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Lefebvriano Rizo cuestiona la intención de Pío IX al definir la Infalibilidad Pontificia pero sugiere la usurpasión del papado

febrero 18, 2014
«Sentemos a uno de los nuestros en el solio pontificio para que los católicos, creyendo que obedecen al Papa, nos sigan a nosotros.»

«Sentemos a uno de los nuestros en el solio pontificio para que los católicos, creyendo que obedecen al Papa, nos sigan a nosotros. Si queréis fundar el reino de los elegidos sobre el trono de la prostituta de Babilonia, hacedlo de modo que el clero marche tras vuestra bandera creyendo que sigue la de la fe apostólica… echad las redes como lo hacía Simón bar Joná. Echadlas en las sacristías, seminarios y monasterios en vez de en el mar. Colocaréis a vuestros amigos en torno a la silla de San Pedro. Habréis predicado una revolución vestida con la tiara y la capa pluvial que marcha con la bandera de la cruz. Una revolución que basta con encender mínimamente para que estalle en un fuego que se extienda a todos los rincones de la Tierra.»: Istruzzione permanente dell’Alta Vendita. LOGIA DE LOS CARBONARIOS EN ITALIA

Un tranvía muy singular

(Transcrito de Plano Picado y Contrapicado/  Pedro Rizo)

«Si por causa de la verdad hay escándalo, es preferible que haya escándalo a que sufra la verdad.» (San Gregorio Magno, Papa)

Allá por los años ’40, Wenceslao Fernández Flórez, publicó su libro “Los viajes,” en el que nos describe un singular tranvía. De tal singularidad, entre otras muestras detallemos las que siguen:

« (…) el tranvía de Marín a Pontevedra debe ser justamente considerado como una de las maravillas del mundo.

¿Cuál es la antigüedad del tranvía Pontevedra-Marín? Muchos dicen que es anterior a todos los demás tranvías; otros aseguran que existía ya antes que las sillas de posta. Nadie recuerda cómo apareció en aquellos lugares. Se cree que la máquina y los vagones trabajaban en épocas remotas en el interior de una mina de hulla y que [máquina y vagones] desesperados por la rudeza de la labor aprovecharon la negrura de la noche para huir.»

(…)

«En su larga existencia, este tranvía ha logrado crearse una mentalidad superior a la de muchos animales útiles al hombre y que con el hombre conviven. Puede marchar sobre un solo carril, dar saltos para evitar alguna piedra que cayó sobre la vía, y en los días de invierno todo el mundo puede oír cómo, al subir una cuesta, la máquina tose desgarradoramente.»

(…)

«El tranvía Pontevedra-Marín no es ningún negocio. Cuando algún viajero abre su portamonedas para pagar el billete, sus compañeros de viaje se tocan unos a otros con los codos y se dicen: “- Es un forastero.”
Todo Pontevedra y todo Marín viajan gratis. El verdadero negocio de la Empresa consiste en el aprovechamiento del hierro. El tranvía Pontevedra-Marín, más que otra cosa, es una mina de hierro elaborado. Cada veinte metros suelta un tornillo, una tuerca, un garfio, una plancha… Ha llegado a abandonar en la carretera piezas de tres o cuatro kilos de peso. No obstante, continúa marchando. La cantidad de hierro de que se desprendió en los últimos quince años es superior a la cantidad de hierro precisa para construir diez tranvías. Nadie se explica este milagro; pero es así. Cualquiera puede verlo.»

Es una realidad que el papa Bergoglio nos ha despertado del sueño en que nos había mecido Benedicto XVI, cuya resignación a todos nos impactó como cañonazo un once de febrero… Que miren ustedes que ya es casualidad que tuviera que ser el número once, como el de los trenes de la estación de Atocha, de Madrid, un once de marzo, como el de las torres de Nueva York, un once de septiembre…

Desde que Francisco nos sugiere por activa y por pasiva que el Papado no es lo que siempre entendimos, avanzándonos que él solamente se ve como Obispo de Roma; desde que ha abandonado la Sede tradicional, erigida en suelo aceptado por Constantino al calor de los restos mortales de San Pedro, ¿qué otras originalidades nos reservará para el próximo futuro? Reafirmemos que, si bien no es el lugar lo que marca la sede sino allí donde esté el sucesor de San Pedro, ello no disminuye el impacto subliminal de que la Iglesia se desmarca de su pasado y, por consecuencia, hiere de muerte al crédito doctrinal de ese pasado en aras de un nuevo mensaje de humildes “rebajas de enero” a su divino depósito.

Por ejemplo, cuando se nos anuncia un programa de descentralización de la Iglesia universal, con la necesaria implantación por el planeta de autonomías de todo color y la flexible adaptabilidad del magisterio católico… que así dejará de serlo. Estos y otros nuevos matices de criterio moral y doctrinal dan similitud a la Iglesia “post-conciliar”, y su nueva primavera, con el tranvía de Marín a Pontevedra.

De las múltiples piezas desprendidas de su estructura, todas con los mínimos residuos de religión católica con que fortalecer su engaño, se ha construido toda laya de obras pías como, por ejemplo, las de “discreta” clonación masónica dedicadas a controlar, de cerca o de lejos, los resortes económicos; o como los opulentos imitadores de los testigos ‘cristianos’ de jehová; o los cientos de iglesias hijas de Lutero o sobrinas de Calvino y docenas de ramplonas imitaciones guisadas por el nuevo profetismo católico… De los despojos del “tranvía” han salido bastante más que diez imitaciones.

Así, empecemos por ver que, al igual que con humor se dice del tranvía de Pontevedra a Marín, podemos decir que el mensaje de la Iglesia Católica se pierde también en la noche de la historia; en este caso, dicho en serio. Que desde Prometeo, Horus, Moisés y cualquiera otro que encontremos, hasta la llegada de Jesucristo anunciada por Isaías — «Seréis enseñados por Dios mismo» (Is 54, 13)–, la Iglesia nos sorprende con el milagro de su permanencia, aun si ésta se cumple como si fuéramos corderos entre manada de lobos, (Mt 7, 15; Hch 20, 29) o si la promesa de que las puertas del infierno no prevalecerán se deba suponer para un resto, o «pequeño rebaño», escondido en catacumbas y perseguido, incluso por los enemigos de dentro de casa. (Mt 10, 36)

Ese chusco tranvía que describe Fernández Flórez, en este post va a ser metáfora de la Iglesia en que creemos, pero a la que sus mecánicos no cuidaron siempre con el mismo celo y las debidas aptitudes de modo que así no se fueran desprendiendo piezas por cuya falta o deterioro, aun de las que parecían insignificantes, se ha debilitado hasta la extenuación en sus trayectos de los últimos doscientos años.

Cuatro piezas determinantes

Si queréis fundar el reino de los elegidos sobre el trono de la prostituta de Babilonia, hacedlo de modo que el clero marche tras vuestra bandera creyendo que sigue la de la fe apostólica... echad las redes como lo hacía Simón bar Joná. Echadlas en las sacristías, seminarios y monasterios en vez de en el mar. Colocaréis a vuestros amigos en torno a la silla de San Pedro. Habréis predicado una revolución vestida con la tiara y la capa pluvial que marcha con la bandera de la cruz. Una revolución que basta con encender mínimamente para que estalle en un fuego que se extienda a todos los rincones de la Tierra.»

«Si queréis fundar el reino de los elegidos sobre el trono de la prostituta de Babilonia, hacedlo de modo que el clero marche tras vuestra bandera creyendo que sigue la de la fe apostólica… echad las redes como lo hacía Simón bar Joná. Echadlas en las sacristías, seminarios y monasterios en vez de en el mar. Colocaréis a vuestros amigos en torno a la silla de San Pedro. Habréis predicado una revolución vestida con la tiara y la capa pluvial que marcha con la bandera de la cruz. Una revolución que basta con encender mínimamente para que estalle en un fuego que se extienda a todos los rincones de la Tierra.»

«

Recordemos la humillación que Napoleón infligió a Pío VII llevándoselo por tierras francesas para que todo el pueblo le viera sometido al imperio de su poder. Penosa estampa, desvalido, con la sola compañía de un asistente y custodiado por los gendarmes. En el año anterior, 1798, se había proclamado la República Romana, se aprobó el matrimonio civil y, en consecuencia, el divorcio; se confiscaron todas las propiedades de la Iglesia y se echó a la calle a los monjes de todos los monasterios; en París fue detenido por la policía el Nuncio de S.S. Pío VI. Al fin, incluida la vergüenza de retrasarlo con el pago de una fortuna, se produjo la proclamación de la República Romana y las banderas de Italia y de Francia, esto es de la Revolución, ondeaban a las puertas de San Pedro. Tanto la biografía de Pío VI como la de su sucesor fueron muy densas de sufrimientos pero, paradojas de la historia, estos fueron compensados, en tiempo futuro, con la restauración decretada por Pío VII para la Compañía de Jesús. La que se había suprimido en la cristiandad – menos en Rusia – por las amenazas a Clemente XIV de nuestro rey masón, Carlos III, y de su primo, el rey francés. (Desde la distancia uno se pregunta si con semejante indefensión estos reyes no afilaron la guillotina que muy pronto acabaría con sus sucesores.)

La segunda pieza que considero de trascendencia, según mi opinión de simple espectador, empezó a perderse un día de finales de mayo de 1846 en que una diligencia corría por las carreteras de Italia camino de Roma llevando al Cardenal Mastai-Ferreti al convocado cónclave que le elegiría Papa Pío IX. Esta pieza tuvo un relieve decisivo en la historia contemporánea. Lo cual dicho necesita un prefacio. En una de las logias intervenidas por la policía del Mariscal Petain se descubrieron unos documentos con programas de acción a largo plazo hacia este objetivo: «Sentemos a uno de los nuestros en el solio pontificio para que los católicos, creyendo que obedecen al Papa, nos sigan a nosotros.»

Volvamos al Conde Giovanni Mastai-Ferreti en su viaje examinando y releyendo unos escritos laudatorios del Liberalismo. Se proponía defender tal doctrina ante los cardenales electores. No se extrañe mi lector, cuando sabemos de las simpatías que se ganó entre los garibaldinos con promesa de abrirles las cárceles pontificias; o cuando sabemos de su viaje a Chile, en años de juventud, acompañando a un Legado Pontificio, civil, el señor Muzi, bien visto en selectos círculos de la masonería, elegido con las prisas “del último minuto” ya que el primeramente comisionado por el papa de entonces, Gregorio XVI, al final fue sustituido a causa de repentina indisposición. Este nuevo legado llevó de asistente para su viaje al joven Giovanni Mastai Ferreti. (cf. Domingo F. Sarmiento, “em>Viaje a Chile del canónigo Don Juan María Mastai-Ferreti.”)

La pieza caída consistió en darle al Papa un relieve que supera la esencia de su cargo: Guardar el depósito de la fe, Predicar el Evangelio y Cuidar las almas de su rebaño. Con sus prisas en convocar el Concilio Vaticano I el Papa Mastai demostró que tenía un interés extraordinario en definir la Infalibilidad. Tanto así que los esquemas que justificaron la convocatoria del concilio, sobre el racionalismo y el galicanismo, quedaron en segundo plano por deseo de Pío IX que, viendo que estallaba la guerra franco-prusiana en aquel mismo julio de 1870, antepuso el esquema de la Infalibilidad sobre cualquiera otro. Aún así, por fortuna, los obispos tuvieron la precaución de exigir un condicionado que ajustase la potestad de infalible a la propia razón de serlo. (cf. Denzinger 1836 – 1839).

No obstante, el condicionado impuesto por los Padres Conciliares quedó en la sombra y, consecuentemente, toda la luz publicitaria se proyectó al concepto de infalibilidad, ampliado en la práctica a cualquiera de sus opiniones de simple persona. Arbitrariedad que un siglo más tarde se pudo desorbitar extendiéndose a los obispos, abades, priores, “teologones”. Y hasta a cualquier párroco, al sólo presbítero, o al más palurdo profesor por el tácito refrendo de no ser corregidos ni amonestados, pues así lo respaldaba la seudo-ley desprendida del Concilio Vaticano II: “No condenar”. La publicación del Syllabus – compuesto por nuestro Donoso Cortés – y la encíclica Quanta Cura no compensaron los errores de facto en favor del liberalismo revolucionario. Es algo más que anécdota que el cónclave donde se eligió a Pío Nono, “el Magno” por la larga duración de su pontificado, empezó con la arbitrariedad de querer cerrarlo sin la asistencia del Cardenal austriaco que llegaba retrasado. No fuera que llegase «con una carta de veto en el bolsillo».

Otro gran golpe sufrido por “el tranvía del Vaticano”, esto es la Iglesia, lo recibimos del Cardenal Roncalli, que se libró de desagradables acusaciones a su periodo de Legado en Bulgaria, gracias a la rápida reacción de la Secretaría de Estado que le trasladó a Grecia y, poco después, a Turquía.

Lo que se sabe de este personaje, mejor dicho, lo que muy pocos saben, supera todo lo que para cada uno de sus destinos se hubiera podido temer. Él mismo, al ser nombrado Nuncio de Pío XII en Francia, se maravillaba de cómo el Destino se fijaba en su humilde humanidad (sic). Lo cual repitió cuando le elevaron al Patriarcado de Venecia. Con este personaje el “tranvía Iglesia” sufrió desperfectos muy graves.

De este papa no quede sin saberse un dato de muy peculiar significado. El sacerdote catalán Mosén José Bachs escribió a un amigo recogiendo una conversación con don Gregorio Modrego Casaus, Arzobispo de Barcelona, Procurador a Cortes (el Estado Español estaba obligado por Concordato a dar voz y voto a la Iglesia en las Cortes) y Presidente del Congreso Eucarístico de Barcelona en 1952. Aquella carta (1) firmada por el citado Mosén Bachs fue fechada el 7 de enero de 1976 y de ella lontevedra, es por el enflaquecimiento de unos años gobernados, no siempre pues que la púrpura pesa, por siervos poco honrados como lo fue el rebautizado Papa Bueno ─ bueno para los masones de París que ya le habían llamado «el Nuncio Bueno» ─ quien ante una comisión de cerca de cien judíos que le visitó, dijo: «Yo soy José, vuestro hermano.» (3)

Otra pieza desprendida, quizás la de mayor calado, fue el traspaso de autoridad que Pablo VI confirmó en su visita a la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Aquel discurso fue realmente un cañonazo de muy largo alcance, según hoy vemos a 50 años de entonces, con el explícito reconocimiento a la ONU de títulos superiores a los que la Iglesia defendió para su fundador, Nuestro Señor Jesucristo, en el mundo y en sus cinco continentes:

«Estamos persuadidos de que sois los intérpretes de todo aquello que tiene de supremo la sabiduría del hombre. Al menos, queremos decir, de su carácter sagrado.» (Las naciones Unidas representan) «lo que la Humanidad viene soñando en el vagar de su historia. Nos atreveríamos a llamarlo la mayor esperanza del mundo (…) algo que del Cielo bajó a la Tierra.» (Nueva York, 1965)

Honradamente concluyo que mucho tendría que esforzarse el actual Obispo de Roma para superar la aventura de sus predecesores, en particular la de Roncalli y Montini. Pero todo es posible.

Debo acabar, este artículo es muy largo. Perdón.

Hay muchas más piezas y hierros del tranvía de Santa Marta cuya pérdida podríamos calificar o explicar. Las que aquí se indican parecen suficientes en tanto que “causa de la causa que es causa del mal causado”. No quiero opinar acerca del empeño mercadotécnico en canonizar a todos los papas del Concilio Vaticano Segundo. Excepto que es lógico aprovecharse de la ocupación del poder y otorgar aura celestial a sus nombres. Ahora, bien, para vender recortes de periódicos como si fueran billetes de 200 euros hay que adornar mucho el engaño. A ello ayuda que los timados sean campeones de la ingenuidad… o más villanos que el timador.

Notas.-

(1) “La persecución anticristiana y los mártires“, núm. 135, enero – febrero de 1982.- Asociación de Sacerdotes y Religiosos de San Antonio María Claret.

(2) Una parroquia de Barcelona, con iglesia del mismo nombre.

(3) Con estas palabras de bienvenida Juan XXIII se asimiló al Primer Ministro del Faraón, José, el hijo de Jacob que al ocupar la Jefatura del Gobierno abrió las puertas de Egipto a sus hermanos y a todos los de su raza.

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10 comentarios leave one →
  1. José Manuel permalink
    febrero 19, 2014 9:19 am

    Me da tristeza ver tanta gente en contra la iglesia en España, en otros países no hay tanto odio ni tanto rechazo, al contrario es un símbolo de amor y de Dios en la tierra.

    FC: José Manuel. la verdad es que el odio es generalizado, dentro y fuera de la Neo Iglesia Conciliar.

    Pero al vivir situaciones como la vivida esta mañana con el Sacerdote de la parroquia de San Fernando en Cuzco Madrid, entiendo todos los argumentos y todo ese rechazo.

    FC: la verdad es que ese tal no es sacerdote católico, además, su ordenación muy probablemente fue posterior a 1968 y con un rito nulo.

    Esta mañana hemos ido a pedirle que bautice a nuestro hijo en la iglesia donde fue bautizado nuestro primer hijo y donde acudimos a misa mi esposa y yo. La respuesta estridente y poco representativa de lo que debe ser la iglesia que acoge a sus fieles nos ha decepcionado y entendemos por que es tan fácil ser ateo en este país. Personas como el empujan a la gente a ese rechazo.

    FC: ese es el plan de la Sinagoga, para eso infiltraros a miles de sus agentes.

    De muy mala manera con una cara de rabia y de absoluto desprecio dijo que no se podía, que había que ir a la iglesa que corresponde a nuestra calle e invitó de mala y déspota manera a abandonar la parroquia al instante. Al preguntarle por que no se podía si habíamos bautizado por él a nuestro primer hijo allí, contestó en tono más desagradable que habría sido una excepcion y que no estaba dispuesto a repetirla que abandone la iglesia.

    Obviamente no volveremos a esa igleisa y quita las ganas hasta de pertenecer a esta organización aquí en España pero antes de abandonarla le fue recordado que está ahí para hablar de Dios y no para tratar a la gente de mala manera, es inexplicable el por que.

    FC: ese delito de escándalo y contra la Caridad se da por millares en todo el orbe. ¿Sabes que tú mismo puedes y debes bautizar a tu hijo, siguiendo el rito de la Iglesia de siempre?

    Pero realmente entiendo el rechazo y el odio que en este país la gente tiene a la iglesia, que además tampoco está sobrada de juventud, pero como va a estarlo si se niega de manera desagradable, soberbia y déspota el sacramento a un recien nacido.

    Indignante. Este señor además de todo, no está bien de la cabeza.

    FC: ni bien del alma.

  2. Orestes permalink
    febrero 19, 2014 12:40 pm

    Tu consejo: “¿Sabes que tú mismo puedes y debes bautizar a tu hijo, siguiendo el rito de la Iglesia de siempre?” Sabes bien que solamente aplica cuando la vida del niño está en peligro.

    • febrero 19, 2014 1:17 pm

      No solo en ese caso Chalita.

      Aplica perfectamente cuando se carece de un sacerdote católico durante un mes o más. Y además no necesita estar en grave peligro, ya que la vida es frágil y es una omisión grave que un bebé crezca sin el Sacramento del Bautismo; mucho más en el caso de niños mayores, jóvenes y adultos.

      Unidad en la Verdad

      • José Manuel permalink
        febrero 20, 2014 4:01 am

        Primero que nada, Gracias por vuestras respuestas,

        Lo único es que, siguiendo esto que con muy buenas intenciones me aconsejais, ya de paso entonces, creo mis propios sacramentos, fundo mi propia iglesia, y me rezo a mi mismo, todo por culpa de Sacerdotes como ese. Pero esto no lo veo adecuado, si cada uno vamos por libre y nos desordenamos se acaba todo.

        Lo adecuado (pienso con humildad) es que se supervise la conducta de quienes rigen las parroquias y que haya acceso a comunicación con superiores para que podamos denunciar las cosas, y que se evalue a la gente que forma parte de la institución y ver así si es apta para seguir en sus funciones, al fin y al cabo somos humanos y hay que vigilar quien representa los valores de la iglesia en los templos.

        Por mi parte he ido a otra iglesia donde nos han dado fecha.

        Pero no puede ser que haya que rebotar de iglesia en iglesa como si fuese una cadena de Zapaterías para ver donde está el mejor producto al mejor precio, esto es el mensaje de Dios y si esta gente como el Sacerdote Julián de la parroquia de San Fernando no lo entiende y no lo pone en práctica entonces nos perjudicamos todos como iglesia.
        Es terrible.

        Gracias de nuevo por vuestras respuestas y buenas intenciones,
        Un saludo,
        José Manuel

      • febrero 20, 2014 10:43 am

        José Manuel.

        Tu respuesta no es realmente un agradecimiento. Tú preguntaste y te respondimos como nos hemos comprometido, con la verdad.

        Si a pesar de lo que ya sabes quieres seguir simulando asistir a la Iglesia Católica, es tu decisión; luego no digas que nadie te dijo la verdad.

        Y lo decimos por las múltiples pruebas de que esa no es la Iglesia Católica, la fundada por Jesucristo hace 20 siglos. Aunque ocupen los templos y vistan -más o menos- como sacerdotes, esos no son los verdaderos sacerdotes católicos.

        Ya lo sabes, pero no es fácil reconocerlo, sobre todo por los sentimientos. Pero la razón nos los revela claramente.

        De cualquier forma, no tardes en lograr que se bautice a tu hijo, porque sería una falta vuestra, muy grave, contra la Caridad.

        Unidad en la Verdad

  3. Tomás permalink
    febrero 20, 2014 11:12 am

    Dado que hoy en día prácticamente no hay sacerdotes católicos y, por eso, nos encontramos en una situación de necesidad y emergencia, es lícito, que un laico católico, en caso de ser necesario el padre o la madre, bautice a los chicos.
    Un laico católico es preferible a un sacerdote modernista, pues la Iglesia prohíbe la comunión en las cosas sagradas con no católicos.
    Sea dicho de paso, la inmensa mayoría de los supuestos sacerdotes de la secta conciliar son inválidamente ordenados, es decir, son laicos.

  4. Inés. permalink
    febrero 22, 2014 2:50 am

    Cierto, Tomás.

    La alteración del Sacramento del Orden Sacerdotal estaba encaminada a eso precisamente, a eliminar de raíz el sacerdocio y con él la sucesión episcopal que se remonta hasta los Apóstoles, que es la plenitud del sacerdocio. Pero gracias a Dios todavía quedan verdaderos sacerdotes y verdaderos Pastores dispersos por el mundo. No es descabellado pensar que son una gran minoría, porque tras más de cinco décadas la “devastación conciliar” ha sido muy grande, pero los hay.

  5. Francisco Javier sevilla permalink
    febrero 22, 2014 3:31 pm

    La fraternidad de san Pedro que fundo el neo papa Juan Pablo 11 al saber que el obispo mons. Lefebre y mons. Castro maya. Consagraron cuatro obispos para conservar y consagrar sacerdotes de la una santa madre iglesia católica apostólica romana eterna. Que biene de nuestro señor JESUSCRISTO y de los verdaderos apóstoles y de la santa madre iglesia católica y apostólica. Y esta falsa neo nueva iglesia post conciliar vaticano 11 que volverá a la tradición del rito litúrgico en la LATÍN PERO VACIADO EN LO SAGRADO EN LO DIVINO EN LO SANTOS PORQUE YA NO VIENE DE NUESTRO SEÑOR JESUSCRISTO NI DE LOS APÓSTOLES Y ELLOS VIENE DE LOS NEO NUEVOS APÓSTOLES DEL PROTESTATISMOS Y DE LOS NEO APÓSTOLES DE LA NEO NUEVA IGLESIA POST C.V.11LA FRATERNIDAD DE SAN PEDRO Y OTRAS CONGRASIONES DE RITO TRADICIONALISTA EN LATÍN PRONTO ESTARÁN EN LA SEDE DE SAN PEDRO PARACONQUISTAR AL MUNDO PARA ADORAR AL FALSO CRISTO O AL FALSO MESIA DE LOS JUDÍOS Y QUE ELLOS ENGENDRARON LA CONTRA IGLESIA QUE ES LA FALSA IGLESIA CATOLICA C.V.11de ROMA la IDOLOTRIA DEL ANTICRISTO.

    • febrero 22, 2014 9:44 pm

      Sevilla.

      La verdad es que los san pedros son tan católicos como los lefebvrianos. Hasta se junta den vez en cuando a contemporizar.

      Unidad en la Verdad

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