Skip to content

El “perplejo” Caponnetto le contesta a su amigazo Calderón. Herejías entre “finísimas personas”

marzo 22, 2014

La primera parte es casi indigerible. Sólo rebuscado sofisma entre dos amigazos, Antonio Caponnetto le contesta a su amigo entrañable Dardo Calderón, un miltidenunciado lefebvriano de casta imperialista y ascendencia masónica.

La parte que interesa es la autoimplicación de Antonio Caponnetto en los crímenes contra el Papado, la difamación y la herejía, lo cual no es poco para dejarlo pasar.

Citamos la parte respectiva tomada de Tradición Digital del 17 de marzo pasado y comentamos a renglón seguido:

Dejemos la tentadora subjetividad

Pero aquí lo que importa,caro Dardo,no es convertir la semántica de mi perplejidad en objeto de análisis. El que lo hayas hecho, me creas o no, me parece el fruto de tu magnanimidad, pero no el de una genuina urgencia. Me turba incluso, al colocarme en el centro de una reflexión que no me debe tener por centro. Porque conmigo o sin mi confuso, esclarecido, ciego, clarividente, decidido o paralizado; conmigo o sin mí, mala o virtuosamente perplejo, la Barca sigue y seguirá su rumbo. Pero si Pedro duerme en el timón, recibe a Judas en la proa y a Luzbel en la popa, echa al mar los tesoros seculares y cambia la rosa de los vientos. Si Pedro ya no quiere ser Vicario del Crucificado sino anfitrión de los crucificadores, entonces tenemos que ponernos serios y dejar de hablar de lo que nos pasa a nosotros, para hablar de lo que pasa y obrar en consecuencia.

Y es en este terreno donde hallo la parte más sustantiva de tu ensayo. Le dedicas sesudos párrafos a la crítica de “los Papas buenos”, y de cómo sus errores, quizás pequeños al principio, se hicieron grandes al final. Inmensos en este final, que acaso sea El Final, me atrevería a acotar.

Siento la vivísima urgencia de aclararte que suscribo totalmente este diagnóstico crítico del Preconcilio que has ido elaborando. Suscribo las líneas globales y los matices, y hasta los exabruptos para los que tienes una especial capacidad lingüística.

Desde hace algunos años, y ahora mismo (con ocasión de un opúsculo que estoy escribiendo con nuevos argumentos contra la perversión democrática), me he puesto a estudiar un poco aquel período del pontificado y de la Iglesia  durante los siglos XIX y XX. Mucho huele a heterodoxia en ese tiempo y en no pocos de sus protagonistas más relevantes. De modo que si tuviera que hallar una imperfecta aunque rápida etiología de cuanto sucede agora, diría con el sabio refranero quede aquellos polvos vinieron estos lodos.

No se pasó impunemente por el Ralliement, ni por la traición a los Cristeros, ni por la condena a Maurras, ni por el apoyo electoral activo a la democracia cristiana, ni por la frialdad ante el Carlismo, ni por los muchos guiños contemporizadores hacia el norteamericanismo.

(FC: aquí se denota el lefebvirano argumento para tratar de embarrar al Papa Pío XI de crímenes en los cuales nada tuvo que ver y cuya insidia marrana han sido debidamente esclarecida, como la traición de los cripto hebreos Guízar y Valencia contra los Cristeros en México, y la herejía obstinada de la camarilla cabalista que impulsaba como marioneta a Charles Maurras contra la Iglesia y el Papado).

Y se equivocan largo quienes creen ver en estos yerros, nada más que extravíos prudenciales o debilidades de gobierno. La recta doctrina sufrió mengua, la ortodoxia fue dañada, lloró el octavo mandamiento, y algún jirón de Nicea quedó tirado en el camino. El sentido monárquico del trono petrino empezó a mundanizarse. Y el mundo, claro, o el siglo, son categorías teológicas, no cuestiones gubernamentales.

Te invito Dardo –si me lo permites- a que consideres otros factores en el análisis de esta descomposición; como el predomino de la devotio moderna y del fariseísmo, sólo para que no te suceda lo que cuentas de Madirán, que se entusiasmaba de más con Pío XII; o en este caso, para que no te ilusiones demasiado con los efectos regeneradores de la antigua, perenne e imperecedera liturgia. Porque, amigo mío, los polvos que estamos mentando y cuestionando y que darían hoy el lodazal de Francisco, tuvieron lugar en un tiempo en el que regía el Vetus Ordo, y no escaseaban esos “verdaderos sacerdotes” que con justicia reclamas, capaces de “celebrar esa liturgia [católica y tridentina] en letra y espíritu”.

(FC: aquí, el resbaladizo Caponnetto sugiere su desprecio contra el Misterio Perpetuo y las gracias inconmensurables del Santísimo Sacramento del Altar, sobre el cual Caponnetto apunta que no se debe “ilusionar demasiado” con los efectos regeneradores de la Santa Misa. Eso dijo caponeto… )

Un drama mayor nos recorre 

Por cierto que no ha de decirse que el Vetus Ordo propendía estos desafueros, al modo en que sí lo propenden los burdos llamados al lío en que se ha convertido hoy el grueso de las celebraciones cultuales. Pero ha de decirse, sin faltar a la verdad, que toda aquella sublimidad de formas y de fondo con que se celebró la Santa Misa, no bastó para frenar una marea negra que iba agitando y ensuciando los flancos de la Barca. Teníamos el diamante, pero no necesariamente lo custodiaban manos de orfebres sino de piratas. Y en libre parafraseo lugoniano debería agregarte: los diamantes no tienen nunca la culpa de los males de la Iglesia.Las culpables son las manos.

Lo que trato de decirte –y ya lo sabes- es que el mejor y más legítimo, el más bello y pulcro de los oficios litúrgicos, es y será siempre un esplendente gajo desgajado, si la Esposa está ganada por el demonio del fariseismo, o por la peor modernidad, que es aquella disfrazada de tradición; porque se confunde la riqueza de ésta con la moral jansenista, la sensiblería devota, la santidad alcanzada con técnicas piadosas, la manipulación de las conciencias y el reglamentarismo cuadriculante de la vida interior.

(FC: según Caponnetto la inerrancia de la Santa Iglesia no es tal, y ya “está ganada por el demonio del fariseísmo, de la modernidad y de la disfrazada de tradición”)

Lo que trato de introducir, en suma, es el concepto paradójico de que siempre será moderna una Iglesia –aún con cíngulo, sobrepelliz, esclavina, latín e incienso- mientras no se supere el reduccionismo de la tradición a la rigidez de la casuística, y la confusión del apostolado con el proselitismo o de la santidad con el éxito; mientras se prosiga tomando el número de vocaciones como criterio de verdad, y todo dependa del hombre, empezando por Dios, en vez de depender todo de Dios, empezando por el hombre.

La sabida vinculación entre la lex orandi y la lex credendi, no puede tampoco estar disociada de esa otra y olvidada ley, según la cual, la tradición no arranca en Trento sino en el misterio trinitario. No es un desdén hacia aquel notable Concilio, que ya lo quisiera hoy para un día de fiesta. Es una premisa para andar menos confuso, y que me aplico a mí mismo, por las dudas. Los Padres griegos gustaban usar el término parádosis. Puede sonar a extravagancia mentarlo ahora. Pero entendido por buen entendedor alcanza a distinguir entre una tradición de lindes sólo humanos, y otra de raigambre divina. Entre una ciudadanía solo terrenalista, y otra que nos viene del cielo, según enseña el Apóstol.

FC: aunque se “disculpa”, es claro el desprecio de Caponnetto hacia el Sacrosanto Concilio General de Trento.

Bien decía Ana Catalina Emmerick que por cada sacerdote malo que oficiara mal la Santa Misa, su Ángel de la Guarda la rezaría como Dios manda.Y eran los tiempos de la Misa ad Orientem, por llamarla de un modo familiar y plástico. En este sentido puedo admitirte lo que escribes, que hay una “misa que reza Francisco y que llevó a Francisco donde está”. Y que, en consecuencia y de seguro, de tales ritos no habremos de nutrirnos. Pero no creo, honestamente, que el sólo tránsito del Vetus al Novus Ordo haya conducido a Bergoglio al peligroso estadio heretizante en que se halla, y a congeniar ayer activamente con las herejías siendo pésimo prelado en estos pagos argentos. Como no creo que si mañana ordenara dar vuelta los altares en Santa Marta su forma mentis girara junto con el ara.

(FC: como siempre, a Caponnetto le tiemblan las rodillas de llamar hereje al “papa” que en otra época para él era “Judas Bergoglio”).

Presiento, amigo mío, y es un presentimiento viejo, que hay un drama anterior en hombres como Francisco y en “la Iglesia” que ellos quieren edificar, encarnar y por lo visto conducir. Como ese drama tiene en teología severísmos nombres descalificantes, me valdré de un tropo literario, dejándome llevar por nuestro entrañable Hugo Wast.

¿Qué escribía Fray Simon de Samaria en su diario personal? Entre otras, estas líneas preñadas de catastrófica vigencia: “La Iglesia Romana no puede formarse y regenerarse por algunos movimientos superficiales; es necesario que sea removida y turbada hasta lo profundo. Yo soy quien está llamado a comenzar la obra[…].Me siento como Daniel, hombre de deseos: ¡vir desideriorum es tú! Tengo la conciencia de que llevo conmigo todas las energías de una nueva creencia. Mi misión es reconciliar al siglo con la religión en el terreno dogmático, político y social”.

Lo peor, Dardo, y aquí estoy tentado de palabrotear según tu brusco estilo, es que están aquellos que no quieren advertir ese deseo insanísimo de remover y turbar a la Esposa en sus mismos cimientos. No quieren ni oír hablar de que se nos está proponiendo una “nueva creencia” que amalgama a Cristo con el Anticristo. Tienen las pruebas cada día, pero no quieren darse vuelta para mirarlas, no por complejo de Edith, la mujer de Lot, sino de puro cretinos. Están los otros, los que saben mejor que nosotros, o al menos mejor que yo, quiénes son los fray simones, las magnas diócesis que ocupan, y las apostasías en que incurren. Pero prefieren callar. ¡A otros perros con esos ladridos! Y hay unos terceros que han simplificado las cosas, dando por sentado que la parusía y la panacea consisten ambas en declarar que la geografía eclesiológica perdió a Roma, hace más o menos medio siglo, como un día se esfumaron Pompeya, Troya o nuestra salteña Esteco. Me temo que a sendos amigos les esté faltando una estación del Via Crucis. O que nos sobre una a nosotros. Y que quieran nomás tener olor a ovejas o a capas principescas, pero escaparle al olor a sangre, que inexorablemente está ligada a nuestra vocación de transeúntes hacia la patria eterna. Olor a sangre por amor a la Sangre, diría Santa Catalina de Siena.

Hablando de fragancias

Te dije que andaba tentado de palabrotear, y lo haré a mi modo. Lo que está sucediendo hoy en esta iglesia de fray simones con poder tiene un nombre. “Déjenme decirlo de una vez –escribe Peter Kreeft en el capítulo primero de Tres filosofías de vida-.Es una palabra que, garantizo, los va a escandalizar y ofender, aunque procede de San Pablo. Pablo usa esta palabra para describir su vida sin Cristo, una vida llena de éxitos mundanos, educación, dinero, poder, prestigio y privilegio. Pablo era ‘el Fariseo de los Fariseos’, un ciudadano romano, educado por Gamaliel, ‘la luz de Israel’. Pero antes de que Cristo lo levantara, ¿qué era su vida? MierdaBosta –esa es la palabra con la que la designó, no es mía. Fíjense en Filipenses III, 8, en la franca versión de la vieja biblia de King James”.

(FC: aquí tenemos a Caponnetto parafraseando y citando abiertamente como lícita la Biblia indexada de los anglicanos, la llamada Biblia del Rey Jacobo, elaborada en Oxford y venerada por los protestantes).

Mientras te escribo y llego a este justiciero estrambote “dardiano” (me perdonarás el neologismo, pero te he he leído y como hablas de “caponeteano” debo corresponder gentilezas), me entero por los medios de algo que me obliga a ratificar el argumento de Kreeft. Y es que este último MarzoTrece, Francisco, en declaraciones a una FM que trasmite desde la Villa 1-11-14, ha hecho el elogio desembozado de tres conocidos peces gordos del marxismo clerical vernáculo, pertenecientes a la banda de los llamados Sacerdotes Para el Tercer Mundo: los curas Ricciardelli, Vernazza y Mugica. Ha dicho sin cortapisas que no fueron comunistas sino “hombres que escuchaban al pueblo de Dios, hombres que enseñaban el catecismo y que luchaban por la justicia”.

(FC: favorecer al comunismo y sus creadores es causal de excomunión ipso facto, y Bergoglio lo hace desde hace varios años. Caponnetto lo mitiga y se “idsculpa” a continuación: 

No creo que para nadie en Italia o en el resto del mundo, tengan estas desdichadas y falaces palabras la terribilísima gravedad que bien sabemos nosotros que contienen. Y tal vez lo peor, querido Dardo: no creo que nosotros pudiéramos tener el tiempo y el espacio necesarios y urgentes para explicarle a ese resto del mundo la enormidad en que ha incurrido Francisco.

Sólo atino a pensar en Carlos Alberto Sacheri –que con la erudición propia de su inteligencia superior y la fidelidad igualmente propia de su condición de católico, apostólico y romano- escribió un libro entero para desenmascarar a esta clerecía maligna, a este sacerdocio subvertido, a esos clérigos felones, a esta Iglesia Clandestina, ahora reivindicada y puesta como paradigma por el mismísimo Papa. Un libro entero y una vida plena para señalar las características heréticas y revolucionarias del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo.

FC: Caponnetto atenta, como lefebvriano, contrala infalibilidad del Papa y lo asegura como cómplice de los peores enemigos de la Iglesia.

Este año se cumplirán 40 años de su martirio. Fue asesinado el 22 de diembre de 1974, precisamente por aquellos a quienes alentaron, secundaron, justificaron, sirvieron e hicieron de capellanes los curas como Ricciardelli, Vernazza y Mugica. ¿Se enterará la universal feligresía de esto que para nosotros es una verdad vivida, experimentada y constatada? ¿Se darán cuenta, fuera de estos pagos sureros, lo que significa este elogio de Francisco a tres indignos traidores al Orden Sagrado? ¿Temblarían los electores del Cónclave si pudieran acceder a los sucios prontuarios de los tres curas ahora ponderados por el elegido?

Carlos Alberto Sacheri muerto mártir por defensor de la Fe, del Papado, de Dios, de la Cristiandad, de la Iglesia: ni una palabra petrina para honrar su memoria. Demasiadas en cambio para homenajear a sus verdugos.

Te pregunto y me pregunto, ya retóricamente, por cierto, si ante esta clase de hechos protagonizados por Bergoglio, cabe la perplejidad en algunos de los muchos sentidos posibles. Si vale la pena andar hablando de los distintos modos en que un simple laico puede recibir la perplejidad. Y me parece encontrar la respuesta en un pasaje de tu artículo: “Nos corresponde dejar de estar perplejos para estar vigilantes, y buscar con cierta certeza el rumbo de nuestra nota en el concierto final de este misterio de iniquidad”.

Es un buen destino el de vigía. Muchos pasajes bíblicos encomian su desempeño y exigen su presencia. Sí; es un buen destino. Se puede rezar y contemplar, hacer silencio o ensayar estrellados soliloquios, rumiar silentes penas, llorar de nostalgia y reír con la esperanza del alba intacta y fragante. Se puede incluso comulgar en la guardia y participar de los oficios en los medidos relevos. Y están autorizados los centinelas a portar armas para defender y atacar, según cuadre en la demanda y en la alerta.

“Centinela, cuando velas, la ciudad reposa sobre ti y sobre la ciudad reposa el Imperio. Funda el amor y fundarás la vigilancia de los centinelas, y la condenación de los que duermen, pues en este caso son aquellos los mismos que han tronchado el Imperio. Pero yo te deseo fiel a ti mismo, despierto, sabiendo que llegarás a ser”.

La cita, la habrás reconocido, es del ineludible Saint Exupery. Quede lanzada la convocatoria a tornarnos custodios en medio del desatado misterio de iniquidad.

FC: no podía Caponnetto dejar de citar con su venia a Saint Exupery, otro autor confinado al Index Librorum Prohibitorum et Expurgatorum.

Anuncios
35 comentarios leave one →
  1. Julián Restrepo Henao permalink
    marzo 22, 2014 10:30 am

    Sr. Cristián Rodrigo Iturralde:

    Como es casi seguro que Antonio Caponnetto (como tampoco Mario) no contestará a este post de FC, yo le pregunto a usted:

    ¿¿¿Puede, Sr. Iturralde, rebatir las respuestas de FC que condenan las desviaciones y las contemporizaciones de su amigo y maestro don Antonio Caponnetto???

    Le agradecería mucho su intervención, Sr. Iturralde, para poder dilucidar la Verdad.

  2. miguel permalink
    marzo 22, 2014 9:37 pm

    Ni hablar, esperemos reconozca sus errores Don Caponnetto.

    Charles Murras fue un títere?

    • marzo 22, 2014 10:30 pm

      Miguel.

      Realmente sí. En su ignorancia religiosa él pensó que quienes se hacían pasar por católicos y lo apoyaban (Maritain, Guenon, Billot, Le Floch y otros) tenían la misma autoridad y derecho del Papa y los obispos para decidir la doctrina. Así que se sintió apuntalado en sus errores gnósticos y se enfrentó al Papado y a los obispos franceses -exceptuando a Liénart- diciendo que el Estado debería subordinar a la Iglesia.

      Al principio la Iglesia lo vio sano y lo apoyó en su denuncia antimasónica, pero cuando lo rodearon los falsos católicos, y comenzó a desvariar en su doctrina, los obispos y el Papa lo emplazaron a arrepentirse, pero Maurras fue envalentonado por sus dizque amigos y cayó en la condena.

      Sin embargo, al final de sus días, reconoció sus errores doctrinales y pidió perdón a Roma.

      Claro que eso no lo dicen los lefebvrianos.

      Unidad en la Fe

  3. Tomás permalink
    marzo 23, 2014 7:16 am

    El Dr. Caponnetto, como todos los línea media, ven que Bergoglio es hereje, pro comunista etc., pero para no tener que reconocer que la Santa Sede está vacante, inventa el “papa” hereje, pro comunista etc., es decir, el muerto que habla.
    Nada nuevo bajo el sol.

    ” … para que no te ilusiones demasiado con los efectos regeneradores de la antigua, perenne e imperecedera liturgia.”

    Aquí Caponnetto tiene razón.

    Pensar que la Misa convierte – automáticamente – a los no católicos y mantiene firme a los católicos en la Fe es falso.

    FC: Tomás, mucho cuidado con darle la razón en la herejía a Caponnetto. Una cosa es que se afirme que la Misa los convertiría “automáticamente” y otra muy distinta es poner siquiera en duda el poder regenerador del Misterio del Altar. Por supuesto que la Gracia opera en cualquiera, siempre que éste la acepte.

    Antes, durante y cuatro años después del vaticano 2 se rezaba la Misa. ?De dónde salió el “concilio”.

    También Lutero se desvió de la Fe y recién después abolió la Misa.

    Es decir, la Misa no pudo impedir ni la revolución protestante ni el “concilio”.

    La Misa tiene fuertes “efectos regeneradores”, pero éstos no son absolutos, y lo mas importante no es la liturgia, sino la Fe. ?De qué vale la liturgia sin la Fe? Por eso la Fraternidad, igual que las “iglesias” “ortodoxas”, no es otra cosa que un grupo folclórico.

    FC: tampoco tienen la verdadera Liturgia Católica los FSSPX y hoy en día tampoco los “ortodoxos”.

    Suponer que con la difusión de la Misa se solucionan automáticamente todos los problemas y, por eso, hay que intentar por todos los medios que el “papa” permita la Misa en la secta modernista, la cual para la Fraternidad es la Iglesia, es uno de los errores fundamentales de la Fraternidad de la cual resulta su política de agachadas frente al “Santo Padre”.

    FC: pero no solamente es la falta de Liturgia, sino de sacerdotes verdaderos. Si con los de la FSSPX hay dudas fundadas…

    • Tomás permalink
      marzo 23, 2014 10:33 am

      ?Cuáles son las dudas fundadas acerca de la validez de las ordenaciones y consagraciones en la Fraternidad?
      Por supuesto que las ordenaciones y consagraciones en la Fraternidad son ilícitas, pues herejes no tienen derecho a dar los sacramentos, salvo los casos de excepción, pero eso es otro asunto.

      • marzo 23, 2014 11:21 am

        Tomás.

        Ya lo hemos señalado.

        La ordenación de Marcel Lefebvre desde sacerdote es dudosa, ya que la efectuó un masón luciferino del más alto grado, Achille Liénart. Él solo y nadie más. Y como sabes es necesario ser previamente sacerdote para ser consagrado obispo.

        Liénart mismo podría haber estado privado para el sacerdocio porque fue introducido a la masonería antes de ser ordenado y consagrado. Y la intención sacramental adversa de la masonería contra la Iglesia puede invalidar el sacramento.

        Además si le creemos al lefebvriano Max Barret, Liénart le dijo explícitamente a su confesor que podía revelar al público que su propósito general era contrario al sacramento del Orden, para DESTRUIR LA SUCESIÓN APOSTÓLICA.

        Dijo que por eso trabajaron él y su logia durante décadas, hasta que cambiaron el pontifical romano e introdujeron una fórmula equívoca en la ordenación y la consagración episcopal. Quien lo afirma y publica es el amigo cercano a Marcel Lefebvre, Max Barret, quien obtuvo la información del canónigo de Lille, último confesor de Liénart.

        Por tales razones y muchas muestras anticristianas de Liénart, monseñor Thuc lo consideraba enemigo de la Fe Católica desde antes de ser ordenado… y por tanto, para el docto obispo, fue probablemente nula la ordenación como sacerdote y obispo. Por lo anterior, el obispo vietnamita urgía a Lefebvre a que se le ordenara -al menos subconditione– para subsanar la duda… y así se lo ofreció en un telegrama que publicó Eberhard Heller en su revista Einsicht:

        “Rochester, New York 14616 USA

        Monseñor, me he enterado de que en la actualidad se encuentra Vd. en un mal estado de salud. Por este motivo deseo decirle algo. Vd. fue ordenado obispo por el cardenal Liénart. Ahora bien, este cardenal jamás fue un creyente de nuestra religión, por lo que la ordenación de Vd. a cargo de él es nula. Yo estoy dispuesto a ordenarle obispo o a encontrar un obispo que aceptara ordenarle en secreto. Por cuanto respecta a los seminaristas a los que Vd. ha administrado recientemente la ordenación sacerdotal, Vd. estaría entonces preparado para transmitirles el ministerio sacerdotal o para encontrar un obispo, por ejemplo, yo mismo, que los ordenara. Todo esto en el más estricto secreto, sólo sabido por Vd. y por mí.

        Pierre-Martin Ngo-Dinh-Thuc, Arzobispo”

        http://es.scribd.com/doc/73779141/Einsicht-No-2

        Pero se sabe que Lefebvre nunca le contestó y que menospreciaba al anciano obispo y ni siquiera lo veía como obispo católico de verdad, fiel a la Sagrada Tradición. Lefebvre siempre afirmaba que salvo él y el hebreo Castro Mayer, no había más obispos fieles.

        Otro lefebvriano, el hebreo Rama Coomaraswamy Runstein citó un caso similar al de Liénart, pero menos grave, durante el cual incluso fue necesario “re ordenar” al clero de una diócesis sudamericana por la confesa falta de intención de un obispo en la ordenación. Ahí la ordenación del clero tuvo que ser ABSOLUTA, ni siquiera sub conditione, a pesar de que este obispo jamás confesó una intención adversa sino solamente nula; en cambio sí Liénart tuvo la intención ADVERSA, como lo declaró a su confesor Descorness.

        Además de Monseñor Thuc, Mons. Des Lauriers y Heberhard Heller… también Hugo María Kellner, Carlos Disandro, Monseñor Dávila y otros defensores de la Fe señalan a Lefebvre como -al menos- dudoso en su ordenación. Por la misma duda, algunos curas que se salieron de la FSSPX han solicitado a obispos católicos que los ordenen sub conditione y lo mismo recomendaba el obispo Gerard Des Lauriers a los seminaristas ordenados por Lefebvre, y esto que Des Lauriers fue profesor en Ecône.

        Unidad en la Verdad

  4. miguel permalink
    marzo 23, 2014 10:18 pm

    “Además si le creemos al lefebvriano Max Barret, Liénart le dijo explícitamente a su confesor que podía revelar al público que su propósito general era contrario al sacramento del Orden, para DESTRUIR LA SUCESIÓN APOSTÓLICA”.

    ¿Esto fue al momento de morir?.

    ¿Esto mismo se puede tomar como arrepentimiento y advertencia de Liénart?

    • marzo 24, 2014 10:33 am

      Miguel

      El texto lo dice así:

      Su reputación era tal que, sintiendo que su fin estaba cerca, el cardenal Liénart convocó al canónico Descornets para confesarlo antes de comparecer ante el Juez Supremo, y evitar así las llamas eternas del infierno, tenía buenas razones para temer. Y muriendo, tardíamente arrepentido, pero en sus últimas horas vivía en un entorno social en el que fue llevado a no rechazar un confesor que le permitiera asegurar que su memoria no es el sol en los supuestos méritos y , por lo que su verdadera vida oculta, su gloriosa reputación puede ser destruida… El canónico le instó por su penitencia a romper el sagrado deber de secreto de confesión. Sin embargo, preocupado por evitar un escándalo para la Iglesia, él acaba de decir una oración simple que dio la vuelta entre autores católicos de Francia, sin que las fuentes se revelara: “Usted sabe, en su lecho de muerte, el cardenal L. dijo que, para él, a los ojos humanos, la Iglesia se había perdido”.

      En el siguiente link puedes leer directamente la narración de Max Barret, asimismo te anexamos en el segundo una traducción del francés al castellano.

      1. Link original en francés: http://tradinews.blogspot.mx/2009/10/le-courrier-de-tychique-le-cardinal.html

      2. Traducción y comentarios de FC: https://forocatolico.wordpress.com/2013/06/18/hace-45-anos-se-adultero-el-rito-de-ordenacion-sacerdotal-romper-la-sucesion-apostolica-mediante-el-cambio-del-ritual-de-la-consagracion-episcopal-lienart/

      Unidad en la Fe

  5. josepepe permalink
    marzo 23, 2014 10:34 pm

    Los sacerdotes católicos del linaje de M. Thuc, creen que con solo la intención o manifestación externa correcta, usando el rito católico de siempre (para ordenar o consagrar) al pie de la letra es suficiente, ya que el fuero interno es imposible de saber, por algo algunos sacerdotes invitan a los fieles a asistir con tales obispos, como cuando M. Dolan realiza confirmaciones o comuniones en “TAL” lugar de México y es llevado, patrocinado, por sacerdotes del linaje de M. Thuc…

    • marzo 24, 2014 10:41 am

      Josepepe.

      No es así. Tres de los sacerdotes cuestionados por foristas han coincidido en que existe al menos duda objetiva acerca de la validez de las órdenes sagradas en ambos, en Liénart y en Lefebvre. Y por supuesto en todos los sacerdotes u obispos ordenados por ambos.

      Y parten de que el fuero interno de Liénart se externó por sus múltiples obras contra la Fe, por su militancia modernista y comunista, además de sus secretos revelados.

      El tema se trata más a profundidad en diversos autores y foros.

      Y antes de conocer lo anterior, los sacerdotes de Trento, por ejemplo, tenían contacto con Dolan; pero al conocer más a fondo la realidad, se alejaron. Ahora, solamente dos ex de Trento, tienen contacto con Dolan.

      Unidad en la Verdad

  6. Tomás permalink
    marzo 24, 2014 11:32 am

    Si el ministro de un sacramento usa en forma seria y correcta la forma y la materia prescripta por la Iglesia, el sacramento es válido, pues se supone que el ministro tiene la intención de hacer lo que hace la Iglesia.

    FC: bien dices, “si el MINISTRO de un sacramento usa en forma SERIA y CORRECTA la FORMA y la MATERIA prescripta por la Iglesia”.

    Una intención oculta contraria al sacramento del ministro invalida o puede invalidar el sacramento.

    Pero eso debe ser demostrado en cada caso concreto. Es decir, que todos aquellos que afirman que la ordenación y la consagración de Lefebvre han sido inválidas tienen que demostrar que Liénart en el momento de la ordenación y consagración de Lefebvre tenia una contra intención sacramental, es decir, que estaba fingiendo la ordenación y la consagración.

    FC: eso sería lo necesario para realizar una ordenación absoluta.

    Para que sea necesaria la ordenación sub conditione solamente se requiere que se tenga una duda objetiva o más sobre el ministro, la intención de éste o del ordenado, la forma o la materia del sacramento.

    Partimos de que los testimonios de la pertenencia a la masonería de Liénart, de saberse a tiempo le hubieran inhabilitado para entrar al seminario y sobre todo para ser ordenado presbítero y mucho más obispo. Y el problema es que se dudaría principalmente de su intención, lo cual invalidaría su futura ordenación.

    La intención de Liénart contra la Iglesia y en específico contra el Orden Sagrado quedó de manifiesto, fuera de duda, en diversas ocasiones, al proclamarse pro comunista, al ingresar a la masonería, al ser el líder de todos los modernistas del conciliábulo y mucho más. Por eso, suponemos que Monseñor Thuc habla de ordenar a Lefebvre en forma categórica y denuncia que Liénart jamás tuvo la Fe Católica. Evidentemente se puede dudar de la intención sacramental de un enemigo de la Iglesia que profesa el Luciferismo, y de ésto último ni siquiera Lefebvre tenía dudas acerca de Liénart. ¿O sí?

    El solo hecho que haya sido masón y pro comunista y haya declarado que su intención (general) ha sido destruir la sucesión apostólica no prueba la contra intención en el caso concreto de Lefebvre.

    FC: no lo prueba, pero lo hace dudoso, objetivamente.

    Por eso la ordenación y consagración, salvo prueba en contrario, ha sido válida.

    FC: error. La hace dudosa.

    Thuc era una persona “confundida” que en realidad no entendía nada de nada. Basta leer sus antecedentes. La declaración de Thuc en Múnich lleva la firma del Dr. Heller.

    FC: la tuya es una verdadera barbajanada contra la memoria de Monseñor Thuc. ¡No entendía nada!… y dinos tú ¿cuántos obispos en el mundo tuvieron tan clara la ocupación de usurpadores en la Sede Petrina en ese tiempo?… aparte de Monseñor Thuc… ¿acaso tu defendido Lefebvre?… ¿alguno otro?…

    De verdad cometes una verdadera canallada contra el obispo, ya te pareces a los lefebvrianos que lo desprecian nada más por ser vietnamita y ocultan que poseía tres doctorados; en teología, filosofía y derecho canónico. Ocultan que fue el promotor de la mejor universidad católica en Vietnam y que descubrió claramente la raigambre de los enemigos de la Iglesia antes que la gran mayoría de los “paladines tradicionalistas” más difundidos.

    El Dr. Heller a su vez adhiere a la “filosofía” de Fichte y rechaza el tomismo.

    FC: en filosofía no hay excomunión. Sobre los errores o aciertos de Heller en esa materia son irrelevantes para la Fe. Santo Tomás incluso corrige los errores filosóficos de San Agustín ( y nos adherimos a esas correcciones), y no por ello deja de ser un digno sucesor como teólogo del obispo de Hipona.

    El Dr. Disandro creó una ideología propia algo extravagante, la cual ni siquiera sus discípulos, estudiantes secundarios y universitarios, entendían.

    FC: lo que nosotros hemos visto y estudiado de Disandro sobre la Fe no tiene lo que afirmas, sino plena claridad. Dinos en qué punto Disandro erró en materia de Fe.

    Rechazaba el Concilio de Trento, a los Jesuitas, incluyendo a San Ignacio, y exaltaba la cultura pagana griega (toda su “cosmovisión” huele a Guenón).

    FC: ¿dónde y cuándo rechazó a Trento o a San Ignacio?

    En una discusión de la cual participé en La Plata a mediados de los 70 dijo expresamente que el quería un mundo pagano. Dijo que Perón, su gran ídolo político, había tenido varias amantes simultáneamente y se burló de la “mojigatería” católica y del infierno.

    Por eso me llama la atención que Ud. presente a estos tres personajes como defensores de la Fe.

    FC: dinos concretamente en qué forma, con cuáles palabras Disandro renegó de la Fe Cristiana. Y eso en qué le quita a Liénart el haber sido masón luciferino, procomunista, y heresiarca.

    Dinos cómo es que el haber trabajado como el jefe del ejército que pretende destruir a la Iglesia convirete a Liénart en una persona libre de duda objetiva en su intención sacramental.

    Y dinos finalmente quién te consideras a ti mismo para atacar así la capacidad doctrinal de Monseñor Thuc…

    • Tomás permalink
      marzo 25, 2014 11:45 am

      El solo hecho que el ministro del sacramento no es católico y no crea lo que crea lo que la Iglesia cree no hace un sacramento inválido, ni siquiera dudoso. De lo contrario todos los bautismos de los protestantes que tienen una noción totalmente de ese sacramento que la Iglesia no serían válidos o al menos dudosos.

      Si alguien quiere demostrar que las ordenación y consagración de Lefebvre ha sido dudosa tiene que nombrar hechos concretos que permitan dudar de la intención de ordenar o consagrar de Liénart.

      FC: así lo hicimos; señalamos hechos, dichos, nombres y fechas. El mismo Lefebvre señaló estas mismas cosas, el amigo de Lefebvre lo hizo igualmente, el obispo Des Lauriers, quien enseñara al lado de Lefebvre en Ecône, también lo hizo.

      Precisamente para subsanar cualquier duda, era necesario realizar el rito subconditione, así ya nadie podría cuestionarlo con fundamento.

      Por eso también es falsa la afirmación de los lefebvristas que las consagraciones de Thuc son dudosas pues el Obispo vietnamita estaba algo “confundido” y no sabía lo que estaba haciendo. Thuc era senil y de pocas luces, pero en el momento de la consagración estaba en sus cabales.

      FC: otra vez con tus groseras afirmaciones peregrinas. Las “pocas luces” de monseñor Thuc le permitieron ver lo que ni tú ni la mayoría de los prelados del mundo veían claro en los años setentas, ni aún en los ochentas y noventas. Ya quisieras para un domingo contar con esas luces.

      Y no pretendas comparar a Monseñor Thuc con Marcel Lefebvre, la diferencia es abismal y la sola intención de tu parte es una grosería y una injusticia.

      El solo hecho que Thuc haya ordenado o consagrado al “papa” de Palmar de Troya muestra lo que era este hombre.

      FC: él nunca lo ordenó Papa, sino que en su buena fe confió en el lefebvrianos que AVALARON a los sujetos, quienes lo engañaron. Y cuando se enteró del engaño hizo justamente lo que correspondía, condenó a los filibusteros de El Palmar de Troya, lo que permitió que no se engañara a demasiada gente más y quedaron totalmente desacreditados. Si así actuaran los demás prelados en su debido tiempo se hubieran impedido muchas fsspx.

      Recuerdo haber leído en la revista Roma del Sr. Andrés de Asboth que Thuc era favorable al sacerdocio femenino.

      FC: Andrés de Asboth era casi-marrano, y sus afirmaciones eran guiadas por la Sinagoga de Satanás, al igual que las de quienes las reproducen y dan crédito en forma gratuita. Decimos casi-marrano, porque portaba un anillo masónico y los suyos revelaron su ascendencia hebrea.

      La Iglesia prescribe como filosofía el tomismo y condena el idealismo, movimiento “filosófico” al cual adhiere Fichte, el cual ha sido al menos por un cierto tiempo miembro de la masonería y tuvo que huir de Jena a Berlín por haberse hecho sospechoso de ser ateo, porque niega las realidades objetivas y con ello también a Dios. El idealismo lleva forzosamente al deísmo, incluso al ateísmo.

      FC: explícanos dónde y cuándo Heller condena la filosofía del Tomismo, dónde y cuando se adhiere al idealismo y por qué ataca a la masonería y favorece a un masón, según tú.

      El hecho que Santo Tomás haya corregido ciertos errores filosóficos de San Agustín no viene al caso, pues Fichte no corrigió ciertos errores tomistas, sino contradice diametralmente el tomismo.

      FC: corregir es contradecir.

      Rechazar el tomismo y adherir al idealismo de Fichte no es una herejía, pero si un acto de desobediencia a la Iglesia.

      FC: la Iglesia no tiene potestad en ciencias humanas y naturales en cuanto a ciencias. Sólo tiene potestad en materia dogmática, moral y canónica.

      En cuanto a Disandro basta leer sus obras, obscuras, confusas y difíciles de entender, para ver que rechaza al Concilio de Trento, el cual causó, según el, el decadente catolicismo post tridentino, y a la Sociedad de Jesús (desde sus comienzos) y exalta la cultura clásica, es decir, pagana.

      FC: por favor indica la cita textual, porque al momento no la conocemos.

      En cuanto a sus comentarios sobre el infierno y la castidad no son propios de un católico.

      FC: igualmente, te rogamos nos brindes la cita.

      Y mucho menos sus simpatías hacia el innombrable que mandó quemar las iglesias y profanar el Santísimo, quiso abolir la enseñanza religiosa en la escuela pública, introducir el divorcio y permitir la prostitución.

      FC: ¿cuál innombrable?.

      • Tomás permalink
        marzo 25, 2014 3:34 pm

        Una cosa es aceptar la filosofía de San Agustín y corregir o contradecir algunos puntos de ésta y otra cosa es contradecir diametralmente la filosofía de San Tomás.

        FC: Tomás.

        Contradecir poco no significa no contradecir.

        Dado que la filosofía es la sierva de la teología la Iglesia tiene el deber de decidir cual es la filosofía católica, es decir, cual concuerda y exalta la teología.

        FC: no existe la “filosofía católica”… existen filósofos católicos, igual que existen filósofos paganos, árabes o judíos. Y la filosofía es la misma para todos y debe estar ordenada a la verdad, de lo contrario es sofisma o error, aunque el error lo presente un católico.

        Por ello varios Papas, entre ellos León XIII y San Pío X, presentaron la filosofía tomista como la filosofía y condenaron el idealismo.

        FC: los papas mandaron que se enseñe esa filosofía por cierta, no por ser “católica”. Ya que como es bien conocido, los escolásticos tomaron lo mejor de los clásicos y todo el orbe y lo incorporaron al cuerpo de conocimiento filosófico. No es dogma de fe, pero sí es de gran valor y sigue creciendo con los nuevos conocimientos.

        San Pío X enseña que muchos de los errores provienen del hecho que los teólogos se alejan del tomismo.

        FC: pero de la teología tomista.

        Por es mismo motivo el derecho canónico prescribe que en los seminarios se debe enseñar el tomismo. Lo cual siempre se hizo, hasta que el Dr. Heller y su “maestro”, el fallecido Prof. Lauth, “inventaron la pólvora”, es decir, descubrieron la “filosofía” de un “genio universal” como Fichte.

        FC: seguimos esperando las pruebas o testimonios de lo que afirmas para entender a qué te refieres.

        Si el Dr. Heller piensa que no existe una filosofía católica, así como no existe una matemática o física católica, y todas las escuelas filosóficas son iguales, uno se pregunta, por que quiere imponer “su” filosofía y rechaza el tomismo.

        FC: una cosa es que, de hecho, no existe la “filosofía católica” y otra muy distinta afirmar que todas las llamadas “escuelas filosóficas” son iguales. Evidentemente la Filosofía, en su etapa Escolástica, es una de las más grandes contribuciones a la cultura en la historia. Y por otra parte, existen muchas doctrinas pseudo filosóficas, pero que no son filosofía verdadera.

        Por lo visto no todas las escuelas filosóficas son iguales.

        Sea dicho de paso, el Dr. Heller, un buen conocido del Dr. Disandro, también condena a los jesuitas, incluyendo a San Ignacio, y habla pestes de los Ejercicios Espirituales.

        FC: ¿nos puedes decir dónde y cuándo?

  7. marzo 24, 2014 9:31 pm

    Cuando un Lefebvrista no puede argumentar recurre al insulto. Cuando escuchan el nombre de Carlos Disandro repiten el malicioso artículo Jean Dominique Fabre, O.P, ue han convertido en sola scriptura. En sus mentes cerradas, de fanáticos y fundamentalistas, se niegan a leer o a estudiar, y cuando son silenciados, recurren al insulto, el agravio y la deformación, como aquí, otra vez, contra el Dr. Carlos Disandro.

    • marzo 25, 2014 8:22 am

      Raúl.

      ¿Podrías abundar en el tema?, por favor.

      Unidad en la Fe

      • marzo 25, 2014 12:31 pm

        Será un honor. Es un poco largo el comentario y voy por la mitad. Mañana a más tardar lo tendrán ¿O prefieren un artículo?

        • marzo 25, 2014 1:50 pm

          Agradeceremos lo mejor que nos puedas ayudar.

          Unidad en la Verdad

  8. marzo 25, 2014 1:42 pm

    En la revista oficial de la FSSPX “Iesus Christus”, N°66 se publicó un artículo del R.P. Jean Dominique Fabre O.P., intitulado “Dr. Carlos Alberto Disandro ¿Un tradicionalista?”. El mismo artículo fue digitalizado y subido al sitio web Stat Veritas, mantenido y administrado por fieles de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. Por razones de espacio y de tiempo, me veo imposibilitado de realizar un estudio profundo y exhaustivo del texto del dominico. Solamente haré una serie de comentarios.

    Existe una gran cantidad de personas que sin haber leído jamás a Carlos Disandro opinan sobre él y su obra a partir del texto mencionado líneas arriba. A partir de ese texto, y de otras calumnias que suelen circular en los medios “lefebvristas” y “guerardianos” se ha formado una imagen poco grata para todos los católicos que, de alguna manera, sientan un especial respeto por la obra del gran filólogo argentino. Es sabido que Disandro no era un teólogo, el mismo rechazaba ser considerado como tal, pero afirmaba que sí era un filólogo y un conocedor (como pocos) de la filosofía griega y la patrística. Acostumbrado como estaba a los ambientes académicos, el Dr. Disandro escribió siempre para sus pares y para él mismo, de allí la dificultad a la que se enfrentan aquellos que, sin paciencia, sin conocimientos previos y fundamentales de la filosofía helenística, se enfrentan a sus escritos. Esta situación fue aprovechada por los enemigos de Disandro para intentar desprestigiarlo. Estos fueron:

    1. Los lefebvristas y los semi-lefebvristas expulsos de la FSSPX y neo-sedevacantistas, principalmente los seguidores de la tesis del Padre Guerard Des Lauriers.
    2. Los modernistas, que lo tildaron de loco y fascista.

    Empecemos por los segundos, que son más fáciles de despachar. Para los modernistas Disandro era poco menos que un lunático, un hombre anclado en el pasado, de prosa aburrida y complicada que no deseaba seguir los nuevos ritmos que imponía el Concilio Vaticano II. Modernistas y liberales se dedicaron a relegar a Disandro y su obra, primero la religiosa y luego la académica al punto que hoy es apenas citado en cualquier publicación argentina, no porque este hubiera cometido errores en sus tesis, sino por miedo a ser calificados de “fascistas”. Por suerte, en el exterior, Disandro ha recibido los reconocimientos que merece como uno de los filólogos más importantes de nuestro tiempo.

    Vamos ahora por los primeros.

    Carlos Disandro rechazó, casi desde el comienzo la “resistencia” que planteaba Monseñor Marcel Lefebvre. En primer lugar, porque para Disandro, el problema no era litúrgico, como si lo planteo el arzobispo galo, sino doctrinal. Es sabido que Lefebvre alternó periodos de choque abiertos con otros reacercamiento a la Roma Neo-Modernista y Neo-protestante. Su estrategia era clara: reconocer a las autoridades conciliares porque, según él, la Iglesia Conciliar tenía fecha de caducidad, moriría lentamente por la falta de vocaciones y entonces, Roma debería ir corriendo en busca de los sacerdotes salidos de los seminarios de la FSSPX. El centro de la Fraternidad era la Misa Tridentina. La educación de los seminaristas era por demás elemental y estaba centrada en la escolástica tardía. Eran necesarios sacerdotes, no teólogos. De allí a poca profundidad que se encuentra en temas importantes dentro de los ambientes sacerdotales de la Fraternidad. ¿Ejemplos? Un sacerdote que confunde la licitud con la validez de una ordenación. Un sacerdote que afirma que si un fiel, teniendo cerca la Misa Católica, no asiste a ella todos los días comete pecado mortal, el mismo sacerdote que afirma que Pío XII estuvo a punto de caer en la herejía, otro que vive predicando contra las “Misas una cum”, pero esconde que sus padres son asistidos por sacerdotes de la FSSPX. U ex lefebvrista, avenido en obispo que confunde de manera patética a Nicolás de Cusa con Kant. Y la lista podría seguir. Pero volvamos, el centro es, para los seguidores y los resentidos con Marcel Lefebvre la Misa Tridentina, como lo demuestra la conferencia del presbítero Paúl Aulagnier “La causa de nuestro combate: La Misa Católica”.

    Ante esto, Carlos Disandro se opuso con vehemencia. Para él, la causa del combate no era la Misa Católica, sino la Fe Católica que era expresada correctamente en su aspecto litúrgico por la Santa Misa. Para Disandro, el lefebvrismo (y sus derivados) padecía del problema del ritualismo, por ello se refería con frecuencia a la manía exotérica de los salidos de los claustros de Ecône. Y ahí viene el primero de los golpes: se acusa a Disandro de ser un genoniano y un adherente a la “escuela tradicional”, seguidor de la Sophia Perennis. Esta calumnia cae para cualquiera que compare ambos sistemas de manera seria. El hecho de que él hubiera llegado a citar a Guenon no implica que le otorga autoridad, bien citó el Padre Garrigou-Lagrange a Congar y no por ello fue un modernista. Pero la principal acusación y de la que sacan leña los lefebvristas es que él rechazaba el exoterismo y proponía un regreso al esoterismo. Pero el filólogo entendía esoterico en su sentido etimológico, no en el gnóstico. Para él (como para cualquiera que sepa algo de griego) έσώτερος significa “interior, desde dentro”, por lo tanto, el catolicismo no debía basarse en prácticas ritualísticas exteriores (ἔξω), sino en lo interior, en la Fe y recién ahí podría pasarse a la liturgia.

    Para Disandro, el exoterismo de la FSSPX haría que esta claudicara y pactara con la Iglesia Conciliar una vez que la misma le garantizara la celebración de la Misa Tridentina sin molestia de ningún tipo. Es decir, Disandro había previsto la posibilidad de un “acuerdo práctico” con una situación canónica especial para la Fraternidad y esta integrada a la Iglesia Montiniana.

    El segundo aspecto que rechazó entonces Disandro se desprende del primero: la posición de Monseñor Lefebvre respecto al usurpador de la Silla Apostólica. Disandro fue de los primeros en hablar de “sede vacante” y “sede usurpada”. Fue el primero en sostener que no bastaba con sacerdotes que celebraran la Misa, sino también con λαός (pueblo) formado y educado en la Verdadera Fe que pudiera hacer frente al Modernismo. Disandro denunció que, precisamente la obediencia ciega a los superiores había sido la razón por la cual la Iglesia Conciliar pudo extender sus tentáculos y quedarse con los fieles, que apostataron casi sin saberlo. El rechazo del Dr. Disandro a someterse a cualquier sacerdote u obispo y su capacidad de discutir sobre cuestiones doctrinales e incluso señalar sus errores fue para muchos signo de arrogancia. Ante la arrogancia de Disandro, se levantaba la bandera de la “actitud prudencial” de Monseñor Lefebvre. Ante el profesor que denunciaba a Montini y todos sus sucesores como herejes y usurpadores, estaba el obispo que se entrevistaba con el “Papa” y los “Cardenales” pidiéndoles que le dejaran hacer el experimento de la tradición. En esta misma línea se realizaron críticas a la traducción de la Bula Cum ex apostolatus officio, realizadas por el (por entonces celoso defensor de la actitud prudencial) Padre Ceriani.

    El tercer elemento que es criticado es la dura crítica contra los jesuitas. Disandro vio en los jesuitas la raíz del modernismo, y no se equivocó. Investigó el molinismo y las doctrinas suarecianas, las cuales definió como, mínimamente, peligrosas y erróneas (o cercana al error). Acusó a los jesuitas de crear nuevos sistemas, claramente heterodoxos y de expandir una obediencia ciega e irreflexiva ante los caprichos de los superiores jerárquicos. También advirtió como éstos habían calificado de herejes a todos aquellos que se les opusieron y denunciaron a lo largo de la historia. Fue el traductor de la bula Dominus ac Redemptor por la que Clemente XIV suprimió a la Compañía de Jesús, texto que prologó con una exacta investigación histórica y canónica. Su rechazo por los jesuitas le valió de ser calumniado por algo peor: se dijo que Disandro odiaba el Concilio de Trento. Nueva mentira. Para Disandro, Trento es el primer concilio de la modernidad porque, en un lenguaje nuevo, aborda los problemas modernos que enfrenataba la Iglesia. No obstante, Disandro insistía en que Trento tenía el mismo valor que todos los demás Concilios Ecuménicos y no, como sostienen los autodenominados “tradcionalistas”, que está por encima de ellos.

    Disandro fue un hombre controvertido, un académico áspero y ciertamente tenía el defecto de la vanidad intelectual. Cometió errores, pero los cometió porque era humano. Pero en la fe y en su amor por la la Santa Iglesia fundada por Jesucristo Nuestro Señor, Carlos Disandro se mantuvo siempre firme.

    • Tomás permalink
      marzo 28, 2014 3:35 am

      El Dr. Disandro rechazó la Sociedad de Jesús en si y no solamente sus excesos y desviaciones posteriores. Igualmente al Concilio de Trento al cual hacia responsable del supuestamente decadente catolicismo post tridentino.
      En una discusión en la cual estuve presente dijo claramente que la Iglesia dejó de dar frutos después de Trento.

      Sus obras eran incompresibles para personas normales. Incluso uno de sus discípulos, un estudiante universitario, me dijo una vez que ellos, es decir, los discípulos no entienden la ideología del gran “maestro”. Quizás sea necesario ser un “iniciado” para comprender estos escritos.
      La mayoría de los jóvenes estudiantes secundarios y universitarios que lo seguían lo hacían por motivos políticos, pues el “maestro” era un seguidor del “innombrable”, el mismo que mandó quemar las Iglesias y profanar el Santísimo (una prueba mas de la profunda “fe” del Dr. Disandro).

      El Dr. Disandro no era teólogo, sino filólogo e intento abordar cuestiones teológicas con la filología. Los resultados están a la vista.

      • marzo 28, 2014 10:09 am

        Tomás.

        Seguimos esperando las pruebas de tus acusaciones contra Disandro, de lo contrario eliminaremos tus afirmaciones.

        Unidad en la Verdad

  9. Cristián Rodrigo Iturralde permalink
    marzo 26, 2014 7:47 am

    Julián Restrepo Henao:
    -Con gusto accedería a su pedido, pero sucede que no soy teólogo ni cuento con la formación suficiente para poder intervenir con la claridad y conocimientos que estos espinosos y delicados asuntos requieren. Consejo: deje este asunto a los que saben; aunque me temo que estos, como cualquier persona con algo de cordura, no consideran al FC interlocutor valido (a decir verdad, no creo ni que tengan registro de su existencia).

    Suyo,
    Cristián R. I.

    Unidad en las Estalactitas, en don Ramón y en el Vecindario del Chavo

    • marzo 26, 2014 10:17 am

      Iturralde.

      Con esta confesión, nos queda más que claro que te autodescalificas en todas tus anteriores afirmaciones.

      Si por ahí hubieras empezado, desde el principio entenderíamos que solamente se trata de un afán de molestar cuando metías tu cuchara en el tema teológico.

      Y añadimos que te equivocas, todo lo que se presenta a nombre del Foro son HECHOS y enseñanzas de la Santa Iglesia, por eso siempre citamos a la fuente y a los papas y autoridades eclesiásticas en materia teológica, nada inventamos y tratamos de evitar las opiniones al máximo. Y aún así, siempre estamos a la expectativa para las correcciones y críticas que de buena y de mala fe, nos quieran obsequiar para beneficio y efecto del discernimiento más provechoso.

      Unidad en la Verdad y en la Fe

      PS. Por cierto, mal haces en invocar como tu lema un programa de TV señalado por su lenguaje doble y su mensaje de mutilación familiar.

      • Julián Restrepo Henao permalink
        marzo 27, 2014 8:11 am

        FC:

        Vos dijiste arriba: “Por cierto, mal haces en invocar como tu lema un programa de TV señalado por su lenguaje doble y su mensaje de mutilación familiar.”

        Además, los integrantes de dicho “programa infantil” cobraron siderales sumas de dinero SUCIO y SANGRIENTO por parte de Pablo Emilio Escobar Gaviria y de Gustavo de Jesús Gaviria Rivero, los líderes del Cartel de Medellín. ¿Acaso no sabía Roberto Gómez Bolaños quiénes eran éstos personajes siniestros?

        • marzo 27, 2014 11:29 am

          Así es Julián.

          Éso demuestra quién es realmente Chespirito y en quien se proyecta Iturralde.

          Unidad en la Fe

    • Julián Restrepo Henao permalink
      marzo 26, 2014 11:08 am

      Iturralde:

      Vos dijiste arriba: “[…] pero sucede que no soy teólogo ni cuento con la formación suficiente para poder intervenir con la claridad y conocimientos que estos espinosos y delicados asuntos requieren.”

      Entonces, ¿por qué te aventuraste en tratar de descalificar maliciosamente al gran Papa Pío XI?

  10. Cristián Rodrigo Iturralde permalink
    marzo 26, 2014 7:58 pm

    FC y Julián (Editado por insultante) Henao:
    Ante todo, disculpas. Mea Culpa. Si hubiera sabido que aquí estaba tratando con teólogos -y no meros bloggeros- y que Vuestro sitio contaba con el beneplácito del Aquinate mismo, no hubiera osado intervenir, es claro. Lamento realmente la confusión, de veras.

    FC: aparte de feminoide, tu cursi sarcasmo no se apega a la verdad. Nunca nos hemos calificado de teólogos, sino de fieles católicos, fieles a la Doctrina Cristiana.

    De todas formas, en mi defensa, debo decir que su sorpresa manifiesta resulta injustificada y a todas luces incomprensible, ya que desde mi primera intervención aquí dejé bien en claro que visitaba el sitio por gusto nomas a fatigar un malsano ocio que me viene acechando hace algunas semanas.

    FC: ns queda muy claro, lo que en tu caso, en otras palabras, son “ganas de molestar”. No obstante, nos has sido de gran provecho, porque tus errores permiten esclarecer mucho la verdad acerca de Caponnetto y sus “amigos”, y de sus contemporización con la Sinagoga de Satanás.

    Por ello aterrizo fatalmente aquí: para hablar de fútbol, ciencia ficción (escurridizos papas y cardenales judeo-masónicos que, hábilmente mezclados en las sopas del Burguer King, conspiran contra la industria alimenticia y los días espejados) y, ocasionalmente, de repostería kosher. ¿Por qué otro motivo caería aquí sino? Si quisiera hablar, instruirme e informarme acerca de materias trascendentes, ciertamente no desperdiciaría el tiempo con comentaristas de estos rubros aludidos.

    FC: gracias a tus palabras entendemos tu verdadera pasta, la forma en la cual desprecias la realidad y tratar de disimular el HECHO de la conspiración cabalista contra la Santa Iglesia. De verdad te agradecemos tu exhibición.

    Cuando accidentalmente se mezclo aquí un tema ajeno a estos asuntos, como el referido a Pío XI, jamás se me ocurrió pensar que debía ser o acreditar ser teólogo para referirme a ello. La actuación -o mejor dicho, cuestionable inacción- del mencionado pontífice en los asuntos de la Acción Francesa, Franco y los Cristeros,

    FC: primero lo acusas de entregar a los Cristerios, luego de “cuestionable su inacción”. Con todo y la condena internacional por él encabezada, con encíclica por delante, apoyando la defensa legítima de los Cristeros. Esa es la clara prueba de tu verdadero odio contra el Papado, contra la Iglesia y tu favoritismo hacia los traidores -los marranos de Cotija- quienes entregaron a los cristeros en manos de la bestia hebrea. ¿Por qué de ellos no dices nada?.

    Como fariseo lefebvriano también acusas a Pío XI por condenar y proscribir a la camarilla cabalista que manipuló a Maurras y te haces el ignorante de las múltiples herejías y aberraciones de la Alianza… igual nada dices de las contemporizaciones de Franco con el opus dei o masonería blanca.

    no es lo que podríamos considerar un secreto de Estado o la invención de la milanesa. No entiendo, Julián, cuál sería la ¨insidiosa y maliciosa descalificación¨ que supuestamente cometo sobre Pío XI. Creo que, en líneas generales, fue un buen pontífice -aunque lejos, muy lejos de un León XIII-. Simplemente hice referencia a hechos lícitamente cuestionables, no contemplados dentro de los límites de la doctrina de la infabilidad papal.

    FC: nada más lo acusas de traidor, de Judas, de entregar a miles de Cristeros para ser masacrados… ¡casi nada!.

    Si urgiera de mayores precisiones sobre este tema concreto, lo lógico sería remitirlo a quienes mejor lo han tratado. Se lo pongo más sencillo, a ver si me entiende: me gusta comer, lo disfruto, ¡y de qué manera! Incluso soy capaz de cocinar algunos platos bien simplones. Pero si lo que Ud. busca es cocina en serio -que cualquier lego está en capacidad de apreciar y distinguir- deberá dirigirse al CHEF. Mejor aún, a un chef de probada experticia y reconocimiento en el rubro. Le adelanto, como cuadra, que no lo encontrará aquí; pero confío en que buscará y lo hallará, aunque fuera de los confines de esta secta agitadora de espaguetis.

    FC: Iturralde, en el Foro tenemos investigadores historiadores del Movimiento Cristero, incluso familiares de los principales. Cuando quieras te ayudamos con el tema, no sea que vayas a citar al hebreo Jean Meyer, quien ha querido apropiarse del título de cronista de los Cristeros para difamar a los verdaderos defensores y salvaguardar la imagen de los traidores.

    Suyo
    Cristián R. I.

    Unidad en las Estalactitas, en don Ramón y en la Vecindad de nuestro amigo y camarada el Chavo del Octavo C, pabellón dos, puerta 3552.

    • Julián Restrepo Henao permalink
      marzo 27, 2014 3:04 pm

      Iturralde:

      Este Foro (que vos tanto desprecias) es un excelente medio para aprender, pero el primer paso para el aprendizaje es la humildad. ¿En qué otra página católica o nacionalista encontrarás que comentaristas, de buena o mala fe, reciban todas las explicaciones que demanden más las posibles correcciones ante los errores de sus comentarios?

      • Korokota permalink
        marzo 28, 2014 8:35 am

        FC sin duda está mucho más cerca del Cielo que muchos de esos que rezuman soberbia, envidia y codicia, como el cabalista Cristián Rodrigo Iturralde. Por eso FC es un referente para los verdaderos católicos y no esos goyim “amigos” de Paco I el Pelotudo.

  11. miguel permalink
    marzo 27, 2014 4:33 pm

    La soberbia se hace presente en el escritor Cristián Rodrigo Iturralde citando a don Ramón y al Chavo del 8, que ridículo que cuando se les acaban los elementos no presentan pruebas y se van por la de malas, una actitud bien definida como feminoide.

    No sea Nena Cristián, la esencia del Foro se pierde si vociferamos unos contra otros y créeme que don Ramón no creo que este interesado ni intervenga por los problemas de la iglesia y por la reivindicación del equivocado.

    saludos

  12. Tomás permalink
    marzo 28, 2014 10:39 am

    Como ya dicho, basta leer las obras del Dr. Disandro para ver que admiraba ciegamente la cultura pagana y la patrística por ser ésta una continuación de la cultura clásica, es decir, la cultura pagana “bautizada”. De ahí su admiración por San Benito de Nursia. El rechazo a los Jesuitas y del Concilio de Trento aparece constantemente.
    Dado que no poseo ninguna no puede citar las partes exactas.

    Otras informaciones las tengo de una discusión Dr. Disandro del cual participé y de varias conversaciones con algunos de sus discípulos. De esta discusión y de las conversaciones no existen versiones taquigráficas o grabaciones.

    • marzo 28, 2014 11:23 pm

      Tomás, el que no puedas comprender las obras del Doctor Disandro, que no entiendas lo que él escribió no te justifica decir lo que dices. ¿Cómo puedes criticar lo que no entiendes? Simplemente porque sigues lo que otros dicen de Disandro, como el caso del Padre Fabre y su artículo, tan citado por todos los seguidores de la FSSPX.

      • Tomás permalink
        marzo 30, 2014 5:31 am

        Las obras del Dr. Disandro son difíciles de entender. Como ya dicho sus mismos discípulos afirmaban que no las entendían.
        Pero son suficientes claras para ver que el Dr. Disandro exaltaba desmedidamente la cultura clásica (pagana) y rechazaba a los Jesuitas y al Concilio de Trento, al cual hacía responsable de la decadencia del catolicismo.

        Eso es así independientemente de lo que diga la Fraternidad.
        Recuerdo que Fabre acusa al Dr. Disandro de ser un discípulo de René Guenón. No me consta, pero tampoco me extrañaría pues el estilo del “maestro” argentino recuerda al del “pensador” francés.

        • marzo 30, 2014 10:05 am

          Tomás.

          Ese es el problema, para ti tienen mucho valor los “testimonios” de los lefebvrianos como el hebreo Favre.

          Sobre la filosofía clásica, es el cimiento de la Escolástica, y si alguien admiraba a Aristóteles y rescató su obra fue precisamente Santo Tomás de Aquino.

          Unidad en la Verdad

  13. Tomás permalink
    marzo 31, 2014 4:56 am

    Santo Tomás tomó parte de la filosofía de Aristóteles, pero eso no es motivo para contemplar toda la cultura pagana como algo ideal como lo hacía el Dr. Disandro.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: