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Williamson afirma -con Lefebvre- que algunas canonizaciones son infalibles y otras no; entonces no se puede saber quién es santo… según ellos

abril 5, 2014
Ahora, ¿qué mosca le picó a Williamson?

Ahora, ¿qué mosca le picó a Williamson?

Como rematados herejes que son, Marcel Lefebvre y su hijo espiritual Richard Williamson, sostienen lo que sus antepasados herejes “veteros” afirmaban en el siglo XIX: que un Papa no siempre acierta al canonizar a un santo…

A fuerza de afirmar lo contrario, que “a veces sí y a veces no” un santo es canonizado; los herejes “veteros”, liderados por el cardenal hebreo Jacobo von Schwatrzenberg, afirmaban que la infalibilidad papal no podía sostenerse en forma continua, sino que era posible que esta infalibilidad -si acaso existía- no lo asistiera siempre en la canonización de los santos.

A continuación Williamson demuestra que esa herejía es común entre los lefebvrianos, hijos espirituales de los cismáticos “veteros”… ya que al menos tres de los FSSPX sostienen el mismo error: el propio Marcel Lefebvre, citado por el hereje Williamson, su sucesor; así como el hebreo de antecesores masones, el “teólogo” de la FSSPX, Álvaro Calderón Robello.

CANONIZACIONES IRREALES

(Por sir Richard Williamson, hijo de madre gnóstica y obispón de la “Resistencia”)

La “canonización” de dos de los Papas Conciliares, Juan XXIII y Juan Pablo II, está programada para el último domingo de este mes, y muchos Católicos creyentes casi se están muriendo de miedo. Saben que los Papas Conciliares han sido destructores (objetivos) de la Iglesia. Saben que la Iglesia mantiene que las canonizaciones son infalibles. ¿Van a ser forzados a creer que Juan XXIII y Juan Pablo II son Santos? Sobresalta la mente. Pero no necesita hacerlo.

En Agosto del año pasado estos “Comentarios” afirmaron el hecho de que las “canonizaciones” de la Neo-Iglesia son una realidad tan diferente de las canonizaciones pre-Conciliares que ningún Católico necesita creer que las canonizaciones post-Conciliares son infalibles. No estaba equivocado, pero mientras que afirmé el hecho de que esto es así, no di la razón del porqué, lo cual es una manera superior de conocer algo. Por el contrario, en una conferencia de un retiro, tal vez de 1989, Monseñor Lefebvre dio la razón profunda radical del porqué. Esta razón – podredumbre mental modernista — es crucial para comprender correctamente la totalidad de la Revolución Conciliar.

Monseñor dijo que al igual que una masa de hombres modernos, los Papas Conciliares no creen en ninguna verdad siendo estable. (FC: Aquí Lefebvre ataca directamente a Jesucristo quien dijo a Pedro y sus sucesores “He rogado para que TU FE NO FALLE”) Por ejemplo la formación de Juan Pablo II fue basada en la verdad que evoluciona, que muda con los tiempos, que progresa con el avance de la ciencia, etc. Que la Verdad nunca sea fija es la razón por la cual en 1988 Juan Pablo II condenó las Consagraciones Episcopales de la FSPX, porque ellas brotaron de una idea de la Tradición Católica fija y no viviente o mutante. Pues ciertamente los Católicos mantienen, por ejemplo, que cada palabra del Credo es inmodificable porque las palabras han sido forjadas no sin esfuerzo a lo largo de las edades para expresar tan perfectamente como sea posible las verdades inmutables de la Fe, y estas palabras han sido infaliblemente definidas por los Papas y por los Concilios.

Las verdaderas canonizaciones son otro ejemplo: (1) el Papa pronuncia como Papa, (2) que tal y tal persona es un modelo de fe y moral, (3) de una vez y para siempre (nadie solía ser descanonizado), (4) para que toda la Iglesia la acepte como tal modelo. Como tal, las canonizaciones acostumbraban llenar las cuatro condiciones de la enseñanza infalible de la Iglesia y se mantenían como infalibles. Pero esta idea Católica de una verdad inmutable es inconcebible para las fluidas mentes modernas como lo es la de los Papas Conciliares. Para ellos la verdad es vida, una vida en desarrollo, en evolución, en crecimiento hacia la perfección. ¿Cómo puede entonces un Papa Conciliar ejecutar, menos aún imponer, una canonización infalible?.

Monseñor imagina como un Papa Conciliar podría reaccionar ante la idea de haber hecho tal cosa: “¡Oh, no! Si alguna vez en el futuro resulta ser que la persona que yo canonicé no tenía todas las cualidades requeridas, bueno, algún sucesor mío puede bien declarar que yo hice una declaración de la virtud de esa persona pero no una definición de una vez y para siempre de su santidad”. Mientras tanto, la “declaración” del Papa “canonizante” ha hecho felices al Presidente de la República local y a los Cristianos locales y él les ha dado a todos ellos una excusa para tener una fiesta para celebrar.

Si uno piensa en ello, esta explicación de Monseñor aplica a la Neo-Iglesia en todos sus ámbitos. Lo que tenemos en el Vaticano II es la exigente belleza de la Verdad inmutable de Dios que conduce al Cielo siendo reemplazada por la complaciente fealdad de la fluida fantasía del hombre que puede llevar al Infierno, pero que habilita al hombre, como él lo piensa, a tomar el lugar de Dios. El paso clave en este proceso es el desenganche de la mente de la realidad. Cuando el proceso es aplicado hoy en día a la Iglesia en forma de modernismo, los resultados son tan totalmente dispares a lo que ocurría antes que las nuevas realidades absolutamente requieren nuevos nombres: Neo-Iglesia, Neo-canonizaciones, Neo-santos, etc. Después de todo, ¿no están los Conciliaristas orgullosos de hacer todo de nuevo?

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4 comentarios leave one →
  1. Tomás permalink
    abril 6, 2014 5:26 pm

    Que todas las canonizaciones son infalibles no es dogma pero sentencia común. El motivo es porque la Iglesia al canonizar una persona la presenta como un católico ejemplar, un modelo a seguir. Si aquí pudiese errar la Iglesia, estaría presentando un falso modelo, lo cual es incompatible con Su Santidad.

    No creo que a Williamson le haya picado una mosca especial. No hace otra cosa que seguir difundiendo las herejías y los errores de su “maestro”. Williamson, por los motivos que fuesen, se separó de la Fraternidad, pero sigue en el lefebvrismo.

    Por eso, no hay motivo alguno para confiar en el y seguirlo.

    • abril 7, 2014 10:14 am

      Tomás.

      Es de sentencia común, próxima a ser de fe, es decir a que sí sea definido dogma de Fe. Lo anterior porque parte del dogma de la Infalibilidad Papal, quien con su suprema Autoridad Apostólica define en materia de Costumbres o Moral. Y una definición categórica de un santo, con obligación vinculante para los fieles, llena los requisitos para ser ex cathedra.

      “Mientras que la canonización IMPONE OBLIGATORIAMENTE A TODOS LOS FIELES SIN EXCEPCIÓN UN CULTO SUPREMO EN SU LÍNEA Y UNIVERSAL hacia el siervo de Dios que ha sido elevado a los altares. Precisamente por esto, porque se trata de una ley de carácter universal, es sentir común de los teólogos y canonistas que el Papa es infalible al pronunciar la canonización, infalibilidad de que carece el decreto de beatificación, que sólo lleva consigo un juicio que ni es definitivo ni es irreformable. Sin embargo, aunque la beatificación se distinga así profundamente de la canonización, está estrechamente subordinada a ésta. ”

      En toda esta materia es fundamental la clásica obra de Benedicto XIV, De Servorum Dei beatificatione et Beatorum Canonizatione, Roma 1839; un resumen claro de todas las cuestiones tratadas, puede encontrarse en CH. GARCEAu, Le RSIe du postulateur, París 1954; M. CABREROS, El proceso jurídico de beatificación y canonización, «Ilustración del clero» 45 (1952) 155163 y 236243.

      (http://www.mercaba.org/Rialp/B/beatificacion.htm)

      • Tomás permalink
        abril 7, 2014 10:55 am

        La beatificación no es infalible, pero como todos los decretos doctrinarios y disciplinarios de la Santa Sede, incluso los no infalibles, merece asentamiento interno por parte de todo católico. Así lo exige el dogma del Primado del Papa. Un dogma totalmente desconocido o ignorado por Williamson y los lefebvristas restantes.

        Sería interesante averiguar si en los seminarios de la Fraternidad se enseña ese dogma y de ser el caso, como los profesores lo re-interpretan.

      • abril 7, 2014 11:14 am

        Tomás.

        ¿Es pregunta retórica?.

        Porque bien sabes que, desde el colegio francés de Roma, regentado por Le Floch y Billot, donde fueron deformados Marcel Lefebvre y otros, se les enseñaba a combatir al Papa en su Infalibilidad y en su Primado de Jurisdicción.

        Unidad en la Verdad

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