto a otorgarla. Ahora, tras la polémica, el Vaticano estudia la cuestión.

basilica_de_guadalupe_by_napsterito

Schulenburg, de joven pobre a sacerdote (muy) rico

(Transcrito de El Sol de México / Judith García)

Millonarias cuentas en dólares y en pesos, bienes inmuebles, coches lujosos y joyas contradicen la pretendida imagen del hombre dedicado al mundo espiritual, que aparentaba ser Guillermo Schulenburg Prado, durante su vida, y lo retratan como un hombre de carne y hueso, más preocupado por el disfrute de las comodidades y bienes en este mundo terrenal.

Guillermo Schulenburg Prado, último abad de la Basílica de Guadalupe, fue un ministro religioso controversial que en vida siempre respondió con evasivas a los señalamientos que se le hicieron de ser un hombre inmensamente rico.

Schulenburg Prado solía defenderse de esos cuestionamientos con argumentos tales como “un intento de demeritar la absoluta honestidad con la que se manejó el comité de construcción de la Basílica” y “un párroco en una buena parroquia tiene emolumentos más importantes de los que yo tuve siendo abad de la Basílica”.

No obstante todos sus esfuerzos para negar sus bienes, hoy se sabe que Guillermo Schulenburg Prado falleció en 2009, siendo un hombre acaudalado, que dentro de su fortuna personal poseía inmuebles, coches lujosos y cuantiosas sumas de dinero, en pesos y en dólares, en diferentes cuentas nacionales y extranjeras.

* SU ORIGEN HUMILDE

Hijo de padre alemán y madre mexicana, Schulenburg nació en el año de 1916 y perdió a su progenitor a los 12 años de edad por lo que tuvo que trabajar como empleado y vendedor ambulante en Alemania, hasta que ingresó al Seminario Conciliar de México en 1930.

Fue nombrado Abad Secular de la Insigne y Nacional Colegiata de Santa María de Guadalupe, por el Papa Juan XXIII cargo al que renunció el 6 de septiembre de 1996, convirtiéndose en Abad Emérito y Protonotario Apostólico.

A Schulenburg se le atribuyen la promoción y coordinación de distintas obras siendo la más importante la construcción de la Nueva Basílica de Guadalupe.

Dentro de la Conferencia del Episcopado Mexicano, cuando influyentes miembros le cuestionaron el manejo de los cuantiosos recursos que obtenía de los fieles la Basílica de Guadalupe, Schulenburg se defendió argumentando que no tenía posibilidad de manejar con libertad todo ese dinero que ingresaba al recinto religioso.

En 1996 Schulenburg puso en duda la existencia de Juan Diego y, en consecuencia, las apariciones de la Virgen de Guadalupe en el Cerro del Tepeyac, lo que enardeció en su contra los ánimos de la jerarquía católica.

A raíz de esas desafortunadas declaraciones que le retrataban, por lo menos como un hombre ingrato, su buena estrella comenzó a irse en picada y culminó con su salida durante la gestión de Norberto Rivera Carrera, como arzobispo primado de México, quien en distintas ocasiones ya había criticado el manejo de los recursos en la Basílica de Guadalupe.

* UNA GREY MUY GENEROSA

Schulenburg se mostró reacio para hacer comentarios acerca de la comercialización de la imagen de la Virgen de Guadalupe, argumentando que no quería pensar mal del arzobispo Norberto Rivera ni de las nuevas autoridades de la Basílica que le sustituyeron.

No obstante, reconoció que dentro de los fieles que contribuyeron con sus limosnas y aportaciones se encontraban desde las personas más humildes que acuden como parte de las multitudinarias peregrinaciones, hasta los políticos más encumbrados y hombres de negocios.

* ALGUNOS DE SUS BIENES

De acuerdo con el testamento 34 mil 364, otorgado ante el Notario Público número 95 del Distrito Federal -y otros documentos cuya copia está en poder de Organización Editorial Mexicana (OEM)-, monseñor Guillermo Schulenburg Prado repartió entre familiares y organizaciones religiosas, más de 15 millones de dólares que se tenían en sendas cuentas dentro del banco HSBC, así como del Fideicomiso “Guillermo Schulenburg Prado”, manejado a través de la fiduciaria Merrill Lynch Trust Services.

En los documentos mencionados también se indica que el abad de la Basílica de Guadalupe repartió diversas cantidades, entre 300 mil y 500 mil pesos, tanto entre sus familiares, e incluso otros integrantes de la jerarquía católica.

En su legado, dejó para su familia y organizaciones religiosas desde joyas, coches de lujo, membresía en el Club de Golf, así como casas ubicadas en los lugares más exclusivos dentro de las ciudades de México y Cuernavaca.

La riqueza acumulada por el exabad de la Basílica de Guadalupe Guillermo Schulenburg Prado, a lo largo de sus años de servicio religioso, consiste en cuantiosas sumas depositadas en cuentas nacionales y del extranjero, así como en valiosas propiedades inmobiliarias, ubicadas en zonas privilegiadas de la capital de la República y de la ciudad de Cuernavaca, Morelos, con un valor superior a los cuatro millones de dólares, cuya adquisición no puede explicarse considerando sólo los ingresos normales que corresponden a un ministro de la Iglesia.

*LA BONANZA INMOBILIARIA VISIBLE

Guillermo Schulenburg Prado, exabad de la Basílica de Guadalupe acumulo valiosos bienes inmuebles, cuatro de los cuales se identifican plenamente en los legados que instituyó dentro de su testamento a favor de sus familiares y de la Asociación Civil “Domus Spei”, y que tienen un valor superior a los cuatro millones de dólares.

Son cuatro inmuebles: una residencia de lujo, un edificio y un despacho con accesorias, en zonas privilegiadas del Distrito Federal, y otra espléndida residencia y una acción en el exclusivo club de golf “Tabachines”, en la ciudad de Cuernavaca, Morelos.

De todos estos inmuebles, Organización Editorial Mexicana tomó fotografías, que se publican dentro de esta misma edición, para ilustrar la magnitud de la bonanza inmobiliaria que Schulenburg acumuló durante sus años de servicio religioso.

* EL POTENCIAL INMOBILIARIO NO APARENTE

Además de los legados, Schulenburg instituyó como única y universal heredera “de todos sus demás bienes presentes y futuros”, y también de albacea, a su hermana, la señora Isabel Schulenburg Prado de Carranza, lo que deja abierta la posibilidad de que existan más bienes inmuebles dentro de su patrimonio, pero que no fueron identificados con precisión dentro de su disposición testamentaria.

Dispuso también que en el caso de falta de su hermana Isabel Schulenburg Prado de Carranza, por muerte o por cualquier otra causa, quedaría en calidad de única y universal heredera “de todos sus demás bienes presentes y futuros” la Asociación Civil “Domus Spei”.

* LOS LEGADOS DE LOS INMUEBLES

Mediante su testamento el exabad Schulenburg Prado legó a la Asociación Civil “Domus Spei” la casa de 940 metros cuadrados, en Bosque de Chihuahua número 40, Fraccionamiento Bosques de las Lomas, delegación Miguel Hidalgo, en el Distrito Federal. En la fachada de esta casa se encuentra un aviso de venta, y piden por ella un millón 295 mil dólares.

A su hermana Isabel Schulenburg Prado de Carranza le legó la casa en Avenida Tabachines número 75, en Cuernavaca, Morelos, edificada sobre un terreno de 1404 metros cuadrados, con 712 metros cuadrados construidos, jardín, estudio, alberca y garajes para seis vehículos, también con un aviso de venta, a la que le han fijado un precio de 7 millones 567 mil 772 pesos.

En caso de muerte de su hermana Isabel, -precisa el testamento- este inmueble pasaría a manos de sus sobrinas del testador Isabel Carranza Schulenburg de Cortés y Alejandra Carranza Schulenburg de España, a partes iguales.

Dentro del legado antes mencionado, se incluye una acción en el exclusivo Club de Golf “Tabachines” en Cuernavaca, Morelos, que cuenta con todos los adelantos y comodidades como alberca, restaurante, campo de golf, canchas deportivas, etc., fue legada a los mismos legatarios para que pueda ser utilizada o vendida a su elección.

Legó el despacho 401 y sus anexos, del edificio en condominio ubicado en la calle Río Tíber 99, colonia Juárez, en el Distrito Federal, a la Asociación Civil “Domus Spei”. De acuerdo con empresas inmobiliarias, estos despachos miden 122 metros cuadrados y su valor en el mercado inmobiliario es de un millón 700 mil pesos.

Finalmente, el usufructo vitalicio del edificio ubicado en Tlacoquemecatl número 139, colonia del Valle, en el Distrito Federal, fue legado a sus hermanas Emilia Schulenburg Prado de Ochoa e Isabel Schulenburg Prado de Carranza, y la nuda propiedad a la Asociación Civil “Domus Spei”. Este inmueble consta de cinco pisos, además de accesorias en la planta baja, del cual no se pudo tener acceso a su interior, pero su valor estimado es superior a dos millones de dólares.

* LA EXPLICACIÓN DE LA CEM

“Antes de cambiar las relaciones Iglesia-Estado, todo se hacía así: ‘a la buena de Dios’, con buena voluntad, y el párroco era el dueño de lo que entraba en su templo en limosnas y bienes, y ahí se acomodaba, y ahora no”.

Prueba de ello, dijo el vocero de la CEM, el padre Manuel Corral, es que no se va a permitir que ningún sacerdote o jerarca católico se quede con dinero o propiedades, pues “los recursos son cada vez menos y los tienen que racionalizar, los tienen que priorizar. Ahorita la Iglesia no es como antes y también ha entendido que tiene que dar cuentas”.

Además, destacó, ahora los mil 500 templos tienen que rendir cuentas dos veces al año. “Están en un plan muy severo y es lo que debe ser, porque al fin y al cabo somos administradores y no dueños de los dineros que los feligreses dan.”

* INGRESOS SIN CONTROL, EXPERTO

En este contexto, Elio Mastefer, presidente de la Asociación de Estudios Religiosos, sostiene que desde El Vaticano no vendrán las líneas ni el control de todo lo que entra a la Iglesia, pues sólo les interesa recibir el diezmo de lo que reciban las iglesias del mundo, por lo que se permite a la jerarquía católica movimientos discrecionales en el manejo de recursos o bienes.

El incierto destino final de la voluntad de Schulenburg

El exabad Schulenburg, poseía millonarias sumas de dinero, en pesos y en dólares. De acuerdo con la información que obra en poder de Organización Editorial Mexicana, el dinero en pesos se encontraba en una cuenta a su nombre dentro del Banco HSBC, antes Banco Internacional (Bital), mientras que el dinero en dólares en un fideicomiso llamado “Fideicomiso Guillermo Schulenburg Prado”, creado por un acuerdo de Fideicomiso Inglés, en Merrill Lynch, Trust Services S. A., Ginebra, Suiza.

Schulenburg hizo la disposición de esos bienes de dos formas: dando instrucciones por escrito a la fiduciaria, y a través de su testamento. Pero su voluntad final pudo ser alterada a través de un repudio de legados, presuntamente realizado por la asociación civil denominada “Domus Spei”, con lo que todo lo que se le legó a ésta como parte del testamento, quedaría a favor de Isabel Schulenburg Prado de Carranza, hermana del exabad, instituida como su heredera única y universal.

* UNA ORGANIZACIÓN MISTERIOSA

Tanto dentro del testamento como en el fideicomiso Merrill Lynch, Schulenburg considera a una asociación civil denominada “Domus Spei”, que según palabras del propio exabad, quiere decir “la casa de la esperanza”, en latín, y que es una organización caritativa que no existe para el lucro y su misión es albergar y atender a ciertos obispos y sacerdotes retirados de la Iglesia Católica Romana en México, a condición de que dichos clérigos no sufran enfermedades mentales ni impedimentos físicos.

De acuerdo a la información que obra en poder de OEM, integraron el patronato de la asociación civil “Domus Spei”: Guillermo Schulenburg Prado, en calidad de presidente, María Isabel Schulenburg Prado, Roberto Quiroz Montero, Abelardo Alvarado Alcántara, el Lic. Odilón Ramírez Pelayo y el C.P. Óscar Philibert Mendoza. Actualmente se desconoce quiénes la integran, quién la dirige, a quiénes realmente atiende y en dónde, o quién es su representante legal, si bien en sus instrucciones a la fiduciaria, el exabad menciona que el envío del dinero correspondiente a “Domus Spei” puede remitirse a la atención del Obispo Abelardo Alvarado Alcántara.

Si se sabe que su dirección formal en México, se remite al despacho 401, del edificio en condominio ubicado en la calle Río Tíber 99, colonia Juárez, en el Distrito Federal, que como se informó en la nota publicada en la edición de ayer, corresponde a un inmueble legado a favor de “Domus Spei”.

* EL REPARTO EN EL FIDEICOMISO MERRILL LYNCH

Quince millones de dólares se repartieron mediante instrucciones por escrito a la fiduciaria en la siguiente forma:

Tres millones de dólares estadunidenses, completamente libres, a la asociación civil denominada “Domus Spei”.

Seis millones de dólares estadunidenses, a las Hermanas Misioneras de la Caridad, Hermanas de Madre Teresa, con dirección en Galeana 225, Colonia Santa Fe, en la Ciudad de México.

Un millón de dólares estadunidenses, para el beneficio de su hermana Emilia Schulenburg Prado.

Cinco millones de dólares estadunidenses deben mantenerse en el fideicomiso, para el beneficio de su hermana, Isabel Von Schulenburg, y a su fallecimiento para sus tres hijos: Elizabeth, Alejandra y Carlos, todos de apellidos Carranza Schulenburg.

* LOS LEGADOS EN PESOS

Schulenburg dispuso en su testamento que se tomaran de sus fondos en dinero en el Banco HSBC las siguientes cantidades instituidas en legados:

Trescientos mil pesos para cada una de las siguientes personas: Emilia Schulenburg Prado de Ochoa (hermana), Isabel Carranza Schulenburg de Cortez (sobrina), Alejandra Carranza Schulenburg de España (sobrina), Carlos Carranza Schulenburg (sobrino) y Carlos Warnholtz Bustillos.

Doscientos mil pesos para cada una de las siguientes personas: Ana María (Anita) Schulenburg Pedraza (sobrina nieta), Carmen Orella Schulenburg de Carrazco (sobrina nieta).

Como liquidación laboral a los empleados del testador: trescientos mil pesos para la señora Eva González Osornio y trescientos cincuenta mil pesos para la señora Ricarda González Osornio. La cantidad de doscientos cincuenta mil pesos para cada una de las personas siguientes: Máximo Sandoval Osornio y la señorita Karla Cabrales Jiménez, hija de su secretaria Magdalena.

Para su velador, Jesús Mesa Rivera trescientos mil pesos y para su chofer, Natanael Cruz Oros, la cantidad de doscientos cincuenta mil pesos.

Por una adición posterior a la cláusula séptima del testamento realizada mediante otra escritura pública, fechada el dieciséis de marzo del 2005, ante la fe del Lic. Javier Correa Field, notario Público número 95, en el Distrito Federal, de la cual OEM tiene copia, se instituye un legado por trescientos mil pesos, a favor de Abelardo Alvarado Alcántara, a quien el propio Schulenburg relaciona con la asociación civil denominada “Domus Spei”, mencionándolo como “Obispo”.

* LA DOBLEMENTE AFORTUNADA HEREDERA UNIVERSAL

El día de ayer, Organización Editorial Mexicana, dentro de sus periódicos informó que Schulenburg instituyó como única y universal heredera “de todos sus demás bienes presentes y futuros”, y también albacea, a su hermana, la señora Isabel Schulenburg Prado de Carranza, lo que deja abierta la posibilidad de que existan más bienes inmuebles dentro de su patrimonio, pero que no fueron identificados con precisión dentro de su disposición testamentaria.

Lo anterior significa que todo aquello que hubiese formado parte del patrimonio hereditario del exabad Schulenburg, sería en su beneficio, o que habiendo sido legado a alguna persona, no pudiera hacerse efectivo por alguna causa como el fallecimiento previo, tal como sería el caso, por el deceso de Carlos Warnholtz Bustillos, o del repudio.

* UN EXTRAÑO REPUDIO

En la escritura pública número ciento doce mil trescientos veintitrés, de fecha ocho de septiembre de 2009, ante el Lic. Gerardo Correa Echegaray, titular de la Notaría Pública número ochenta y nueve del Distrito Federal, inició el procedimiento notarial de sucesión testamentaria de Monseñor Guillermo Schulenburg Prado, de la cual OEM posee una copia, para el reconocimiento de la validez del testamento, la aceptación de la herencia y legados, y del cargo de albacea. En el capítulo de antecedentes que se relaciona en el punto sexto dice:

Por escritura número ciento doce mil trescientos veinticinco, pasada en la Ciudad de México, con fecha ocho de septiembre del año 2009, ante el suscrito, Lic. Gerardo Correa Echegaray, titular de la Notaria Pública número ochenta y nueve del Distrito Federal, la Asociación “Residencia de la Tercera Edad Domus Spei”, Asociación Civil, repudió de manera irrevocable los legados que pudieran corresponderle de la sucesión testamentaria de Monseñor Guillermo Schulenburg Prado, instituidos en el testamento antes mencionado.

Extrañamente, por decir lo menos, uno de los legados repudiados por la asociación civil “Domus Spei”, consiste en el inmueble en el que se ubica el despacho 401 y sus anexos, del edificio en condominio ubicado en la calle Río Tíber 99, colonia Juárez, en el Distrito Federal, en donde, en acuerdo a los datos que se desprenden del fideicomiso Merrill Lynch, es el domicilio de la asociación civil “Domus Spei”.

Una de las posibles hipótesis para explicar la causa de este extraño repudio, es de origen legal y podría desprenderse de las disposiciones contenidas dentro de la Leyde Instituciones de Asistencia Privada para el Distrito Federal, que en su artículo 25 obliga a que cuando el testador deje todos o parte de sus bienes a una institución de asistencia privada, ésta se apersonará en el juicio sucesorio por medio de su representante legal, que tendrá las obligaciones a que se refiere el artículo 22, informando a la Junta sobre los bienes recibidos. (N. de la R.: Por junta, de acuerdo a lo establecido en el artículo 2 de la misma Ley, debe entenderse a la Junta de Asistencia Privada del Distrito Federal).

Por su parte, el artículo 22 de la Ley citada, dispone que El albacea o ejecutor no podrá gravar ni enajenar los bienes de la testamentaría en que tengan interés las instituciones de asistencia privada sin previa autorización de la Junta. Si lo hace, independientemente de los daños y perjuicios que se le exijan por la institución o instituciones interesadas, será removido de su cargo por el juez, a petición del patronato que represente a aquélla o de la Junta. En caso de que la Junta niegue la autorización a que se refiere este artículo, el albacea o ejecutor podrá acudir al juez para que dentro de un incidente en el que se oiga a la Junta, resuelva si procede la solicitud de enajenación o gravamen de los bienes de que se trate.

* MUCHAS PREGUNTAS, POCAS RESPUESTAS

¿Quiénes constituyeron o integran actualmente la asociación civil “Domus Spei”?, ¿quién la dirige?, ¿a quiénes realmente atiende y en dónde?, ¿quién es su representante legal?, y fundamentalmente ¿quién autorizó el repudio de los legados instituidos a favor de esta asociación civil, por qué motivos?, y ¿qué papel jugó en todo esto el Obispo Abelardo Alvarado Alcántara?

Lo que sí parece claro es que con el repudio, quien salió ganando fue la única y universal heredera “de todos sus demás bienes presentes y futuros”, la también albacea de la sucesión testamentaria, su hermana, la señora Isabel Schulenburg Prado de Carranza,… o cuando menos aparentemente.

 

Anuncios
One Comment leave one →
  1. Inés. permalink
    octubre 10, 2018 11:35 pm

    A ESTE ABAD, NOMBRE QUE LE VIENE MUY GRANDE, LE IMPORTABA MÁS LA BOLSA QUE LA VIDA ETERNA.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: