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El principio visible del reinado del Anticristo: Monseñor Gaume

julio 30, 2018
“HISTORIA DE LA FAMILIA EN TODOS LOS PUEBLOS ANTIGUOS Y MODERNOS”
POR MONS. GAUME
(Nevers, 8 de Junio de 1844)
 
 
“DE LOS SIGNOS, SEÑALES Y FIGURAS DE LOS TIEMPOS PRECURSORES DEL ANTICRISTO”
 
“EL PRINCIPIO VISIBLE DEL REINADO ANTICRISTIANO”
 
 
Así como las profecías de Nuestro Señor fueron tanto más claras y tanto más completas las señales precursoras cuanto más se aproximaba la plenitud de los tiempos, del mismo modo los precursores del Anticristo le son cada vez más parecidos a medida que lo anuncian desde menos distancia. Antíoco, Nerón, Diocleciano, Simón el Mago y Arrio son imágenes particulares del hombre de pecado, según testimonio de los Padres de la Iglesia.
 
Mahoma, entre otros, resume todos estos rasgos esparcidos ; al declararse enemigo jurado de los fieles le parece que el exterminio es el primer deber de su misión ; se convierte en orgulloso rival de Jesucristo ; se pone en su lugar entre los hombres y Dios, diciendo y enseñando a sus innumerables sectarios: Dios es Dios, y Mahoma su profeta. Con voz unánime de los comentadores, es el verdadero precursor del hijo de la perdición, como dice uno de ellos, Gabriel Prateol o Du Préau, doctor de la facultad de París, muerto a fines del siglo XVI.
 
“Está fuera de duda, continúa el célebre P. Tomás Maluenda, O. P. (1566-1628), que Mahoma no es el verdadero Anticristo ; pero si se considera los males que ha causado en el mundo este hombre de perdición, y que ha perdido a gran parte de la tierra estableciendo su perniciosa secta, habrá mucha razón en convenir que Mahoma es el gran tipo y el gran precursor del Anticristo.
 
Pero salgamos del orden tradicional, o dominio de las opiniones para entrar en el terreno de la certeza y de la fe.  La Escritura nos revela dos signos precursores infalibles y verdaderamente característicos de la gran catástrofe, que forman parte de la misma doctrina de la Iglesia. El primero es la predicación del Evangelio por toda la tierra : “Este Evangelio, ha dicho el Creador de los hombres y de los siglos, será predicado a todo el mundo en testimonio de todas las naciones, y entonces vendrá la consumación”. El segundo es la apostasía general.
 
La predicación del Evangelio es la condición preliminar de la ruina del mundo, y la apostasía la causa.  Como todos los siglos y todas las naciones han sido formadas por y para Jesucristo, cuando deje de reconocérsele enteramente, el mundo habrá perdido el objeto de su existencia ; “y por esta razón, dice San Pablo, no sobrevendrá el gran día hasta que la apostasía halla llegado”, (II ad Thess, II, 2-3-4). Y llegará esta, añaden con voz unánime los Padres de la Iglesia, y los intérpretes de la Escritura, cuando se hayan separado del imperio romano y de la Iglesia la mayor parte de las “naciones”, y cuando en ellas se haya entibiado notablemente la fe, según las palabras del mismo Jesucristo : “¿Creéis que el Hijo del hombre encontrará fe en la tierra cuando vuelva?”. Esto no quiere decir que se habrá extinguido enteramente por todas partes, sino que el número de los que la conservarán viva será más reducido que nunca.
 
Si vemos, pues, en el orden político enteramente destruido el santo imperio romano, (el poder espiritual de la Iglesia y del Papado podemos decir ahora), y rebelarse las naciones contra los reyes, no sólo por efecto de la perversidad natural del hombre, sino porque niegan el origen divino del poder proclamando como principio el dogma impío de la soberanía popular, y las vemos alzarse en el orden religioso contra la autoridad de la Iglesia, admitiendo como principio la independencia absoluta de la razón en materia de creencia religiosa ; si vemos reinar generalmente estas teorías del orgullo, que se resuelven contra los gobernantes en el derecho a la rebelión, y ante la Iglesia con el de la incredulidad, para confundirse en una rebelión completa contra Jesucristo ; en una palabra, si el hombre, deificándose a sí mismo, se coloca en lugar de Dios, ¿podemos decir con toda seguridad que se aproxima el reinado anticristiano? Sí.  ¿A qué otra cosa tiende el mundo hace tres siglos con una rapidez siempre en aumento?  ¿Y no tuvo razón el Ángel del juicio al anunciar que estaba cercano el principio de su fin?
 
Acaba de pasar el Taumaturgo : Aún se estremecen los ecos de Europa al sonido de la trompeta fatal, cuando sale ya del infierno la fiera devoradora de la apostasía, haciendo estragos tan rápidos como los progresos del Evangelio. Ya hemos visto, según los Padres y los intérpretes, que esta apostasía consiste en la separación que debe efectuarse entre los pueblos y el imperio romano, sus reyes y su Pontífice soberano, y por consiguiente entre el mundo y el Cristianismo, (Cornelio Alapide).
 
Separación de los pueblos y del imperio romano, ( es decir, del imperio espiritual del Papado).
 
¿Acaso la separación de las almas y los corazones no es la apostasía, o la desaparición de las verdaderas relaciones de respeto, afecto y adhesión establecidas por el Cristianismo entre los gobernantes y los pueblos? Si esta apostasía todavía no es completa, ¿no es evidente que el espíritu general tiende rápidamente  hacia ella de tres siglos a esta parte?
 
Separación de los pueblos y del soberano Pontífice. !Qué espectáculo ofrece la Europa actual!  !Gran Dios!  !Qué diferencia entre lo que era en el siglo XV y lo que es en el XIX, (y en el XX, y en XXI).
“!Cayó una estrella del firmamento, según estaba anunciado, y se abrió el pozo del abismo, y salió de él una densa humareda que se interpuso entre el cielo y la tierra!” Se precipitan bajo el estandarte de la rebelión a la voz de Lutero Alemania, Suecia, Dinamarca, Prusia, Inglaterra, y una parte de Suiza y de Francia. Roma es para estos pueblos apóstatas otra Babilonia, y el Papa, la odiosa personificación del error ; y sus más sagrados principios son la absoluta independencia de la razón humana en materia de religión, y el destierro completo de la autoridad de la Iglesia.
 
Los ojos menos perspicaces ven claramente que los Gobiernos “católicos” no tratan al soberano Pontífice como Papa, como Padre común de las naciones y como órgano de la fe, sino como un simple príncipe temporal. Hace mucho tiempo que las relaciones diplomáticas han sustituído a los lazos filiales. ¿Y cómo ha de ser de otro modo?  ¿No han roto los Gobiernos su unión “espiritual” con la Santa Sede, una unión tan antigua, basada sobre la comunidad de la Fe?
 
Admitir, como ellos lo hacen, la igualdad de todos los cultos, ¿no es lo mismo que decir : “A nuestros ojos todas las religiones son igualmente buenas, verdaderas y dignas de protección y aliento?  ¿No es decir : “El Cristianismo no es nuestra fe?” De modo que en el orden religioso los Gobiernos, o más bien, las naciones representadas por sus Gobiernos,  no creen ya en Jesucristo como principio exclusivo de la verdad, y en el orden político no creen en él como principio exclusivo de la autoridad. (Recuérdese cuánto se ha escrito en estos últimos tiempos contra el derecho divino y sagrado, y contra los reyes por la gracia de Dios.) Existe, pues, defección y apostasía, pues existe el anticristianismo.
 
Separación del mundo y del Cristianismo. Si los hechos precedentes no nos parecen suficientes para sentar tan lastimosa verdad, abracemos a la Europa que permanece católica de una sola mirada, y veremos de Norte a Sur humillado y perseguido el Cristianismo. Examinad las grandes naciones, Francia, España, Portugal, Austria, y hasta Italia, y por donde quiera hallaréis a la apostasía multiplicando sus devastaciones, enmascarando sus proyectos para esparcirse con más seguridad bajo los nombres de tolerancia, indiferencia, libertad de conciencia, de cultos y de prensa ; lanzando en el seno de los pueblos millones de libros irreligiosos, donde se ven marchar de frente la novedad de las doctrinas, la corrupción de la fe y la rebelión a la autoridad de la Iglesia,  habiendo pervertido el espíritu público hasta el extremo de atreverse a hacer oír en las escuelas y academias “católicas” los elogios de Lutero, de Voltaire y de los más encarnizados enemigos del Catolicismo… !Y estos elogios reciben aplausos!
 
Prestad oído a las voces de los filósofos y de todos los que forman la opinión en las Cátedras o en las tribunas legislativas ; estudiad las máximas más generalmente esparcidas y acreditadas ; y en todas partes encontraréis, sentado sobre el trono del espíritu público, el naturalismo, la negación del mundo sobrenatural, de los milagros, del mismo Evangelio y de los hechos históricos de la antigua alianza ; en todas partes veréis la fe más tibia y vacilante que nunca, y más que nunca caída en desuso la práctica del Cristianismo ; pero veréis, en cambio, hasta en los espíritus menos hostiles, una tendencia notable y constantes esfuerzos para sustituir  la revelación por una pretendida “religiosidad”, sentimiento vago, religión naturalista, sin misterios y sin prácticas con objeto de conservar el nombre y fantasma de una religión que engaña y seduce, pero que no ilustra ni salva.
 
No os contentéis con una sencilla ojeada ; oíd lo que se dice y lo que pasa en el mundo, y pronto adquiriréis la triste certeza de que la fe está muerta hasta en el corazón de un grandísimo número de católicos.  Veréis que los actos religiosos, que son su manifestación, se hacen incompletamente, y a menudo sin piedad ; hallaréis multitud de personas que han roto su Símbolo, o que casi no creen en nada, aunque conserven el nombre y la apariencia del Catolicismo.
 
Internáos más en vuestro examen, recorred una a una nuestras ciudades, y apenas encontraréis en cada una de ellas “algunas familias” cuyos miembros sean todos católicos de creencia y de conducta ; y es raro, muy raro no hallar en cada hogar dos campos y dos banderas. ¿Y qué es esto mas que una lastimosa apostasía en el mismo seno del Catolicismo?  ¿Y qué es esta apostasía mas que el principio visible del reinado anticristiano?
 
No trazamos un cuadro imaginario ; amigos y enemigos, todos hacen el mismo retrato del estado actual de la Religión.  ¿No han llegado algunos a proclamar la muerte del Catolicismo?
 
Prestad ahora oídos al Pontífice supremo, cuya mirada abarca desde las alturas de la vida eterna toda la extensión de la Iglesia, dirigiéndose a los Patriarcas, a los Primados, Arzobispos y Obispos de toda la tierra :  “Acudimos a vosotros con el corazón sumido en la más profunda tristeza, a vosotros, cuyo celo por la Religión conocemos… En verdad podemos decir que ha llegado la hora de la potencia de las tinieblas para desmenuzar como el trigo a los hijos de elección”.  “Sí, la tierra está llena de luto, y perece infectada por la corrupción de sus habitantes, porque han violado las leyes, trocado los mandamientos del Señor, y roto su eterna alianza”, (Isai. XXIV, 5).
 
“Os hablamos, venerables hermanos, de lo que veis con vuestros ojos ; del triunfo de una perversidad sin freno, de una ciencia sin pudor, y de una licencia sin límites. Las cosas santas son despreciadas, y la majestad del culto divino, vituperada, profanada, cubierta de irrisión por los hombres perversos ; de lo cual se origina la corrupción de la sana doctrina y la audaz propagación de errores de toda especie. No están al abrigo de las lenguas empapadas de iniquidad las leyes santas, la justicia, las máximas ni las reglas más respetables. Y esta misma Cátedra del bienaventurado Pedro donde estamos sentado, y donde Jesucristo ha puesto el fundamento de su Iglesia, está violentamente agitada, “y los lazos de la unidad se van aflojando de día en día”. Está atacada la divina autoridad de la Iglesia ;  y sometida a consideraciones terrestres, y entregada con profunda injusticia al odio de los pueblos, “se ve reducida a la más vergonzosa servidumbre”.
 
“La obediencia debida a los Obispos está violada y pisoteados sus derechos. “Las academias resuenan horriblemente con opiniones nuevas y monstruosas, que ya no minan la fe en secreto y con rodeos, sino que le hacen una guerra pública y criminal”. La corrupción de la juventud por medio de las máximas y ejemplos de sus maestros ha causado el desastre de la Religión y la horrible perversidad de las costumbres ; y habiéndose sacudido el freno de la Religión, por la cual subsisten tan solo los reinos, y de la cual dimana su fuerza y su sanción, vemos la ruina del orden público, la caída de los tronos, y el trastorno de todas las potencias legítimas”, (Enciclic. “Mirari vos”, 1832).
 
“Entre las mayores y crueles calamidades de la Religión Católica, es la principal sin duda alguna la muchedumbre de libros pestilentes que inundan casi toda la viña del Señor para asolarla, “como las langostas salidas del pozo del abismo”, los cuales son “como la copa llena de abominaciones” que vió San Juan “en las manos de la gran prostituta”, saciando a los que se aplicaban a ella con toda clase de venenos. “Podemos decir con toda verdad que está abierto el pozo del abismo, el pozo del cual vió salir San Juan una humareda que oscureció el sol y langostas que asolaron la tierra”.
 
El inmortal Papa Pío VII decía : “Lo que ha sucedido en tiempos remotos se renueva, y especialmente en la deplorable época en que vivimos, época que “parecen ser aquellos últimos siglos” anunciados tantas veces por los Apóstoles, en que “vendrán los impostores caminando de impiedad en impiedad”, y según sus deseos”.
 
“Nadie ignora el prodigioso número de hombres que se han aliado en estos tiempos contra el Señor y contra su Cristo, poniendo por obra todos los esfuerzos para engañar a los fieles con las sutilezas de una vana y falsa filosofía, y para arrancarlos del seno de la Iglesia con la loca esperanza de arruinar y derrocar a la misma Iglesia”, (Bul. “Ecclesiam a Jesu Christo”, 13 de Sep. de 1821).
 
De este modo hablan los Profetas de Israel. Si el mundo incrédulo se encoge de hombros, no debe asombrar su indiferencia ; pero el hombre pensador verá un objeto grave de reflexión en estas imponentes palabras del Papa, en las que el cristiano halla un saludable aviso y el temible anuncio de un porvenir que no parece ya dudoso.
 
 
 
*********
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6 comentarios leave one →
  1. Inés. permalink
    julio 30, 2018 12:05 pm

    HAGO MÍAS TODAS Y CADA UNA DE LAS PALABRAS DE MONS. GAUME.

    DE HABERLAS ESCRITO HOY, SIN DUDA HUBIERAN SIDO MÁS DRAMÁTICAS TODAVÍA….

    A

    VECES PIENSO SI EL RESPIRAR LA IMPIEDAD A TODAS HORAS Y POR TODAS PARTES, EL CONVIVIR CON ELLA, NO ACABARÁ, !!Y NO LO PERMITA DIOS!! , POR EMBOTAR Y CONTAMINAR PELIGROSAMENTE NUESTRO ESPÍRITU……

    QUÉ SERÍA DE NOSOTROS SI ESTOS DÍAS NO FUESEN ACORTADOS……

  2. Gálatas permalink
    julio 30, 2018 1:54 pm

    Breve reseña de los antipapas de la secta V-2 y su relación con la masonería
    De Roncalli a Bergoglio
    (28 de octubre de 1958 – actualidad)
    http://www.destroyfreemasonry.com/overview.htm

  3. Rufo permalink
    agosto 13, 2018 3:03 pm

    El Padre E. Sylvester Berry sobre la persecución de la Iglesia en los últimos días:

    Un Papa falso y una Santa Sede vacante. No podemos enfatizar suficientemente que las terribles aflicciones que la Santa Madre Iglesia ha tenido que soportar desde la muerte del Papa Pío XII fueron predichas y profetizadas en la Tradición Católica, de una forma u otra. Hoy tenemos el gusto de recordarles una predicción particular hecha por el P. Elwood Sylvester Berry (1879-1954), profesor de apologética en el Seminario de Santa María en Maryland, que forma parte de su interpretación del Capítulo 13 del libro del Apocalipsis

    En 1921, el P. Berry publicó un maravilloso comentario sobre el último libro de la Biblia, titulado The Apocalypse of St. John. Usando de su gran erudición y comprensión del tema, el P. Berry desentraña y explica los muchos capítulos y versos misteriosos de este importante libro de la Escritura a la luz de la enseñanza católica. Sea dicho que no intentamos captar a nadie en la inadmisible “manía del fin de los tiempos”, como a muchos les gusta hacer, pero,sí hemos de señalar que el libro del Apocalipsis fue divinamente inspirado y dado por Dios para nuestra instrucción (2 Tim 3: 16-17); aunque se debe andar con mucho tiento al escribir y meditar sobre este libro, tampoco se debe prescindir totalmente de él. Esto se hace evidente por el hecho de que el P. Berry publicó un libro completo explicando adecuadamente el Apocalipsis.

    En vista de lo que ha sucedido en el siglo XX en la Iglesia Católica Romana, y de la falsa iglesia que fue establecida después de la muerte del Papa Pío XII en 1958 (cosa que el mismo padre Berry predijo en 1927), el siguiente pasaje de su libro El Apocalipsis de San Juan es de particular relevancia para nosotros en nuestros días. Para apreciar la importancia de este extracto, le invitamos a leer todo el contexto del capítulo (ver el enlace más abajo):

    “La bestia que surge de la tierra es un falso profeta: el profeta del Anticristo. Nuestro divino Salvador tiene un representante en la tierra en la persona del Papa a quien le ha conferido plenos poderes para enseñar y gobernar. Del mismo modo, el Anticristo tendrá como representante suyo al falso profeta que estará dotado con la plenitud de los poderes satánicos para engañar a las naciones. Si el Anticristo es de extracción judía, como probablemente lo será, el mar del que surge significa el judaísmo. De igual modo, la tierra de donde surge la segunda bestia es un símbolo de las naciones gentiles en rebelión contra la Iglesia. Los dos cuernos denotan una autoridad doble: espiritual y temporal. Como lo indica el símil del cordero, el [falso] profeta probablemente se establecerá en Roma como una especie de antipapa durante la vacante del trono papal mencionado anteriormente. Pero los elegidos no se dejarán engañar ; recordarán las palabras de nuestro Señor: “Entonces, si alguno os dijere: He aquí está el Cristo, o allí, no le creáis”.

    (Reverendo E. Sylvester Berry, El Apocalipsis de San Juan [Columbus, OH: John W. Winterich, 1921], página 135; subrayado agregado).

    De nuevo les decimos que para obtener más detalles y el contexto completo, podrá leer el entero capítulo, titulado “El Anticristo y su Profeta“, que comienza en la página 129, así como lo que lo precede. He aquí unos enlaces relevantes:

    Versión electrónica (gratuita): El Apocalipsis de San Juan por el padre. E. Sylvester Berry (1921) https://archive.org/details/apocalypseofstjo00berr
    Ediciones de impresión y Kindle: El Apocalipsis de San Juan por el padre. E. Sylvester Berry (1921) https://www.amazon.com/exec/obidos/ASIN/1461174554/interregnumnow-20
    También por el Padre. Berry: La Iglesia de Cristo: un tratado apologético y dogmático (1927/1955) https://www.amazon.com/exec/obidos/ASIN/1606088025/interregnumnow-20

    En la parte citada que acabamos de ver, el P. Berry habla de “la vacante del trono papal mencionada anteriormente”. El extracto puesto arriba es de su comentario sobre el Capítulo 12 del Apocalipsis, que destacamos aquí: https://novusordowatch.org/2016/09/father-berry-persecution-of-church-last-days/

    También hemos creado un video clip sobre él que puede Ud. compartir con amigos y familiares para que estén al tanto de lo que está sucediendo: https://www.youtube.com/watch?v=o4Gq2QvR4fM

    En estos tiempos difíciles, en los que muchas personas de buena voluntad luchan por ser auténticos católicos romanos, podemos consolarnos sabiendo que la vacante de la Sede Apostólica y su usurpación por “una especie de antipapa” no es una locura. inventado por los extravagantes sedevacantistas, sino que en realidad es parte integrante de lo que contiene la revelación de Dios para el fin de los tiempos. En otras palabras: la angustiosa situación en la que se encuentra la verdadera Iglesia hoy, no es una situación “imprevista” que ha frustrado los designios de Dios, sino que forma parte de la misma voluntad de Dios desde toda la eternidad . En esto es semejante a la Sagrada Pasión de nuestro Bendito Señor, que tampoco fue algo que se cruzó en el Plan Divino, sino que fue su más fiel cumplimiento:

    “Por eso el Padre me ama: porque doy mi vida, para tomarla otra vez. Ningún hombre me la quita; Simó que Yo la entrego y tengo poder para dejarla para volverla a tomar. Este mandamiento lo he recibido de mi Padre. (Jn 10: 17-18)

    Desde ese momento, Jesús comenzó a decir a sus discípulos que debía ir a Jerusalén, y sufrir muchas cosas de los ancianos, los escribas y los principales sacerdotes, y morir, y al tercer día resucitar. Entonces Pedro, comenzó a reprenderlo, diciendo: Señor, lejos de ti, no será así contigo. Y Él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás pirque eres escándalo Iara Mí! Porque no entiendes lo que es de Dios, sino lo que es de los hombres. (Mt 16: 21-23)

    Entonces él les dijo: ¡Oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! ¿No debió Cristo haber sufrido estas cosas, y así entrar en su gloria? (Lc 24: 25-26)”

    Es muy importante recordar esto para no desanimarnos, sino permanecer firmes en la fe, la esperanza y la caridad.

    Recuerde que el P. Berry escribió su comentario sobre el Apocalipsis en 1921, durante el reinado del Papa Benedicto XV, aproximadamente 40 años antes de que comenzara la revolución del Vaticano II. Las ideas que él da, por lo tanto, son totalmente imparciales con respecto a lo que ocurrió después de la muerte del Papa Pío XII en 1958; y nada de lo que escribió estaba de alguna manera “contaminado” a favor o en contra de la Secta Novus Ordo o del Sedevacantismo. El libro lleva el nihil obstat y el imprimatur de Mons. James Hartley de la diócesis de Columbus, Ohio, lo que indica que el trabajo es seguro y puede ser leído por los católicos ya que no contiene errores contra la Fe o la moral.

    Sabemos por las Sagradas Escrituras que en el período final de la guerra a la Inmaculada Esposa de Cristo, Satanás logrará hacer pasar un gran engaño, tan grande que, si fuera posible, incluso los elegidos serían engañados: “Porque entonces surgirán falsos cristos y falsos profetas, y harán grandes señales y maravillas, de modo que engañen (si fuere posible) incluso a los elegidos. Mirad que os lo he dicho de antemano “, advirtió nuestro Señor Jesucristo (Mt 24, 24-25).

    Ahora bien, debemos tener en cuenta que algo que se ve fácilmente como un fraude y es identificado como tal por la mayoría difícilmente podría constituir un “gran engaño”, porque entonces prácticamente nadie sería engañado.

  4. agosto 1, 2018 4:17 am

    Te agradecemos a ti la oportunidad de revisar y analizar versiones de diferentes temas. Y reiteramos que en todo nos sujetamos a las enseñanzas de la Santa Iglesia a través de su Sagrado Magisterio.

    Unidad en la Verdad

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