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“DEL SANTO Y GOZOSO USO DE LOS SENTIDOS EN EL REINO DE DIOS”

agosto 31, 2018

 

El reino de Dios

MONS. J.J. GAUME

APOSTOLADO DE LA PRENSA

MADRID, 1909

“DEL SANTO Y GOZOSO  USO DE LOS SENTIDOS EN EL REINO DE DIOS”

(II)

Después de la vista, el más noble de los sentidos es el oído. Una voz dulce, los cantos armoniosos, los acordes de una buena música, tan pronto triste como grave o alegre, cada una de cuyas notas conmueve una fibra del alma, ha agradado siempre, y agradan hoy día, a todos los pueblos. ¿Podremos ver en este hecho universal una aspiración del género humano al cielo? Tentado me siento a creerlo.  Me mueve a ello el que todos los deseos del hombre durante su peregrinación encuentran su complemento en la tierra de los vivientes, y sólo en ella. Sea de esto lo que fuere, es indudable que los cuerpos de los santos tendrán los órganos necesarios para oír y hablar. Todos los Apóstoles, con gran número de discípulos, vieron al Salvador y hablaron con él después de la resurrección, y él respondía a las preguntas que le hacían. De modo que en los cielos oiremos la voz del Señor, la voz del Hijo de Dios, la voz que dijo: “Mis delicias son estar con los hijos de los hombres”.

!Oír con nuestros oídos la voz de un Dios! !Qué inefable felicidad!  !Y qué interés tan grande tendrá su palabra cuando aquel por quien todo ha sido hecho nos cuente la creación del mundo, y el modo como se llevó a cabo, y el fin que tuvo; cuando nos descubra la causa y fin de las revoluciones del globo, la armonía de los seres y las leyes admirables de su gobierno! Oiremos la voz de la Santísima Virgen. !Oír la voz de la Santísima Virgen!  Con solo pensarlo se derrite de gozo el corazón y el alma se transporta de alegría. Y con razón, pues no hay voz humana, ni música, ni armonía, ni melodía que puedan dar idea del encanto de aquella voz más que angélica.

Oiremos la voz de los santos y santas de todos los países y de todos los siglos. Oiremos hablar a Adán y a Eva, nuestros primeros padres, y entonces sabremos lo que era la voz humana antes del pecado.  !Con qué interés los escucharemos contar su felicidad primitiva, lo que podían, lo hermosos que eran en el estado de inocencia, y las maravillas del paraíso terrenal!  Oiremos hablar a Noé, el segundo padre de nuestra raza. ¿Qué pasará por nosotros cuando nos describa, por haberlas visto, las grandes escenas del diluvio, su estancia en el arca, su vuelta a la tierra, las magníficas promesas que Dios le hizo y las bendiciones de que le colmó a él, y en su persona, a todo el linaje humano?

Oiremos  hablar a Abraham, el padre de los creyentes. !Cómo palpitará nuestro corazón con el relato circunstanciado del sacrificio de Isaac!  Oiremos a los patriarcas hablar de sus peregrinaciones a países extranjeros. José nos explicará su poderío ; Moisés la libertad de Israel, el paso del mar Rojo y las maravillosas particularidades del viaje por el desierto. !Qué encantadoras no serán estas relaciones hechas por testigos oculares! Oiremos hablar a David, a Isaías, a Judit, Ester, Santa Ana, la bendita madre de la Virgen; a los Reyes Magos, a Lázaro, María Magdalena y demás amigos del Salvador; a San Pedro, príncipe de los Apóstoles; a San Pablo, el predicador del mundo entero; a San Juan, el discípulo amado, a San Antonio, el portento del desierto, a San Agustín, a San Juan Crisóstomo, dechado de oradores.  Oiremos a los mártires refiriéndonos lo que a pesar de nuestros estudios no sabemos: lo que era el mundo pagano, su corrupción profunda, su colosal poderío, su odio diabólico, su crueldad sin nombre ; y luego sus propios tormentos, sus combates en los anfiteatros con los leones y los tigres, seguidos de sus triunfos gloriosísimos.   En fin, oiremos hablar a nuestro padre, a nuestra madre, a nuestros amigos, a todos los santos y santas, convertidos en  nuestros hermanos, y con los cuales no tendremos más que un corazón y un alma, y para quienes nuestra palabra tendrá el mismo encanto que la suya para nosotros.

Y no parará en esto el placer del oído: en el cielo habrá cantos; el canto de los ángeles. ¿Quién dirá la belleza de los cantos angélicos? Ocasión es de decir con San Pablo: “Ni el ojo vió, ni el oído oyó cosa semejante: “Nec auris audivit”; el hombre no ha oído jamás cosa semejante. A las voces han de añadirse los instrumentos de música, de potencia y dulzura incomprensible. Figuráos la impresión que producirán esos conciertos inmensos, siempre antiguos y siempre nuevos, tanto más asombrosos cuanto más afinados serán los instrumentos, más hábiles los artistas, más dulces y numerosas las voces, más delicados los oídos que los escuchan… Habiendo oído San Francisco de Asís durante algunos minutos el sonido de un laúd tocado por un ángel, quedó tan sorprendido que creía estar en otro mundo. ¿Cuál será el asunto de estos cantares?: Las maravillas inagotables del mundo, de la naturaleza y de la gracia, es decir, todo lo que se puede imaginar más capaz de elevar el entusiasmo hasta el delirio.  Tal es el tema que se reproducirá sin cesar. El conocimiento íntimo de cada una de las obras de la creación, del cielo, de la tierra, de los astros, de los animales, aves, peces, árboles y plantas ; de la creación de los ángeles y del hombre. El conocimiento de cada una de estas obras maravillosas dejará a los justos como anegados en un océano de admiración y de amor, lo que dará a esos cantos la expresión de indefinible placer.

En la tierra de los vivientes el olfato, como todos los demás sentidos, tendrá su satisfacción propia; vivirá con la plenitud de la vida. Pero su vida es sentir el olor. No podemos dudarlo, el cielo será una región embalsamada con los más deliciosos perfumes.  Ese perfume celestial lo exhalan todavía hoy mismo, tras largos siglos de sepultura muchos santos. Si los cuerpos, cuyas almas gozan de la gloria, exhalan olor exquisito aun en sus sepulcros, ¿qué será en el cielo, donde estarán vivos y gloriosos?

En tanto que los otros sentidos tendrán su satisfacción propia en recompensa de sus privaciones, el gusto, aniquilado o paralizado, ¿no tendrá ninguna? Semejante suposición es igualmente contraria a la razón y a la fe. A la razón: dado que hemos de resucitar, esto nos dice que el hombre gozará en el cielo de toda la integridad de su ser, y que todos sus sentidos estarán en acto. A la fe : la cual nos enseña que en la tierra de los vivientes todo será vida, y vida en plenitud.  “La vista, dice San Anselmo, el oído, el olfato, el gusto, el tacto, todos los sentidos de los bienaventurados gozarán de placeres admirables”. En apoyo de este testimonio podría presentar una larga lista de sabios autores, como San Lorenzo Justiniano, San Gregorio, y otros muchos, que se podrán ver en el eminente teólogo Suárez, (III Par. , t. II, disput, 47, sec. últ.)

¿Se comerá, pues, en el cielo?  ¿Por qué no?  Modelo de los bienaventurados en la tierra de los vivientes, nuestro Señor, después de la resurrección comió varias veces con sus Apóstoles. Cierto es que el divino Señor lo hizo con el fin de probar la realidad de su cuerpo ; mas que lo hiciera únicamente por eso, está por averiguar.  En todo caso su conducta prueba que el comer no es incompatible con el estado de los cuerpos gloriosos.  Por otra parte, el cielo se nos anuncia frecuentemente como un festín de bodas, y la Escritura nos habla de comidas y bebidas que harán las delicias de los elegidos. Nada nos obliga a tomar esos placeres del gusto en sentido figurado, más que los del olfato y el oído, ni los árboles, flores y frutos, cuya realidad no se desmiente. Sin embargo, no vaya nadie a figurarse que en el cielo habrá carnicerías y carniceros, cocineros y cocinas; estas groseras y laboriosas preparaciones del alimento habrán acabado para siempre.  Por una parte, la muerte habrá desaparecido de la tierra de los vivientes; por otra, habiendo consistido el alimento del hombre inocente en frutos, y no en carne, eso mismo volverá a suceder con el hombre regenerado.  Necesario es añadir que la comida y bebida no se destinará, como acá, a reparar las fuerzas del cuerpo, sino a proporcionar al sentido del gusto su legítima satisfacción; el cuerpo espiritualizado espiritualizará el alimento, de modo que éste no dará lugar a ninguna de las consecuencias humillantes de que va seguido en las condiciones de la vida terrestre.

El tacto tendrá su bienaventuranza, y la tendrá sin variación por toda la eternidad cuando después de la resurrección, hechos impasibles e inmortales los bienaventurados, gozarán de perfectísima salud. ¿Qué darían las gentes del mundo por verse perfectamente asegurados del mal de gota, de piedra, de los riñones, de estómago y de otras mil enfermedades? ¿Cuánto, pues, no deberán hacer, y qué no deberán dar por ganar el cielo, de donde están desterrados para siempre la muerte y todo género de enfermedades y dolores? Más todavía. Aunque los cuerpos resucitados deben seguir siendo compuestos de carne y huesos, no obstante, de tal modo estarán sometidos al alma que se moverán a su voluntad, bajarán e irán por doquiera tan rápidos como si fueran espíritus y no cuerpos.

Son, pues, verdaderas, y lo serán hasta el fin de los siglos, estas palabras de un testigo ocular: “Ni el ojo vió, ni el oído oyó, ni corazón alguno alcanzó a desear lo que Dios tiene preparado para los que le aman”.

El mundo actual da miedo y compasión. Da miedo. Todo está en fermentación ; nadie se atreve a contar con el día de mañana.  Nuevas doctrinas abren diariamente brechas en los fundamentos del edificio social que nos alberga. Todas las concupiscencias exaltadas hacen oír amenazas sanguinarias. Mientras las llevan a cabo o no, los crímenes se multiplican horriblemente. El desprecio a Dios, a la justicia, al derecho, a la honra y a la virtud, se extienden ante nuestros ojos, y los pueblos van haciéndose ingobernables. Da compasión. Olvidando su dignidad, este mundo, que se cree tan ilustrado, se hace esclavo de la materia. En la materia busca la vida. ¿Y qué vida?  La vida del animal, que come, bebe, digiere y duerme, y con eso se contenta ; no conoce otra, ha perdido hasta el sentido de su degradación: “Homo, cum in honore esset, non intellexit ; comparatus est jumentis insipientibus et similis factus est illis”, (Psalm. XLVII)

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15 comentarios leave one →
  1. Inés. permalink
    agosto 31, 2018 2:02 am

    A MI ENTENDER , ENTRE LA RESURRECCIÓN DE LÁZARO, O LA DEL HIJO DE LA VIUDA DE NAÍN, Y OTRAS QUE NARRA LA SAGRADA ESCRITURA, HAY UNA MÁS QUE NOTABLE DIFERENCIA CON LA DE LOS CUERPOS GLORIOSOS, Y ES QUE NINGUNO DE ELLOS, PESE A RESUCITAR, GOZÓ DE DICHAS CUALIDADES EN ESTE MUNDO. EN CIERTO MODO MURIERON DOS VECES.

    Y NO SE PUEDE DECIR QUE LÁZARO NO ESTABA MUERTO, PUES A TODOS LOS PRESENTES EN LA ESCENA LES CONSTABA, PORQUE LO PERCIBÍAN POR EL OLFATO, QUE DESPUÉS DE HABER ESTADO ENTERRADO CURANTE CUATRO DÍAS EL CUERPO HEDÍA, APESTABA, OLÍA MAL A CONSECUENCIA DE LA DESCOMPOSICIÓN DE SU CADÁVER.

  2. anunciacion17 permalink
    agosto 31, 2018 7:04 pm

    “Buscad, pues, primero el reino y su justicia, y todas estas cosas se os darán por añadidura”

  3. septiembre 1, 2018 3:48 am

    VÍDEO SOBRE EL LIBRO DE ENOC Y PORQUÉ FUE DESCARTADO DEL CÁNON BÍBLICO POR LA IGLESIA. Si Foro Católico tuviera la amabilidad de echarle un vistazo y comentarlo sería muy revelador.

    • septiembre 2, 2018 4:02 pm

      Rufo.

      Hay que ser muy ingenuo o adicto a la mitología para tragarse esa montaña de mentiras de la doctrina “terraplanista”.

      Con una sola pregunta tienes: ¿por qué una persona que aborda un aeroplano viaja dese América hacia el oriente y se encuentra con Japón, China, Corea y Rusia, en lugar de llegar al extremo del mundo…?.

      Unidad en la Verdad

      • anunciacion17 permalink
        septiembre 2, 2018 5:07 pm

        ¡EXACTO!

      • Mi hermano permalink
        septiembre 6, 2018 6:37 pm

        La doctrina “terraplanista” respondería a Foro Católico que, para llegar al “extremo del mundo”, no se debe tomar la ruta oriental sino la del Sur, esto es, la que lleva a la Antártida.

        Unidad en la Verdad.

        • septiembre 9, 2018 12:23 pm

          Y, ¿Por qué no?

        • Mi hermano permalink
          septiembre 27, 2018 7:36 pm

          Anunciación:

          Si alguien se desplaza desde América hacia el Oriente, sin desviación al Sur que le haga llegar a la Antártida, no arribaría a los imponentes muros helados de ésta, tras los cuales ha de encontrarse el verdadero “finis terrae”.

          La Antártida no sería un “continente” al estilo, por ejemplo, de Australia sino un “contenedor” de todos los continentes que conocemos.

          Unidad en la Verdad.

        • septiembre 29, 2018 11:27 am

          Mi hermano:

          ¿Qué tiene que ver tomar una ruta u otra? ¿no sabes que todas las figuras planas tienen perímetro (extremos) independientemente de su forma?, ¿que sin importar a donde te dirijas, al final te encontrarás con el perímetro?

          Todos los que se crean eso han tirado a la basura muchos avances científicos fundamentados.

          Sin el planeta de forma esférica, no se podría explicar todo al mismo tiempo. No se explicaría porqué se alterna la luz del sol o el día y la noche en oriente y occidente, lo que puedes comprobar si hablas por teléfono con un extranjero; o también, porqué hay eclipses en New York, y no en tu ubicación; porqué el verano en New York empieza por el 22-Sep mientras que en Argentina por el 21-Dic; porqué no hay perímetro en cada extremo de la tierra; y porqué hay vuelos de Los Ángeles a Tokio pasando por el océano Pacífico???

        • Mi hermano permalink
          octubre 3, 2018 10:19 am

          Anunciacion:

          Disculpa. No puedo escribir mucho. Creo que lo que he expresado hasta ahora es correcto.

          Hay otro tema que guarda una relación muy estrecha con este asunto y que es conveniente mencionarlo: Se trata del Arca de Noé que se encuentra (ahora ya partido en, al menos, dos trozos) en el la falda del monte Ararat, bajo dominio turco. El último zar Nicolás (II?), un año antes de su asesinato por los bocheviques, habia enviado una expedición al Ararat de unos cien hombres, que regresaron a Rusia algo diezmados por la peligrosidad del terreno, después de cumplir fielmente su encargo. Hicieron un informe exhaustivo y bien documentado gráficamente que, a estas fechas, debe estar a buen recaudo en los archivos secretos del Kremlin. A poco de llegar la expedición, fue asesinado el zar con su familia. El Arca, entonces, se encontraba íntegra. Los pastores del pueblo armenio se resguardaron muchas veces, a lo largo de los siglos en su interior cuando aún no les había sido usurpada esa parte de su territorio por los turcos, a manos de los cuales sufrieron un martirio genocida.

          Ese Arca, por sí sola, es la mejor prueba de lo que se ha dado en llamar “tierra plana”.

          Perdona que no me extienda más.

          Unidad en la Verdad.

        • octubre 6, 2018 12:49 am

          Y dale con la “tierra plana”…

          Nada qué ver con el Arca de Noé.

          Unidad en la Verdad

      • septiembre 7, 2018 3:20 am

        • septiembre 9, 2018 12:29 am

          “El Sol y la Luna tienen el mismo tamaño”….Si no fueran tan ridículas las afirmaciones pseudiocieníficas de los “terraplanistas”, nos ocuparíamos de contestarlas.

          Unidad en la Verdad

  4. Lilith Manchievik de Blank permalink
    septiembre 3, 2018 5:21 pm

    Foro Católico:

    Constan de muchos sucesos de resurrección hoy en día, de personas que han estado muertas hasta 1 hora, y han resucitado. De hecho, la hipotermia produce el misterioso efecto de que aunque mata a una persona, ese frío preserva las células del cuerpo e impide que estas mueran, y en una reanimación médica moderna, la persona puede resucitar al no haber habido muerte celular. Si, resucitar, porque cuando una persona ya no tiene latido cardíaco, respiración, circulación de la sangre actividad cerebral ni oxigenación de las células, esa persona esta muerta. Y por tanto, quién escapa de esa muerte y vuelve a vivir, esa persona resucita. Es decir, la propia hipotermia mata, pero también hace que se facilite la resurrección.

    De hecho, parece ser que se han hecho experimentos a través de la hipotermia, para causar la muerte en personas, revivirlas y saber que han sentido y donde han estado… Y lo que responden escapa a cualquier producción de Hollywood. Dichos experimentos parece ser que se hicieron en la URSS.

    En la Europa medieval, muchas leyendas sobre procesiones nocturnas se basan en sociedades secretas que producían muertes en voluntarios a través de hierbas que paraban el corazón, y con otras hierbas producían el efecto de la actual epinefrina, de que volviese a latir. Se reunían en noches oscuras sin luna en los bosques y allí buscaban y encontraban el más allá.

    Por eso creo que cualquier religión o credo, que buscaba activamente a donde vamos y qué hay allí, supera a las que se ha fundamentado en la pasividad más absoluta y solo en obedecer, callar, no preguntar, no pensar y creer ciegamente todo.

    Y es que el ser humano no ha podido vivir bajo las religiones represivas y oscurantistas que prohibian la búsqueda y el pensamiento, y por eso en la historia cristiana siempre han estado las “procesiones nocturnas en los bosques”, o simplemente la brujería, el sincretismo
    o el paganismo en la intimidad de las casas, mientras por el día iban a misas en un idioma que el pueblo no entendía y deseaban que llegase la noche para volver a buscar y encontrar respuestas que si lograban entender.

  5. Inés. permalink
    septiembre 6, 2018 12:57 am

    NI LA HIPOTERMIA, NI OTRAS TÉCNICAS MÉDICAS DE REANIMACIÓN DE VIVOS, ( QUE VIVOS ESTÁN LOS SUPUESTOS “RESUCITADOS” ) , TIENEN ABSOLUTAMENTE NADA QUE VER CON LA VERDADERA RESURRECCIÓN.

    PARA EL QUE MUERE, Y LA MUERTE ES LA MÁS ABSOLUTA SEPARACIÓN DEL CUERPO Y DEL ALMA, NO HAY CIENCIA HUMANA QUE LO PUEDA HACER VOLVER A LA VIDA. LUEGO LAS DEMÁS “APARENTES” RESURRECCIONES, NO SON MÁS QUE FALSAS RESURRECCIONES Y JUEGOS MALABARES.

    SAN PABLO DICE EN SU SEGUNDA CARTA A LOS TESALONICENSES QUE DE ESOS JUEGOS DE PRESTIDIGITACIÓN Y OTROS PARECIDOS HARÁ UN CIENTO, Y MÁS, EL ANTICRISTO CON EL MÁS QUE OBVIO OBJETO DE ENGAÑAR A LOS CRÉDULOS E INCAUTOS.

    EXCEPTO LA VERDAD DEL EVANGELIO, LA GENTE ESTÁ, Y ESTARÁ DISPUESTA SIEMPRE A CREER CUALQUIER COSA, POR ABSURDA Y DISPARATADA QUE SEA. LA PRUEBA ESTÁ EN EL COMENTARIO QUE ME PRECEDE……, Y OTROS POR EL ESTILO.

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