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Catedral de Santiago de Compostela: Neo Iglesia esconde tras unas flores a los moros humillados

mayo 30, 2016
Santiago-Matamoros

Neo Iglesia se avergüenza de la misión del Santo Apóstol Santiago, cuando combatió contra los sarracenos en la Batalla de Clavijo.

Flores para esconder a Matamoros

(Transcrito de El Correo Gallego)

Los rostros humillados de los sarracenos que aparecían a los pies del caballo se han esfumado bajo un enorme ornamento de lirios blancos // Con esta solución salomónica, que no ha sido promovida por la Catedral, se apacigua la polémica surgida en torno a la figura del santo Santiago Matamoros se queda. Pero para evitar suspicacias, la base de la imagen ha sido recubierta con un macrocentro de flores que esconde precisamente el polémico simbolismo de la pieza. El santo sigue ocupando su ubicación tradicional, en una nave de la Azabachería, entre las capillas de Santa Catalina y de Lope. Desde este privilegiado rincón de la Catedral, Santiago Caballero Matamoros continúa mirando desafiante, alzando victorioso la espada sobre los sarracenos. Pero ahora los rostros humillados de los musulmanes, temerosos bajo los cascos del caballo, se han esfumado tras la pared que levanta el ornamento floral.

El enorme centro de lirios, que desprende ese olor propio de la hierba recién cortada, apenas deja percibir la controvertida escena de los sarracenos que a punto estuvo de provocar la retirada de Santiago Matamoros. Aunque una vez desechado el traslado la Catedral decidió dar el tema por cerrado, la colocación de este macrocentro vegetal no deja de ser una solución intermedia. Y es que ni siquiera la elección de las flores ha sido aleatoria, ya que el lirio representa lo puro, el amor virginal en el mundo cristiano. Además, para los poetas griegos era símbolo de ternura.

Pese a que la basílica compostelana se desvincula totalmente de la disposición de este macrocentro, no deja de ser una decisión salomónica que, de forma más o menos premeditada, apacigua los ánimos de los detractores de la figura. “La Catedral en ningún caso ha colocado las flores”, señalaba ayer a este diario Fernández Lago, portavoz del Cabildo. Lo habitual es que la Catedral se encargue de “mantener decente” el Altar Mayor y las capillas menores casi siempre son adornadas por iniciativa de los fieles. Además, desde la polémica que estuvo a punto de hacer desaparecer al Santiago Matamoros “jamás se ha vuelto a hablar de este tema”.

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La controversia del traslado

La polémica en torno a Santiago Matamoros estallaba hace un par de años, cuando trascendía la decisión de la basílica de trasladar la obra de Gambino al Museo de la Catedral.

Pese a que se negó que esta resolución respondiese a medidas de seguridad tras la psicosis surgida a raíz de los atentados del 11-S, lo cierto es que muchos fieles atribuyeron dicha decisión a este suceso.

La determinación del Cabildo con respecto al traspaso recorrió medio mundo y las visitas de los fieles que querían despedirse del santo se multiplicaron. La talla pasaba hasta entonces prácticamente inadvertida porque en realidad el espacio que ocupa no es una capilla, sino un antiguo acceso a la ermita de Lope que fue cerrado. A raíz del posible traslado, este rincón de la Catedral se convirtió en punto de parada obligado. Los fieles dejaban desde ramos de flores y velas encendidas en honor del Apóstol hasta mensajes apelando a la protección del santo.

Incluso se estrenó un portal en Internet para evitar la retirada de la pieza gracias a la iniciativa de un grupo de italianos.

El combate en la batalla de Clavijo

La imagen de Santiago Caballero es una pieza de madera policromada que data del siglo XVIII. Obra de José Gambino, la talla fue originalmente propiedad del gremio de los azabacheros. Pero ésta no es la única representación artística de Matamoros en la Catedral. De momento ni la de Gambino ni las demás variarán su ubicación.

Esta obra reproduce el combate del Apóstol en la batalla de Clavijo, en el año 844. Según los historiadores, durante la contienda, el Apóstol Santiago, invocado por los combatientes cristianos, se involucró en la lucha contra el invasor musulmán. Desde entonces ha sido objeto de veneración en la tradicional figura de Caballero con la espada en la mano y con varios enemigos vencidos a los pies de su caballo .


LOS DATOS

Al azar. El emplazamiento de la figura de Santiago Matamoros cerca de la puerta de Azabachería no responde a ninguna razón histórica o artística. El Cabildo señaló en su día que la talla de Gambino se instaló en la capilla hace más de medio siglo.

Altar Mayor. Pese a que en el interior de la basílica compostelana existen varias figuras de Santiago, el deán considera que la tradicional es la que preside el Altar Mayor, que data del siglo XIII.

En contra. En medio de la polémica que casi provoca el traslado de la figura, un sector del Cabildo se posicionó de forma manifiesta en contra del Santiago Matamoros. Esta facción de la Iglesia consideraba que esta representación era poco acorde con el espíritu actual del poder eclesiástico, ecuménico y respetuoso con otras grandes religiones del mundo .

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One Comment leave one →
  1. Inés. permalink
    junio 2, 2016 1:36 am

    El sincretismo impío obliga a estas claudicaciones vergonzosas de la fe .

    “A los que me niegan delante de los hombres, también yo les negaré delante de mi Padre”.

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