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CRUX: Reportaje de TV sueca descubre a los encubridores de pederastas lefebvrianos

abril 11, 2017

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(Transcrito de CRUX/Inés San Martín/Austen Ivereigh/ traducción de Foro Católico)

Un reportaje explosivo transmitido esta noche (5 y 6 de abril de 2017) en la televisión sueca documenta cuatro casos de abusos sexuales cometidos por clérigos, con detalles antes desconocidos sobre tres de ellos dentro de la Sociedad de San Pío X, un grupo separatista tradicionalista fundado por el arzobispo Marcel Lefebvre a raíz del Concilio Vaticano II .

En el centro del reportaje hay cuatro nombres diferentes. Tres son sacerdotes, que permanecen en el ministerio activo, y otro es un ex seminarista y voluntario en una iglesia dirigida por la Sociedad San Pío X (FSSPX) en Idaho que fue condenado a cadena perpetua tras ser declarado culpable de abusar de siete niños a lo largo de una década.

Supuestamente los cuatro han abusado de al menos 12 menores durante el lapso de tres décadas; en Francia, Alemania, Australia, Irlanda, Estados Unidos y el Reino Unido.

El informe se publica un día después de que el Vaticano anunciara, con la aprobación del (Anti)Papa Francisco, que los sacerdotes pertenecientes a la sociedad tradicionalista, sin  estatuto legal dentro de la Iglesia Católica, pueden celebrar matrimonios válidos.

Desde su creación en 1970, la FSSPX ha sido un pararrayos en la vida de la Iglesia Católica. Algunos católicos, que tienen reservas sobre las reformas liberalizadoras desatadas por el Concilio Vaticano II (1962-65), son vistos favorablemente; pero también se les señala como retrógrados y peligrosos por otros que se oponen a sus posiciones intransigentes en asuntos como el ecumenismo, el diálogo, la libertad religiosa y la reforma litúrgica.

Algunos también han acusado a la FSSPX de conservar los prejuicios que la Iglesia ha eliminado en los últimos decenios con esfuerzos enérgicos para combatirlos, incluido el antisemitismo.

Comenzando con el (anti)Papa Pablo VI en la década de 1970, cada (anti)Papa ha hecho esfuerzos para acercarse a la Fraternidad y tratar de reintegrarla en la Iglesia, tratando de sanar el cisma como prioridad de su papado.

Recientemente, bajo el mandato del (anti)Papa Francisco, se ha planteado la hipótesis de que el grupo podría ser llevado nuevamente al redil a través de la estructura canónica de una prelatura personal, que actualmente sólo es sostenida por el Opus Dei. Esta posibilidad había sido sugerida por el emérito (Anti)Papa Benedicto XVI.

No está claro si las nuevas revelaciones retrasarán esos esfuerzos de reunión. En cualquier caso, plantean interrogantes sobre la medida en que la Fraternidad está comprometida con la lucha contra el abuso sexual clerical, que se ha convertido en una preocupación determinante tanto de los (anti)papas recientes como de la (neo)Iglesia Católica en todo el mundo.

La (neo)Iglesia Católica hoy se compromete a respetar una política de “tolerancia cero” con respecto tanto a los (neo)sacerdotes abusivos como a los (neo)obispos que se ocupan de encubrimientos.

(Los productores del programa sueco entrevistaron a una variedad de comentaristas y reporteros sobre asuntos católicos, entre los entrevistados, que hablaban no de las acusaciones de abuso, sino de la situación general de la SSPX y la Iglesia).

Una fuente que afirma ser víctima de uno de los tres sacerdotes que aparecen en el reportaje de la televisión sueca habló con Crux el lunes por la noche, bajo la condición de anonimato. Dijo que si pudiera hablar con el departamento vaticano a cargo de las negociaciones con la FSSPX, les diría que están siendo “irresponsables e hipócritas, en el sentido de que [los miembros del vaticano] conocen muy bien estas historias. “

Ese “departamento” es la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF), encabezada por el cardenal alemán Gerhard Müller, que incluye una comisión llamada Ecclesia Dei, responsable de la atención al cuerpo tradicionalista. Aunque oficialmente encabezado por Müller, la comisión es dirigida en el día a día por el arzobispo italiano Guido Pozzo.

Doctrina de la Fe es también el departamento del Vaticano con la responsabilidad principal de manejar los casos de abusos sexuales clericales.

Sin embargo, la influencia del Vaticano sobre la FSSPX es extremadamente limitada. El padre Eduardo Baura, profesor de Derecho Canónico de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz en Roma, dijo a Crux que Roma tiene “una obligación moral de pedir, exigir, que se haga algo para que el sacerdote sea removido del ministerio” Cuando afloraron a la superficie las acusaciones de abuso.

“Pero no tiene poder legal, porque la FSSPX no reconoce la autoridad del Vaticano”, dijo Baura.

El superviviente de 37 años habló con Crux por teléfono, usando el seudónimo “Andre”, el nombre que también usaron los creadores del programa Uppdrag Granskning, producido por Sveriges Television.

Andre dijo que aunque tiene poca fe en la Congregación para la Doctrina de la Fe, tampoco tiene ninguna razón para creer que Francisco conozca los casos de abuso sexual dentro de la sociedad.

Los productores dividieron su investigación en dos episodios, uno de los cuales se emitirá esta noche (miércoles) y el segundo la próxima semana. El segundo episodio trata del caso del ex seminarista, Kevin Gerard Sloniker, que hoy está en prisión.

Los productores decidieron omitir los nombres de los sacerdotes, ya que no han sido declarados culpables por ningún tribunal civil, identificándolos como Padre P, Padre S y Padre M. Dos de esos sacerdotes, P y S, habrían dejado la SSPX para unirse un grupo disidente dirigido por el obispo británico Richard Williamson, quien en 2009, dio una entrevista al mismo programa sueco en el que puso en duda el Holocausto.

Williamson fue expulsado más adelante de la Faretrnidad y fundó a su propio grupo, popularmente referido como “la resistencia.”

P es identificado como un clérigo francés, acusado por primera vez de abusar sexualmente de un menor en los años ochenta. Uppdrag Granskning habló con Andre sobre él y el abuso que él dijo que soportó de su pate, así como los esfuerzos hechos por la FSSPX para encubrir al clérigo.

En el programa, Andre comparte una conversación secreta grabada entre él y un hombre identificado como P. Niklaus Pfluger, hoy Primer Asistente del Obispo suizo Bernard Fellay, quien encabeza la SSPX. La posición de Pfluger es considerada la segunda más importante dentro de la FSSPX.

La grabación revela que la sociedad sabía que P abusó de al menos otros dos menores de 1987 a 1990, y que fue trasladado de una parroquia a otra.

Andre dijo que su familia no reportó su propio abuso a las autoridades civiles.

“Creo que deberían haberlo hecho, sin embargo… no lo hicieron, no”, dijo Andre. “Creo que fue por el temor de ir en contra de la FSSPX”.

Esa decisión de no denunciar el abuso es un patrón que se encuentra en los tres casos.

“[Decidí hablar] para sacudir las cosas. [Comencé a hacerlo] en 2005 “, le dijo a Crux. “Primero me quejé de ese sacerdote pocos años después del abuso, en 1991, y luego no oí hablar de él durante muchos, muchos años”.

En las grabaciones, Niklaus Pfluger lee fragmentos de cartas mostrando que P había sido hallado culpable de abuso sexual y separado del ministerio, particularmente con niños. Sin embargo, esa condena, admitió, nunca fue cumplida.

“El error principal de nuestra parte es más bien por qué no lo implementamos”, dice Pfluger en la cinta. “Ese es precisamente el problema. El padre [Franz] Schmidberger cambió de opinión. Ese es el problema.”

Schmidberger fue el primer sucesor de Lefebvre como cabeza de la FSSPX, y actualmente es el rector del seminario lefebvrista en Alemania. Fue a él a quien Andre escribió primero denunciando los abusos. En respuesta, tanto él como a su familia se les prometió que a P ya no se les permitiría trabajar con niños.

Más tarde en la cinta, Pfluger se escucha diciendo que sus superiores repetidamente le dijeron a P que ya no se le permitía ministrar a niños, pero “no lo creyó y continuó”.

Hace doce años, según informes, Fellay permitió a P organizar viajes de campamento con niños, y era un folleto acerca de esos viajes el que alertó a Andre de que P todavía estaba en contacto con menores, a pesar de las garantías dadas a su familia por la FSSPX.

Cuando Andre escribió a Fellay expresando indignación, el obispo envió a Pfluger a hablar con André. Fue esa conversación que grabó, lo que permitió reconstruir los acontecimientos.

La documentación del Vaticano, revelada por el programa de televisión sueco, muestra que la Congregación para la Doctrina de la Fe (dirigida entonces por el (neo)cardenal Joseph Ratzinger)  conocía el caso e instruyó a Fellay para someter al sacerdote acusado a un juicio canónico.

Esa decisión, dijo Andre, es una de las razones por las que “no se siente bien con el Vaticano”. Le dijo a Crux que “no tiene sentido para mí” confiar el juicio a la FSSPX.

“Ellos dieron un mandato al obispo Fellay para juzgar al hombre que había encubierto”, dijo.

P finalmente fue declarado culpable por el juicio de la FSSPX y transferido a la Maison Notre-Dame de Montgardin en los Alpes franceses. Se dice que es una casa de retiro, pero los críticos dicen que se duplica como una “cárcel de oro”, donde los sacerdotes declarados culpables de abusar sexualmente de menores son enviados a llevar una vida de “penitencia y oración”.

P se negó a ir y, según funcionarios de la FSSPX, se unió a la Resistencia de Williamson en 2014. Sin embargo, el programa Uppdrag Granskning obtuvo imágenes tan recientes como del 2015 que prueban que P participó en las ordenaciones sacerdotales de la Fraternidad celebradas en Econe (en la casa general de la FSSPX).

Un segundo sacerdote destacado en la investigación, llamado M, fue encontrado por los productores en París, donde está establecido ahora, y antes en Montgardin en los Alpes franceses, donde había sido enviado por la Fraternidad cuando se determinó que había participado en lo que la FSSPX describió como “conducta inmadura” alrededor de niños mientras vivía en Australia.

Antes de ser enviado a Montgardin, M también había servido en Irlanda, y el programa sueco presentó la carta de una madre de uno de los niños bajo su cuidado. Ella escribió que no sabía acerca de los abusos reales, sino sólo la “preparación” de al menos un niño y una niña.

“Escuché esto de un sacerdote que quería prevenirme que mantuviera a mis hijos fuera de los campamentos bajo el cuidado de M”, dijo la madre.

En la carta, la madre también escribió acerca de un rumor de por qué el sacerdote se trasladó apresuradamente a Montgardin.

“Le habían amonestado por acosar a muchachos jóvenes”, escribió. “Esta última información vino realmente de Alemania.”

M actualmente está ministrando en París. La FSSPX, según informes, niega que el caso implique abuso sexual, pero se han negado a explicar qué se entiende por “conducta inmadura”, o por qué pasó dos años en la casa de retiros de la sociedad en los Alpes.

S, un inglés, fue acusado de abusar sexualmente de al menos un niño en 2006 mientras estaba en Mulhouse en Francia. Según se informa, fue juzgado por la FSSPX, declarado culpable, y excluido del ministerio. Ese mismo año fue trasladado a una residencia propiedad de la sociedad en Bristol, y luego a Londres en 2012.

S supuestamente se sometió a años de terapia y asesoramiento, hasta que, en 2014, dejó la FSSPX para unirse a la Resistencia. Actualmente vive con Williamson en la ciudad costera de Broadstairs, a unos 80 kilómetros de Londres. Está una vez más en el ministerio activo, y hay fotos de él celebrando la Misa para este grupo establecido en Irlanda e Inglaterra.

El programa transmitido esta noche muestra imágenes de Jean-Michel Faure, quien fue ordenado obispo por Williamson en 2015. En él, se le preguntó acerca de S.

“Por supuesto, usted no debe permitir ningún riesgo, no debe poner a nadie, a cualquier alma en peligro”, dice Faure. -Si se toman estas precauciones, es para salvar el alma de este sacerdote.

Entre otras cuestiones planteadas por el reportaje de la televisión sueca, las revelaciones pueden sugerir otro obstáculo para la reconciliación entre el Vaticano y la FSSPX, más allá de los asuntos magisteriales bien conocidos.

Los observadores también pueden preguntarse si la sociedad estará dispuesta a aceptar e implementar los protocolos de “tolerancia cero” ahora considerados obligatorios por la Iglesia Católica en la lucha contra el abuso sexual infantil.

Francisco deberá retrasar el acuerdo a la espera del análisis de abusos

Se rumora que el grupo tradicionalista de la Sociedad San Pío X está más cerca que nunca de la plena comunión con la (Neo) Iglesia Católica. Pero las revelaciones recientes sobre cómo la SSPX ha manejado las denuncias de abuso sexual debe hacer que el Vaticano posponga cualquier propuesta de reconciliación hasta que haya garantía de que las normas de seguridad infantil se siguen.

En la saga de quiere-pero-no-quiere del grupo rupturista FSSPX para que se reconcilie con Roma, siempre parece haber un último momento o una fea revelación que arruina el acuerdo.

El más reciente fue en marzo de 2012, cuando la Sociedad Pío X, un grupo cismático rico con 600 sacerdotes en 37 países, rechazó la oferta de Benedicto XVI de una prelatura personal tipo Opus Dei a cambio de aceptar ciertos criterios para la interpretación de la doctrina (anti)católica.

La FSSPX, que considera como una herejía las enseñanzas del Concilio Vaticano II sobre la libertad religiosa y otras religiones, exigió, como siempre, que si Roma los quisiera reintegrar, tendrían que tomarlos como estaban. Y para aclarar que no se trataba sólo de una discusión sobre los años sesenta, citaron la presencia de Benedicto en una cumbre interreligiosa en Asís, e incluso la beatificación del (anti)Papa Juan Pablo II como nuevos obstáculos.

El actual líder de los tradicionalistas, el arzobispo Bernard Fellay, declaró en ese momento que “es nuestro deber ir [a Roma] continuamente, llamar a la puerta y no rogarle que entremos – porque estamos en – sino rogamos que se puedan convertir; para que puedan cambiar y regresar a lo que hace la Iglesia”.

Pero el problema para la FSSPX también ha sido que cada vez que el enfoque cae sobre ellos, pronto aparece algo para mostrar que la resistencia al cambio, de su parte, es precisamente el problema.

Cuando Benedicto XVI -que cortejó a la SSPX con asiduidad- levantó las excomuniones de su predecesor en 2009, uno de esos obispos resultó ser un vehemente negador del Holocausto, por lo cual que se opuso vigorosamente a la unidad con el Vaticano.

Los puntos de vista del “obispo” británico Richard Williamson, que se fue para crear uno de los muchos grupos dispersos de la FSSPX, demostraron que el rechazo doctrinal de los tradicionalistas a la apertura del Concilio a otras religiones, al menos a veces alberga ideologías de prejuicio y odio.

Ahora, en vísperas de un rumor de acuerdo con Roma el próximo mes y tras las importantes concesiones a la FSSPX por el (anti)Papa Francisco reconociendo la validez de sus sacramentos, llega un programa en el mismo canal de televisión sueco Sveriges, el cual exhibió anteriormente la negación de Williamson las cámaras de gas.

Esta vez, revela que en la cuestión del abuso clerical sexual de menores, la FSSPX tiene una mentalidad que se encuentra peligrosamente rezagada, décadas atrás, respecto al resto de la Iglesia Católica.

Como informó ayer Inés San Martín, el programa cita tanto a las víctimas de tres sacerdotes abusivos de la SSPX como a la respuesta de sus obispos, como evidencia de que los abusadores nunca fueron tratados como las pautas de la Iglesia Católica en los países desarrollados.

Ellos fueron mezclados entre parroquias, aparentemente nunca reportados a las autoridades civiles, y dados castigos de oración y penitencia que – en un caso por lo menos – nunca se hizo cumplir.

Dos de los abusadores se unieron a la facción de Williamson. Están en ministerio activo en Inglaterra.

El hecho de que el propio Fellay permitiera que uno de los sacerdotes abusivos organizara viajes de campamento para los niños sugiere que la cultura de omertà (ley del silencio de la mafia siciliana) que ha causado estragos en la (Neo)Iglesia Católica en el pasado llega a la cima de la FSSPX.

Casi tan chocante es la revelación de que el Vaticano sabía sobre estos casos pero – al parecer – no pidió a la FSSPX que alertara a la policía ya las autoridades civiles de los países pertinentes. La Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF) ha exhortado (recientemente) a los obispos católicos a hacer esto, por supuesto.

Igual de notable, la Congregación instó a Fellay a someter a uno de los acusados a un juicio canónico, pero la congregación no puede haber sabido si tal juicio se llevaría a cabo apropiadamente o rigurosamente.

Si, como sugieren los rumores, la SSPX está cerca de aceptar la renovada oferta de Francisco de una prelatura personal -una estructura que les otorgaría un alto grado de autonomía, fuera de la estructura de autoridad de las diócesis-, se aconseja al (Neo)Papa posponer dicho acuerdo hasta que los registros de cómo los tradicionalistas han actuado sobre los abusos haya sido debidamente examinado.

Debería pedirse a la FSSPX que entregue a la CDF todos sus archivos sobre sacerdotes abusivos; y cualquier caso que no haya sido debidamente tratado debe ser revisado, y donde esto no ha sucedido, el Vaticano debe alertar a las autoridades civiles. También se debería pedir a la organización que acepte directrices basadas en la plantilla diseñada por la Comisión Pontificia para la Protección de Menores.

Cualquier rechazo de su parte a cualquiera de estas solicitudes debería llevar a Roma inmediatamente a retirar la oferta de una prelatura personal.

Convencidos de que son los guardianes de la verdad Católica atemporal, el enfoque de la FSSPX es esperar a que los “errores” del resto de la (Neo)Iglesia retrocedan en la historia.

“En diez años las cosas se verán diferentes porque la generación del Concilio se habrá ido y la próxima generación no tendrá este vínculo con el Concilio”, predijo Fellay en 2012.

Sin embargo, Francisco, cuyo pontificado está firmemente arraigado en el Concilio, muestra cuán absurda es esa idea. El Vaticano II llegó aquí para quedarse. Así también sus reformas.

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6 comentarios leave one →
  1. Cualquier forista permalink
    abril 11, 2017 8:22 am

    Yo no creo que lo retrasen. Pero si causará escándalo

  2. Tomás Waibel permalink
    abril 11, 2017 9:28 am

    Los lefebvristas no solamente son herejes, sino algunos de ellos profundamente inmorales.

  3. Tomás Waibel permalink
    abril 11, 2017 1:13 pm

    La Fraternidad va a ser integrada en la secta conciliar y puesta bajo el mando del “papa”, el cual ya se va a encargar de que se porten “bien”. Eso será el fin definitivo de la secta de Lefebvre.

    • part permalink
      abril 14, 2017 8:51 am

      …..y tu mas que contento por que la secta modernista destruya a la frater, se nota lo que tienes en el fondo, en realidad no denuncias el modernismo sino que lo usas como excusa para denostar a Lefebvre, se te ha caído la careta.

      • abril 15, 2017 12:17 pm

        part y Tomás.

        Hasta dónde llega la necedad de los lefebvrianos, si es que lo son de buena fe.

        Unidad en la Verdad

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