Skip to content

El corrupto -“incorrupto”; la verdad acerca de la momia Roncalli

febrero 13, 2014
Goglia todavía recuerda la fórmula del líquido que fabricó: nueve ingredientes entre los que había alcohol etílico, formalina, sulfato sódico y nitrato potásico.

Goglia todavía recuerda la fórmula del líquido que fabricó: nueve ingredientes entre los que había alcohol etílico, formalina, sulfato sódico y nitrato potásico.

(Transcrito de El Mundo.es y El País)

ROMA.- Cuando se descubrió que el cuerpo del Papa Juan XXIII estaba prácticamente incorrupto 38 años después de su muerte, algunos devotos pensaron que había ocurrido un milagro. Sin embargo, aquella aparición no fue más que el logro de un joven médico que, en secreto, inyectó un líquido especial en las venas del pontífice pocas horas después de su muerte.

El profesor Gennaro Goglia, que ahora tiene 78 años, recuerda cómo acudió a una llamada del Vaticano junto con otros médicos. Entonces Goglia era especialista en anatomía en la Universidad Católica de Roma. Fue recogido en su domicilio la noche del 3 de junio de 1963 a las pocas horas de que el cáncer de estómago acabara con la vida del papa. No dijo a su familia adónde iba.

Al parecer, el cuerpo de su predecesor Pío XII olía tan mal que los cuatro guardias que custodiaban la tumba en el Vaticano tenían que ser sustituidos cada 15 minutos porque no soportaban el hedor. Fue el propio responsable de esta custodia, también médico, quien se puso en contacto con Goglia cuando Juan XXIII murió.

Cuando el equipo al completo llegó al Palacio del Vaticano en la noche del 3 de junio de 1963, fueron conducidos a los aposentos del papa. Tuvieron que esperar una hora mientras el escultor italiano Giacomo Manzu hacía una máscara de bronce del rostro sin vida. “Manzu salió y entremos nosotros”, relató Goglia.

“Viéndome allí aquella noche, haciendo ese trabajo que, admitámoslo, era un tanto macabro, me encontré en un conflicto emocional. Por un lado, tenía el honor de haber sido llamado para aquello, pero por otro me sentí apesadumbrado por aquella responsabilidad”, explica Goglia.

La fórmula milagrosa

“Sí, sólo era un cuerpo. No tenía que asistir a ningún concurso de belleza, pero era el cuerpo del papa, así que había que hacer un buen trabajo”, dice Goglia.

Las herramientas eran bastante rudimentarias. Colocaron un tanque de plástico encima de una escalera de madera. Un tubo de plástico que salía del tanque y terminaba en una aguja fue introducido en la muñeca muerta del papa.

Goglia todavía recuerda la fórmula del líquido que fabricó: nueve ingredientes entre los que había alcohol etílico, formalina, sulfato sódico y nitrato potásico.

Unos cinco litros fueron inyectados en el brazo y otros cinco fueron introducidos en el estómago mediante una gran sonda. Esto último servía para neutralizar la putrefacción causada por el cáncer que le había destrozado el estómago y le provocado la muerte.

El equipo entero decidió por unanimidad que el cadáver debía conservar su propia sangre y mezclarse con el líquido.

“¿Qué habríamos hecho con la sangre de un papa muerto?”, se pregunta Goglia. “Era peligroso que la extrajéramos porque podía haber caído en malas manos que la habrían comercializado como reliquia”, argumenta.

Todo el trabajo “nos llevó cinco o seis horas”, resume Goglia, a quien decepciona la apariencia actual del cuerpo de Juan XXIII.

En los cinco meses que siguieron a su exhumación, el cuerpo de Juan XXIII fue efectivamente momificado, según un experto. Después, se le colocó una máscara especial en el rostro para evitar su deterioro, cosa que disgusta bastante a Goglia, porque le “recuerda a una figura de Madame Tussauds” (el museo de cera británico). “Podrían haberlo hecho mejor con una solución limpiadora que le habría dado un aspecto mucho más natural”, explica.

”Mi papa”

Goglia recuerda otros detalles de la mítica noche del 3 de junio. “Miré por la ventana de la habitación a la plaza de San Pedro y vi a la gente que venía a rezar”, describe.

Goglia estaba en la misma plaza de San Pedro viendo, por primera vez desde aquella noche, al que ha calificado como “mi papa”. “Fue un gran papa, un pedazo de la Historia”, ha dicho antes de la ceremonia.

“Yo siento como si él fuera mi papa en cierto sentido”, dijo. “Soy el último que queda vivo de los que estuvimos allí aquella noche”, recuerda.

En un principio, la Vaticueva quiso engañar con la supuesta incorrupción “milagrosa” de Roncalli

También la momia del anticristiano Lenin permanece "incorrupta", gracias a la acción de la química.

También la momia del anticristiano Lenin (muerto y embalsamado en 1929) permanece “incorrupta”, gracias a la acción de la química.

Pero el Vaticano ha tenido que renunciar a atribuir razones sobrenaturales al excelente estado de conservación del cadáver. El cardenal secretario de Estado, Angelo Sodano, lo intentó cuando notificó, en marzo, el resultado del reconocimiento canónico de los restos de Juan XXIII. Primero, se reveló que el rostro del pontífice estaba intacto y días después se dijo que todo el cuerpo estaba incorrupto. ‘No se puede descartar una acción milagrosa’, vino a decir. La propia prensa católica se encargó de contradecirle.

En realidad, la buena conservación del cadáver del beato Angelo Roncalli se debe al ingenio de un médico, Gennaro Goglia, que hace 38 años inventó un líquido de embalsamar, del que le fueron inyectados 10 litros al cuerpo del pontífice. Goglia, que prestaba sus servicios en el hospital Gemelli de Roma, lo ha contado en una entrevista a la revista católica Famiglia Cristiana, muy difundida en Italia. Según el hoy anciano especialista, el procedimiento no pudo ser más simple. Se presentó en el Vaticano con un bidón del líquido milagroso, un tubo largo y una aguja. ‘Practicamos un corte en la muñeca derecha del papa y le introdujimos la aguja’, a través de la cual pasó el líquido, dice. Goglia no cobró nada, honrado con rendir un servicio importante a la Iglesia y a un santo varón como Juan XXIII. Por eso se declaró disgustado cuando se enteró por la prensa de que se había efectuado el reconocimiento canónico de los restos del pontífice sin su presencia.

4 comentarios leave one →
  1. Armando permalink
    febrero 13, 2014 7:38 pm

    Tenía que ser…Para eso sirve la ciencia: para desmentir a los charlatanes, como los de la Vatisodoma.

  2. pepe pecas permalink
    febrero 13, 2014 7:50 pm

    Gracias por la información, es de suma importancia

  3. fragregarehga permalink
    febrero 14, 2014 7:24 am

    Por favor vean la prueba de que el papa está mandado por Moloch

  4. febrero 16, 2014 8:39 pm

    Un fraude más a lo cuales nos tiene acostumbrados la vatisede del Anticristo. No es de extrañarse la verdad!!!!

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: