Saltar al contenido

Agosto 20. Festividad de San Bernardo de Claraval, patrono de la defensa del Papado

agosto 20, 2018
San Bernardo de Claraval

San Bernardo de Claraval

San Bernardo de Claraval fue la luz del cristianismo en el siglo XII

Insigne representante de una noble familia de santos, pocos cristianos han tenido tan grande repercusión en la Iglesia, en la santa devoción mariana, en la reforma moral de las órdenes monásticas, el fervor de los pueblos, en la defensa del Papado y en la política de todo el orbe cristiano. Fue un gran intercesor de portentosos milagros, habilísimo apologista enemigo de los herejes, gran organizador y general que expandió por occidente los benedictinos blancos, la regla cisterciense. Fue el gran predicador de la Santa Cruzada, el autor del amoroso título mariano Notre Dame, fundador de las órdenes de caballería cristiana.

Pero hoy en día, a pocos santos se les ha tratado de ignorar y ocultar tanto como al humilde San Bernardo; la razón, su valiente y exitosa defensa del Papado en contra de la Sinagoga de Satanás, contra la infiltración de los hebreos en la Santa Iglesia.

En ciertas épocas la Providencia hace surgir hombres providenciales que marcan todo su siglo, como San Bernardo, el Doctor Melifluo, cantor de la Virgen, gran predicador de cruzadas, extirpador de cismas y herejías, pacificador eximio y uno de los mayores místicos de la Iglesia.

En una familia privilegiada, de gran fortuna y poder, nació Bernardo en 1090. Su mayor riqueza, sin embargo, era una arraigada fe católica. Su padre, el venerable Tecelín Barba Morena, gran señor y caballero, era bueno y piadoso, y su madre, la beata Alicia, hija del Conde de Montbar, sería venerada como bienaventurada por la Iglesia en Francia. Cuando nació Bernardo, el tercero de siete hijos, además de ofrecerlo a Dios, como hizo con toda su prole, ella lo consagró al servicio de la Iglesia.

Casa natal de la familia que alcanzó a Cristo

Además de buena apariencia física, tenía Bernardo una inteligencia viva y penetrante, elegancia en su dicción, suavidad de carácter, rectitud natural de alma, bondad de corazón, una conversación atrayente y llena de encanto. Una modestia y una propensión al recogimiento lo hacían parecer tímido.

Radicalidad en la práctica de la pureza

Con tantas cualidades naturales y una posición social envidiable, al crecer podría fácilmente ser desviado hacia el mundanismo. Pero Bernardo probó que la alta condición social, si es vivida con Fe, puede ayudar a la práctica de la virtud.

A los 19 años era alto, bien proporcionado, con profundos ojos azules que iluminaban un rostro varonil, encuadrado por una rubia cabellera. Su porte era al mismo tiempo noble y modesto.

Un día, en una recepción social, la figura de una joven lo atrajo y lo perturbó. Inmediatamente, para apartar aquella visión que fue casi obsesiva, se lanzó en un estanque de agua fría y allí permaneció hasta que lo sacaron. Hizo entonces el propósito de consagrarse totalmente a Dios.

Entrada a la Abadía de Cister

En el año 1098 San Roberto, San Alberico y San Esteban Harding fundaron, en un valle llamado Cister, una rama reformada de la famosa abadía benedictina de Cluny, ya entonces en decadencia. La severidad de su regla fue apartando a los candidatos, mientras que los primeros monjes iban muriendo. San Esteban Harding, sucesor de San Alberico, dudaba si debería modificar la estricta observancia de la abadía cuando un día treinta nobles caballeros aparecieron y pidieron entrar en la Orden. Eran Bernardo con sus hermanos, un tío y sus nobles compañeros de caballería, la flor del ducado de Borgoña.

Beata Humbelina de Fontaines, hermana de San Bernardo

Era tan intenso el don de persuasión que poseía ese hombre lleno de amor de Dios que, al predicar, las mujeres ocultaban a sus maridos y las madres escondían a sus hijos, por miedo que lo siguiesen tal y como fue con su hermano mayor Guy, quien se alejó de su esposa Isabel de Forez y su hija pequeña para “alcanzar a Cristo”. Igualmente sucedió a su hermana Humbelina de Fontaines, quien luego de su matrimonio con Guy de Marcy, obtuvo de éste el amoroso sacrificio y le permitió convertirse en monja, al lado de su cuñada Isabel. Al final todos ellos alcanzaron a Cristo y con sus hermanos Gerardo, Bartolomé, Andrés y Nivardo, todos fueron beatificados.

Comunicación continua con Dios

Bernardo se entregó a la práctica de la regla como monje consumado. Puesto que en los caminos de la virtud hay varias vías para alcanzar la santidad, Bernardo se empeñó con total radicalidad en aquella para la cual se sentía llamado por Dios.

Dominó de tal manera sus sentidos, que comía sin sentir el sabor, oía sin oír. Dominó el paladar a tal punto, que una vez bebió sin percibir un vaso de aceite en vez de agua. Formó para sí un claustro interior en el cual vivía tan recogido que, después de dos años, no sabía si el techo de la abadía era abovedado o liso, y si había ventanas en la capilla. Su comunicación con Dios era continua, de forma tal que mientras trabajaba no perdía su recogimiento interior.

Fundador de Claraval, atrae las almas a Dios

Dos años después de su entrada en el Cister, es enviado por San Esteban como superior de un grupo de monjes para fundar la abadía de Claraval. Bernardo tenía apenas 25 años.

La nueva abadía quedaba en un lugar inculto y agreste. De ahí el nombre de Valle del ajenjo. No obstante San Bernardo lo transformó en Valle Claro o Claraval, difundiendo su fama por toda Europa. En aquella época la fama de los hombres corría por su santidad y heroísmo, no por su vileza y corrupción.

Bernardo había alcanzado un grado supremo de amor a Dios y de unión con la voluntad divina, pero le faltaba aún comprender la debilidad de sus subordinados. Tenía escrúpulos de dirigirlos por la palabra, creyendo que Dios les hablaría en lo profundo del alma mucho mejor que él. Estaba con esa tentación, cuando un día se le apareció un niño envuelto en una luz divina. Con gran autoridad, le ordenó que dijera todo cuanto le viniese al pensamiento, porque sería el propio Espíritu Santo que hablaría por su boca. Al mismo tiempo, Bernardo recibió la gracia especial de comprender las debilidades de los otros y de acomodarse al espíritu de cada uno, para ayudarlos y vencer sus miserias.

Imán de vocaciones

El modo como Bernardo atraía vocaciones para Claraval era milagroso; por ejemplo, cuando todo un grupo de nobles –que por curiosidad quisieron conocerlo– entraron de novicios. Actuaba como si fuese un poderoso imán para atraer almas a Dios.

Enrique de Francia, hermano del Rey Luis VII, fue a Claraval a tratar de un asunto importante con San Bernardo. Cuando iba a salir, pidió ver a todos los monjes, a fin de recomendarse a sus oraciones. Bernardo le dijo que muy pronto experimentaría la eficacia de esas oraciones. El mismo día Enrique se sintió tocado por la gracia al punto que, olvidando que era sucesor al Trono, quiso quedarse en Claraval. Con el tiempo fue Obispo de Beauvais y después Arzobispo de Reims.

Claraval creció tanto que, habitualmente, allí había de 600 a 700 monjes. Pese a ello, cada uno mantenía su aislamiento interior y silencio, como si estuviesen solos. Jamás un monje estaba inactivo, todos tenían un trabajo manual que hacer, cuando no se dedicaban a la oración en el coro o en sus celdas.

Con el tiempo y con el número crecientede vocaciones, Bernardo pudo fundar 160 casas de su Orden, no sólo en Francia sino también en otros países de Europa.

Extirpador de cismas

La misión pública de San Bernardo casi no tuvo similar en la Historia. Fue, por ejemplo, llamado a combatir el cisma del antipapa Anacleto II. Recorrió toda Europa, conquistando rey y reinos para la causa justa. Fue el alma de los Concilios de Letrán, de Troyes y de Reims, convocados por el Papa para tratar asuntos de la Iglesia.

La prédica de San Bernardo era en general acompañada por un gran número de milagros. Liberaba a posesos del demonio, restituía la vista a ciegos, los paralíticos caminaban, los mudos hablaban, los sordos oían.

Prácticamente no podía transitar sin ser seguido por una multitud de enfermos y de sanos que lo querían tocar. Para protegerse, se veía obligado a hablar a la multitud desde una ventana.
Por todos lados el santo era llamado “el padre de los fieles, Columna de la Iglesia, apoyo de la Santa Sede y Ángel tutelar del pueblo de Dios”.

Aniquilador de herejías y predicador de la II Cruzada

Bernardo fue el protector de la Fe contra las herejías de Pedro Abelardo y Arnaldo de Brescia, que querían renovar los antiguos errores de Arrio, Nestorio y Pelagio. Combatió también los errores de Gilberto de la Porée, Obispo de Poitiers.

Pero la principal herejía que el santo combatió fue la de un monje apóstata llamado Enrique, que en el Languedoc llevaba a cabo una guerra cruel contra la Iglesia, atacando los Sacramentos y los sacerdotes fieles.

El santo abad fue también llamado a predicar la II Cruzada, lo que hizo con la fuerza de su elocuencia y el poder de los milagros. Cuenta su secretario que en Alemania curó, en un solo día, nueve ciegos, diez sordos o mudos, diez paralíticos. En Mayence, la multitud que lo rodeó fue tan grande, que el Rey Conrado debió tomarlo en sus brazos para sacarlo de la iglesia.

La defensa de la Iglesia y el Papado contra la infiltración judía

Inocencio II y Rogerio de Sicilia

El Abad de Claraval se esforzó asimismo en la reforma de la Iglesia por medio de su acción e influencia, pero uno de los aspectos que más llama la atención en este sentido es la misión y el combate en 1130-1138, en pro de su unidad, frente al “Cisma de Anacleto”.

A la muerte de HONORIO II en 1130, se produjo una doble elección para sucederle: GREGORIO PAPARESCHI, quien tomó el nombre de INOCENCIO, y PEDRO DE LEONE, de una rica familia de origen judío, que pasó a llamarse ANACLETO II. Con la división del Colegio Cardenalicio se produjo también la del pueblo romano, siempre muy inmiscuido (por el intervencionismo de sus familias principales) en las elecciones y la política pontificia.

A San Bernardo no le importó que el hebreo Pierleoni (Anacleto II) hubiese sido electo por la mayoría de los cardenales, ni que el usurpador estuviese sentado en la Sede Romana; tampoco le importó que el asustado Inocencio II se desterrara y escondiera en Francia.

Para resolver el problema, el rey LUIS VI de Francia, “el Gordo”, llevo a cabo una reunión de un concilio en Étampes, donde la figura clave fue SAN BERNARDO, quien se decantó por los derechos del primero. A PARTIR DE AHÍ, se empeñó en obtener para él los apoyos del propio monarca francés, de ENRIQUE I de Inglaterra y del emperador LOTARIO, realizando numerosos viajes por Francia, Alemania e Italia, donde estuvo tres veces y consiguió que Pisa y Génova en 1133, y Milán en 1135, se adhiriesen igualmente.

El Doctor MELIFLUO en 1137 trató de ganarse además a ROGERIO II de Sicilia, hacia quien antes había tenido muchas reticencias por su enfrentamiento con varias ciudades italianas y con el emperador y el papa. Su labor en este tiempo consistió, por lo tanto, en viajes, entrevistas, predicaciones y cartas a diversos personalidades de la Iglesia y de la política, todo culminó con éxito, pues la muerte de VÍCTOR IV en 1138, elegido sucesor del recién fallido ANACLETO II, cerró definitivamente el asunto. 

San Bernardo de Claraval, defensor del Papado, rogad por nosotros

Unidad en la Verdad

Anuncios
11 comentarios leave one →
  1. agosto 20, 2016 4:29 pm

    ¿Que diría San Bernardo Claraval respecto de J.M. Bergoglio alias Francesco?

    • agosto 21, 2016 7:08 pm

      Jonh_Nada.

      Simple: San Bernardo lo denunciara como lo que es: un hereje y un usurpador, como o peor que el hebreo Pierloni.

  2. Alejandra Grassi permalink
    octubre 18, 2016 9:12 pm

    Es tan hermoso lo que San Bernardo escribe sobre María Santísima !!!

  3. Inés. permalink
    agosto 21, 2017 2:01 am

    !Ah, si Dios dispusiera hoy día un San Bernardo que alzara la voz como él lo hizo en el S. XII!

    P. Ribadeneyra : “El Espíritu Santo dice en las Divinas Letras que Dios hace reinar al hipócrita, (o a los usurpadores del papado, que viene a ser lo mismo, o a los malos gobernantes), por los pecados del pueblo. Pues leemos haber habido príncipe que se vistió de monje y vivió como monje en un monasterio que él mismo había construido, estando entre los monjes cantando en el coro y haciendo las otras ceremonias religiosas, PARA ENGAÑAR MÁS FÁCILMENTE”.

    Y añade San Hilario hablando contra Constancio, emperador : “Nosotros peleamos contra un perseguidor engañoso, contra un enemigo blando, contra Constancio Anticristo, que no hiere las espaldas, sino trae la mano blanda por el cerro ; no corta la cabeza con la espada, no nos amenaza con el fuego corporal, pero SECRETAMENTE ENCIENDE EL FUEGO DEL INFIERNO, CONFIESA A CRISTO PARA NEGARLE y edifica los techos de las iglesias PARA DESTRUIR LA IGLESIA”.

    Los usurpadores, “aparentan tener la voz de Jacob, pero tienen las manos de Esaú”. Y esta simulación, sigue diciendo el P. Ribadeneyra, “hace de ellos unos perfectos hipócritas, de manera que dicen una cosa y hacen otra, como un monstruo compuesto de varias figuras, que parezca oveja y sea lobo, con el rostro de hombre y el corazón de vulpeja, con la risa en la boca y el cuchillo en la mano…… “.

    “Y con el beso de falsa paz maten a Abner y Amasia, como Joab, Y VENDAN A CRISTO COMO JUDAS, remede la voz del hombre para engañarle y le despedace y trague, Y SEA COMO LAS MANZANAS DE LA TIERRA DE SODOMA, HERMOSAS Y COLORADAS A LA VISTA, Y EN TOCÁNDOLAS SE DESHAGAN EN HUMO Y CENIZA. Y como las monas, que imitan las acciones del hombre, y siempre se quedan monas. Tal es el usurpador hipócrita y taimado, que bajo la máscara de la Religión y de las demás virtudes fingidas, da a Dios las hojas y los frutos al demonio.

    Lactancio dice que : “Algunos, debajo de una fingida bondad, hacen cosas al modo y traza de los hombres de bien, Y CON TANTO MAYOR AHÍNCO CUANTO ES MAYOR EL DESEO DE ENGAÑAR. Mas cuando los perversos tiranos, ( o los falsos Pastores), han alcanzado lo que deseaban, entonces se quitan la máscara trastornándolo todo de arriba abajo, PERSIGUIENDO A LOS MISMOS QUE ANTES HABÍAN FAVORECIDO.

  4. Inés. permalink
    agosto 21, 2017 2:21 am

    “Y San Agustín dice que la justicia fingida, (o la piedad fingida), no es piedad ni justicia, sino DOBLADA MALDAD.”

    “Y nuestra santa religión, sigue diciendo el P. Ribadeneyra, nos enseña que el hombre debe guardar entera verdad : Verdad de la vida, viviendo conforme a la ley divina ; verdad de la justicia, dando a cada uno lo que es suyo y diciendo en juicio lo que sabe cuando es preguntado por juez competente ; verdad en la doctrina, no enseñando cosas falsas ; verdad en el manifestarse y descubrirse queriendo parecer lo que es, y ser lo que parece”.

    “Porque, como admirablemente dice San Juan Crisóstomo hablando con el hipócrita : “Dime, si es bueno ser bueno, ¿POR QUÉ QUIERES PARECER LO QUE NO QUIERES SER? ¿Si es malo ser malo, POR QUÉ QUIERES SER LO QUE NO QUIERES PARECER?”

    “Mejor es ser bueno que parecer bueno, y peor es ser malo que parecer malo. Por tanto, O MUESTRA SER DE FUERA LO QUE ERES DE DENTRO, O PROCURA SER DE DENTRO LO QUE PARECES DE FUERA, Y DENTRO LLENO DE HUESOS Y GUSANOS”.

    “¿QUÉ APROVECHA PARECER OVEJA Y SER LOBO?”

    ( P. Ribadeneyra : “El Príncipe Cristiano”.)

    • Thomas Waibel permalink
      agosto 21, 2018 1:33 am

      Igualmente es de doble maldad fingir ser católico y Papa.

  5. Rufo permalink
    agosto 22, 2017 7:20 am

    ¿El cristianismo ortodoxo ruso que profesa Putin, es una religión verdadera? De no serlo ¿que diferencia hay entre la ortodoxia y el Catolicismo?

    • agosto 23, 2017 10:18 pm

      El cabalista Putin no es ni siquiera ortodoxo… no hay que ser ingenuos.

      La diferencia entre “ortodoxos” y católicos es similar a la de los anglicanos y católicos: dogmas, sacramentos y moral tienen diferencias abismales.

      Los cismáticos rusos son tan no católicos como los cismáticos anglicanos.

      Unidad en la Verdad

    • Thomas Waibel permalink
      agosto 21, 2018 1:37 am

      Los cismáticos orientales, mal llamados “ortodoxos”, como todos los cismáticos, no reconocen el Primado de Pedro, es decir, la jurisdicción universal del Papa, sino solamente el dan un puesto de honor entre los Obispos. Sería “primero entre pares” entre los Obispos.

      También hay cismáticos encubiertos, por ejemplo, los lefebvristas, que lo reconocen en teoría, pero en la práctica lo ignoran, alegando que el Papa solamente debe ser obedecido cuando hace uso de la infalibilidad, lo cual sucedería muy raras veces.

  6. Inés. permalink
    agosto 23, 2017 11:38 pm

    Rufo :

    Lea Vd. con detenimiento lo que dice el P. Ribadeneyra acerca de los que quieren parecer lo que no son. Al Sr. Putin, y a cientos, a miles como él, les viene como anillo al dedo.

    San Juan Crisóstomo los describe a la perfección. ¿Y por qué el bellaco de Putin, y los bellacos que se sientan en los Parlamento del mundo, y en los Tribunales de Justicia, y en la mayoría de las Cátedras de las Universidades, quieren parecer lo que no son? Sencilla y llanamente : PARA ENGAÑAR, PARA PERVERTIR, PARA APARTAR DE DIOS AL MAYOR NÚMERO POSIBLE DE ALMAS.

    Conoce el cuento de Caperucita y el Lobo, ¿verdad que sÍ? Pues eso es Putin, y Bergoglio, y los cinco que le precedieron, LOBOS, y tantos y tantos otros que se sientan en los Parlamentos y demás instituciones que rigen el mundo, (de momento nada más) , porque la hora de que se acabe la farsa está cerca…… Lo bueno de la moraleja es que Caperucita no se dejó seducir por las más que taimadas artimañas del Lobo ; luego el Lobo no es invencible.

    Lea lo que dicen San Hilario, San Agustín, Lactancio, y tantos y tantos insignes autores, y sobre todo, lo que dice N. S. Jesucristo en el Evangelio acerca de ellos : “Por sus obras los conoceréis”………

  7. septiembre 1, 2018 5:51 am

    Y rematemos ya esta introducción con una tradicional oración que durante siglos se vino repitiendo en la liturgia de cada Viernes Santo, desde el Papa de Roma hasta el último pastor de almas, que aunque quedó excluida de dicha liturgia por el Concilio Vaticano II,
    casi al mismo tiempo que Pablo VI reconocía públicamente que el humo de satanás había penetrado en la Iglesia de Cristo, y el común de la curia romana admitía que algún diablo se paseaba vestido de púrpura por la ciudad del Vaticano; no por ello hemos de entender que está prohibida, pues a diario se pide a Dios por toda clase de autoridades, instituciones, pecadores, y, por qué no por los hebreos. La oración reza así:

    “Oremos también por los pérfidos judíos para que Dios quite el velo de sus corazones, a fin de que reconozcan con nosotros a Jesucristo Nuestro Señor Omnipotente y sempiterno Dios, que no excluyes de Tu Misericordia ni aún a los pérfidos judíos: oye los ruegos que te dirigimos por la ceguedad de aquel pueblo, para que reconociendo la luz de Tu verdad, que es Jesucristo, salgan de sus tinieblas. Por el mismo Dios y Señor Nuestro.”

    “Penetrad en las moradas de aquel pueblo, y veréis la miseria espantosa que lo aflige. Hallaréis a los padres haciendo leer a sus hijos un libro misterioso que a su vez lo harán también leer los hijos a sus hijos.” Chateaubriand

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: