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Richard Williamson: “El gobierno de la Iglesia no requiere ni fe, ni caridad, es compatible con la herejía”

mayo 25, 2015

Richard Williamson: “El gobierno de la Iglesia no requiere ni fe, ni caridad, es compatible con la herejía.”

La incomprensión deliberada de los lefebvrianos y otros falsos defensores de la Fa acerca del dogma de la Infalibilidad del Papa, y del dogma del Primado de Jurisdicción Pontificia, llevan a sus “perplejos” a una trágica confusión, al grado de aceptar la herejía lefebrviana: “El gobierno de la Iglesia no requiere ni fe ni caridad, es compatible con la herejía”.

Leamos uno de los últimos ensayos del dudoso obispo que habita en la City londinense… Richard Williamson con el propósito de comprara sus enseñanzas heréticas con las de la doctrina de la Iglesia:    

¿Qué dice Williamson?:

Pero, suponiendo que la gran mayoría de los Católicos pueden ver que él (el Papa) es un hereje porque ello es obvio, ¿no sería en ese caso que su herejía haga imposible que sea todavía Papa?

No, porque aún si su herejía fuera obvia, todavía muchos Católicos pueden negarlo, por ejemplo a causa de su “piedad” de ellos hacia el Papa y, por consiguiente, para prevenir confusión surgiendo a través de la Iglesia entera, una declaración oficial de la herejía del Papa sería necesaria para vincular a los Católicos a permanecer unidos. Tal declaración debería provenir de un Concilio de la Iglesia congregado para tal propósito.

¿Qué dice la Iglesia del dogma de la Infalibilidad?

Sea anatema quien niegue que “El Romano Pontífice, cuando habla ex cathedra, posee, por la asistencia divina que le fue prometida en el bienaventurado Pedro, aquella infalibilidad de la que el divino Redentor quiso que gozara su Iglesia en la definición de la doctrina de fe y costumbres.

Y por eso el Código de Derecho Canónico (CIC 1917) sentencia:

Canon 1556: LA PRIMERA CATHEDRA (EL PAPA) POR NADIE PUEDE SER JUZGADA. 

Contra la afirmación de Williamson de de un concilio para juzgar a un Papa, la historia refiere el caso de los obispos convocados por Carlomagno para decidir sobre las acusaciones de las que era víctima San León III, protestan unánimemente e invocan la tradición de la Iglesia:

“No osamos juzgar a la Sede Apostólica. Por ella y por su Vicario somos juzgados, pero ella no es juzgada por nadie, como siempre y desde antiguo fue esta costumbre”.

Igualmente el Papa San Nicolás I, en la carta “Proposueramus quidem”, al emperador Miguel, del año 865, enseña:

“…el juez no será juzgado ni por el Augusto, ni por todo el clero, ni por los reyes, ni por el pueblo… La primera Sede no será juzgada por nadie…” (Dz. 330)

Pero Williamson persiste en el error de la falibilidad pontificia que enseñan los lefebrvianos:

Pero si la herejía fuera pública y obvia, ¿no sería eso seguramente suficiente para deponerlo?

No, porque en primer lugar cada hereje debe ser oficialmente advertido antes de ser depuesto, en caso de que él se retracte de su herejía. Y, en segundo lugar, en la Iglesia o el Estado, cada oficial de alto rango está sirviendo al bien común y, por el bien común, él debe permanecer en oficio hasta que él es oficialmente depuesto. Así, tal como un obispo permanece en oficio hasta que él es depuesto por el Papa, así el Papa permanece en oficio hasta que la declaración oficial de su herejía de él por un Concilio de la Iglesia permite a Cristo deponerlo (cf. CE 405).

Tres errores del dudoso obispo Williamson:

1. Nunca un papa verdadero ha sido, ni será, hereje público u obvio.

2.  Nadie depone a un hereje; él es quien renuncia tácitamente a su oficio y cargo por defección en la Fe como lo ordena el Canon 188.4:

Si un clérigo (Cardenal, Obispo, etcétera) cae en herejía, pierde su cargo sin que sea necesario cualquier otro procedimiento de derecho o de hecho.

“Este carisma de una verdadera y nunca deficiente fe fue por lo tanto divinamente conferida a Pedro y sus sucesores en esta cátedra. Pero ya que en esta misma época cuando la eficacia salvadora del oficio apostólico es especialmente más necesaria, se encuentran no pocos que desacreditan su autoridad, nosotros juzgamos absolutamente necesario afirmar solemnemente la prerrogativa que el Hijo Unigénito de Dios se dignó dar con el oficio pastoral supremo.”

Este canon 188.4 procede del Magisterio perpetuo enseñado por el Papa Pablo IV en la Cum ex apostolatus officio del año 1559, y confirmado por el Papa San Pío V en la Inter multiplices del año 1566:

los que en el FUTURO se apartaran de la Fe católica, o cayeran en herejía, o incurrieran en cisma, o los provocaren, o los cometieren, o los que hubiesen de ser sorprendidos o confesaran o admitieren haberse desviado de la Fe Católica, o haber caído en herejía, o haber incurrido en cisma, o haberlos provocado o cometido quedarán privados también por esa misma causa, sin necesidad de ninguna instrucción de derecho o de hecho, de sus jerarquías, del título de Cardenal, y de la dignidad de cualquier clase de Legación, y además de toda voz activa y pasiva, de toda autoridad y en forma perpetua, y de modo absoluto. Y por otro lado siendo del todo contrarios e incapacitados para tales funciones, serán tenidos además como relapsos y exonerados en todo y para todo, incluso si antes hubiesen abjurado públicamente en juicio tales herejías. Y no podrán ser restituidos, repuestos, reintegrados o rehabilitados, en ningún momento, a la prístina dignidad que tuvieron, Y así serán tenidos por todos, de cualquier dignidad, grado, orden, o condición que sea, e incluso, arzobispo, patriarca, primado, cardenal, y así serán tratados y estimados, y además evitados como relapsos y exonerados.

3. No hay ningún concilio superior a un Romano Pontífice que tenga el poder para juzgarlo, tal como ya se demostró con el Canon 1556 que define sobre el Primado de Jurisdicción Papal, confirmado como dogma por el Papa Pí IX durante el Concilio Vaticano Primero:

Sea anatema si alguno dijere que el Romano Pontífice tiene tan sólo un oficio de supervisión o dirección, y no la plena y suprema potestad de jurisdicción sobre toda la Iglesia, y esto no sólo en materia de fe y costumbres, sino también en lo concerniente a la disciplina y gobierno de la Iglesia dispersa por todo el mundo. 

Y acrecienta su herejía Williamson con una afirmación abiertamente herética; afirma que EL GOBIERNO DE LA IGLESIA ES COMPATIBLE CON LA HEREJÍA:

Pero, si un hereje no es un miembro de la Iglesia, ¿cómo puede él ser su jefe, el miembro más importante?

Porque su membresía personal es algo diferente de su jefatura oficial. Por su membresía personal él recibe santificación de la Iglesia. Por su jefatura oficial él brinda gobierno oficial a la Iglesia. Y recibir no es brindar. Por caer en herejía, el Papa cesa de ser un miembro viviente de la Iglesia, eso es cierto, pero no con eso cesa de estar capacitado, aún como miembro muerto, de gobernar la Iglesia (¡¡¡!!!). Su membresía en la Iglesia por fe y caridad es incompatible con la herejía, pero su gobierno de la Iglesia por su jurisdicción oficial, no requiriendo ni fe ni caridad, es compatible con la herejía.

Y repica su profesión herética: “AL HEREJE SE LE DEBE TRATAR COMO PAPA PORQUE CRISTO MANTIENE SU JURISDICCIÓN, PARA LA TRANQUILIDAD Y BIEN COMÚN DE LA IGESIA”.

Pero por su herejía ¡un Papa que fue ha arrojado su papado!

Personalmente y en privado eso es cierto, pero eso no es en público y oficialmente cierto hasta que un Concilio de la Iglesia ha hecho su herejía no solamente pública sino también oficial. Hasta entonces el Papa debe ser tratado como Papa, porque para la tranquilidad y el bien común de la Iglesia, Cristo mantiene Su jurisdicción.

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6 comentarios leave one →
  1. Juan permalink
    mayo 25, 2015 12:17 pm

    Williamson dice (o al menos he entendido que dice) que el Papa lo es hasta que no sea declarado hereje en un futuro por una Autoridad con un juicio exhaustivo.
    ¿Y este Monseñor no conoce la Biblia donde salen los anatemas de Pedro, el primer Papa?
    San Pedro nos dice que incluso si un ángel enseñara otro Evangelio, sea anatema, así de simple y así de claro. ¿Y qué hace Francisco? ¿acaso no está promoviendo una falsa interpretación del Evangelio con un falso humanismo que parece marxismo?
    O sea San Pedro nos dice que todo aquel que enseñe un falso Evangelio es anatema, cosa que cumple Francisco ¿y Williamson sigue con que no se puede juzgar sin Autoridad y pronto? ¡pero si Francisco ya fue juzgado por San Pedro hace 2000 años!
    ¡Es que sin ni siquiera acudir a cientos de bulas o documentos se deja claro que Francisco es anatema! ¡y un anatema está FUERA de la Iglesia y menos puede ser su Cabeza!
    En fin…..ni en 1000 años lograré entender la postura de Williamson……..

    • mayo 25, 2015 4:13 pm

      Muy cierto.

      Pero además está el hecho de que un papa verdadero es infalible y, desde la cátedra, no puede enseñar el error.

      Lo anterior riñe directamente con la postura de un hipotético papa hereje.

      Por eso, la cosa quedó muy clara cuando hace cinco siglos los verdaderos papas clarificaron el supuesto al afirmar que quienes son herejes NO PUEDEN SER ELECTOS PAPAS.

      Y ya con eso nos queda más que claro que las elecciones de Roncalli y sucesores no són válidas.

      Unidad en la Verdad

      • El Papa no cambio nada permalink
        mayo 27, 2015 1:56 pm

        Esta web esta liando una ensalada mental…

        El Papa claro que es falible, porque el hombre puede fallar.

        FC: la Iglesia dice todo lo contrario, es un dogma de Fe que el papa es infalible en Moral y Fe.

        El Papa no deja de ser un hombre, acaso ¿todas las palabras dichas por un Papa son materia de Fe? No, aun cuando lo que proclame tenga que ver con la doctrina y/o moral, puesto que el Papa puede equivocarse en materia de Fe al emitir una opinión, pero esta declaración NO es vinculante, por ello no rompe ningún dogma (que es el objeto formal de una herejia y no una simple opinion aun cuando este errada).

        FC: si fuera como afirmas, entonces ¿por qué molestarse en definir el dogma de la infalibilidad papal?. El Papa cuando habla de Fe y Moral, con su nombre de Papa, y dirigido a todos los católicos, es infalible. Pablo VI, al publicar las dos constitucioes dogmáticas heréticas del Vaticano II, demostró que no era papa verdadero.

        La herejia material y formal, es el unico criterio valido que determina si un Papa es hereje o no lo es y como Dios es el unico que “sondea” los corazones, este “post” es una burla a la inteligencia de cualquier católico.

        FC: es absurdo lo que dices, porque un Papa no puede ser hereje formal, nunca. Y Dios no es el único que sondea los corazones, si así fuera, nadie, jamás, nunca, podría ser declarado hereje. Tú eres quien se burla de los católicos. Incluso te contradices y haces el ridículo al “sondear” nuestros corazones.

        Es como si le preguntáramos a un católico del siglo V si esta de acuerdo con el dogma de la inmaculada concepción.

        FC: lo más probable es que un católico te habría dicho que sí, al igual que te habría dicho que sí estaba de acuerdo con la infalibilidad papal, porque tradicionalmente la Iglesia afirmaba que la Virgen era todo pureza, al igual que el Papa nunca fallaba en materia de Fe o Moral. Por eso en los siglos XIX y XX se confirmaron ambos dogmas, porque ya eran una tradición desde siempre; no es algo que se inventaron los teólogos hasta ahora. Pero sí fue necesario precisar que eran dogmas de Fe contra los ataques de los herejes como tú.

        ¿El Papa cambio algo? o es vuestra mente la que quiere GUERRA.

        FC: el verdadero Papa no cambió nada, tus falsos antipapas sí; cambiaron los dogmas, la moral, el culto y hasta el aspecto de la Iglesia.

  2. Inés. permalink
    mayo 27, 2015 12:36 am

    Juan :

    La única “iglesia” que Williamson reconoce y en la que se siente como pez en el agua porque está hecha a la medida de sus herejías y de su impiedad , ésa que no necesita de una cabeza visible en la tierra, ni de la Fe, ni de la Esperanza , ni de la Caridad, ni del Santo Sacrificio de la Misa, ni de los Sacramentos, ni de nada que huela ni siquiera remotamente a verdadera Fe católica es en la que él milita para regocijo del príncipe de las tinieblas al que ha tomado por amo y señor..

  3. Inés. permalink
    mayo 27, 2015 1:59 am

    SAN FRANCISCO DE SALES :

    “Es un acto de caridad gritar contra el lobo, dondequiera que sea, cuando se encuentre entre las ovejas”.

  4. Académico y librepensador permalink
    mayo 31, 2015 3:15 pm

    Clásico ahora sale el loco de las conspiraciones y dice que el Papa es illuminati.

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