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PENTECOSTÉS Y LA PLENITUD DE LA FUNDACIÓN DE LA IGLESIA

junio 8, 2014

Resumen de Fiesta de Pentecostés escrito por el P. Juan Croisset en su Año Cristiano, traducido por D. José María Díaz Jiménez, presbítero; editado en 1864

(Texto completo en sección Espiritualidad)

Entre todas las creaturas no hay ninguna, dicen los Padres, a que Dios se haya aplicado más, por decirlo así, ni que le haya costado tanto como el hombre.

El Padre le delineó, por decirlo así, creándole: el Hijo lo perfeccionó, redimiéndole: el Espíritu Santo le acabó santificándole. El Padre, formando al hombre, dice un devoto orador cristiano, le dio la razón para conocer, el apetito para amar, la libertad para obrar con mérito: El Hijo, reformando a este mismo hombre le dio la Fe para gobernar su razón, la Caridad para dirigir y rectificar su apetito, la Gracia para fortificar su libertad; y el ESPÍRITU SANTO,  para dar la última mano a esta obra, añade la inteligencia a la Fe, el ardor y el celo a la Caridad, la fuerza y magnanimidad a la Gracia; de suerte que puede decirse que el Padre nos hizo hombres; que por Jesucristo hemos sido hechos cristianos, y que el ESPÍRITU SANTO nos hace santos. Este es en algún modo todo el fondo y la sustancia de este gran Misterio.

La venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles, que hace el asunto de la solemnidad de este día, es propiamente la fiesta de la consumación de todos los misterios de la Religión y la célebre época de la publicación de la Ley y del establecimiento de la Iglesia. Esta Iglesia había sido formada por Jesucristo antes de su Ascensión a los cielos; pero estaba todavía digámoslo así, en la cuna aquellos diez días en que los Apóstoles y discípulos estuvieron encerrados en el Cenáculo; y hasta el día de Pentecostés no se mostró en público esta Esposa de Jesucristo: este día fue cuando tomó como posesión de la herencia prometida a los descendientes de Abraham, y entró en todos los derechos que había perdido la Sinagoga y en todas las prerrogativas que el Salvador le había dado; y así era justo que esta fiesta fuese una de las más solemnes. No se duda que los mismos Apóstoles, como se ha dicho, la instituyeron entre los primeros fieles por el interés que tenían por no dejar en el olvido un suceso que les era tan glorioso a ellos y tan ventajoso a la Iglesia. San Lucas refiere la prisa que tenía san Pablo de encontrarse en Jerusalén para celebrar la fiesta de Pentecostés: es probable que fuese ya la que celebraban los cristianos, porque no se ve que los Apóstoles celebrasen las fiestas de los judíos.

Habiendo llevado el Salvador a sus Apóstoles y discípulos al monte de las Olivas el día de su gloriosa ascensión para hacerles a todos testigos de su triunfo, les prometió enviarles el Espíritu consolador, que derramaría sobre ellos, todos sus dones, de los cuales quedarían llenos, todos ellos con cuyo auxilio comprenderían todas las verdades que él les había enseñado. Que abrasados entonces de aquel fuego divino, e ilustrados de las más puras luces de la gracia, se les infundiría un valor indecible y una fortaleza que les haría vencer sin trabajo los mayores obstáculos. Que entonces predicarían con una santa osadía y un suceso maravilloso su nombre y su Evangelio en medio de Jerusalén, en toda la Judea, en la Samaria, y por toda la tierra. Pero que para disponerse a recibir un don tan grande del Cielo, les ordenaba ir a encerrar en Jerusalén, y estar en retiro y en oración los diez días que faltaban. Esta orden fue ejecutada religiosa y exactamente. Habiendo subido Jesucristo al Cielo del modo que dijimos el día de la Ascensión; los doce Apóstoles y los demás discípulos, un número de unos ciento veinte, en los cuales consistía entonces toda la Iglesia, teniendo a su frente a la Santísima Virgen que era todo su consuelo, se retiraron a Jerusalén, y se encerraron en una casa grande que habían elegido para su retiro. El paraje más santo de esta casa era el cenáculo; que era una gran sala en lo más alto de la casa, sitio retirado, lejos del ruido, y muy apropósito para hacer oración.

Habiendo llegado el día de Pentecostés, estando congregados todos los discípulos con la Madre de Dios en el lugar donde acostumbraban hacer sus oraciones, a eso de las nueve de la mañana, estando en oración, se oyó de repente un gran ruido, como de un viento impetuoso que conmovió la casa, se oyó en toda la ciudad. Este ruido, este viento y esta impresión sensible eran símbolos de la presencia de la divinidad, y así como antiguamente en el Sinaí los truenos, los relámpagos y el monte echando humo la majestad de Dios se manifestó. Lo que sucedió entonces, fue todavía más prodigioso. El viento torbellino que venía del Cielo fue acompañado como de un globo de fuego, cuyas llamas, habiéndose parado repentinamente en forma de lenguas de fuego, se derramaron sobre toda aquella santa congregación, y se asentaron sobre la cabeza de cada uno de ellos. Lo que se veía no  era un fuego real y material, sino señales exteriores, y apariencias sensibles de los efectos que el Espíritu Santo producía interiormente en cada uno de los discípulos, llenos del Espíritu Santo, se sintieron al mismo instante abrasados de aquel divino fuego, ilustrados de las luces sobrenaturales que les daban una perfecta inteligencia de los más altos misterios y de las más sublimes verdades, animados de un valor y una santa osadía no conocían hasta este entonces, y, finalmente, convertidos de repente en otros hombres.

Había entonces en Jerusalén una infinidad de judíos que habían concurrido de todas las partes a celebrar la fiesta de Pentecostés. Porque aunque la distancia de los lugares pudiere dispensarles de encontrarse en Jerusalén en los días de las grandes festividades, no obstante, había muchos que acudían a tales fiestas por piedad y por devoción: por este motivo les llama la Escritura: viri religiosi: gentes amantes de la religión. Estos judíos extranjeros se juntaron con los de la ciudad, y acudieron al ruido que habían oído, de suerte que el Cenáculo, mejor dicho, la casa, fue rodeada bien presto de una multitud casi infinita de gentes de todas las naciones. Los Apóstoles, que sólo buscaban cómo comunicar el divino fuego de que estaban abrasados sus corazones, no aguardaron a que se les hiciese salir de su retiro, sino que se presentaron por sí mismos delante de todo aquel pueblo: no hubo quien no quedase sorprendido al ver que unos pobres pescadores, que apenas sabían la lengua de su país, hombres idiotas, groseros y estúpidos, predicaban públicamente a Jesucristo con una intrepidez, una elocuencia, una unción, que movían a todo el mundo; pero fue mucho mayor el pasmo, cuando todos aquellos diferentes pueblos, cada uno en su lenguaje diverso, advirtieron que cada cual los entendía, aunque no hablasen sino una sola lengua, que era la siriaca: lo cual aturdió a aquella multitud y les hizo decir: ¿Qué es esto que vemos? Jamás se vio cosa igual. ¿Estos hombres no son todos galileos? ¿Cómo entonces, les oímos hablar el lenguaje de nuestro país?

Todo esto acaba de cumplirse en la persona de aquellos en quienes admirarais tantos prodigios. Y aprovechándose el santo Apóstol de la disposición en que estaba aquella gente, y de la atención con que le oían, les hizo un sermón tan sólido, tan enérgico, tan eficaz, que no se sabía si el que les hablaba era hombre, o algún ángel. Les prueba sobre todo la divinidad de Jesucristo, del modo más fuerte del mundo; les dice cuánto es capaz de persuadirla en los más incrédulos, trae infinitas pruebas para ello; La establece por el testimonio de los Profetas, de modo que su razonamiento no tiene réplica. No disimula su perfidia y el deicidio que han cometido en la persona de su Salvador, del verdadero Mesías, a quien han crucificado: demuestra su gloriosa y triunfante resurrección; encuentra en la Sagrada Escritura toda la historia evangélica hasta la venida del Espíritu Santo, con todas las circunstancias de que este último misterio está acompañado: hace valer los textos que cita: desenvuelve el verdadero sentido de las figuras que trae: descubre su sentido oculto: apoya su explicación con razonamientos tan fuertes, tan sólidos, tan concluyentes, que se diría que había envejecido en el estudio de los libros santos, y que por medio de un largo uso se había formado en el arte de hablar y de discurrir según todas las reglas de la elocuencia. Cuando no hubiera habido otra maravilla en el misterio de este día, hubiera bastado esta para convencer a los espíritus más incrédulos.

¡Pedro, aquel pobre pescador, aquel hombre tan ignorante y tan grosero, qué jamás supo otra cosa que manejar sus redes; que casi se hizo viejo en una barca y en la pesca: aquel  Apóstol tímido y tan cobarde que negó a su buen maestro a la solo reconvención de una criada o de un criado! ¡Juan, Jacobo, Bartolomé, Tomás, Andrés y todos los demás Apóstoles, en una condición tan vil, de un entendimiento tan oscuro, de una ignorancia todavía más crasa, al momento que han recibido al Espíritu Santo transformarse en los doctores más profundos y más ilustrados, en los predicadores más fecundos y elocuentes, en los héroes más magnánimos de la antigüedad, en los oráculos del mundo, tan penetrados de las luces de Dios, y tan consumados en la ciencia del Reino de Dios, como hasta entonces habían sido ignorantes, llenos de errores e incrédulos. ¿Cuánto no le costó a aquel divino Maestro el hacerles entender la celestial doctrina que había venido a establecer sobre la tierra, por más cuidado que había puesto en darles una inteligencia perfecta de ella? Todo lo que miraba a su divina persona estaba todavía escondido para ellos: su humildad les chocaba: su cruz era para ellos un escándalo: nada concebían en las promesas que les hacía: en lugar de la verdadera redención que debían esperar de Él, se figuraban una redención quimera, una redención temporal, cuya vana esperanza les tenía engañados. Veis aquí  cuales eran estos hombres groseros, ignorantes y carnales antes de recibir el Espíritu Santo. Estos son, dice san Crisóstomo, los sujetos que el Espíritu Santo elige para hacerlos los doctores de la Religión y los oráculos del mundo. Le conviene que sean de este carácter; si hubieran sido menos idiotas y menos groseros, no hubieran sido una prueba tan clara y tan convincente de la divinidad de Jesucristo, de la virtud omnipotente del Espíritu Santo, de la verdad y autenticidad de nuestra Religión, de la santidad y de la verdad de su doctrina.

Así este prodigio hizo tanta impresión en los espíritus que el fruto de este primer sermón de san Pedro fue la conversión de  tres mil personas. Nadie ignora las pasmosas maravillas que se siguieron. ¡Qué de milagros, qué de conversiones milagrosas en medio de Jerusalén! ¡Qué de prodigios en toda la Judea, en la Samaria, y conforme a la palabra de Jesucristo, en todo el mundo! Eran precisos los milagros para establecer la Iglesia de Jesucristo: en todos tiempos habrá milagros en esta Iglesia, pero ¿No puede decirse que el establecimiento de la Iglesia es un milagro permanente y el más grande y el más estupendo y el más convincente de todos los milagros?

Doce pobres pescadores, tales como los hemos pintado, sin armas, sin dinero, sin arte, sin apoyo, forman el designio de establecer en todo el mundo una nueva religión, y de empezar la obra construyendo y condenado todas las demás religiones del mundo.

Todos estos pueblos creyeron y abrazaron esta santa Ley, se sujetaron a esta moral a pesar de la corrupción del corazón humano, a pesar de la soberbia del espíritu, a pesar de todas las preocupaciones de interés y de nacimiento. La Religión cristiana ha visto expirar el paganismo en medio de los fuegos que se encendían de todas las partes para exterminar a los cristianos. La sangre de más de diez y seis millones de Mártires ha sido como la semilla de los fieles. No solo han abrazado la fe las ciudades, sino que los más vastos desiertos se han poblado de santos anacoretas. La Cruz se ha plantado hasta sobre la corona de los Emperadores, y hace su más bello adorno. Buscad después de esto, pedid otro mayor milagro. Este milagro es permanente, y subsistirá hasta la consumación de los siglos, y este milagro es el maravilloso efecto de la bajada del Espíritu Santo en este día. Veis aquí cual ha sido la virtud de este misterio que celebramos, y cuál ha sido el fruto de la fiesta de Pentecostés.

Unidad en la Fe

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15 comentarios leave one →
  1. junio 12, 2011 5:09 pm

    La Iglesia tiene muy claro que:

    ¡Pedro, aquel pobre pescador, aquel hombre tan ignorante y tan grosero, qué jamás supo otra cosa que manejar sus redes; que casi se hizo viejo en una barca y en la pesca: aquel Apóstol tímido y tan cobarde que negó a su buen maestro a la sola reconvención de una criada o de un criado!

    Ahora era un apóstol, dotado de la Gracia, del don de santificar y de la Infalibilidad doctrinal.

    El primer sermón de san Pedro produjo la conversión de tres mil personas. Nadie ignora las pasmosas maravillas que se siguieron.

    Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum

  2. Ermindo de la Banda roja permalink
    junio 13, 2011 6:32 am

    Cuídense de Logan, que hundió a los Vasques en Radio Cristiandad.

    • Federico permalink
      junio 13, 2011 9:47 pm

      Estimado Onega, en principio todo el que se aleja de la Verdad se hunde solito. No hay que buscar culpables. Precisamente este sitio nació por la necesidad de dar un lugar para que se expresen todos los que buscan la Única Verdad, que es la que nace de Dios. Sin temores. Si su intención es esa búsqueda, siga visitando lo que aquí se publique, pregunte, polemice, pero no use los tan cansadores argumentos ad hominem, que nada aportan. Hace poquito, leía una poesía de un librito para niños:

      Altiva la ola del mar / contra la roca al chocar, / decía a la roca así: / ¿por qué cuando vengo a ti / me debo siempre estrellar? / y dijo la roca: A fe / que no te maltrataré / si vienes mansa a ceñirme; / mas si vienes a escupirme / siempre te rechazaré. / Así es la verdad. Si ante ella, / como ante la roca aquella / la torpe razón avanza, / si llega humilde, la alcanza; / si llega altiva, se estrella.

  3. junio 13, 2011 7:20 am

    Ermindo de la Banda roja

    Cuánto tiempo, ¿qué haces por ésta tu humilde casa?.

    1º A Fabián Vázquez no lo hundió nadie, que yo sepa, está feliz con su nuevo formato ligth, sin complicaciones por defender la Verdad, porque sí duele la falta de pre$upue$to.

    2º Quien obligó al cierre de comentarios de RC fue JC Ceriani, quien exigió a Fabián Vázquez que callara a quienes decían o preguntaban lo que debían decir o preguntar.

    3º ¿Cuál era el temor de Ceriani?; lo que llamamos en un principio la “prueba del ácido”. No sé por qué, pero el pobre Ceriani se puso nerviosísimo al escuchar el término. Yo creo que se vio inmerso en un cazo lleno de ácido como metían los aborígenes a los antiguos misioneros cristianos, vocación que no se le da mucho a Ceriani por exceso de celo religioso y caridad.

    Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum

  4. junio 16, 2011 10:07 pm

    Soberbio argentino tenía que ser ese Horacio7146, la mayor expresión de la ignorancia es criticar algo sin haberlo estudiado antes. Un sabio analiza y estudia la posibilidad de los temas contrarios a su criterio, UN TERCO NUNCA!!

    • Ermindo permalink
      enero 19, 2012 6:40 am

      Muy grande la bajeza de aterragel, jugando deslealmente al revelar una clave. Pero no se le pueden pedir peras al olmo; tampoco grandeza al de espíritu pequeño. Pedante para más, pretendiendo, desde su nada, erigirse en maestro de todo.

    • E. Mario permalink
      mayo 19, 2013 4:08 pm

      Anti-Rangel. 😕

      ¿Y tú quién eres para criticar a los argentinos, payasín?

      ¡¡¡EL RIDÍCULO QUE VIENEN ALGUNOS A HACER EN ESTAS PÁGINAS, YA ES DE ANTOLOGÍA!!!

      LA SALETTE

  5. junio 18, 2011 3:07 am

    “AVE MARIA PURISSIMA”
    -Sine Labe originale Concepta-
    +
    Caros hermanos, en la unica Fe verdadera, salud les de DIOS.
    +
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    Logan, (salute), ¡ Ya salio el peine!
    +
    Fuiste tu quien le “vendio al teologo Manzano y a fabiruchis” la idea de DEI, secundum Calvino, logrando con ello, ganarse para si mismos, los anatemas del santo Concilio de Trento, y en consecuencia, los “desgraciaste” desde hace poco mas de un año, ya decía yo, que tenia que ser una mente inteligente, las otras me parecen muy pueriles.
    +
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    Un Abrazo, en NSJC.
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    SEA PARA GLORIA DE DIOS

  6. joelito permalink
    mayo 28, 2012 8:24 pm

    Muy buena entrada los felicito. Que el Espíritu Santo los ilumine para que descubran que la Verdad les es dada los humildes, y no a los soberbios que se la pasan juzgando temerariamente a los demás. Los apóstoles, los niños de Fátima, son prueba de ello.
    Un saludo a mis “amigos” Logan y Gonzalez, y que estos momentos de gran confusión, para casi todos, sirvan para que los que queremos ser fieles a Nuestro Señor, mas allá de las controversias, alcancemos la Salvación Eterna.

    • mayo 28, 2012 10:37 pm

      Joelín.

      Palabras huecas las tuyas; LOS HECHOS son los que juzgan a los de tu logia, y nunca nos has contestado si ya te explicaron todas las contradicciones, herejías, sacrilegios y simulaciones de la Logia de La Reja…

      ¿Te dijeron algo, o te dejaron con la duda?… o mejor no les preguntas por temor a que te corroboren su fariseísmo.

      Unidad en la Verdad

    • E. Mario permalink
      mayo 19, 2013 4:15 pm

      Joelito.

      Lamentablemente, el Sr. Alberto González no soportó, ni aceptó que FC expusiese la VERDAD sobre la Logia lefebvriana (tentáculo, división o subdivisión de la Sinagoga de Satanás).

      LA SALETTE

  7. joelito permalink
    mayo 29, 2012 1:24 pm

    Foro: Tu defiendes una ideología de la verdad. Por lo visto ni has leído, el articulo que publicaste del P. Juan Croisset. ” Doce pobres pescadores….Todos estos pueblos creyeron y abrazaron esta santa Ley, se sujetaron a esta moral a pesar de la corrupción del corazón humano, a pesar de la soberbia del espíritu, a pesar de todas las preocupaciones de interés y de nacimiento.” Tu que haces, sólo, insultas e injurias a quienes humildemente viven día a día esta santa Ley que nos dejaron esto pobres pescadores.

    • mayo 29, 2012 3:05 pm

      Joelín.

      El que ha leído pero deliberadamente cierra los ojos eres tú.

      Esos mismos pescadores condenaron y combatieron SIN DESCANSO a los herejes, fariseos, falsarios y prevaricadores.

      Pregúntale a Simón el Mago, quien pagó con su propia vida por su atrevimiento al querer usurpar la potestad apostólica.

      Unidad en la Verdad

  8. Perlamon permalink
    mayo 29, 2012 9:27 pm

    Joelito, eres un caso perdido, no cabe duda que eres un hijo de la mala vida, te gusta que te traten mal para estar contento. Saludas a Logan y a su corifeo especialista en latinismos Alberto Gonzalez, y te contesta “FORO CATOLICO” y no te das cuenta que logan y foro son la misma persona. Y no fuè Logan quien hundio a RC, como afirma banda roja, Fuè el mismo Fabian quien permitiò que un pequeño grupusculo a base de chistosadas descalificantes, e injuriantes hicieran correr en un momento dado a foristas asiduos de RC. dejando el campo libre para que este grupusculo tomara el control, de RC; y es ahì donde reaccionó Fabian, cuando al fin se dió cuenta que su Blog, se habia convertido en un autentico avispero que solo destilaba veneno, como fué demostrado por el Sr. Logan al levantar un infundio a la Sra. Nissaf quien es colaboradora de la pagina catolica: jesustebusca.com.ar . Y ante la valiente defensa de esta persona hecha por el asiduo forista Andy_Barr acusandolo de complicidad por ese infundio a Fabian, contra la Sra, Fer, ya que por él por ser el dueño del balon estaba avalando a Logan al permilirte publicar esa clase de comentarios, convirtiendo a su blog en un pasquin de cuarta categoria al dia siguiente y por verguenza Radio Cristiandad suspendiò sus comentarios.

    Y en respuesta, a la sábia decisión de Fabian, y al ver que sus privilegios en Radio Cristiandad se habian terminado, este pequeño grupusculo retirado contra su voluntad de RC. es el fundador de este blog en el cual estoy virtiendo mi opiniòn, misma que seguramente será censurada, puesto que ahora es el Sr. logan-foro (la misma persona) quien es la dueña del balon, y se sigue la misma politica decalificante que en su tiempo hicieron en RC, a base de hacerse los chistositos, poniendo nombretes, como vaticueva etc.etc. ¡Bonito modo el de Uds, de demostrar su caridad Cristiana!

    • mayo 29, 2012 9:57 pm

      Perlamon

      En primera, el Foro Católico es un grupo de personas, no sólo tu servidor. En él colaboramos varios católicos que no gustamos de hacerle el caldo gordo a los fariseos, como tú comprenderás.

      En segundo lugar, la verdadera caridad va unida a la Verdad, no al engaño del que acostumbran los fariseos.

      En tercero. El autoelogio es de bastante bajo nivel, así que suena bastante ridículo eso de caballero que le aplicas a Andrés Barranco a quien la odalisca cabalista Fernanda Nissaf está tan agradecida de que la “defienda”.

      Por cierto, fue ella quien publicó por años sus fotos y videos semidesnuda y bailando en forma de ritos cabalistas. Luego ella misma los dio de baja, luego de que se denunciara su hipocresía. No obstante nos dimos a la tarea de “respaldarlos” con el propósito de documentar en su caso el fariseísmo y su confesión cabalista.

      En cuarto lugar, quien ordenó el cierre de comentarios de Radio Cristiandad no fue Fabián sino Juan Carlos El YoYo Ceriani a través del chantaje familiar, económico y sacramental, luego de que varios se dieron cuenta de sus herejías y su doble cara.

      Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum

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