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Carta abierta: Demanda contra la Neo Iglesia de un hebreo converso desde 1958

febrero 9, 2016

Carta abierta

“Dios tiene una Alianza con mis genes. Son mis genes los que me salvan.”

(Transcrito de revisionistreview/ traducción FC)

Papa Francisco, Su Santidad 

Ciudad del Vaticano

Enero del 2016

Querido Santo Padre,

Soy judío. Tengo la seguridad, como la tuvo Menachem Mendel Schneerson de Crown Heights, Brooklyn, de ser descendiente directo del Rey David por parte de mi padre (mi madre, me aseguraron, descendía de Hillel -El Anciano-).

Tengo 74 años. Me convertí a la Iglesia Católica Romana a la edad de 17 años, el último año del pontificado del Papa Pío XII. Lo hice porque estaba convencido de que tenía que aceptar y profesar que Jesucristo era mi Salvador, y lo creí. Y creí que tenía que ser bautizado como miembro de Su Iglesia para tener oportunidad de salvación. Así es que me convertí y fui bautizado en la Iglesia Católica y luego fui confirmado.

Con el paso de los años he contribuido con decenas de miles de dólares tanto al Óbolo de San Pedro (la tesorería del propio Papa, sobre la cual usted debe estar por supuesto muy familiarizado), como a mi propia parroquia y diócesis.

Durante ese tiempo he asistido a miles de misas, cientos de horas santas y novenas, he dicho miles de rosarios y cientos de veces he acudido al confesionario.

Ahora en el 2015 y el 2016, he leído sus palabras y aquellas de su “Comisión Pontificia”. Ahora usted enseña que por ser de raza judía, la Alianza de Dios conmigo nunca fue rota y no puede ser rota. No especifica  ninguna  cosa que yo pudiera hacer que podría amenazar la Alianza y que usted dice que Dios tiene conmigo tan solo por ser judío. Usted enseña que es una Alianza imposible de romper. Ni siquiera dice que depende de que yo sea una buena persona. Hablando lógicamente, si la Alianza de Dios conmigo es inquebrantable, entonces tan solo por ser de raza judía, como yo, puedo hacer lo que quiera, y aún así Dios mantendrá su Alianza conmigo e iré al Cielo.

Su Comisión Pontificia escribió este pasado diciembre:

“La Iglesia Católica ni conduce ni apoya ningún trabajo de misión institucional específico dirigido a los judíos…de ninguna manera significa pues que los judíos estén excluidos de la salvación de Dios porque ellos no creen en Jesucristo como el Mesías de Israel ni como el Hijo de Dios.”

Usted es el Pontífice. Yo creo que su Comisión enseña bajo su autoridad y en su nombre, y conforme a lo que usted declaró durante su visita a la sinagoga en enero. Como resultado, ya no veo el sentido en levantarme cada domingo por la mañana para ir a misa, rezar rosarios o en acudir al tribunal de reconciliación el sábado por la tarde. Basado en su enseñanza, todas esas cosas son superfluas para mí. Ahora que sé que todo se debe a mi superioridad racial a los ojos de Dios, no veo la necesidad de nada de esto.

No veo razón alguna por la cual fui bautizado en 1958. No había necesidad de que fuera bautizado. Ahora tampoco veo por qué había necesidad para que Jesús viniera a la tierra, o que predicara a los judíos, hijos de Abraham, de su día. Como usted enseña, ya estaban salvados como resultado de su descendencia racial de los patriarcas bíblicos. ¿Para qué lo necesitarían a Él?

Conforme a lo que usted y su Comisión Pontificia enseñan, parece que el Nuevo Testamento es un fraude, al menos en lo que enseña sobre los judíos. Todas esas prédicas y disputas con los judíos no tuvieron propósito alguno. Jesús tenía que saber esto, y sin embargo persistió en causar un montón de problemas a los judíos, insistiendo en que tenían que nacer nuevamente, que tenían que creer que Él era su Mesías, que debían dejar las tradiciones de los hombres, y que ellos no podrían llegar al Cielo a menos que creyesen que Él era el Hijo de Dios.

Su Santidad, usted y su Comisión me han instruido en el verdadero camino para mi salvación: mi raza. Es todo lo que necesito y todo lo que jamás he necesitado. Dios tiene una Alianza con mis genes. Son mis genes los que me salvan. Mis ojos están abiertos ahora.

Consecuentemente, le llegarán noticias de mi abogado. Voy a entablar una demanda contra al papado y la Iglesia Católica Romana. Quiero que me devuelvan mi dinero, con intereses, y estoy buscando daños compensatorios y punitivos por el daño psicológico que su Iglesia me causó, al hacerme creer que necesitaba algo, aparte de mi identificación racial elevada, para poder irme al Cielo después de que muera.

Estoy litigando también por el tiempo que malgasté, que pude haber utilizado trabajando en mi negocio, en vez de desperdiciarlo en adorar a un Jesús en el que ahora dice su Iglesia que no necesito creer para mi salvación. Sus prelados y sus clérigos me dijeron algo muy distinto en 1958. ¡Me han robado!

Sinceramente,

Pinchus Feinstein
2617646 Ocean View Ave.
Miami Beach, Florida 33239

P.D.: Estoy transmitiéndole esta carta a Hoffman, un ex-reportero de AP de Nueva York, con la esperanza que él atraerá la atención de aquellos de quienes deberían estar enterados de ella. Se lo estoy transmitiendo a él en forma de un sueño, pero, sin embargo, representa los sentimientos de muchas víctimas de su Iglesia ladrona.—Pinch

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4 comentarios leave one →
  1. Restaurador permalink
    febrero 9, 2016 8:57 am

    ¡¡¡ EXCELENTE POST !!! 😯

  2. partibus permalink
    febrero 10, 2016 5:33 am

    La Iglesia no es ladrona, sino que ladrones son los que usurparon el gobierno de la iglesia. Usurpadores y ladrones porque roban la Fe.

  3. Inés. permalink
    febrero 11, 2016 2:17 am

    Así es, partibus. La verdadera Iglesia Católica jamás se ha dedicado a perder a las gentes , sino a guiarlas por el camino de la salvación.. Los ladones y salteadores, como dice Nuestro Señor en el Evangelio de San Juan, hacen todo lo contrario. Lo que quieren es que se pierdan. Ésos son los asesinos de almas, a eso es a lo que se dedican los usurpadores del papado desde la muerte de S. S. Pío XII
    .

    Lástima que el Sr. P. Feinstein encabece su carta de la manera que lo hace, (llamando al usurpador “Papa Francisco”), primer error, lo que demuestra que no sabe, o hace que no sabe, la verdadera catadura del multihereje Sinagoglio.

    • febrero 11, 2016 1:11 pm

      yo diría que sí lo sabe, y se está burlando. Este Finchstein sabe lo que está pasando, su carta es puro sarcasmo.

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