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Aquellos que se desmayan porque se combata a los herejes, vean lo que afirma San Bernardo

septiembre 23, 2015
San Bernardo: ¿Ya os habéis enterado de que un merodeador se introdujo al amparo de la noche en vuestra heredad, o mejor en la heredad que Dios ha confiado a vuestra custodia?

San Bernardo: ¿Ya os habéis enterado de que un merodeador se introdujo al amparo de la noche en vuestra heredad, o mejor en la heredad que Dios ha confiado a vuestra custodia?

SAN BERNARDO, ABAD DE CLARAVAL

CARTA CXCV. AÑO 1140 

OBRAS  COMPLETAS. VOL. V

(Edición Rafael Casulleras. Barcelona, 1929) 

AL OBISPO DE CONSTANZA

(Aconséjale que expulse de su diócesis a Arnaldo de Brescia, arrojado ya de Italia y Francia, y escondido entonces en Constanza ; o mejor que le ponga en prisiones para evitar mayores males.) 

1.  Si el padre de familias supiera en qué hora había de llegar el ladrón, seguramente estaría muy alerta y no le consentiría perpetrar el allanamiento de su morada.  ¿Y vos?  ¿Ya os habéis enterado de que un merodeador se introdujo al amparo de la noche en vuestra heredad, o mejor en la heredad que Dios ha confiado a vuestra custodia?  Sin duda que debéis saber que lo tenéis ahí escondido, pues aún a nosotros, que estamos tan separados, nos llegó la nueva.  Y no me parece extraño en modo alguno, que ignorando vos la hora en que os había de acechar, no le sorprendierais en su asalto nocturno. Lo que no dejaría de causarme harta maravilla sería, que una vez descubierto el criminal, no le reconocierais y prendierais, y obligarais a restituir lo que se os iba a llevar, y sobre todo lo que ya ha robado a Cristo, que son las almas, que es lo que Él estima más, hechas a su imagen y semejanza y redimidas con su preciosa sangre.

2.  Tal vez estáis todavía sorprendido de mi lenguaje y no sabéis a dónde voy a ir a parar con toda esta alegoría.  Pues bien, hablo de Arnaldo de Brescia, sujeto de tal condición que ojalá pudiera señalarse tanto en la pureza de su doctrina, como en la que parece guardar de costumbres. Pertenece a aquella suerte de hombres desenmascarados por el ojo avizor del Apóstol, ( Tim. 3, 5), que aparentaban mucha piedad por fuera y en realidad andaban vacíos de toda virtud ; o a aquellos otros a quienes retrataba el Señor cuando decía : “Vendrán a vosotros con pieles de oveja, y serán lobos carniceros”, (Math. 7, 15).  Este mi hombre, durante todos los años de su vida hasta el tiempo presente, no hubo lugar en que se parase a vivir donde no dejase tristes y dolorosos recuerdos de su estancia, de tal manera que no hay cuidado de que ose volver al sitio de donde una vez salió.

3. La misma tierra en que vió la luz del mundo, sintióse por culpa de él, tan atrozmente turbada y afligida, que hubo de acusarle ante el Papa, para que le desterrase como a autor de un pernicioso cisma y le obligase a prometer que jamás volvería a ella si antes no le daba su licencia la Santa Sede Apostólica.  Por un delito parecido a éste, se vió luego extrañado de tierras de Francia como insigne perturbador ; porque viéndose rechazado por el sucesor de San Pedro decidió irse con Pedro Abelardo, y habiendo abrazado sus errores, notados ya y condenados por la Iglesia, púsose a defenderlos juntamente con él y aún con más furia y pertinacia que el propio autor.

4. Y no creáis que con esto se desfogó del todo y amainó en sus furores, pues todavía tiene la mano levantada en alto para descargar el golpe. A pesar de ir errante y herido, todo el mal que no pudo hacer a los de su país lo intenta perpetrar con los de las otras naciones, rugiendo siempre como el león que acecha la presa para devorarla.  Ahora mismo maquina y perpetra maldades en vuestra diócesis, según me dicen, y os va devorando vuestro pueblo como bocado de buen pan. Sólo abre la boca para blasfemar y sembrar amarguras ; ágiles y prestas tiene las piernas para correr allí donde pueda hacer carnicería ; su paso se señala por las ruinas y desgracias que deja en pos de sí ; jamás conoció los senderos de la paz.

5. Enemigo de la cruz de Cristo y sembrador de discordias, es además, artífice de mentiras y cismas, perturbador de la paz y adversario decidido de la unidad católica. Afilados tiene los dientes como las espadas, y su lengua es peor que una aguda saeta. Unge blandamente con sus palabras, como con aceite, y lanza entre ellas aguijones emponzoñados.  Por eso acostumbra atraerse, con galanos y amorosos discursos y con ficción de virtudes, a los ricos y poderosos de la tierra ; para que se cumpla lo de la Escritura, que dice : “Fue a emboscarse con los ricos en acecho de algún inocente a quién asesinar”, (Ps. 9, 29). Una vez se haya captado la benevolencia de los poderosos y se sienta seguro con su valimiento y amistad, ya veréis cómo entonces se descara contra el clero declaradamente ; y apoyado por la fuerza de las armas se alza frente a los mismos obispos y arremete contra toda suerte de personas eclesiásticas.

6.  Sabiendo esto, lo mejor que podéis hacer en un asunto tan preñado de amenazas, es cortar por lo sano y seguir el consejo del Apóstol, (1 Cor. 5, 13), arrancando el mal de raíz. Aunque quizá valiera más que el amigo del Esposo, en vez de ahuyentar al malvado, lo prendiera, para que ya no pudiera recorrer más tierras y causar más estragos. Esto ya lo prescribió el Sumo Pontífice cuando todavía merodeaba por sus dominios, pues se enteró del enorme daño que causaba, pero no hubo un hombre bastante celoso que le echase mano y diera cima a tan buena obra. ¿Qué?  ¿No manda muy provechosamente la Sagrada Escritura que cacemos las raposillas que destruyen la viña?  Pues, !con cuánta mayor razón deberemos amarrar a un lobo grande y fiero para que no asalte los rediles del Señor, y le mate las ovejas, y se las pierda! 

******

A GUIDO, LEGADO DEL PAPA, SOBRE ARNALDO DE BRESCIA.

(Avísale que rehúya toda familiaridad con Arnaldo de Brescia, no sea que se valga de su autoridad para propagar más seguramente sus errores) 

1.  Arnaldo de Brescia, todo miel y dulzura en las palabras y venenosa muerte en las doctrinas, hombre de faz sencilla como de paloma y emponzoñada cola de escorpión, a quien su misma patria lanzó de su seno como se arroja un vómito, y Roma tuvo horror de acoger, y Alemania no pudo menos de abominar, a quien hoy mismo Italia no quiere recibir, se dice, a pesar de todo esto que halla en vos acogida. Mirad que no le hagáis el juego y le deis alas con vuestra autoridad para seguir dañando.

2. A una gran habilidad para el mal junta una firme voluntad de hacerlo, y si a estas dos cosas se añade vuestro favor, tendremos aquella soga de tres cabos que es difícil de romper y que no os podéis imaginar el daño que puede causar. Si es verdad que lo habéis acogido, yo creo una de estas dos cosas : o que no le conocéis bien, o que sabiendo quien es, como me parece más probable, esperáis reducirlo y convertirlo. !Ay!  !Dios quiera que de este peñasco suscitéis un hijo de Abrahám!  !Cuán grato don ofreceríais a la Iglesia, nuestra Madre, si le pudierais presentar como vaso de honor el que lo fue hasta hoy de ignominia y vergüenza!  Lo podéis probar.

3.   Con todo, un hombre que se precie de ser prudente se guardará bien de traspasar en sus tentativas el número de veces que señala el Apóstol, diciendo : “Al hereje, después que le hayas advertido una vez o dos sobre su error, si no se enmienda, huye de él ; porque has de tener por sabido que quien no se corrige prontamente sino que sigue pertinaz en su error, está ya pervertido y condenado por su propio juicio”, (Tim. 3, 10).  Por otra parte, el demostrarle familiaridad y admitirle a vuestro trato, y aún sentarlo a vuestra mesa, indicio grande ha de ser de vuestra protección, y ella ha de cubrir como con recia armadura al hombre enemigo. Él ha de tener buen éxito, indudablemente, y ha de persuadir a las gentes con mucha facilidad, vestido con este disfraz de íntimo comensal de la santa Sede Apostólica.  Porque, en efecto, ¿quién va a sospechar que venga del Papa algún mal para la fe?  Y aunque él se desenmascare y propale públicamente sus perniciosos errores, ¿quién va a osar contradecirle y oponerse a quien es vuestro amigo?.

4.  ¿Qué?  ¿No conocéis las huellas que ha dejado tras sí por donde ha pasado?  No sin motivo se mostró tan firme el sucesor de San Pedro al desterrar de Italia a este hombre y forzarle a trasponer los Alpes ; no sin razón le niega su licencia para repatriarse.  De todos los países a donde acudió buscando asilo, ¿hubo uno solo que no desease verlo volverse a su tierra?  Y es muy cierto que este modo suyo de portarse con todos, que le atrae el odio general, no hace sino confirmar cuán justa fue la sentencia del Papa, así que nadie podrá decir que el Sumo Pontífice obró sin conocimiento de causa al condenarle.

5.  ¿Quién osará contradecir su fallo, cuando el mismo sobre quién recayó demuestra cuán acertado fue, si no con su palabra, con su conducta rebelde a toda autoridad?  Por esto creo yo que el favorecer a un sujeto de tal condición es ir derechamente contra el Papa y contra el mismo Dios. Porque sea quien fuere el que dicte una sentencia, si ella es justa y fallada según justicia, es cierto que viene de aquél que dijo por el Profeta : “Yo soy el que juzgo conforme a equidad”, (Is. 63, 1).  Espero de vuestra honestidad y prudencia que, una vez enterado de todo por estas mis letras, no haréis sino lo que reclama vuestro propio deseo y el interés de la Iglesia, que os nombró su Legado.  Sabed que os quiero con mucho amor y soy en todo devoto vuestro. 

******

19 comentarios leave one →
  1. Apologeta permalink
    junio 3, 2014 11:09 am

    FC, disculpa que vuelva a insistir con preguntas pero es que sois los únicos que las responden de manera fidedigna. Un conocido hace el siguiente ataque y me gustaría que me aclararais algo al respecto para poder replicarle con contundencia.:

    “No me gusta nada el judeo-cristianismo ni lo suscribo en absoluto, porque filosófica, psicológica y doctrinalmente es una religión y cosmovisión semita hija del semita y heredera de su mancha y putrefacción universalista, desarraigada, dualista, antirracista, antieugenésica y represora de las manifestaciones, atributos e instintos más puros, naturales y aristocráticos del hombre”

    NOTA: Decir que el tipo que hace ese ataque es de ideología, supuestamente pagana y nacionalsocialista.

    • junio 3, 2014 11:37 am

      Apologeta.

      Gracias a ti por ayudarnos y preguntar.

      Además de ser una postura totalmente irracional, necia, contradictoria, antihumana, injusta, absurda, rebasada y torpe; no hay mucho que podamos agregar de esa postura.

      Unidad en la Verdad

    • carolius permalink
      junio 4, 2014 10:35 am

      Apologeta, entiendo que esa persona, por eso de que se dice “pagano y nacionalsocialista”, critique a nuestra Religión por ser antirracista, antieugenésica y hasta las acusaciones de ser “represora de las manifestaciones, atributos e instintos más puros, naturales y aristocráticos del hombre”; pero ¿eso de ser dualista? ¿Cómo pueden pensar que nuestra santa Religión es dualista? ¿por eso de que creemos en la existencia de Dios y el demonio? solamente dile que el demonio no tiene, ni puede tener la misma categoría que Dios, es simplemente una criatura, con mejores atributos que los nuestros, pero es una criatura.
      Eso de ser “represora de las manifestaciones, atributos e instintos más puros, naturales y aristocráticos del hombre”, más bien querrá decir represora del pecado, o en otras palabras, de la maldad que puede generarse en el hombre. La naturaleza humana está inclinada al pecado, pero eso no implica que la naturaleza del hombre sea pecar, más bien al revés, lo natural en el hombre es la virtud, el pecado es un defecto provocado por el mismo pecado.

    • Miguel de San Miguel permalink
      octubre 2, 2015 2:13 pm

      Apologeta,
      a esa persona recomendaría la lectura sin prejuicios de las palabras de Jesús.
      Si una persona lee estas enseñanzas sin prejuicios y no siente en su corazón que está escuchando la Verdad más elevada y profunda, se trata de un ser deshonesto, frío y necio.
      Esto vale por igual para un ateo o un agnóstico, un judío, un musulman, un masón o un budista. Por el contrario, quien al conocer las palabras de Jesús asienta en su corazón, es persona honesta, noble y sabia.
      Esto será así mientras dure la humanidad. Quien conoce las palabras de Cristo y no escucha un eco de ellas su propio corazón, está ya muerto.

  2. junio 5, 2014 6:05 am

    Y ustedes que lo digan…….

    • Restaurador permalink
      septiembre 23, 2015 9:19 am

      Guillermo:

      ¿Qué quieres decir?

  3. Pedro permalink
    septiembre 23, 2015 8:58 am

    FORO ‘CATÓLICO’: ¡Mirá, San Bernardo habla de vos!…¡Qué honor! ¡Mirá!
    “…5. Enemigo de la cruz de Cristo y sembrador de discordias, es además, artífice de mentiras y cismas, perturbador de la paz y adversario decidido de la unidad católica. Afilados tiene los dientes como las espadas, y su lengua es peor que una aguda saeta. Unge blandamente con sus palabras, como con aceite, y lanza entre ellas aguijones emponzoñados. Por eso acostumbra atraerse, con galanos y amorosos discursos y con ficción de virtudes, a los ricos y poderosos de la tierra ; para que se cumpla lo de la Escritura, que dice : “Fue a emboscarse con los ricos en acecho de algún inocente a quién asesinar”, (Ps. 9, 29). Una vez se haya captado la benevolencia de los poderosos y se sienta seguro con su valimiento y amistad, ya veréis cómo entonces se descara contra el clero declaradamente ; y apoyado por la fuerza de las armas se alza frente a los mismos obispos y arremete contra toda suerte de personas eclesiásticas. …”
    ¡Uy!..¡SE TE VIÓ LA ESCOBA!…

    • septiembre 23, 2015 9:39 am

      Mira, ahí te hablan sinagoglito…:

      “Lo que no dejaría de causarme harta maravilla sería, que una vez descubierto el criminal, no le reconocierais y prendierais, y obligarais a restituir lo que se os iba a llevar, y sobre todo lo que ya ha robado a Cristo, que son las almas, que es lo que Él estima más, hechas a su imagen y semejanza y redimidas con su preciosa sangre.”

      Unidad en la Verdad

      • Pedro permalink
        septiembre 25, 2015 10:43 am

        Y es por eso que trato de combatirte, para hacerte restituir lo que pretendes llevarte de Cristo, forito ‘católico’.

      • septiembre 25, 2015 1:42 pm

        Bienvenido…

        Unidad en la Verdad

  4. septiembre 23, 2015 12:38 pm

    La verdad es motivo de escandalo para la falsa Iglesia “conciliar”, pero no el pecado y contemporizar con el mundo.

  5. Clemente permalink
    septiembre 23, 2015 5:19 pm

    Si tú no le hablas al malvado ni le haces ver su mala conducta, para que siga viviendo, ese malvado morirá por causa de su pecado, pero yo te pediré cuentas de su muerte. Ezequiel 3,18.

    Si soportar las injurias que nos alcanzan personalmente (y respetar a las personas que las profieren) es un acto virtuoso, soportar las que atañen a Dios es el colmo de la impiedad. Santo Tomás de Aquino.

    Si por causa de la verdad hay escándalo, es preferible que haya escándalo a que sufra la verdad. San Gregorio Magno.

    No oponerse al error es aprobarlo, y no defender la verdad es suprimirla; efectivamente, dejar de denunciar el error de los malvados, cuando podemos hacerlo, no es un pecado menor que el de incentivarlos. San Félix III.

    Edulcorar la verdad para evitar provocar pena a tal o cual no es practicar la caridad: es traicionarla. Monseñor Rupp.

    Los enemigos declarados de Dios y de la Iglesia deben ser atacados y censurados con toda la fuerza posible. La caridad obliga a gritar al lobo cuando un lobo se ha deslizado al medio del rebaño y aún en cualquier lugar que se lo encuentre. San Francisco de Sales.

    ¡Basta de silencios! ¡Gritad con cien mil lenguas! porque, por haber callado, ¡el mundo está podrido! Santa Catalina de Siena.

    Es necesario combatir el error aún en los cristianos, pues ellos tienen menos derechos que otros, si es posible, a profesarlo. ¡Amad a vuestros adversarios, rogad por ellos, pero no les hagáis cumplimientos1! ¡Puáh! No busquéis agradar a algunos. Buscad agradar a Dios. Santo Cura de Ars.

    Si es que algunos, por amor a la ley cristiana, osan resistir en cara a los impíos, no solamente no encuentran apoyo en sus hermanos, sino que se los tacha de imprudentes, de indiscretos, se los trata de locos. Gregorio VII.

    Retirarse ante el enemigo o callar cuando por todas partes se levanta un incesante clamoreo para oprimir la verdad, es actitud propia o de hombres cobardes o de hombres inseguros de la verdad que profesan. La cobardía y la duda son contrarias a la salvación del individuo y a la seguridad del Bien Común, y provechosas únicamente para los enemigos del cristianismo, porque la cobardía de los buenos fomenta la audacia de los malos. El cristiano ha nacido para la lucha. León XIII.

    Quienes conocen la verdad deben hacerse un deber definirla claramente cuando sus enemigos la deforman hábilmente. Deben tener el coraje de defenderla. Pío XII.

    Los grandes doctores recomiendan sin duda la mesura, la indulgencia, la moderación. Lo que no impide que, sin contradecir sus propios principios, ellos mismos emplean, en todo instante, el arma de la indignación, algunas veces la del ridículo, con una vivacidad y una libertad de lenguaje que asustaría nuestra delicadeza moderna. Cardenal Pie.

    La caridad, en efecto, implica ante todo, el amor de Dios y de la verdad; ella no teme pues extraer la espada de su vaina por el interés de la causa divina, sabiendo que más de un enemigo no puede ser reencauzado o curado mas que por golpes audaces e incisiones salutíferas. Cardenal Pie.

    Se puede amar al prójimo, bien y mucho, desagradándole, contrariándolo, causándole un perjuicio material, y aún en ciertas ocasiones privándolo de la vida. Félix Sardá y Salvany.

  6. Inés. permalink
    septiembre 24, 2015 12:03 am

    Clemente :

    Nada que oponer a sus oportunas citas. Y como todo lo que es verdad, seguirán causando escándalo y levantando ampollas……

    Antonio Aparisi y Guijarro : “Los que no son de Dios aborrecen la verdad, que es de Dios. La combaten a muerte porque ella los condena, y la combaten echando sobre ella mentiras, esto es, tinieblas, para que los demás hombres no la vean, la amen y la sigan.”

    “O la sociedad vuelve a los caminos de Dios, o ha de ser lanzada en los del infierno”.

    “Este mundo es el campo en que se siembra para la otra vida ; lo que hoy sembráis, (o dejáis de sembrar), lo recogeréis mañana”.

  7. Pedro permalink
    septiembre 25, 2015 3:58 pm

    Se agradece, mas devuelve lo que pretendes llevarte y no es tuyo hijo de la mentira, forito ‘católico’.

    • septiembre 25, 2015 4:50 pm

      Pedrín.

      Luego de declarar que Dios no existe y que la Iglesia miente en ese punto, ya nos parece muy folklóriko todo lo que aportas…

      Unidad en la Verdad

      • Pedro permalink
        septiembre 25, 2015 7:08 pm

        Forito ‘católico’: pues me alegro, el folklore tiene muchas cosas valiosas y parafraseando a Sta. Teresa, también en los pucheros anda el Señor. Pero claro, para descubrirlo hace falta una recta intención, cosa que no tienes. Volviendo al punto, blasfemas contra el Espíritu Santo, pecado que no tiene perdón, y ¿sabes porqué? porque este pecado es consecuencia de la falta de una recta intención, de una disponibilidad a aceptar este Espíritu. Y la falta de recta intención y de disponibilidad es fruto de la necedad, esa que te hace decir ‘vemos’, y como decís ‘vemos’ tu pecado permanece.
        Ya te ha desenmascarado el ojo avizor del Apóstol “…aparentaban mucha piedad por fuera y en realidad andaban vacíos de toda virtud ; o a aquellos otros a quienes retrataba el Señor cuando decía : “Vendrán a vosotros con pieles de oveja, y serán lobos carniceros”, (Math. 7, 15). …”
        Como le gusta decir a Julián El Miope, alias restaurador (no se de qué): ¡SE TE VIÓ EL PLUMERO!

      • septiembre 26, 2015 5:12 pm

        Pedrín.

        ¿Qué tiene qué ver esa frase tuya con las Escrituras…?… nada, al menos en el ámbito de la realidad. Ya que en tu cabecita….

        Y tú, sigues negando la existencia de Dios… aún… obstinado y pendenciero hasta con los traductores reconocidos de Santo Tomás de Aquino…

        Unidad en la Verdad

  8. Pedro permalink
    septiembre 28, 2015 6:35 am

    Forito ‘católico’: ¡Qué lástima que no puedas rebatirme, ¿no?! Es que en tu cabecita y en tu corazón no hay lugar para la verdad…allí todo es necedad, obstinación y ceguera. Sí. Decididamente andas vacío de toda virtud. Otra vez ¡SE TE VIO EL PLUMERO!

    • Miguel de San Miguel permalink
      octubre 2, 2015 2:24 pm

      Pedro, Pedro…
      ¿somos adultos o qué somos?
      Los creyentes podemos tener arrebatos de mala uva, vanagloria, etc. Pero, majo, hay un rencor preocupante en ti.
      Anda, sé honesto, ve a la raíz de ese sentimiento tuyo y, si puedes, perdona. Ahora bien, sin ayuda del Cielo ni perdonarás ni serás perdonado así que podrías leerte sin prejuicios las palabras de Cristo. Bueno, si se está con el corazón herido… eso es para los valientes. ¿Tienes o no tienes lo que hay que tener?

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