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Historia del veto contra el cardenal masón Mariano Rampolla en 1903

abril 7, 2017
MARIANO RAMPOLLA DEL TÍNDARO, vetado por su pertenencia a la masonería luciferina

La mañana del 1 de agosto de 1903  comenzaron los escrutinios, dos al día, uno por la mañana y el otro por la tarde. Para ser elegido hacía falta lograr la mayoría de los dos tercios, es decir, 42 votos.

En el primer escrutinio, Rampolla obtuvo 24 votos, Gotti, 12, Sarto, 5, Vannutelli, 4. Por la tarde Rampolla llega a 29 y Sarto a 10, mientras Gotti a 16. Esta situación parece poco favorable a Rampolla, si se examina con atención: de los 38 electores que por la mañana habían votado a otros candidatos, sólo 5 se han decidido a darle a él su voto.

El cónclave se presenta estancado antes de que se pronuncie el famoso veto. El patriarca de Venecia, que ha obtenido 10 votos, comenta: «Volunt iocari supra nomen meum», quieren divertirse con mi nombre. No se considera un candidato.

La mañana del 2 de agosto, después de haber informado a Rampolla, Jan Puzyna lee en latín el texto de la “exclusión” con la que le dice al camarlengo «tenga a bien saber para su información y notificar y declarar de manera oficiosa, en nombre y con la autoridad de su majestad apostólica Francisco José, emperador de Austria y rey de Hungría, que deseando su majestad usar un antiguo derecho y privilegio, pronuncia el veto de exclusión contra el eminentísimo señor cardenal Mariano Rampolla del Tíndaro».

Más que un veto, parece la expresión de un deseo, declarado “de manera oficiosa”.

Rampolla y el cardenal camarlengo protestan inmediatamente. Todos se asocian, considerando absurda e inoportuna la injerencia. Pese a ello, esa mañana, durante la votación, el ex secretario de Estado de León XIII no gana ni siquiera un voto más con respecto a los 29 de la tarde anterior.

Sarto, en cambio, consigue 21, mientras desaparece la candidatura de Gotti, que obtiene 9 votos. Es una señal clara de la división del cónclave.

Por la tarde, los cardenales franceses, irritados por la derrota de Rampolla, deciden pronunciar una protesta contra el veto. Es una estratagema para tratar de recuperar votos en favor del ex secretario de Estado.

Inmediatamente después toma la palabra el cardenal Sarto: «Es seguro que no aceptaré nunca el papado, para el que no me siento digno. Pido que los eminentísimos olviden mi nombre». En el siguiente escrutinio Rampolla gana sólo un voto, Sarto pasa de 21 a 24 y Gotti baja a 3.

El cardenal Ferrari, frente a esta situación de estancamiento, intenta convencer a Sarto, que se resiste:

«No me siento idóneo para tanto peso. No es posible que yo cargue con él… Mis primeros enemigos serán los más cercanos a mí; los mismos que me apoyan, los conozco bien, no pueden ser benévolos…». Ferrari insiste: «Un rechazo podría costarle muy caro y ser muy duro para toda su vida… Piense en las responsabilidades y en los daños que le derivarían a la santa Iglesia de una elección que sería mal vista en Italia y fuera de Italia, o de una prolongación del cónclave que no se puede decir (y en esto todos están de acuerdo) si sería de días, semanas, o incluso de meses».

LA ELECCIÓN DE UN SANTO: JOSÉ SARTO

El cardenal Ferrari insistió de nuevo, aunque en vano, la mañana del 3 de agosto de 1903. En el primer escrutinio, Sarto logra 27 votos, mientras que Rampolla comienza a perder y obtiene sólo 24.

El patriarca de Venecia pide nuevamente la palabra: «Insisto para que olvidéis mi nombre. Ante mi conciencia y ante Dios no puedo aceptar vuestros votos». Palabras que son como una ducha de agua fría para sus partidarios, que no quieren elegirlo para que luego no acepte.

Mientras tanto, los cardenales franceses le plantean a Rampolla la posibilidad de concentrar sus votos en otro candidato de su agrado. Pero el ex secretario de Estado se resiste: «Hay que sostener y defender la independencia del Sagrado Colegio», dice, «y la libertad de la elección del papa. Por eso considero que es mi deber no retirarme de la lucha».

En realidad, el veto austriaco, en este caso, más que un impedimento decisivo a la elección de Rampolla, es para él casi un pretexto para seguir tenazmente resistiendo, frente a una situación de estancamiento que ya era evidente antes de la decisión imperial.

Fue decisiva en aquellas horas la intervención del cardenal Francesco Satolli, que, encontrándose con Sarto mientras salía de su celda, le reprocha: «Su eminencia quiere resistirse a la voluntad de Dios manifestada tan abiertamente por el Sagrado Colegio…». Sarto por fin se rinde y afirma: «Hágase la voluntad de Dios».

La noticia pasa de boca en boca en el cónclave. En la votación de la tarde el patriarca de Venecia consigue 35 votos y Rampolla 16.

Comentará el cardenal americano James Gibbons: «Tras cada escrutinio en el que veía aumentar los votos a su favor, el cardenal Sarto tomaba la palabra para suplicarle al Sagrado Colegio que abandonara la idea de elegirle: todas las veces le temblaba la voz, se le encendía la cara y se le saltaban las lágrimas.

Trataba de documentar cada vez más detalladamente los títulos que parecían faltarle para el papado. Y, en cambio, ¿lo cree?, fueron estos discursos, tan llenos de humildad y sabiduría, los que hicieron cada vez más vanas sus súplicas».

«ME LLAMARÉ PÍO»

La mañana del día siguiente los cardenales franceses, irritados por la resistencia de Rampolla, apoyan la elección de Sarto, que gracias a ellos obtiene 50 votos (eran suficientes 42), Rampolla 10, Gotti 2.

El elegido responde así a la pregunta ritual: «Quonianm calix non potest transire, fiat voluntas Dei [Puesto que el cáliz no puede pasar, hágase la voluntad de Dios].

Lleno de confianza en la protección divina y de los santos apóstoles Pedro y Pablo y de los santos pontífices que se han llamado con el nombre de Pío, sobre todo de los que extremadamente combatieron contra las sectas y los errores del siglo pasado, asumo el nombre de Pío X».

LA CONEXIÓN RAMPOLLA MONTINI REVELADA POR UN TESTIGO


El veto contra el cardenal satanista Mariano Rampolla del Tíndaro (miembro de la Ordo Templi Orientis) por parte del Sacro Imperio Austro-Húngaro fue al momento de que el Cardenal Jan Puzyna de Cracovia convenció, con ayuda de Monseñor Ernest Jouin, al Emperador para que impidiera la coronación de un hebreo, miembro de la rama masónica más peligrosa del mundo, la encabezada por el “papa negro” Alister Crawley. (1)

J. Winkcler, en calidad de intérprete del italiano para los Estados Mayores vivió en Roma varios años en tiempos de S.S. Pío XII y conoció del “cardenal” Sergio Pignedoli el fracaso del complot para entronizar a Rampolla y el nuevo intento a realizarlo con un joven descendiente de la misma rama, llamado Giovanni Batista Montini Alghisi.

Destaca por cierto el llamativo y familiar emblema de los OTO´s http://en.wikipedia.org/wiki/File:OTOlogo.png con el ojo de Horus.

Winkcler continúa explicando que:

“…los católicos de origen judío que trabajaban en una Secretaría Especial del Vaticano que era una especie de departamento financiero, y que esas personas le buscaron, y le invitaron a pertenecer a una llamada “Asociación de Diplomados de la Universidad”, el capellán de la cual era Monseñor Juan B. Montini, en aquel entonces Substituto de la Secretaría de Estado de Pío XII. Que sus nuevos amigos le habían dicho significativamente refiriéndose a Montini:

“ÉL ES DE LOS NUESTROS”…(2)

Y “por esos años precisamente arribó también a Roma a estudiar teología Karol Wojtyla…” (3)

“Monseñor Pignedolli le habló de una gran revancha que se preparaba. Le hizo la reseña de todo el suceso del voto de Austria, cuyo resultado, según Monseñor había sido el de volver a hundir a la Iglesia durante más de medio siglo en el oscurantismo y en el aislamiento de la Edad Media; insistió en la necesidad de una apertura y de una adaptación de la Iglesia; finalmente le hizo entrever que se aproximaba una NUEVA ERA, y esto para muy pronto, gracias al éxito ya seguro (notemos que esto lo decía Pignedolli en 1945) gracias a uno que tendría éxito ahí donde Rampolla había tenido la desgracia de fracasar…”

“¿Quién es él?” le había preguntado Winckler; Pignedolli había respondido: “Usted le sirve en la misa todos los días”… Se trataba de Juan Bautista Montini.” (4)

(1) http://www.phpbbserver.com/micael/viewtopic.php?t=1853&sid=158c7a731a73933d8f9760dac1f7f9b1&mforum=micael

(2) http://catolicosalerta.com.ar/papas-concilio/pablo6-jp2.html

(3) idem

(4) ibidem

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15 comentarios leave one →
  1. Pablo Rodriguez permalink
    abril 7, 2017 2:45 pm

    Bergoglio viene del linaje “episcopal” de Rampolla..

    • abril 10, 2017 1:25 pm

      Sí, pero además fue “consagrado” con el nuevo Pontifical, en forma e intención inválido.

      Unidad en la Verdad

      • Pablo Rodriguez permalink
        abril 12, 2017 7:38 pm

        Por supuesto… Por eso “episcopal” está entre comillas.

  2. John Nada permalink
    abril 7, 2017 4:39 pm

    Al final, 50 años después de la muerte de San Pio X, terminaron ganando. De hecho ya llevaban todo ganado pues con Pio XI y XII se lograron infiltrar mejor en la lglesia. De ahi a Juan XIII era solo trámite. Y de ahi a Pablo Vl y los posteriores era asunto consumado.
    Que lástima!!

    • abril 15, 2017 5:17 pm

      En realidad, no ganaron, sino que quedaron al descubierto. No pueden ganar porque Cristo prometió asistir a su Iglesia y sabemos que esta Apostasía masiva había sido ya profetizada en la Sagrada Escritura:

      “Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá [Jesucristo] sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición” (2 Tes 2:3)

      Y precisamente, gracias a que consiguieron entronizar a Roncalli, el Antipapa Juan XXIII-Bis que preparó el camino para Montini Alghisi es que sabemos que Cristo ya está por venir, porque la inmensa mayoría apostató de la fe, pero Dios se ha reservado un pueblo que es la Verdadera Iglesia, hoy en las catacumbas.

  3. Inés. permalink
    abril 11, 2017 2:33 am

    John :

    Piense que al final….. nada sucede sin permisión de Dios.

    Cada vez me convenzo más de que esta situación es más una señal, una advertencia, y un castigo de un mundo, el mundo en el que los católicos vivimos, que ha perdido casi por completo el sentido de la Fe. Y es a nosotros, a los católicos, a quienes advierte en primerísimo lugar, a nosotros nos lo dice, con nosotros habla, y naturalmente, también con el resto de los hombres.

    “Vosotros sois la luz del mundo”, decía N. S. Jesucristo ; el que me sigue no anda en tinieblas”. El que me sigue….. Somos nosotros los que silenciosamente, sin alharacas, tenemos que iluminar, que dar ejemplo de vida, como lo dieron las primeras comunidades de cristianos.

    Vemos la más pequeña paja en los ojos ajenos, pero no vemos las vigas en los nuestros, ésa es la verdad que muchos no quieren reconocer, o lo reconocen a regañadientes. Y se nos pedirá más porque se nos dio más.

    • John Nada permalink
      abril 11, 2017 2:18 pm

      Sabe una cosa: y la vida no tendrá que ser fácil, debe haber dificultad. Ok. Pero esto ya sobrepasa los limites aguantables de CUALQUIER persona (católico o no, asi no sea cristiano).
      Esa chota de actitud autoflagelante es la que a la Cristiandad le ha impedido ver introspectivamente y con sana autocrítica hacia sus fallas y potencialidades humanamente hablando. Por algo (asi salgan con algún versículo bíblico al respecto) la Cristiandad NO CAPITALIZÓ VICTORIAS EN EL PASADO ergo ESTA HORRENDA DERROTA TEMPORAL EN LA QUE SE PIERDEN ALMAS A MONTONES EN UNA BATALLA MUY DESIGUAL. Vaya y uno haga una revisión militar y estratégicamente hablando de como se pudo haber explotado la victoria de Lepanto hacia el Bósforo y reconquistar la cabeza de puente de Constantinópolis y uno con que se encuentra: con maldiciones santomasoquistas de toda clase y/o piadoserias baratas como estas. No gracias.
      Si la Cristiandad es una religion de combate tanto espiritual como temporal, pues debería haber un equilibrio entre ambas pues el desequilibrio lleva a la pérdida de ambas.
      Es una lástima que Carlos V no desenterró el cadaver de Lutter ni arrasó a los principes herejes o calvinistas, pues con eso nuestro enemigo seria enfrentado al menos con cierta desventaja pero con la opción de que ganase pírricamente. ESO esttá más alla de alguien que se flagela, se la pasa arrodillado todo el día, y se le olvida actuar adarga en ristre. De esa gente ya me cansé.

    • John Nada permalink
      abril 11, 2017 2:29 pm

      Del mismo modo, San Pio X tuvo que haber bendecido las tropas imperiales y reales (K.u.K) a petición del Kaiser y Rey Apostólico Franz Joseph von Hapsburg. ¿O fue desquite por haberlo hecho elegir pontifice? Lo mismo que las tropas del reino de Baviera (Católico!!!) cuyo rey pedía la bendicion pontifical para la guerra que se venía. Si, ok, que no bendijera las tropas del Kaiser Wilhelm por cuestion de que era protestante, pero al menos las de los fieles reinos católicos. Esa guerra, que fue el inicio reciente de toda esta hecatombe, era para haberla ganado y haber evitado el desangre posterior que significó la SGM y sus horribles consiguientes consecuencias que al día de hoy Europa sobre todo y el mundo padecemos.

      • Restaurador permalink
        abril 12, 2017 11:02 am

        John Nada:

        No se puede ganar una guerra financiada por los Rothschild.

      • part permalink
        abril 14, 2017 9:20 am

        Y traten de tener en cuenta la visión que tuvo León XIII cuando analicen este tema.

  4. Inés. permalink
    abril 12, 2017 1:46 am

    La Iglesia somos todos los católicos, John. Todos somos miembros del Cuerpo Místico de Cristo, no de una sociedad , política, cultural o mercantil que espera dividendos en este mundo.

    Por eso N. S. Jesucristo nos dice en el Evangelio : “Buscad primero el Reino de Dios y su justicia y lo demás se os dará por añadidura”. Y nosotros empezamos por las añadiduras, por los resultados, y dejamos la justicia a un lado, es decir, el cumplimiento de los Mandamientos, de nuestros deberes. Y el orden de estos deberes es : “Amar a Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a nosotros mismos”. No hay mejor predicación que la que hacemos con nuestra vida, y nadie puede impedir que la hagamos.

    Y no se trata de capitalizar esto, aquello o lo de más allá, sino de cumplir los Mandamientos de la Ley de Dios y de vivir, pensar y actuar de acuerdo con lo que decimos creer las veinticuatro horas del día. No hay mejor predicación ni mayor testimonio que el que podemos hacer con nuestra vida, y nada ni nadie puede impedir que la hagamos. Cosa distinta es que hagamos lo que debemos.

    Pero eso, hablando humanamente, tiene un precio bastante duro : “Seréis perseguidos a causa de mi nombre”. “Si me persiguieron a mí, también os perseguirán a vosotros”. ¿Acaso esperamos mejor trato que el que recibió Nuestro Señor? ¿Esperamos no tener combates , ni contrariedades, ni sufrimientos, y que todo sea una balsa de aceite? Cada uno de nosotros ha de llevar su propia cruz, y muchas veces las de otros.

    Dice Vd. que el Cristianismo es una Religión de combate, y es verdad, pero de unos combates muy distintos a los que estamos acostumbrados a ver. ¿ De qué manera combatieron los Santos y los mártires? ¿Qué armas usaron? Lo primero que hicieron fue pelear contra sí mismos, contra sus flaquezas, contra sus malas inclinaciones, las mismas que las nuestras, dicho sea, que no estaban hechos de otra madera, de otra carne distinta a la nuestra.

    Todo lo que no sea obrar del mismo modo que ellos obraron es engañarnos a nosotros mismos. A mi modesto modo de entender, ése es el testimonio que debemos dar ante el mundo. No podemos recoger si no sembramos, y Dios únicamente nos pide que sembremos según la medida del grano que Él nos haya dado. Unos daremos cinco , otros treinta, otros sesenta y otros ciento por uno. Y en eso consiste todo.

  5. abril 12, 2017 11:43 am

    Eso retrasó un tiempo el reinado del anticristo.

  6. abril 15, 2017 5:36 pm

    Quisiera hacer una consulta, y un comentario, con toda humildad a los moderadores. ¿Qué pasa con todos los obispos que consagró el infame Rampolla del Tíndaro? ¿Y todos los sacerdotes que ordenó? Porque al ser masón, no hubo ningun intención de parte de este Hijo de las Tinieblas en transmitir el orden sagrado.

    FC: te respondemos…

    Partiendo de que hubiese certeza de que Rampolla era masón luciferino, como en el caso de Achille Liénart, sus consagraciones episcopales estarían suscritas y subordinadas a la participación de los otros dos co-consagrantes.

    Si ambos co-consagranes, o al menos uno, fueran obispos católicos sin ese tipo de apostasía, se puede afirmar con certeza que la consagración fue válida… a pesar de que Rampolla o Liénart fueran luciferinos, con la intención adversa a hacer lo que la Iglesia hace.

    Pero el otro caso sí es un problema: si el sacerdote consagrado también fue ordenado como presbítero por Rampolla, entonces sí se podría sospechar o dudar de la nulidad, así como sucede con Marcel Lefebvre, quien fue ordenado presbítero por Liénart.

    Lo anterior, debido a que la ordenación presbiteral sí podría haber quedado en duda objetiva, haciendo así dudosa la posterior consagración episcopal, aunque ésta segunda proviniese de otros dos obispos rectos de intención y no herejes.

    Un caso similar ocurrió en Charcas con el obispo Antonio Gonzalez de Acuña, quien había expresado que él ni quería ni creía que se podía ordenar válidamente a los que no tenían la correspondiente “limpieza de sangre”. No obstante, por presiones del Cabildo Eclesiástico tuvo que ordenar a varios candidatos así. El 13 de febrero de 1682 la Sagrada Congregación del Concilio dictaminó que las ordenes eran inválidas porque había faltado la intención de ordenar a los mestizos.

    FC: así fue, pero el problema es precisamente desde la ordenación presbiteral, no en la posterior consagración episcopal.

    En el caso de los obispos participaron otros co-consagrantes ¿Pero en el caso de la ordenación? Y si luego esos sacerdotes fueron además elevados al episcopado, ese sería igualmente invalido… pensemos que la mayoría de los obispos de iberoamérica provienen del linaje de esta rata.

    FC: ¿de dónde sacaste esa falsa información?. No es así y te pondremos algunos ejemplos… al final el de dos brasileños… los únicos obispos americanos procedentes de Rampolla.

    1. El cardenal español Gregorio María Aguirre y García, O.F.M, fue consagrado obispo por Rampolla, pero con la co participación como consagrantes de los obispos de Valladolid y de Salamanca. Y antes fue ordenado sacerdote por el cardenal Alameda y Brea, arzobispo de Toledo. No hay dudas.

    2. Igualmente le sucedió al obispo Francisco Gómez-Salazar y Lucio-Villegas, quien tuvo como co-consagrantes a los obispos de Valladolid y de Burgos y previamente fue ordenado por el obispo de León.

    3. También está el caso del cardenal Rafael Merry del Val, quien fue ordenado sacerdote por el Cardenal Parroche y luego cosnsagrado obispo por Rampolla, el italiano Pifferi y el inglés Stonor. Sería injusto dudar de Merry del Val por la co participación de Rampolla en su consagración.

    4. Igualmente de España están los obispos de Pamplona y Orihuela, entre cuyos co-consagrantes estuvieron los obispos de Madrid, Sigüenza, Burgos y Sevilla.

    5. De América solamente están los obispos brasileños Arcoverde de Albuquerque Cavalcanti y Thomé da Silva (consagrados también por los obispos de San Salvador de Bahía y de Tesalónica). No hay más…

    Ahora, el comentario es si conocen la postura que están tomando los presbíteros de Riccosa, que han publicado, por ejemplo, que esto de Rampolla es un mito. Desde mi perspectica lo hacen para salvaguardar la validez de las ordenes del Infame.

    FC: no tenemos ningún contacto con la gente de Riccosa, pero sí te podemos presentar la lista de los obispos consagrados por Mariano Rampolla, y solamente aparecen algunos italianos, tres españoles, uno de Rumania y dos de Brasil… y en muchos de los casos hay dos co consagrantes; menos en las consagraciones de los italianos Federico Federici, Antonio Sabatucci, Castracane degli Antelminelli, Giovanni Ponzi, Antonino Sardi, Gulielmus Maria D’Ambrogi, Giacomo (Alexander) Ghezzi; así mismo de los cardenales Aristide Rinaldini, Benedetto Lorenzelli y Gennaro Granito Pignatelli di Belmonte.

    Como puedes verificar tú mismo, esos italianos en su mayoría no consagraron a nadie, y eran funcionarios de la Curia Romana. Y los que sí consagraron otros obispos, siempre fue con la participación de uno o dos co-consagrantes ajenos a Rampolla y su “descendencia”.

    http://www.catholic-hierarchy.org/bishop/bram.html

  7. abril 18, 2017 7:59 am

    No puedo perdonar A ESOS JUDÍAS Y ROMANOS ASESINOS DE JESUS DIOS NO PUEDO QUE DIOS ME PERDONE Y VDES EL VATICANO EL ESTADO MÁS RICO DEL MUNDO NO EVITA QUE CADA 15 SEGUNDOS SE MUERA UN NIÑO DE HAMBRE DIOS MIO QUE HACE FALTA MÁS QUE OCURRA EN ESTE MUNDO DE INFAMIA CRUELDAD Y AMBICION PARA QUE VENGA JESUCRISTO Y ARROJE EL MAL DE ESTE MUNDO INFAME

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