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Wojtyla estuvo a punto de “beatificar” a Isabel la Católica, pero el hebreo Lustiger se opuso: escritor

marzo 14, 2014
Edicto de expulsión de los hebreos de España.

Edicto de expulsión de los hebreos de España.

(Transcrito de ReL/  José María Zavala)

Ya está en la calle Isabel íntima (Planeta), el nuevo libro de José María Zavala, centrado esta vez en un personaje clave de la Historia universal, como es Isabel la Católica. Su popularidad reciente, a raíz del éxito de la serie de televisión de RTVE, va pareja con la persistencia de la vieja leyenda negra contra ella, tejida de falsedades y desenfoques a los que el autor no rehúye enfrentarse.

Cuenta para ello, como explica a ReL, con un documento de excepcional importancia que esperaba en los archivos vaticanos el examen de su mirada escrutadora: la Positio o documento de beatificación de la Reina Católica.

-¿Está usted preparado para la polémica?

-Si por polémica se entiende desmontar la falsa “leyenda negra” contra la mujer y reina más célebre de la Historia de España, ya lo creo que estoy preparado. Aunque en el fondo no debiera haberla para quien examine, sin prejuicios, el proceso de beatificación de Isabel la Católica. Puedo asegurar que el arsenal de documentos que respalda las principales decisiones de su reinado es abrumador. 

Lo Reyes Católicos firmaron el decreto de expulsión de los hebreos el 13 de marzo de 1492.

Lo Reyes Católicos firmaron el decreto de expulsión de los hebreos el 13 de marzo de 1492.

-No sólo la defiende la “leyenda negra”, usted es partidario de que la Iglesia reconozca sus virtudes…

-Ojalá que este libro se convierta en un eficaz instrumento para reabrir el proceso de beatificación de Isabel. Recordemos que el cardenal Rouco Varela impulsó ya dicho proceso en diciembre de 2002, durante una conferencia en la Embajada española ante la Santa Sede en la que calificó a la reina de “gran cristiana” y de precursora de la defensa de los derechos humanos.

-¿Ha habido posibilidades reales de esa beatificación?

-Juan Pablo II estuvo a punto de beatificar a Isabel. Creía en la vida de santidad de esta mujer y reina que vivió en grado heroico todas las virtudes, según se desprende de los más de 100.000 documentos examinados, de los que finalmente se escogieron 3.160 documentos repartidos en 27 tomos (el primero de ellos con dos volúmenes) que conforman la Positio a la que he tenido acceso. 

-¿Por qué se le dio carpetazo entonces?

-Cuando la beatificación estaba a punto de salir adelante, el cardenal francés Jean Marie Lustiger, amigo del Papa Wojtyla y defensor del diálogo hebreo-católico como judío converso que era, se opuso de forma decisiva. 

-¿Quién fue en realidad Isabel la Católica?

-Antes que nada, fue una mujer ejemplar como hija, esposa y madre. Una mujer y reina con un sentido trascendente de la vida. Católica no de boquilla, como tantos otros de hoy, sino convencida de que Dios ocupa siempre el primer lugar en la vida y de que todo lo demás debe subordinarse a la Suprema Voluntad.

-¿Incluso la expulsión de los judíos?

Una reina católica como ella, en el siglo XV, creía a pies juntillas que la religión cristiana era una verdad absoluta que debía protegerse a toda costa. Incluso, en efecto, prescindiendo de los falsos judíos conversos que ejercían un pernicioso proselitismo para la fe cristiana. ¡Y ojo, porque la Iglesia pensaba como ella! Juzgar por eso la expulsión de los judíos con criterios actuales constituye un craso error.

-¿Qué quiere decir exactamente?

-Pues que en la expulsión, a diferencia de lo que sostienen algunos, no existió motivo alguno racista o antisemita; sencillamente, porque el racismo como tal no existía entonces sino que es un fenómeno actual. Tampoco hubo codicia alguna de riqueza, puesto que para la corona la medida supuso la pérdida de ingresos para sus arcas. Además, la situación legal de los judíos de Castilla era la de “extranjeros tolerados”, de modo que no fue propiamente una expulsión.

Hebreos que fingieron su conversión.

Hebreos que fingieron su conversión.

-Si no fue una expulsión, ¿qué fue entonces?

-Estrictamente, una suspensión del permiso de permanencia en España, a modo de pasaporte actual, sin que ello representase injuria alguna, tal y como sostiene el postulador de la causa de beatificación, Anastasio Gutiérrez. En el mismo decreto de los reyes se apelaba exclusivamente al “gran daño, detrimento y oprobio de nuestra santa fe católica”. Recordemos que a Isabel, en el momento de su proclamación, se le tomó juramento en presencia del nuncio apostólico para mantener a sus súbditos “como Dios mejor le diese a entender”. Poco después, ella consagró su reino a Dios en la iglesia de San Miguel de Segovia, de modo que con el decreto de expulsión no hizo sino obedecer un deber de Estado y cumplir un juramento. Podríamos estar hablando largo y tendido sobre este controvertido asunto, pero invito al lector a despejar sus incertidumbres en mi libro.

-¿Y qué les puede decir a quienes condenan la Inquisición por considerarla un instrumento represor y cruel para los no cristianos?

-Los historiadores han centrado su atención en los aspectos secundarios e intrascendentes, pasando por alto la verdadera razón que puso en marcha todo el aparato inquisitorial del reino de Castilla: el fenómeno religioso de los “conversos”. Me refiero a los judíos que abandonaban externamente su religión mosaica y recibían incluso el bautismo cristiano, pero seguían siendo en secreto tan judíos como antes, tratando incluso de arrastrar a los demás a sus ritos mosaicos. Por otra parte, el nacimiento del Santo Oficio en Castilla no fue un invento de los Reyes Católicos. El antecedente más importante se remonta a la delegación del Papa Nicolás V al rey Juan II de Castilla, en 1451. Remito al lector de nuevo a mi libro, porque es imposible ventilar este asunto con tanta premura.

-Ahora que algunos pretenden expropiar a la Iglesia nada menos que la catedral de Córdoba, ¿qué puede objetar sobre la tan vituperada reconquista del reino de Granada?

-La reconquista de Granada fue, antes que nada, la culminación de un largo proceso de recuperación del suelo patrio, basada en el ideal renacentista de la unidad nacional bajo un Estado de corte moderno. Con la recuperación de Granada, Isabel y Fernando no hicieron sino coronar una empresa comenzada en el año 718 en Covadonga y continuada durante casi ocho siglos. La Reconquista fue acordada por iniciativa de Isabel ya en las capitulaciones matrimoniales y decretada en las Cortes de Toledo de 1480.

-Y como colofón a la “leyenda negra” contra Isabel no podía faltar el Descubrimiento y evangelización de América. ¿Qué puede alegar ante quienes aseguran que el principal móvil de la expedición de Colón fue la consecución de riquezas para la corona?

-Del arsenal documental de la Positio emerge la principal razón del Descubrimiento: la expansión de la fe de Cristo. Nada, por tanto, de cálculos crematísticos futuros en esta empresa. Es más: la reina llegó a ofrecer sus propias joyas como garantía de un préstamo para financiar la expedición. Podemos afirmar así con el postulador de la causa de beatificación, que a Isabel se debe la incorporación de América a la civilización occidental y la impronta de la cristianización del Nuevo Mundo, sólo comparable a los otros dos hechos misioneros trascendentales: la evangelización de los pueblos del Mediterráneo y la de los pueblos bárbaros de Europa. Casi nada. 

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16 comentarios leave one →
  1. Apologeta permalink
    marzo 15, 2014 2:19 am

    ¿Karol Wojtyla no es hebreo? Si es así, ¿como entonces quería beatificar a Isabel la Católica?

    • marzo 15, 2014 11:49 am

      Apologeta.

      Se llama “un paso atrás, para luego dar veinte adelante…”

      Si te fijas, al mismo tiempo que “beatifican y canonizan” al Padre Pío, en el mismo paquete mediático incluyen a Escrivá, a la Kowalska, a la Stein, a la Calcuta y a puras “finísimas personas”.

      Incluso querían incluir a Pío XII en el paquete en el que van Roncalli, Montini, Wojtyla y secuaces… pero “ya no hizo falta”, porque los perplejos están tan “hipnotizados” que ya no hace falta más narcótico mediático.

      Unidad en la Verdad

  2. Korokota permalink
    marzo 15, 2014 2:30 am

    Se hace urgente que FC publique un preciso y revelador artículo sobre la Santa Inquisición y su verdadera función, ya que hay una enorme propaganda en contra que circula por todas partes tildándola de antisemita. Hasta este momento, no he encontrado ningún blog que sea relevante en este sentido.

    • Julián Restrepo Henao permalink
      marzo 16, 2014 6:17 pm

      Y también un preciso y “revelador” artículo sobre el injustamente vilipendiado Cristóbal Colón y el injustamente endiosado Maximiliano Kolbe.

      • pepe pecas permalink
        marzo 17, 2014 11:42 am

        TE RECOMIENDO EL LIBRO: CONVERSOS, DE FEDERICO RIVANERA CARLES

  3. Candela permalink
    marzo 15, 2014 4:15 am

    En esta frase, se resume el horror-error del ramplón modernismo: “la causa de beatificación, que a Isabel se debe la incorporación de América a la civilización occidental y la impronta de la cristianización del Nuevo Mundo, sólo comparable a los otros dos hechos misioneros trascendentales: la evangelización de los pueblos del Mediterráneo y la de los pueblos bárbaros de Europa. Casi nada. :” Pues, subrayan lo de ‘civilización occidental’ y transfieren a segundo término, lo esencial: LA IMPRONTA DE LA CRISTIANIZACIÓN DEL NUEVO MUNDO.
    Aunque, el texto en su totalidad, está impregnado de incoherencias.

    Ave María Purísima, sin pecado concebida.

  4. 7777 permalink
    marzo 15, 2014 8:27 am

    Lo principal es que Dios la haya recibido en sus seno, esa será para ella la felicidad eterna, las medallas que te pongan los hombres, no sirven de nada

    • marzo 15, 2014 11:52 am

      7777

      No es así. Claro que sí sirven esas que tú llamas “medallas”…. ¡y mucho!.

      Gracias a las verdaderas canonizaciones, los fieles tenemos un gran ejemplo a seguir; católicos que nos muestran el camino con la seguridad de que llegaron a Cristo… nada más… ¡ni nada menos!.

      Unidad en la Verdad

  5. Inés. permalink
    marzo 16, 2014 1:49 am

    Por completo de acuerdo con Foro Católico.

    No hay más camino que el único camino, el que nos llevará a la vida eterna si lo seguimos, el que Cristo nos señaló en el Evangelio, lo que quiere decir QUE NI HAY OTRO, NI VALE CUALQUIER CAMINO.

    En los Libros Sapienciales se dice : “Caminos hay que a los ojos de los hombres parecen rectos, más a su remate está la muerte”, (Prov. 14, 12).

    Miremos por dónde vamos para que lleguemos algún día a dónde queremos..

  6. Haz permalink
    marzo 16, 2014 2:17 am

    Ni caso. El autor de ese artículo es un hooligan juanpablista.

  7. rot permalink
    marzo 17, 2014 3:37 pm

    el Papa Juan Pablo II el 28 de julio de 1999, año del Padre dijo: “el infierno no se trata de un castigo de Dios inflingido desde el exterior, sino del desarrollo de premisas ya puestas por el hombre en esta vida “….”

    alguien puede explicar esto..

  8. Inés. permalink
    marzo 19, 2014 2:03 am

    La existencia del Infierno es DOCTRINA CATÓLICA y una VERDAD DE FE que Wojtyla negó de plano, como negó todo lo que le vino en gana, y más, pues negar una verdad contenida en el Depósito de la Fe, es negarlas todas.

    El santo Catecismo dice que las postrimerías del hombre, llamadas también NOVÍSIMOS son cuatro : MUERTE, JUICIO, INFIERNO Y GLORIA. Luego es una VERDAD DE FE que existe el Infierno.

    Y que todo el que muere en enemistad de Dios, es decir, en pecado mortal, será condenado a las penas del Infierno. Las penas que son de dos clases : De daño y de sentido. Nuestro Señor habla clarísimamente en el Evangelio de ese fuego inextinguible en donde habrá llanto y crujir de dientes. Habla de la eternidad de esas penas, “del gusano que no muere y del fuego que no se apaga”. habla de la tremenda realidad de su existencia.

    Esta doctrina se expresa con igual claridad en la sentencia que Cristo pronunciará el último día del Juicio, y en su instantánea ejecución : “APARTÁOS DE MÍ, MALDITOS, DIRÁ A LOS RÉPROBOS. ID AL FUEGO ETERNO.

    “¿En dónde se hallará razón para creer que el castigo del fuego eterno haya de ser solamente por largo tiempo, mientras que la vida eterna es sin fin?”, dice S. Agustín en “La ciudad de Dios”, (Lib. 25, cap. XXIII).

    San Máximo, mártir de la fe bajo el Emperador Decio, decía : “Si obro contra los Mandamientos de Dios, me esperan VERDADERAS Y ETERNAS PENAS”.

    Y San Policarpo, discípulo de los Apóstoles confesó ante el juez pagano que le amenazaba con que le haría morir quemado vivo : “Me amenazas con un fuego que quema por poco tiempo, y luego se apaga ; pero tú no conoces el Juicio venidero ni el fuego eterno que la divina justicia tiene encendido para los impíos”.

    Esta doctrina la ha confesado la Iglesia universal en todos los tiempos. La confesó en el IV Concilio Lateranense, así como en el Concilio Tridentino, así como negó también la doctrina contraria sostenida por Orígenes y otros.

    Todos los hombres se condenan por su propia culpa, pues “Dios quiere que todos los hombres sean salvos”, le dice el Apóstol San Pablo a Timoteo. Todos los hombres podrían ser salvos si usasen de todos los medios que Dios les concede para salvarse. Si no sucede así, es culpa del hombre, no de Dios.

    “¿ QUE DEBIERA HABER HECHO POR VUESTRA SALVACIÓN QUE NO HAYA HECHO”, nos dice el Señor. “Si a pesar de esto vais a la perdición, culpa vuestra es, y si os amenacé con las penas del infierno fue precisamente para preservaros de ellas”. “Os busqué, pero vosotros huisteis de Mí. Os hicisteis sordos a mi voz”. (Tomado del Gran Catecismo del P. José Dehabre).

    • 7777 permalink
      marzo 19, 2014 12:51 pm

      Estoy de acuerdo con Inés en casi todo, menos en lo de, Juan Pablo ll, los curas que daban misa en su pontificado, hablaban del infierno como cosa totalmente normal, si ÉL pensaba lo contrario, no impuso su forma de pensar a los demás.

      • carolius permalink
        marzo 20, 2014 10:32 am

        Es claro que si un Papa, o en este caso un usurpador, manifiesta una doctrina contraria al verdadero catolicismo, lo que pretende es imponer su forma de pensar, el que algunos pseudosacerdotes no acataran lo que su Papa les pretendía imponer no quita que Wojtyla cometiera una herejía y que incluso la propagara, al hablar públicamente a favor de ella.

    • bip permalink
      septiembre 5, 2016 3:30 pm

      ¿no será que muchos se han condenado por los malos pastores como woytila que no enseñaba la Verdad completa?

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