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Callgate (II). Según Jaquelina Sinagoglio le dijo que algunos sacerdotes son “más papistas que el Papa” y que podría “confesarse y comenzar a recibir la comunión en otra parroquia”

abril 24, 2014
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Apúrese “padre” Bergoglio, no se la vaya a salir otra revelación. Para eso le pagamos a Lombardi, quien los marea…

Jaquelina Lisbona, la mujer que saltó a la fama gracias a la llamada telefónica de Sinagoglio, y revelada por su amasio en Facebook, se cansó de dar entrevistas y repetir siempre lo mismo a todos.

Repitió una y otra vez la misma versión; que Sinagoglio le llamó en respuesta a una carta, y le aconsejó que despreciara las afirmaciones de su cura parroquial y se buscara otro que sí le diera la comunión y la confesara a pesar de vivir amancebada.

Luego de esta enésima filtración de la doble cara de Sinagoglio, alias Francisco; el vativocero oficial Federico Lombardi salió en su antiguo papel  de controlador de daños, pero como es su costumbre le echó más combustible al fuego con sus infortunadas “aclaraciones”. 

A continuación se segmenta la segunda parte y se comentan para entender mejor las implicaciones.

(Segundo segmento de la respuesta de Lombardi publicada en ACI/EWTN Noticias y comentarios de FC)

El comunicado del Padre Lombardi se da a conocer ante la polémica originada por una mujer argentina que habría recibido una llamada del Papa el Lunes de Pascua, en la que le habría sido concedido “permiso” para recibir la comunión “en otra parroquia” pese a estar casada con un hombre divorciado. La historia se ha convertido en un relato complejo y dudoso en cuanto a algunos de sus detalles.

FC: la historia no es compleja sino simple, tal y como la ha repetido hasta la saciedad Jaquelina Lisbona, y las dudas no sontales, muy claramente la mujer y su marido han dicho a todos los medios lo mismo.

Lo que le dijo exactamente el Papa a Jaquelina –que en una de sus declaraciones admite que se alejó de la Iglesia, no va a misa y que no es católica “practicante”– es hasta ahora un asunto que no queda claro. Conversando con La Red, Jaquelina dijo que luego de hablar por unos diez minutos con el Santo Padre, él le habría señalado que algunos sacerdotes son “más papistas que el Papa” y que ella podría “confesarse y comenzar a recibir la comunión en otra parroquia”.

FC: aparte del insinuante intento de desacreditar a Jaquelina por no ser una “católica practicante”, ¿dónde está lo que “no queda claro”, que parte de la categórica afirmación de la mujer es confusa?, son quince palabras muy claras…

En una segunda entrevista, abrumada por la atención internacional y las llamadas de todo el mundo, confirmó que había recibido “permiso” del Pontífice para recibir la comunión, pero señaló que “se suponía que esto debía ser discreto, ahora no sé si pueda ir a algún lado”. Desde ayer Jaquelina no ha dado declaraciones al respecto.

FC: si de acuerdo a ACI Prensa Jaquelina lo confirmó todo el tiempo, en muchas veces que se le preguntó, ¿dónde está la supuesta contradicción, lo dudoso y lo “misterioso”?

Igualmente, la mujer expresa que debería haber sido algo discreto, pero jamás niega que escuchó lo que escuchó, todo lo contrario… y su amasio lo confirma bien contento…

Por su parte, Sabetta ha estado muy disponible para hablar con la prensa. Según su versión “Francisco le dijo a mi esposa que estaba libre de todo pecado, que podía recibir la comunión, que podía ir con paz mental, ya que un divorciado que va (a la comunión) no está haciendo nada malo”. “Él solo le dijo que vuelva a la comunión en otra parroquia para evitar fricciones (con el pastor)”.

Callgate (I). Hunde más a Sinagoglio la respuesta del Vativocero Lombardi: acepta que sí hubo la tal llamada a Jaquelina

abril 24, 2014

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Ayer la noticia de una filtración vía Facebook provocó -como era de esperarse- un escándalo mundial al saberse que el usurpador del papado Jorge Mario Bergoglio le dijo por teléfono a una mujer argentina que vive en amasiato que continuara pecando, pero ahora contra tres sacramentos, ya que según ella aseguró a los medios, el falso papa le autorizó en una conversación telefónica que fuera a confesarse y a comulgar en otra parroquia, ya que el anterior cura le dijo que no era posible recibir los sacramentos en su estado habitual de pecado.

Luego de esta enésima filtración de la doble cara de Sinagoglio, alias Francisco; el vativocero oficial Federico Lombardi salió en su antiguo papel  de control de daños, pero como es su costumbre le echó más combustible al fuego con sus infortunadas “aclaraciones”. 

A continuación se segmenta una parte de estas  y se tratarán por partes para entender las implicaciones.

Lombardi: “Aclaro que creo en el llamado de Francisco porque él sorprende así a la gente, pero lo otro no, son todos inventos o se ha interpretado mal, es absurdo”, concluyó.

(Segmento de la respuesta de Lombardi publicada en ACI/EWTN Noticias y comentarios de FC)

Catholic News Agency (CNA) –agencia del grupo ACI– llamó a casa de Jaquelina Lisbona y conversó con su hija Candela que confirmó que “el Papa Francisco llamó. Estamos muy felices y honrados como familia”, y explicó que su madre estaba abrumada y que no estaba recibiendo llamadas y había dejado de ir a trabajar en la pequeña tienda que la familia tiene cruzando la calle.

La noticia involucra a Jaquelina Lisbona, de 47 años de edad y a Julio Sabetta, de 50, de la ciudad de San Lorenzo, ubicada a unos 300 kilómetros al noroeste de la capital Buenos Aires.

Sabetta se casó por la Iglesia en 1985 y se divorció legalmente siete años después, en 1992. En 1994 se reencontró con Jaquelina –con quien tuvo una relación en su adolescencia– y comenzaron a vivir juntos tras unirse civilmente. Tienen dos hijas, Candela y Josefina, de 17 y 14 años de edad, respectivamente.

Hace seis años, durante la preparación de Candela para la Confirmación –las dos hijas han recibido el bautismo, la primera comunión y la confirmación– el párroco en ese entonces –a quien erradamente algunas fuentes han descrito como si hubiera dejado el ministerio sacerdotal– le dijo a Jaquelina que no podía recibir la comunión debido a su situación marital.

En septiembre del año pasado y alentada por una de sus amistades, la mujer le escribió al Papa Francisco sobre su situación y su deseo de recibir la Comunión.

FC: es de destacar que la petición de Jaquelina a Sinagoglio era muy concreta: su deseo de recibir la comunión y seguir en el amasiato. 

La noticia sobre el “permiso” del Papa para que Jaquelina reciba la comunión fue publicada primero por Sabetta en su página de Facebook cuando él escribió: “hoy me paso una de las cosas más lindas, después del nacimiento de mis hijas, tuve la llamada en mi casa de nada más ni menos que del Papa Francisco, fue una emoción muy grande hasta el momento no caímos, esta llamada fue originada por mi Sra. que le envió una carta y él se tomo su tiempo para llamarla y charlar con ella les puedo asegurar que cuando te habla tiene un paz total. ¡Gracias Dios por esta bendición!”

La noticia fue recogida luego por “La Red”, una radio local, y el diario “La Capital”, después por la agencia oficial argentina Telam hasta que finalmente copó la prensa en todo el mundo ayer miércoles.

FC: una agencia noticiosa, de innegable apego a la Vaticueva, confirma el hecho de la llamada de Francisco y el hecho de que Lombardi no niega nunca esa llamada, así que se descarta la falsificación de dicha llamada de Bergoglio a Jaquelina.

“Aclaro que creo en el llamado de Francisco porque él sorprende así a la gente, pero lo otro no, son todos inventos o se ha interpretado mal, es absurdo”, concluyó.

FC: ¿por qué el vocero Vaticano dice que no le consta si se hizo la  llamada?, ¿pretende que creamos que no le preguntó ya a Sinagoglio si la hizo?

La declaración de hoy del Padre Lombardi señala que “en el ámbito de las relaciones personales pastorales del Papa Francisco ha habido diversas llamadas de teléfono. Como no se trata absolutamente de la actividad pública del Papa no hay que esperar informaciones o comentarios por parte de la Oficina de Prensa.

FC: si son mentiras y confusiones difundidas a nivel mundial ¿por qué no denunciarlas y aclarar?

Las noticias difundidas sobre esa materia –ya que están fuera del ámbito propio de las relaciones personales– y su amplificación mediática no tienen por lo tanto confirmación alguna de fiabilidad y son fuente de malentendidos y confusión.

Por lo tanto hay que evitar deducir de esta circunstancia consecuencias relativas a la enseñanza de la Iglesia“, concluye la declaración.

FC: luego de leer tres veces estos últimos dos párrafos, confesamos que no  le entendimos…

Sinagoglio a mujer que le negaron “sacramentos” por vivir con un casado: “andá a otra Iglesia y confesate que no hay ningún problema”

abril 23, 2014

(Transcrito de Infobae)

AQUÍ. ESCUCHAR DE VIVA VOZ LAS PALABRAS DE LA MUJER QUE RECIBIÓ LA LLAMADA DE SINAGOGLIO

Jaqueline Lisboa le escribió una carta al Pontífice porque en la Iglesia no la autorizaban a cumplir con uno de los 7 sacramentos. Francisco la llamó y le pidió que vaya a otra parroquia. El sacerdote que se había negado a cumplir con el rito se fue de la Iglesia para casarse

Hola, habla el padre Bergoglio“, escuchó del otro lado de la línea el esposo de Jaqueline Lisboa, una mujer de Santa Fe que hace nueve meses le envió una carta al Pontífice pidiéndole ayuda por una situación particular. Emocionada, ella agarró el teléfono y escuchó la voz de Francisco.

“A mí no me dejaban confesarme ni comulgar porque supuestamente vivía en pecado. Mi marido es divorciado y a mí me decían que no me podían dar la comunión porque cuando volvía a mi casa volvía a estar en pecado”, relató Lisboa en diálogo con radio La Red.

Julio Sabetta, esposo de Jaqueline, está divorciado. Se casaron hace 19 años en un registro civil, pero de acuerdo a laparticular visión de un sacerdote de San Lorenzo, Santa Fe, la mujer no podía ser comulgada porque no estaba en regla con las doctrinas canónicas.

“Me casé con mi señora por lo civil, tuvimos dos nenas que tomaron la comunión y confirmación en tiempo y forma. Somos católicos y creemos en Dios. No somos de ir todos los domingos a la Iglesia, pero cuando tenemos alguna urgencia vamos a pedir. Además, todas las noches agradecemos por la familia y por el trabajo”, contó Sabetta en diálogo con Vorterix.

La idea de enviarle una carta a Francisco surgió de una amiga de la pareja en septiembre del año pasado. El lunes recibieron el llamado desde el Vaticano y ella atendió con lágrimas en los ojos. Ya les había advertido a los integrantes de su familia que si llamaba el Papa no había que “tomarlo para la chacota”. Estaba convencida de que el Padre iba a leer su carta. Y así fue.

Con su humor característico, Francisco tomó el caso de esta pareja y le dijo a Jaqueline: “Algunos son más papistas que el Papa, andá a otra Iglesia y confesate que no hay ningún problema“. Más allá de la humorada, el Santo Padre indicó que el caso serviría para plantear la discusión en el seno del Vaticano.

Paradójicamente, el cura que le negó la confesión y la comunión a Jaqueline dejó la Iglesia para casarse. Jaqueline esperará ahora que baje la repercusión mediática de su caso y concurrirá a otra parroquia para cumplir, como cualquier otro fiel, con la eucaristía.

La comunión en la misa

Desde el momento en que Francisco tomó la audaz decisión de pedir a las diócesis de todo el mundo que consulten a los fieles sobre los temas referidos a la familia con miras al Sínodo convocado para octubre, trascendieron algunos de los resultados, aunque no de modo orgánico ni general.

El cuestionario enviado por el Vaticano es muy preciso y amplio a la vez, y repasa todas las temáticas referidas a la moral sexual, la contracepción y la familia. Una de las revelaciones que trajo la consulta es que la norma sobre la prohibición de comulgar que pesa sobre los divorciados vueltos a casar es cada vez menos aplicada en la práctica.

De hecho, no existe, en la mayor parte de las Iglesias, un control de si las personas que se acercan a comulgar están en condiciones de hacerlo según la norma; eso queda más bien librado a la conciencia de cada católico.

En concreto, la disciplina en materia de “divorciados-casados en segundas nupcias” se ha suavizado mucho. Y la prohibición, que en los papeles sigue vigente, se convierte de este modo en un símbolo de la falta de adaptación de la doctrina católica a la evolución de las costumbres.

Quizá el gesto del Papa se explica por esto. Su llamado a Jaqueline para autorizarla a comulgar, asegurándole que no está haciendo nada malo, se parece más a un reconocimiento de una realidad instalada, que a una decisión de reforma drástica. Resulta más una adaptación a lo que ya sucede, que una novedad.

Por lo general, las respuestas a la encuesta vaticana revelan que los fieles consideran “impiadosa” la actitud de la Iglesia hacia quienes volvieron a contraer matrimonio tras un primer fracaso y son excluidos de la comunión. Y que en muchas diócesis existe incluso una modalidad no declarada pero ampliamente practicada de readmitir a la comunión a estas parejas, luego de una entrevista con el sacerdote.

El padre José Carlos Caamaño, secretario académico de la Facultad de Teología de la Universidad Católica Argentina (UCA), manifestó a Infobae que “en la Exhortación Apostólica Familiaris Consortio se habla que ante esta situación hay que evaluar cada caso en particular“.

“A nosotros nos faltan datos para hacer una evaluación, pero el Papa los tiene seguro; él sabe aspectos del problema que lo llevó a firmar lo que firmó como la conciencia de la mujer o todos los aspectos que lo llevaron a que firmara eso. Él conoce una situación particular y dio respuesta a ello”, explicó.

El académico recordó que Francisco “ya había dicho antes que para este tema cada caso hay evaluarlo y un caso particular no es una doctrina”. Al ser consultado sobre si la Santa Sede hará oficial esta determinación, aclaró que “cuando el Papa contesta en privado no es oficial y se conoce por lo que dice la persona. No se puede esperar que el Vaticano salga a responder salvo que tenga la noticia elementos falsos”.

Tiempo atrás se dio el caso de la diócesis de Friburgo, Alemania, que hizo públicas estas “orientaciones pastorales”. En su momento, muchos en el Vaticano señalaron que ello contradecía las normas de la Iglesia. Pero, a la luz del gesto de Francisco, tal vez más que contradicción, se trate de un anticipo de lo que se viene.

El caso del Padre Pío Edgardo Mortara; no fue profeso judío antes de ser bautizado

abril 23, 2014
Falsa pintura elaborada por el hebreo Oppenheim y titulada "Secuestro de Edgardo Mrtara".  La pintura presenta al pequeño Mortara de una edad de  2 ó 3 años cuando en realidad el niño tenía  casi 7 años y decidió irse sin más a pesar de que no conocía a sus "secuestradores".

LA INSIDIA HEBREA presentó en su momento la pintura elaborada por el hebreo Oppenheim y titulada “Secuestro de Edgardo Mortara”, como la película de Spielberg. La pintura falsifica -como lo hará Spielberg- al pequeño Mortara de una edad de 2 ó 3 años cuando en realidad el niño tenía casi 7 años y omite que en verdad el chico decidió ser educado cristiano a pesar de que nunca había visto antes a sus “secuestradores”. Luego sus padres  y un rabino estarán tratando de convencerlo, pero la Gracia lo defenderá.

Código de Derecho Canónico de 1917, canon 750, parágrafo 1º: “Es lícito bautizar, aún contra la voluntad de sus padres, al hijo de infieles, cuando se halla su vida en tal peligro que prudentemente se prevé que ha de morir antes de llegar al uso de razón. Si la muerte es cierta se debe bautizarlo, siempre que se pueda hacer sin grave daño de la religión. Si la muerte es solamente probable está permitido bautizarlo”.

El Sumo Pontífice tuvo la benignidad de mandar llamar a Roma al padre y a la madre del niño… a fin de que ellos se aseguraran de la voluntad de su hijo Edgardo de permanecer en la religión cristiana… Los padres… tuvieron permiso de hablar con su hijo en presencia del rabino de Roma, los cuales trataron… de convencer al muchacho de volver con ellos. Pero él solo, una criatura de alrededor de nueve años, se defendió de las tentaciones de su padre, su madre y del rabino respondiéndoles que él era cristiano y que quería vivir y morir cristiano y que además rezaría a Dios por la conversión de ellos”

(Transcrito de sodalitiumpianum.it/ Padre Curzio Nitoglia)

Introducción

Hacia fines del siglo XIX apareció el “caso Mortara”. En el presente artículo no me detendré tanto en el “caso” (1), como en la milagrosa conversión del niño judío tal como nos lo cuenta él mismo (2).

El caso”: El niño fue bautizado en peligro de muerte por su nodriza cristiana, luego revivió de manera inesperada; la Iglesia no lo devolvió a sus padres; el joven se hizo más tarde sacerdote y murió en olor de santidad.

No fue violada la potestad paterna de su padre judío ya que en caso de conflicto entre los derechos de la Iglesia (de orden sobrenatural) y aquellos pretendidos de sus padres (de orden natural), son los derechos superiores los que prevalecen.

Pues el bautismo conferido válidamente hace al recién nacido súbdito de la Iglesia (lo cual es una verdad de Fe); y si la Iglesia renunciara a este artículo de Fe, renunciaría a toda la Fe ya que ésta es indivisible y si fuera violada en un solo artículo se perdería completamente.

La Iglesia prohíbe bautizar a los hijos de no católicos contra la voluntad de sus padres, pero una vez que ha sido conferido el bautismo, aunque castigue al trasgresor de sus ordenes (exceptuando el caso en que el recién nacido estuviera en peligro de muerte, como en el que se encontraba Mortara), no puede negar la realidad y la verdad de Fe: ¡el niño bautizado es cristiano! El Código de derecho canónico de 1917 en el canon 750, parágrafo 1º, enseña que: “Es lícito bautizar, aún contra la voluntad de sus padres, al hijo de infieles, cuando se halla su vida en tal peligro que prudentemente se prevé que ha de morir antes de llegar al uso de razón. Si la muerte es cierta se debe bautizarlo, siempre que se pueda hacer sin grave daño de la religión. Si la muerte es solamente probable está permitido bautizarlo”.

Como la prohibición de bautizar vale solamente para los recién nacidos de padres acatólicos que no quieran el bautismo, que no estén en peligro cierto, o incluso solamente probable, de muerte; el bautismo del pequeño Mortara fue no solamente válido sino también lícito, incluso obligatorio, dada la gravedad de su enfermedad que no daba más esperanzas.

Padre Pío Edgardo Mortara.

Padre Pío Edgardo Mortara.

La vida

Luego lo que declaró el Canónigo Regular de Letrán, el R.P. Pío Edgardo Mortara durante el proceso de beatificación de Pío IX (3), hacia 1912: “Nací de padres israelitas (en Boloña, el 21 de agosto de 1851, n.d.r.), hacia aproximadamente los 17 meses fui afectado por una grave enfermedad, neuritis, que me llegó hasta la agonía… Conciente del peligro, la sirvienta, Anna Morisi, cristiana y joven muchacha de entre 16 y 18 años (vivía en Persiceto, n.d.r.) que mis padres, a pesar de las leyes entonces vigentes en los Estados Pontificios, retenían a su servicio (4), tomó la decisión de administrarme el Santo Bautismo. Aprovechando el momento en que mi madre me había dejado solo en mi cuna, ella se acerca… y me bautiza… El hecho fue guardado bajo el más absoluto secreto por A. Morisi, sorprendida por mi rápida curación. Seis años después mi pequeño hermano Arístides, cae gravemente enfermo, A. Morisi, llamada… por una de sus amigas para bautizar al niño in extremis, se rehúsa a hacerlo (el niño murió después, n.d.r.) alegando como razón mi supervivencia al Bautismo y es así que el secreto fue revelado. La noticia de mi Bautismo llegó de esta manera a conocimiento de la autoridad eclesiástica ordinaria, ésta juzgando que el caso era demasiado grave para ser de su competencia, lo refirió directamente a la Curia Romana. …El Santo Padre, por medio de una Congregación Romana, encargó a Feletti (Padre dominico e inquisidor en Boloña, n.d.r.) la separación de mi familia, la cual tuvo lugar cum auxilio brachii secularis, es decir con la intervención de los gendarmes de la Inquisición (los gendarmes evidentemente no eran de la Santa Inquisición, sino de la Legión de Gendarmes Pontificios de Boloña, n.d.r.)… el 24 de junio de 1858. Fui conducido por los gendarmes hacia Roma (en Fossombrone el niño decidirá, milagrosamente, seguir a los gendarmes a la Misa, n.d.r.) y fui presentado ante Su Santidad Pío IX, que me acogió con la más grande bondad y se declaró mi padre adoptivo, como lo fue de hecho mientras vivió, costeando mi carrera y asegurando mi futuro… Algunos días después de mi llegada a Roma, habiendo recibido instrucción religiosa, me fueron completadas las ceremonias del Bautismo por el cardenal Ferretti…

Ocho días después mis padres se presentaron en el Instituto de Neófitos para comenzar las gestiones tendientes a recuperarme con ellos. Habiéndoles sido dadas completas facultades para verme y hablar conmigo, prolongaron su permanencia en Roma durante un mes viniendo todos los días a visitarme… Utilizaron todos los medios para recuperarme… A pesar de todo esto no mostré jamás el menor deseo de volver con mi familia, a tal punto que yo mismo no puedo explicarlo sino admirando la fuerza sobrenatural de la Gracia. A este respecto contaré una anécdota en la cual se manifiesta este poder de la Gracia. Habiendo ayudado la Misa en Alatri… cuando volvía a la sacristía con el Sacerdote, de repente se presentaron mis padres en la puerta. En lugar de echarme en sus brazos, como hubiera sido lo más natural, sorprendido, me escapé y me refugié bajo la casulla del Sacerdote. (…) El Sumo Pontífice… tenía intención de confiarme a los Padres Jesuitas… pero reflexionando mejor, para no dar pretextos a las polémicas… me puso en el Colegio de San Pedro ad vincula… dirigido por los Canónigos Regulares de Letrán.

(El Papa, n.d.r.) Me prodigó siempre las más paternales demostraciones de afecto y… repetía a menudo que yo le había costado muchas penas y lágrimas. Encontrándome de paseo me llamó y como un buen papá se divirtió conmigo escondiéndome bajo su manto rojo… Durante este tiempo la prensa… del mundo entero hizo mucho ruido sobre el rapto del pequeño Mortara” (5).

El P. Pío Edgardo Mortara y sus padres carnales.

El P. Pío Edgardo Mortara y sus padres carnales.

Diversas polémicas

En efecto, después del alejamiento del niño de Boloña, la primera reacción tuvo lugar en los medio liberales luego que la prensa se apoderó del caso. El punto de vista católico fue defendido por La Civiltá Cattolica en una serie de artículos bajo la pluma del Padre Curci (6). Veuillot y Dom Guéranger se lanzaron también a la batalla para defender a Pío IX. Durante seis meses esta polémica estalla en todo el mundo. Las Comunidades Israelitas piamontesas habían interesado mientras tanto a los Consistorios de Francia y de Inglaterra. Esta última, a la que Roma no perdonaba la educación forzada en los refugios anglicanos de los huérfanos de católicos irlandeses caídos en Crimea, había pedido el cierre del colegio donde se había enviado a Mortara. Pío IX comprendió que era necesario dar una respuesta categórica y autorizada, basada en el principio según el cual lo espiritual prevalecía sobre lo temporal y que la Iglesia debía tomar bajo su cuidado la salvación del alma de un niño hecho cristiano aunque sin su intervención directa, y los padres de Mortara debían imputar este hecho fastidioso y desgarrador a ellos mismos, en la medida en que habían tomado a su servicio una criada cristiana, violando así las leyes de los Estados Pontificios en los cuales vivían cuando se produjo el “caso”. El Papa pedía solamente que en sus Estados se observara exactamente aquello que él mismo observaría en los otros estados y decía: “Presto estoy a perderlo todo antes que arrebatar a Cristo un alma que ha sido rescatada al precio de Su Sangre”. El Papa estaba convencido -luego de oportunas investigaciones que había mandado hacer- de la validez del Bautismo, no podía pues permitir que un cristiano fuera educado en la religión judía, ¡aunque el caso fuera humanamente desgarrador!

La cuestión se reabrió en Boloña en 1859, con la constitución de un Gobierno Provisorio que debía preparar los plebiscitos y la anexión de marzo de 1860. Pío IX era inconmovible en su decisión de no devolver al niño a quien quiera que fuese. El 14 de noviembre de 1859 el Tribunal de la Santa Inquisición fue abolido en Romagna, los ministros del culto fueron sujetados a la ley sarda y los fueros eclesiásticos fueron suprimidos. El Padre Feletti fue la primera víctima de estas disposiciones, no se había movido de Boloña, de su Convento de Santo Domingo, aunque previó lo que iba a llegarle. Su actitud semper idemdio la impresión de una gran dignidad, jamás hizo compromisos, repitiendo siempre haber actuado de manera conforme a lo que el cargo que cumplía exigía de él. En la noche del 2 al 3 de enero de 1860 el Director General de la Policía Piamontesa, el caballero Curletti arresta al P. Feletti, dominico inquisidor del Santo Oficio. El dominico fue llevado a las prisiones de Torrone y el proceso comenzó después de dos meses de detención. Desde su primer interrogatorio respondió que: “Los jueces de la Iglesia no están sujetos a ninguna autoridad que les sea inferior… no estando permitido a cualquiera hacerse juez de las decisiones emanadas de la Sede Apostólica en materia de fe y costumbres… La conciencia me prohíbe absolutamente dar ninguna respuesta” (7). El arzobispo de Boloña, el cardenal Michele Viale Prelá también fue apuntado.

El Padre Feletti fue escuchado el 16 de abril de 1860; el religioso dominico había declarado sobre el joven Mortara: “Yo no puedo hacer menos que manifestar lo que se refiere a la misericordia de Dios hacia este niño y los prodigios de Su Gracia para mantenerlo como un buen cristiano. Desde los primeros momentos en que… se anunció al padre… y por Edgardo mismo que él habiendo sido bautizado debía ser confiado a la Iglesia Católica y por lo tanto ser separado de su familia, el niño permanece impasible y mientras que sus hermanos y hermanas lloraban… él permaneció sereno y tranquilo… El Sumo Pontífice tuvo la benignidad de mandar llamar a Roma al padre y a la madre del niño… a fin de que ellos se aseguraran de la voluntad de su hijo Edgardo de permanecer en la religión cristiana… Los padres… tuvieron permiso de hablar con su hijo en presencia del rabino de Roma, los cuales trataron… de convencer al muchacho de volver con ellos. Pero él solo, una criatura de alrededor de nueve años, se defendió de las tentaciones de su padre, su madre y del rabino respondiéndoles que él era cristiano y que quería vivir y morir cristiano y que además rezaría a Dios por la conversión de ellos” (8).

Pero la polémica no se termina. Cavour, en octubre de 1860 aseguraba a la Alianza Israelita Universal que el gobierno de la Casa de Saboya haría lo posible para que el niño fuese devuelto a su familia.

Fin de la autobiografía

“La Comunidad Israelita de Alejandría en Piamonte hizo un llamado a todas las sinagogas del mundo y organizó una verdadera campaña contra el Papa y la Iglesia… pidiendo a los poderes y suplicándoles intervenir y protestar diplomáticamente. Algunas protestas fueron efectivamente enviadas; esta violenta polémica… en la cual se dieron cita todos los enemigos del Papado y de la Iglesia Romana se mantuvo en suma durante casi seis meses. ….Pío IX, como él mismo lo decía en medio de esta furiosa tempestad dormía tranquilamente a ejemplo del Divino Redentor: “ipse vero dormiebat”.

El 11 de marzo de 1868… encontrándome en San Gregorio del Monte Caelius… se anuncia la visita de Su Santidad. Me posterné… sobre el suelo de la basílica, y al pasar el Santo Padre, queriendo besarle los pies, con una precipitación completamente juvenil, mi frente choca con su rodilla con tal fuerza que el Santo Padre pierde el equilibrio y estuvo a punto de caerse… En el momento el Papa se contentó con mirarme. Después llegó en lo que se llamó triclinio, …él me interpeló suavemente: “Pero, ¿qué has hecho hoy? Sería gracioso que la gente dijera que Mortara quiso matar al Papa…”.

La paternal solicitud del Santo Padre se manifestó especialmente con ocasión de los trastornos políticos de 1870. Después de la entrada de las tropas piamontesas en Roma, en aquellos días de anarquía… en que la policía era incapaz de frenar a la chusma, luego de haber arrancado por la fuerza del Colegio de los Escolapios al neófito Coen (Coen quiso luego volver a entrar en el Convento de los Padres Carmelitas, donde en 1833 se hizo sacerdote y murió en 1939, un año antes que Mortara, n.d.r.) (9), se dirigió a San Pedro ad vincula para sacarme también… Pío IX informado de mi huída, dijo exactamente estas palabras: “Agradecemos al Señor que Mortara haya escapado”.

La bendición de Pío IX me acompañó en todas partes. Ella me dio sobre todo la fortaleza… para no ceder a las presiones y amenazas de las autoridades liberales que querían obligarme… a volver con mi familia. (Luego de salir de Roma, n.d.r.) ella me siguió hasta Bressanone (Tirol austriaco), donde encontré la más calurosa hospitalidad junto a mis colegas de la Curia de Novacella.

Se quisiera saber cuales fueron mis relaciones con mis padres después de su partida de Alatri. No tuve más noticias de ellos. Les escribí muchas veces cartas paneréticas sobre religión y en las cuales trataba de convencerlos de la verdad de la Fe Católica… Estas cartas quedaron sin respuesta.

La paternal afección de Pío IX hacia mí fue inalterable hasta su muerte. Luego de la supresión de las Casas Religiosas me encomendó al santo obispo de Poitiers, Mons. Pie. … Sufriendo de debilidad de nervios debido al exceso de trabajo, me vi obligado a dejar todo aquello que pidiese aplicación y a darme a los trabajos manuales. En el bendito día de mi primera Misa tuve el honor de recibir una carta firmada por él… No volví a ver más a Pío IX. Después de 1870 muchas veces volviendo a la Ciudad Eterna he visitado el cementerio del Verano y, profundamente emocionado me he postrado sobre su tumba. …En su epitafio él invitaba a los fieles a rezar por él: Orate pro eo. Confieso que cuantas veces he leído estas palabras, tantas veces he dicho en mi corazón: Sancte Pie, ora pro me” (10).

Después de dos años de permanencia de Mortara en Novacella cerca de Bressanone, con los Canónigos Regulares de Letrán, bajo el falso nombre de Pie Pillon; el 2 de agosto de 1872 pasa a Francia a la nueva fundación de Beauchesne donde recibe las órdenes sagradas: el subdiaconado, el 1º de septiembre; el diaconado, el 28 de octubre de 1873; el sacerdocio, el 20 de diciembre.

La deposición de Mortara termina en 1878 (año de la muerte de Pío IX); pero es posible reconstruir la continuación de su vida a partir de muchos otros escritos suyos: “Como sacerdote se distinguía no solo por el celo, la piedad y la coherencia de su vida, sino también por sus dotes excepcionales de predicador políglota y por su cultura bíblica. Capaz de predicar en nueve lenguas, el R.P. Pío Mortara hizo su primer discurso el 25 de noviembre de 1874 en la Catedral de Poitiers para el jubileo episcopal de Mons. Pie. Mientras tanto… habiendo muerto su padre, el Padre Pío volvió a ver su madre en Perpignan, después en París, rezando por ella para que se convirtiese y se retirase a un convento… (Pero en vano, n.d.r.). También lo golpearon otros dolores por aquellos años: la muerte de Pío IX y del Cardenal Pie… finalmente una nueva enfermedad que lo puso a dos pasos de la muerte, de la cual salió, según afirmaba, curado milagrosamente, después de la visita de Don Bosco y de una invocación a Pío IX. El 19 de agosto de 1878 partió para Italia, de donde fue a España hasta 1888… en 1894 se embarcó para América… En 1899 fue para Cracovia… El 13 de noviembre de 1906 había fijado su residencia en la Abadía de Bouhay (de donde volvió dos veces a Italia en 1908 y 1912), donde celebró el 50º y el 60º aniversario de su ordenación sacerdotal. En esta ocasión recibió la bendición de San Pío X. Su último deseo, morir en Italia, no pudo ser atendido. ….La guerra impidió la realización del proyecto y es casi nonagenario que el R.P. Pío Mortara expira cristianamente el 11 de marzo de 1940 en la Abadía de Bouhay en Bélgica (la abadía fue vendida recientemente y el cuerpo de Mortara reposa en el cementerio de Bressaux Liége, en la sepultura de los Canónigos Regulares de Letrán, n.d.r.)” (11).

Notas

1) DEUTCH, Mortara case, in “The Jewish Enciclopedia”, vol. IX, Nueva York, Funk an Wagnalls Comp., 1905, pp. 35-36.

SCHMIDT, Mortara, in Lexicon fur Theologie und Kirche, VII, Freiburg in Breisgau 1935, p.33.

A. NAVAROTTO, L’affare Mortara nell’incubazione della guerra austro-franco-italiana, Vita e Pensiero, n. s. XXVI (1940), p. 269-273.

S. FURLANI, Mortara, in Enciclopedia Cattolica, vol. VIII, p. 1427.

2) P.M. MORTARA C.R.L., Une page de ma vie dédiée aux personnes pieuses, Strasbourg 1893.

G.L. MASETI ZANNINI, Nuovi documenti sul caso Mortara”, in Revista di storia della Chiesa in Italila, 1959 pp. 239-259.

Don P.E. MORTARA, El niño Mortara y Pío IX. Narración autógrafa, sine loco et data.

V. MESSORI, Le cose della vita, S. Paolo, Milán 1995, pp. 322-326.

3) S.R.C. Summarium super introductionem Causae Beatificationis et Canonizationis Servus Dei Pii IX Summi Pontificis, Roma 1954, pp. 511-523.

4) N.L. FERRARIS, Bibliotheca canonica juridica moralis theologica, nº 69, tome IV, Venetiis 1772, p. 294: “Inquisitores libere procedere possunt contra judaeos si nutrices christianas retinuerint” (Nicolás IV).

5) Déposition du R.P. Pio Edgardo Mortara C.R.L. au procés pour la béatification et la canonisation du Serviteur de Dieu Pie IX, Roma 1954, pp. 511-516.

6) Il piccolo neofito Edgardo Mortara, “La Civiltá Cattolica” IX, serie III, vol. 12, 1858, p. 387.

7) Actes du Procés… f. 22 in F. JUSSI, Studi e ricordi del foro criminale, Bologna 1884, pp. 282.

8) Archives de l’Etat de Bologne, Atti del processo… feuilles 36-41.

9) F. CECCARELLI, 1870 - La riconsegna del giovinetto Coen alla famiglia, L’Urbe, XII, 1949, nº 5.

10) Déposition du R.P. Pio Edgardo Mortara C.R.L. au procés…, pp. 516-523.

11) G.L. MASETTI ZANNINI, op. cit., pp. 258-259.

Planea el hebreo Spielberg cine-revancha contra Pío IX por el caso Mortara

abril 23, 2014
"Eso no se queda así..."

“Eso no se queda así…”

(Transcrito de esmas.com/ Berenice Villatoro Vázquez)

El director Steven Spielberg podría realizar ‘The Kidnapping of Edgardo Mortara’

A pesar de que Steven Spielberg está trabajando a marchas forzadas en varias de sus producciones, el director podría agregar una cinta más a su ya ocupada agenda.

Al parecer, Steven Spielberg está preparando una película que hasta el momento lleva el título de The Kidnapping of Edgardo Mortara (El Secuestro de Edgardo Mortara).

Hasta el momento no se sabe qué actores podrían acompañar al realizador en la película de Edgardo Mortara, pero se sabe que está basada en un libro de David I. Kertzer y que Tony Kushner (Lincoln, Munich) prepara el guión (FC: solamente entre hebreos).

Spielberg se encuentra trabajando en Jurassic World (2015), la serie de televisión Halo (2014), una película de TintinReal Steel 2 y The Adventures of Tintin: Prisoners of the Sun (2016).

¿Quién es Edgardo Mortara?

El sacerdote católico Edgardo Mortara nació el 27 de agosto de 1851 en Bolonia, y con tan sólo 6 años de edad fue secuestrado de casa de sus padres por orden de las autoridades de los Estados Pontificios, y llevado a una institución, ya que había sido bautizado como católico.

Durante varios años, Edgardo Mortara recibió la fe católica como la propia, y aunque fue liberado en su adolescencia, no pudo compartir la vida con sus padres judíos, por lo que viajó a Roma para convertirse en sacerdote.

El P. Edgardo Mortara y sus padres carnales.

El P. Edgardo Mortara y sus padres carnales.

(Trascrito de Pablo J. Ginés/ReL)

¿Casualidad? Dicen que Steven Spielberg filmará una historia polémica de Pío IX… y se anuncia en vísperas de la canonización de los dos papas.

Este fin de semana serán canonizados dos Papas: Juan Pablo II y Juan XXIII. El último en realizar algo similar fue el propio Juan Pablo II que beatificó conjuntamente a Pío IX y a Juan XXIII el 3 de septiembre del simbólico año 2000. 

Ese año 2000 se puso en marcha una gran campaña de prensa por parte de sectores anticatólicos y progresistas, hostiles a Pío IX, último Papa soberano de los Estados Pontificios y pontífice durante un larguísimo y complejísimo reinado de 32 años. 

El niño “secuestrado”

Acusaban a Pío IX de oscurantista y de antisemita, recordando un episodio peculiar: cómola policía pontificia “secuestró” a un niño judío de 6 años, llamado Edgardo Mortara, bautizado cristiano de bebé, súbdito de los Estados Pontificios, separándolo de sus padres y llevándolo a Roma con el Papa. 

Ahora, según la revista Variety, el director de cine judío Steven Spielberg anuncia que entre sus muchos proyectos estaría realizar una película sobre esta historia, adaptando el libro de 1997 de David I. Kertzer “El secuestro de Edgardo Mortara” (en español en el 2000 en Plaza y Janés, a tiempo para la beatificación). 

El guión correría a cargo de Tony Kusher (Lincoln, Munich) lo que parece disminuir (algo, quizá no mucho) el riesgo de una película maniquea sobre un episodio complejo. Spielberg producirá la película con idea de dirigirla bajo la producción de Dreamworks y los hermanos Weinstein

¿Un rumor para fastidiar?

Pero, ¿de verdad Spielberg va a filmar sobre esta historia? Actualmente está trabajando en Jurassic World (2015), Real Steel 2, la serie de televisión Halo (2014) y una segunda película sobre Tintín, además de otro proyecto sobre un apocalipsis de robots que destruyen a la humanidad y una posible película épica sobre Moctezuma y Hernán Cortés. ¿Cómo puede tener tiempo y recursos también para contar la historia de Edgardo Mortara? 

No es absurdo sospechar que alguien ha querido, simplemente, aprovechar la semana de canonización de dos pontífices para “aguar la fiesta” recuperando un nombre, el de Edgardo Mortara, que ya los anticlericales del s.XIX enarbolaron contra el Papado. 

La realidad es que Edgardo siempre quiso cariñosa y respetuosamente a Pío IX, fue católico convencido, sacerdote y predicador itinerante, con facilidad para las lenguas (Unamuno le escuchó predicar en vasco en su paso por España) y que su relación con sus padres judíos fue humana y familiarmente buena, con trato respetuoso y cariñoso, regalos, abrazos, devoción filial, etc… pero con tiranteces por razones espirituales: él se empeñaba en seguir siendo católico devoto, y ellos se empeñaban en ser judíos.

La historia de un alma… y una época convulsa
La historia de Edgardo Mortara es la historia de su alma, la de su familia judía, la de la política de la unificación de Italia y el anticlericalismo del siglo XIX, la desaparición de los Estados Pontificios y la personalidad de Pío IX, un monarca absoluto en época de revoluciones, pero también un hombre afable y cercano, que jugaba con el pequeño Edgardo, gustaba de competir al billar con los miembros de la Guardia Suiza y era más accesible que muchos pontífices anteriores. 

Pío IX fundó la Acción Católica, convocó el Concilio Vaticano I y proclamó los dogmas de la Inmaculada concepción y de la infalibilidad papal. Eliminó la vieja concepción que se tenía en los Estados Pontificios de que los judíos del territorio eran extranjeros, considerando que eran súbditos y nacionales del lugar, como todos los otros. Eliminó en 1848 las puertas y reglamentos del gueto judío de Roma. Cuando elementos antijudíos de la población quisieron asaltar el gueto o molestar a sus habitantes, puso guardias a vigilar y patrullar las calles. 

Intentos previos, siempre fallidos
La historia de Mortara no es una historia fácil de filmar. El escritor teatral y guionista judío de Broadway Alfred Fox Uhry (famoso por “Paseando a Miss Daisy”) escribió una obra sobre el asunto para teatro, “Edgardo Mine”, que se estrenó en dos ciudades de EEUU en 2002 y en 2006. Una ópera, “Il Caso Mortara“, de Francesco Cilluffo, se estrenó el 25 de febrero 2010, en la Dicapo Opera en Nueva York. 

En 2002 la productora Miramax planeaba empezar a rodar una película en Irlanda titulada “Edgardo Mortara”, basada en el libro de Kertzer, con Anthony Hopkins haciendo de Papa, pero al final –sorprendentemente- faltó el dinero. Intentos no han faltado. Y tampoco esta vez parece que el anuncio de Spielberg pase de ser un amago.

La historia es interesante, aunque difícil de narrar: lo fácil es convertirla en una pieza de propaganda anticatólica y antipapista, que es lo que se hizo en el s.XIX. La realidad es más humana y sorprendente que la propaganda. Y precisamente ya en su época fue noticiosa por insólita e infrecuente.

Mortara en primera persona… sin traducir
Es asombroso que 12 años después de la campaña contra la beatificación de Pío XII, el detallado testimonio que Edgardo relató en primera persona sobre su trato con el difunto pontífice al iniciarse la Causa de beatificación de Pío IX sólo figure en Internet en inglés (Zenit lo publicó íntegro en 2000 y la web de la EWTN lo mantiene en: www.ewtn.com/library/issues/ZMORTARA.HTM).

Mortara explica en primera persona su historia. 

»Nací en una familia judía. A los 16 meses, sufrí una grave enfermedad- neuritis- que redujo severamente mis fuerzas. El doctor, que creo que ya murió, clasificó mi caso como muy grave. Cuando la criada, Anna Morisi, una buena chica cristiana de 16 o 18 años, a quienes mis padres tenían a su servicio pese a las leyes de entonces de los Estados Pontificios, oyó el peligro, decidió bautizarme. En un momento que mi madre me dejó solo en la cuna, vino con un poco de agua y me bautizó salpicándome pronunciando la fórmula sacramental. Tras esto, llegó mi madre sin saber nada de ello. […] 

»Los hechos los mantuvo en secreto Morisi, sorprendida por mi rápida recuperación. Seis años después, uno de mis hermanos pequeños, llamado Aristide, cayó gravemente enfermo. Cuando una amiga animó a Morisi a bautizar al niño “in extremis”, ella se negó, dando como razón el hecho de que yo había vivido tras el bautismo, y así se reveló el secreto. Cuando la noticia de mi bautismo llegó a la autoridad eclesiástica ordinaria, este organismo determinó que el caso era demasiado serio para ser de su competencia, y fue remitido directamente a la Curia Romana. Como resultado de este proceso- y no conozco otro- el Santo Padre, a través de una congregación romana, encargó a Feletti separarme de mi familia. 

[La ley de los Estados Pontificios prohibía que un niño cristiano fuese educado en un hogar no cristiano. Si los Mortara se hubiesen convertido al catolicismo Edgardo habría seguido con ellos].

»Esto tuvo lugar con ayuda de las autoridades civiles, es decir, los oficiales de la Inquisición, el 24 de junio de 1858. Los oficiales me llevaron a Roma y me presentaron a Su SantidadPío IX que me recibió con gran amabilidad y se declaró mi padre adoptivo, y realmente lo fue, incluso preocupándose de mi educación y asegurando mi futuro. Me encomendó al canónigo Enrico Sarra, rector del Instituto de Neófitos en Santa María de las Montañas”. 

Las primeras semanas la familia tenía permiso para ver al niño y hablar con él, pero según cuenta el mismo Mortara, él mismo mostraba cierto distanciamiento hacia ellos. Los padres usaron todo tipo de contactos, lloros, argumentos y negociaciones para intentar que el niño volviera con ellos fuera de Roma, y en cierto momento las autoridades, temiendo que se lo llevasen a la fuerza, cortaron el contacto físico. 

Más adelante permitirían el contacto por carta, pero Mortara escribía con devoción de su fe cristiana y ellos pensaban que eran cartas falsas. 

Aún más tarde, ya adulto, recién cumplidos los 19 años, se vio con su padre en un encuentro “extremadamente afectuoso”, le expresó su devoción y respeto filial, le dio regalos y cartas para sus hermanos y se mantuvo firme en su fe católica y su vocación religiosa.

Caen los Estados Pontificios
Por ese entonces era 1870: las tropas nacionalistas italianas ocuparon los Estados Pontificios y Roma. Para los ocupantes liberales, “devolver” al “joven Mortara”, o “liberarlo”, era de la máxima importancia simbólica. 

El nuevo jefe de la policía, el señor Berti, fue a buscar a Mortara, “insultándome y pidiéndome que satisficiera al público, que estaba irritado por los ‘excesos de poder teocrático, para devolverme a mi familia. Le dije que ese no era el lugar para tal satisfacción y que ya había dado a mi padre en Roma todas las pruebas del más tierno afecto filial”. 

- Sea como sea, por tu propio bien y el de tu comunidad te ordeno que vuelvas con tu familia –dijo el nuevo jefe de policía. 

» La Policía [liberal, italiana] seguía todos mis pasos, y cada noche ponían guardias cerca del convento para impedir que me escapase. Se me aconsejó visitar a su excelencia el general Lamarmora, entonces lugarteniente del Rey Victor Manuel en Roma. Su excelencia me recibió con la máxima educación. Después de explicarle mi caso, me dijo: 
- Pero, entonces, ¿qué quieren de usted?
- La policía –respondí- quiere forzarme a volver con mi familia.
- Pero ¿cuántos años tiene usted?
- Diecinueve, 
excelencia.

- Entonces, usted es libre. ¡Haga lo que quiera!
- Pero, excelencia, me amenazan con represalias.
- En ese caso, venga a verme y le protegeré 

Al final, sus superiores consiguieron enviarle al norte de Italia. Edgardo también escribió una carta a los diarios católicos negando estar retenido contra su voluntad y refutando otras acusaciones siniestras que la prensa anticlerical difundía sobre su situación, que querían convertir en un ejemplo de oscurantismo medieval en la época del tren a vapor.

Predicador agustino y políglota

Su padre murió en 1871, un año después de sus encuentros en Roma. A los 23 años, Edgardo fue ordenado sacerdote en la orden de los agustinos. Fue misionero en Munich, Mainz y Breslau, buscando siempre predicar a los judíos, pero con poco éxito. En Italia visitó mucho a sus hermanos y sobrinos, y en 1895 acudió al funeral de su madre que conducía el rabino de Bolonia. 

Predicó por todo el mundo en varios idiomas. En 1897 predicó en Nueva York, aunque sin el apoyo del arzobispo local que no veían bien el anuncio del evangelio a los judíos como él hacía. Mortara murió en 1940 en la abadía de Bouhay en Bressoux, cerca de Lieja en Bélgica, después de haber pasado sus últimos años allí. Tenía 88 años.

El filósofo vasco Miguel de Unamuno, hombre de espiritualidad complicada pero intensa, en su libro “Contra esto y aquello” cuenta como el padre Mortara pronunció, en su presencia “un sermón predicado en vascuence en Guernica”, y también lo retrata recogiendo donativos en el balneario de Cestona para el seminario agustino de Oñate. 

Unamuno explica que “rodando el tiempo”, aquel niño famoso “fue a parar a mi tierra vasca convertido en padre Mortara”. “Era un genuino israelita y un israelita italiano, vivo y sagaz, ingenioso y emprendedor“. “Era un verdadero políglota y en llegando a mi país se propuso hablar vascuence, y llegó a conseguirlo. Yo le oí un sermón predicado en vascuence, en Gernika, y os digo que se sufría oyendo a aquel hombre intrépido”, concluye. 

Denuncian en Foro Católico persecusión contra comentaristas de Gloria.tv que hablan claro de las herejías de Sinagoglio

abril 22, 2014

“nos están haciendo la Guerra y tenemos una fuerte persecución desde hace un tiempo veníamos notando que nos borraban los videos y las noticias que son evidencia contra Francisco…” 

(Comentario de un enviado a Foro Católico)

Gracias hermanos nosotros no nos hemos quedado quietos estamos denunciando las herejias de Francisco desde adentro pero hay un grupo de idolatras de Francisco dentro de la pagina de Gloria.tv y nos están haciendo la Guerra y tenemos una fuerte persecución desde hace un tiempo veníamos notando que nos borraban los videos y las noticias que son evidencia contra Francisco pero desde ayer que los llame cobardes sacaron las uñas son los moderadores de la pagina en ingles y la pagina en Español esta pagina es importante porque muchos católicos la visitan . El moderador en Ingles Gloria.TV – News Briefs vive en el vaticano y como que tiene amenazado al Padre Reto quien fundó la pagina y nos estan violando el derecho de libertad de expresión y libertad religiosa y esos moderadores que se apopiaron de la pagina nos quieren a la fuerza imponer sus condiciones

Gloria tv dice en su poliza de privacidad que respeta la propiedad intelectual de otros , y le piden a sus usuarios que hagan lo mismo .

7.2 Si usted cree que sus derechos son violados por el contenido de otro usuario que utiliza nuestros servicios para almacenar, enviar o transmitir su contenido, por favor háganoslo saber y proporcionar la siguiente información: • una descripción del material con derechos de autor que usted cree ha sido infringido.

En la pagina de Gloria tv el moderador de la pagina en Ingles

Gloria.TV – News Briefs
http://en.gloria.tv/?user=47614
en complicidad con el moderador de la pagina en español
http://es.gloria.tv/?user=6849
han adulterado y falsificado varios comentarios de otros usuarios ; los comentarios han sido modificados adulterandolos y cambiandolos por ” Evil” “Evil Obsessive Sedevacantist”; además han falsificado la fecha de apertura de cuentas para hacerse pasar por usuarios viejos de la pagina. Todo esto con la finalidad de ocultar información que compromete a Jorge Mario Bergoglio (Francisco).

El grupo en español que se ha unido para a toda costa ocultar las noticias que comprometan a Francisco esta liderado por un hombre que aparentemente es un sacerdote de los legionarios que se llama Gerardo Mendoza que es mexicano http://es.gloria.tv/?user=21408 Ese hombre esta dispuesto a todo con tal de defender a Francisco hasta de lo indefendible!!!!!!

No nos vamos a detener ya nos han cerrado algunas cuentas pero pensamos ir difundiendo la informacion en varios blog para que quede la evidencia de lo que esta pasando en esa pagina que ha dejado de ser católica pues ya no predica la verdad sino que encubre a Francisco y sus herejias.

Sinagoglio besó pies de musulmán. Tomás de Aquino: “si alguno adorara a la tumba de Mahoma, sería juzgado un apóstata.”

abril 21, 2014

Un musulmán en el grupo

Otra de las 12 personas a las que Sinagoglio lavó los pies fue Hamed, de 75 años, un musulmán procedente de Libia, aquejado de graves lesiones neurológicas tras sufrir un aparatoso accidente de automóvil. 

Uno a uno y con ayuda de dos asistentes, Francisco se arrodilló frente a estas doce personas para lavar un pie de cada uno con el agua de una jofaina de plata, secarlo y, finalmente, besarlo.

El Islam es una religión falsa que rechaza la Trinidad y la Divinidad de Nuestro Señor. La Iglesia Católica enseña oficialmente que el Islam es una abominación – una falsa religión de la cual las personas necesitan ser convertidas.

El Papa Eugenio IV, Concilio de Basilea, 1434: “… hay esperanza que muchos de la abominable secta de Mahoma sean convertidos a la fe Católica.” Papa Calixto III: “Hago voto de… exaltar la verdadera Fe, y extirpar la diabólica secta [el Islam] del réprobo e infiel Mahoma en el Oriente.”

 Santo Tomás de Aquino, Summa Theologica, Pt. II, P. 12, R. 1, Obj. 2: “… si alguno… adorara a la tumba de Mahoma, sería juzgado un apóstata.”

«¿Qué dices ahora, judío, tú que ayer levantabas airoso tu cabeza ante la Cruz?»: San Bernardo en su homilía de la Resurrección

abril 21, 2014
San Bernardo, estatua en su casa natal. En su homilía reprocha al judío por el crimen de Deicidio.

San Bernardo, estatua en su casa natal. En su homilía reprocha al judío por el crimen de Deicidio.

Ha vencido el León de Judá. La sabiduría es más fuerte que el mal. Alcanza con vigor de extremo a extremo y gobierna suavemente el universo. Actúa con energía en mi favor y me trata siempre con blandura. Soportó en la Cruz las injurias de los judíos, encadenó en su palacio al hombre fuerte y bien armado, y redujo a la impotencia al que imperaba sobre la muerte. Judío, ¿qué fue de tu arrogancia? Zabulón, ¿dónde tienes el botín? Muerte, ¿dónde está tu victoria? El impostor está avergonzado, y el saqueador desvalijado.

Apareció un nuevo poder. La muerte, siempre victoriosa, está pasmada. ¿Qué dices ahora, judío, tú que ayer levantabas airoso tu cabeza ante la Cruz? ¿Por qué lanzas tus dardos a Cristo, que es la verdadera cabeza del hombre? Cristo, dices, Rey de Israel, baja de la Cruz. Lengua envenenada, palabras infames, lenguaje perverso. ¿No decías hace un momento, Caifás, que antes que perezca la nación entera conviene que muera uno por el pueblo? Como proferías una verdad, no hablabas por ti mismo, ni sabías lo que decías. Si es el Rey de Israel, que baje de la Cruz.

Así opinas tú y el eterno mentiroso. El rey nunca debe descender, sino ascender. ¿No recuerdas, vieja serpiente, la humillación que recibiste al decir: tírate abajo, o te daré todo eso si te postras y me rindes homenaje? ¿Cómo olvidas tú, judío, eso que tantas veces has oído, que el Señor reinó desde el madero, y te mofas de ese rey porque aguanta en el madero? Pero es posible que no lo hayas oído, porque este mensaje no es para los judíos, sino para los gentiles: Decid a los pueblos que el Señor triunfó desde un madero.

¿No decías hace un momento, Caifás, que antes que perezca la nación entera conviene que muera uno por el pueblo?.

¿No decías hace un momento, Caifás, que antes que perezca la nación entera conviene que muera uno por el pueblo?.

El gobernador pagano acertó al poner sobre el madero el título de rey; y el judío, aunque lo intentó, no pudo deformar la inscripción, ni impedir la pasión del Señor y nuestra redención. Si es rey de Israel que baje, gritan aquéllos. No, precisamente porque es rey de Israel, no abandona su título real ni olvida su cetro. Lleva al hombro el principado, cantó hace tiempo Isaías. Los judíos insisten a Pilato: no dejes escrito el rey de los judíos; pon: éste dijo que era rey de los judíos. Pero Pilato contesta: lo escrito, escrito queda. Si Pilato mantiene su palabra escrita, ¿no va a coronar Cristo lo que comenzó? lo decidió y nos salvará.

Ellos siguen diciendo: ha salvado a otros y él no se puede salvar. Pero si descendiera de la cruz no salvaría a nadie. Si el que quiere salvarse debe perseverar hasta el fin, con mayor motivo quien desea ser el Salvador. Por eso salva a los demás, porque él mismo es la salvación y no necesita salvarse a sí mismo. Está realizando nuestra salvación, y no quiere dejar incompleto el sacrificio vespertino de la víctima propiciatoria. Intuye tus pensamientos. No esperes que te brinde la menor ocasión de arrebatarnos la perseverancia y con ella la corona. No apagará la lengua que predica, ni la que consuela a los débiles, o dice al oído de cada uno: no te retires. Y no se atreverían a pedir esto si pudiéramos responderles que Cristo abandonó su puesto.

El corazón del hombre se pervierte desde la juventud. Has fracasado ajustando saetas a la cuerda, y aumentando la ansiedad de los discípulos con los insultos de los judíos. Aquéllos pierden la esperanza, y éstos insultan alevosos, pero a Cristo no le afecta ni lo uno ni lo otro. Ya le llegará el momento de alentar a los suyos y humillar a los enemigos.

Mientras tanto derrocha paciencia, manifiesta humildad, practica la obediencia y llega a la cumbre del amor. Estas son las cuatro piedras preciosas que engalanan los cuatro extremos de la cruz: en o más alto el amor, la obediencia a la derecha, la paciencia a la izquierda, y en el suelo la humildad, fundamento de las virtudes. Mira las riquezas que aportó la pasión del Señor al triunfo de la cruz: humildad frente a las blasfemias de los judíos y paciencia en los tormentos; interiormente le torturaban las lenguas, y por fuera los clavos. Pero su amor era tan inmenso que dio la vida por sus amigos, y en un gesto sublime de obediencia, reclina  la cabeza, entregó el espíritu, obedeciendo hasta la muerte.

Estas riquezas y esta gloria quería arrebatar a la Iglesia de Cristo el que gritaba: si es rey de Israel que baje de la cruz. Quería suprimir el modelo de obediencia, el estímulo del amor, y hasta el más mínimo ejemplo de paciencia y humildad. Y aquellas tiernas palabras del Evangelio, más dulces que el panal de miel: no hay amor más grande que dar la vida por los amigos. Y aquellas otras que dirige al Padre: he llevado a cabo la obra que me encargaste. O las que confía a los discípulos: aprended de mí que soy manso y humilde de corazón. Cuando me levanten de la tierra atraeré a todos hacia mí.

La envenenada y astuta serpiente no soporta esa otra serpiente de bronce colocada sobre el estandarte, que cura las heridas de quienes la miran. Por eso instiga a la mujer de Pilato diga a su marido: deja en paz a ese inocente, que esta noche he sufrido mucho en sueños por causa suya. Ya tenía miedo entonces. Pero mucho más ahora. El enemigo se siente impotente ante el poderío de la cruz, y quiere volverse atrás cuando ya no hay remedio: a los que antes incitó a crucificar, ahora quiere le convenzan que baje de la cruz. Y dicen: si es rey de Israel, que baje de la cruz y le creeremos.

¿Es posible una astucia más serpentina y un artificio más perverso? El Salvador había dicho: sólo me han enviado para las ovejas descarriadas de Israel, y todos sabían con qué ardor se había entregado a salvar a su pueblo. Por eso ahora el malvado quiere enmascarar las lenguas blasfemas y que digan: que baje y le creeremos. Como queriendo decir: ya no existe ningún impedimento para que baje, porque lo único que desea es que creamos en Él.

Pero ¿qué atenta o contra quién trama asechanzas este astuto? Nada menos que contra Aquel a quien no lo engañará el enemigo ni los malvados lo humillarán. Las vanas promesas no afectan al que ve el interior del hombre. Ni le intimidan las ruines blasfemias, al que es la mansedumbre por excelencia. Lo que pretende esta diabólica sugerencia no es que aquéllos lleguen a creer, sino que desaparezca por completo nuestra fe pobre y vacilante. Porque si se nos dice que las obras de Dios son perfectas, ¿cómo íbamos a creer en Dios, al ver que dejaba incompleta nuestra salvación?

Escuchemos, en cambio, qué responde Cristo, usando las palabras del Profeta. Judío, ¿quieres una señal? Pues espérame el día de mi resurrección. Si quieres creer ya tienes pruebas mucho mayores que ésta. He realizado prodigios, he curado a los enfermos ayer y anteayer. Hoy debo morir. ¿No es mucho más asombroso hacer salir de los posesos a los espíritus inmundos, como tú mismo lo has visto, o que los paralíticos corran con sus camillas al hombro, que quitarme estos clavos que tú has puesto en mis pies y manos? Ha llegado el momento de sufrir, no de hacer. Y así como no habéis podido adelantar la hora de la pasión, tampoco podréis impedirla.

Mas si esta gente idólatra y perversa sigue pidiendo señales, no se les dará otra que la del profeta Jonás, no del Jonás que desciende, sino del que resurge. Si el judío no a acepta, recíbala lleno de gozo el cristiano. Sí, ha vencido el león de Judá. A la voz del Padre despertó el cachorro. Rasgó las entrañas del sepulcro, el que no quiso bajar de la cruz. Nuestros enemigos juzgarán si esto es lo más extraordinario: ellos que habían sellado la losa, y asegurado con guardias la vigilancia del sepulcro.

Esa gran losa que tanto preocupaba a las piadosas mujeres, al resucitar el Señor la corrió un ángel y se sentó encima. De este modo el cuerpo salió lleno de vida de un sepulcro bien cerrado, como había nacido del seno intacto de una Virgen, y se presentó donde estaban reunidos los discípulos con las puertas atrancadas. En cambio, hay un lugar de donde no quiso salir con las puertas cerradas: la cárcel del infierno. Rompió los cerrojos de hierro y arrancó las aldabas, para sacar tranquilamente a los suyos, a los que había rescatado del enemigo. Y con las puertas de par en par salieron los radiantes escuadrones que lavaron y blanquearon sus vestiduras con la sangre del Cordero. Sí, las blanquearon con la sangre, porque juntamente con ella, como atestigua el que lo vio, también brotó agua que emblanquece. También podemos decir que las blanquearon en la sangre, en esa sangre y leche a la vez del Cordero blanco y sonrosado del Cantar: Mi amado es blanco y sonrosado, descuella entre diez mil. Por eso el testigo de la resurrección tiene aspecto de relámpago y viste todo de blanco.

Para rechazar las falacias de los judíos le bastó salir de una tumba cerrada. Ese mismo a quien poco antes insultaban: si es rey de Israel, que baje de cruz. Habían puesto más empeño en sellar y asegurar el sepulcro, que en sujetar los clavos. Si el león de Judá ha vencido en todos estos acontecimientos, y ha hecho mucho más de lo que le pedían, ¿a qué podremos comparar el milagro de la resurrección?

Se nos dice que antes habían ocurrido otras resurrecciones, o retornos a la vida. Eran preludio de ésta, la cual las aventaja por doble motivo. Aquéllos resucitaban pero volverían a morir. Cristo, en cambio, resucitado de la muerte no muere ya más, la muerte no tiene dominio sobre él. Aquéllos al volver a morir necesitaban resucitar de nuevo. En el caso de Cristo su morir fue un morir al pecado de una vez para siempre; y su vivir es un vivir para Dios, eternamente. Con razón decimos que Cristo es la primicia de los resucitados: resucitó de tal modo que no vuelve a morir es inmortal.

Existe otro motivo que hace especialmente gloriosa su resurrección. ¿Hubo jamás alguien que se resucitara a sí mismo? Es inefable que un muerto se despierte a sí mismo. Es algo único, y nadie más lo puede hacer. El profeta Eliseo resucitó a un difunto, pero era otra persona distinta de él mismo. Y hace ya muchos siglos que yace en elsepulcro, esperando que le resucite otro, porque él no puede hacerlo por sí mismo.

Ese otro es el que triunfó de la muerte en sí mismo. Por eso decimosque algunos han sido resucitados, y que Cristo ha resucitado: es el único que salió triunfante del sepulcro por su propio poder. Así, ha vencido el león de Judá. ¿Cuál no será su poder, o qué no podrá hacer ahora el que está vivo y dice a su Padre: he resucitado y estoy contigo. 

No quiso demorar más de tres días la resurrección para confirmar el oráculo del Profeta: en dos días nos hará revivir, y al tercer día nos resucitará. Conviene además que donde está la cabeza le acompañen los miembros. Era el día sexto de la semana cuando redimió al hombre muriendo en la cruz, el mismo día sexto en que lo había creado. Al día siguiente descansó en el sepulcro, con toda su obra terminada. Y al tercero, que ahora es el primero, apareció el hombre nuevo, vencedor de la muerte y primicia de los que duermen.

Nosotros, pues, que seguimos a nuestra cabeza, vivamos entregados a la penitencia en ese día en que fuimos creados y redimidos. Carguemos con la cruz y perseveremos en ella como él perseveró, hasta que el Espíritu nos mande descansar de nuestros trabajos. No prestemos oído a nadie que nos invite a bajar de la cruz, aunque sea de nuestra propia carne y sangre, o un espíritu. Perseveremos en la cruz y muramos en ella. Que nos descuelguen las manos de otros, no nuestra inconstancia. A nuestra cabeza lo descolgaron unos santos varones. Que envíe él ahora a sus ángeles y nos bajen a nosotros.

Mientras tanto vivamos con valentía el día de la cruz, descansemos en paz otro día en el sepulcro, aguardando la dicha que esperamos, la venida de nuestro Dios, que nos resucitará a los tres días, transformando nuestro ser con su resplandor. Porque los difuntos de cuatro días, como Lázaro, huelen mal; recordemos la Escritura: Señor, ya huele mal, lleva cuatro días.

Los hijos de Adán han añadido un cuarto día, que no procede del Señor. Por eso se corrompen cometiendo execraciones, y se revuelcan en sus heces como los animales. El plan divino es de tres días: dolor, descanso y gloria. Los humanos aceptan esto, pero anteponen su día; y de ese modo retrasan la penitencia para entregarse al placer. Ese día no lo ha hecho el Señor. Tienen ya cuatro días y huelen mal.

El Santo que nació de María no hizo tal cosa: resucitó al tercer día y no conoció la corrupción. Por eso ha vencido el león de Judá. Murió como un cordero y venció como un león. Ruge el león, ¿quién no temerá? El león, el más valiente de los animales, el que no retrocede ante nadie. El león de Judá. Tiemblen quienes lo rechazaron diciendo: no tenemos más rey que al César. Teman quienes decían: no queremos a éste por rey. Ha vuelto con el título real y hará morir de mala muerte a estos malvados.

Y sabemos que ha vuelto con el titulo real porque nos dice: “Se me ha dado plena autoridad en el cielo y en la tierra”. Y su Padre añade en el salmo: “Pídemelo, te daré en herencia las naciones; en posesión los confines de la tierra; los gobernarás con cetro de hierro, los quebrarás como jarro de loza”.  El león es fuerte, no cruel; su indignación es terrible. La ira de la paloma es insoportable. Pero este León rugirá en favor de los suyos, no en contra de ellos. Teman los extraños y salte de gozo Judá.

Regocíjense quienes le alaban y proclamen: Dios mío, ¿quién como tú? Tú eres el león de Judá y la raíz de David. David significa envidiable o de mano fuerte. El mismo dice: “No se te ocultan mis deseo”. Y en otro lugar: “Por ti conservo mi fuerza”. Ha dicho Raíz de David. No es David raíz de ÉL, sino ÉL la raíz de David. Porque ÉL es quien lo sostiene y no al revés. Tienes razón, David, en llamar señor tuyo a tu hijo, porque no eres tú quien sostiene a la raíz, sino que es la raíz la que te sostiene a ti. El es la raíz de tu fuerza y de tu deseo, una raíz envidiable y vigorosa. Ha vencido el león de Judá, la raíz de David.  ÉL abrirá el rollo y sus siete sellos. Son palabras del Apocalipsis. Apréndanlo quienes lo ignoran, y recuérdenlo quienes lo sabían.

Escuchemos nuevamente a Juan:  “En la diestra del que está sentado en el trono vi un rollo sellado con siete sellos, y nadie podía abrirlo ni examinarlo”. Y continúa:  “Lloraba yo mucho porque no había nadie que fuera capaz de abrir el rollo. Entonces uno de los ancianos me dijo: No llores, ha vencido el león de la tribu de Judá”, etc. Entonces vi entre el trono un Cordero: estaba de pie, aunque parecía degollado. Se acercó y recibió el rollo de la diestra del que está sentado en el trono; lo abrió y hubo gozo y alegría, con acción de gracias.

Juan oyó al león, y vio el Cordero. Y los ancianos aclaman: El Cordero que está degollado merece todo poderío. Sin perder la mansedumbre recibe la fortaleza. Sigue siendo cordero y se convierteen león. Y me atrevo incluso a decir que él mismo es el libro que nadie podía abrir. ¿Hay alguien capaz de abrir este libro? El mismo Juan Bautista, el más grande nacido de mujer, se considera indigno. No merezco ni desatarle la correa de las sandalias. Efectivamente,  la majestad vino a nosotros con unas sandalias, la divinidad se hizo carne. Teníamos la Sabiduría de Dios, pero en un rollo cerrado y sellado. Allí lo atan las correas de las sandalias, aquí lo ocultan los sellos del rollo.

¿Y cuáles son esos siete sellos? ¿No podíamos pensar en las tres facultades del alma: inteligencia, memoria y voluntad, y en los cuatro elementos del cuerpo? De este modo el Salvador participa realmentede nuestra naturaleza humana. ¿O tal vez el libro es su naturaleza humana, y debemos buscar los siete sellos?

Yo pienso en siete cosas que ocultaban por completo la presencia de la divinidad en su carne, y hacían imposible abrir el rollo y conocer la sabiduría allí encerrada. Y se me ocurre que son éstas: el matrimonio de la Madre, por el cual queda oculto el parto virginal y la concepción inmaculada, hasta el punto de que el creador del hombre pasara como hijo de un carpintero. La debilidad natural, que ora y suspira, mama y duerme, y acepta todas las demás necesidades, para encubrir de ese modo la fuerza de la divinidad. El hecho de someterse al rito de la circuncisión, como remedio del pecado y medicina contra la enfermedad; siendo así que él venía a suprimir toda dolencia y pecado. Huye también a Egipto por temor a Herodes, para que no fuera reconocido como Hijo de Dios y rey del cielo.

¿Y qué nos dicen las tentaciones en el desierto, en el alero del Templo y en el monte? Si eres Hijo de Dios, le dice, di que las piedras se conviertanen panes. O: tírate abajo. Pero Cristo no hace nada de eso, porque quiere dejar bien sellado el sello, y engañar al astuto. Y tanto se engañó que lo toma por un simple hombre bueno; de aquí que, llevado de su soberbia, ya no le dijo si eres Hijo de Dios, sino te daré todo esto si te postras y me rindes homenaje. El sexto sello es la Cruz, donde el rey de la majestad estuvo colgado entre dos malhechores y lo tuvieron por un criminal.

El sepulcro también selló este rollo, y ningún otro sello ató y ocultó tanto este asombroso misterio de amor. Con el Señor en el sepulcro únicamente había lugar para desesperarse. Por eso los discípulos decían: “Nosotros esperábamos”……..  ¿Quién no iba a llorar entonces al ver el rollo tan fuertemente cerrado y nadie capaz de abrirlo?

Pero no llores, Juan; ni tú, María. Olvidad el llanto y la tristeza. Alegraos justos con el Señor; aclamadlo, los hombres sinceros. Lo merece el Cordero degollado, el León resucitado. El es el Libro que se abrirá a sí mismo. Y lo hará resucitándose a sí mismo de los muertos, resucitando por su propio poder, y siendo testigos de ello, a los tres días, sus propios enemigos. Una resurrección tan sublime y gloriosa manifiesta con evidencia que los sellos y velos eran voluntarios, no necesarios; que no procedían de su naturaleza, sino de su benevolencia.

¿Por qué sellabas, ¡oh judío!, hace unos días el sepulcro?  “Porque aquel seductor, estando en vida, anunció: A los tres días resucitaré”. Cierto, era un seductor, pero bueno, no malvado. Lo dice el Profeta por vosotros: “Me sedujiste, Señor, y me dejé seducir; me forzaste”…… Judíos: os sedujo en la pasión; y en la resurrección os forzó y os derrotó el león victorioso de Judá. Si lo hubieran descubierto no habrían crucificado al Señor glorioso. ¿Qué piensas hacer ahora? Lo anunció, y ha resucitado.

Examina atentamente los sellos del sepulcro: está de par en par. Tienes ante tus ojos el signo de Jonás, que él mismo te dio. Jonás salió del vientre del monstruo. Cristo surge de las entrañas de la tierra.Y convence mucho más que Jonás, porque se arrancó él mismo de las garras de la muerte. Los habitantes de Nínive se alzarán para carearse contra vosotros, y os condenarán: porque ellos escucharon al profeta, y vosotros habéis rechazado al Señor de los profetas.

¿No decíais: que baje de la cruz y creeremos en él? Intentabais romper el sello de la cruz y prometíais creer en él. Ya lo tenéis abierto, no roto: entrad. Si no creéis en el que ha resucitado, menos aún si hubiera bajado de la cruz. Si la cruz de Cristo os escandaliza -porque el mensaje de la cruz es un escándalo para los judíos- animaos al menos con el prodigio de la resurrección. Para nosotros la cruz es un orgullo. Para los que hemos recibido la salvación es un portento de Dios, y la plenitud de todas las virtudes. Compartid, al menos, la resurrección.

Pero resulta que aquí reside vuestro mayor escándalo, y lo que para nosotros es un olor que da vida y sólo vida, para vosotros es un olor que da muerte y sólo muerte. Inútil continuar. El hermano mayor no soporta la música y el baile, y se indigna por el ternero cebado matado en nuestro honor. Está a la puerta y se niega a entrar. Entremos nosotros, hermanos, y celebremos la fiesta, con los panes sin levadura, que son el candor y la autenticidad, porque Cristo, nuestro Cordero pascual, ya fue inmolado. Y practiquemos las virtudes que nos predica desde la cruz: la humildad y paciencia, la obediencia y el amor.

Consideremos, además, con atención, el mensaje de esta solemne festividad. Resurrección significa paso, transición. Cristo hoy no vuelve, sino que resucita; no retorna, sino que cambia de vida; ya no habita aquí, sino en otra patria. La misma Pascua que celebramos no significa retorno, sino paso. Y el nombre de Galilea, donde veremos al resucitado, quiere decir cambiar de país, y no permanecer en el mismo.

Ya veo que algunos se adelantan a mi discurso, e intuyen mis intenciones. Lo diré en dos palabras, pues no quiero hacerme pesado y quitaros la devoción que os inspira esta solemnidad. Si después de morir en la cruz, Cristo no hubiera resucitado y siguiera sometido nuevamente a nuestra existencia mortal y a las miserias de este mundo, para mí no habría cambiado de vida, sino retornado; no habría pasado a otra más perfecta, sino a la misma de antes. Pero si pasó realmente a una vida nueva nos invita también a nosotros a cambiar, nos espera en Galilea. Su morir fue un morir al pecado de una vez para siempre, porque su vivir no es un vivir para la carne, sino para Dios.

¿Qué diremos a todo esto nosotros, que vaciamos del sentido de Pascua la sagrada Resurrección del Señor, porque no hacemos de ella un paso, sino un retorno? Estos días hemos llorado, y nos hemos entregado a la oración y a la compunción, a la sobriedad y abstinencia, para quedar libres y absueltos en este santo tiempo de cuaresma de las negligencias de todo el año. Hemos compartido los sufrimientos de Cristo, y nos hemos vinculado de nuevo a él por el bautismo de las lágrimas, de la penitencia y de la confesión.

Si hemos muerto al pecado, ¿cómo vamos a vivir todavía sujetos a él? Si hemos sentido dolor de nuestros defectos, ¿vamos a reincidir en ellos? ¿Seremos tan curiosos como antes? ¿Tan charlatanes, perezosos y negligentes? ¿Tan vanidosos, sospechosos, detractores e iracundos? ¿Tornaremos a los mismos vicios que tan sinceramente hemos llorado estos días? Ya me quité la túnica, ¿cómo voy a ponérmela de nuevo? Ya me lavé los pies, ¿cómo voy a mancharlos otra vez? Hermanos, eso no es cambiar de vida. Así no veremos a Cristo, ni es ése el camino que nos lleva a la salvación de Dios. Porque como sabemos todos, quien sigue mirando atrás no vale para el Reino de Dios.

Los amantes del mundo y enemigos de la Cruz de Cristo llevan en balde el nombre de cristianos: suspiran toda la cuaresma por el día de Pascua, para entregarse desenfrenados al placer. De este modo una triste realidad anula el gozo pascual. Nos duele la injuria que se hacea esta solemnidad, porque se hace precisamente en ella. ¡Qué pena! La resurrección del Salvador se ha convertido en el tiempo propicio de pecar, en la cita para volver a caer. Vuelven las comilonas y borracheras, la obscenidad y el libertinaje; y se da vía libre a la concupiscencia. Como si Cristo hubiera resucitado para esto, y no para rehabilitarnos.

¿Así honráis, miserables, al Cristo que aceptasteis? Antes de llegar le preparasteis hospedaje, confesando con lágrimas los pecados, mortificando el cuerpo y dando limosnas. Y ahora que ya lo tenéis con vosotros entregáis a los enemigos, y le obligáis a que se marche, porque tornáis a vuestros antiguos desenfrenos. ¿Pueden mezclarse la luz y las tinieblas? ¿Tiene algo que ver Cristo con la soberbia, la avaricia, la ambición, el odio entre hermanos, la lujuria o la fornicación? ¿Merece menos el que está presente que quien va a venir? ¿Pide menos santidad vivir el espíritu de Pascua que el de Pasión? A vosotros os importa lo mismo una cosa que otra. Porque si hubierais compartido sus sufrimientos, compartiríais ahora su gloria; y si hubierais muerto con él, estaríais también resucitados.

Esta lamentable situación que impide la renovación espiritual, se debe a las costumbres seculares, a la desidia. Como dice el Apóstol,ésta es la razón de que haya entre vosotros muchos enfermos y achacosos y de que hayan muerto tantos. Esta es la causa de tantas muertes como suceden por todas partes en nuestros días. Ya veis, transgresores, cómo os domina la ansiedad, no por ser transgresores, sino por aferraros a vuestro pecado y amontonar delitos. No os arrepentís, o lo hacéis con indolencia; ni evitáis los peligros de pecar, a pesar de que los conocéis por experiencia.

Como dice la Escritura: el enemigo os ha agarrotado los nervios secretos de los testículos. Mientras os comportéis así con los misterios de Cristo, no sois de Cristo, ni tendréis vida. Escuchad: “Si no coméis la carne y no bebéis la sangre del Hijo del hombre, no tendréis vida en vosotros”. Si lo recibís indignamente, os tragáis vuestra condenación, porque no discernís el don sagrado del Señor. Rebeldes, entrad dentro de vosotros, y buscad al Señor con todo vuestro ser. Odiad el mal y arrepentíos, no sólo de palabra y con la lengua, sino con espíritu y verdad.

Pero a estos hombres no les pesa haber caído: siguen en el resbaladero; ni creen estar equivocados: no se dejan guiar por nadie. Ojalá dieran muestras de auténtica compunción, huyendo de las ocasiones y alejándose del peligro. En caso contrario temed la condena de ese día que está establecido para que muchos caigan o se levanten. Si vivís totalmente ajenos a Cristo y desligados de él, si sois camaradas de Judas, en quien entró Satanás al comer el trozo de pan, estad ciertos que os condenará.

Pero nosotros no somos quién para juzgar a los de fuera. Lo hacemos únicamente porque también nosotros estuvimos en aquel fango, del cual fuimos arrancados por pura misericordia, y nos duele ver a estos hermanos nuestros todavía sumergidos en él. Dios quiera que nosotros estemos ya totalmente santificados y libres de esa miserable y sacrílega costumbre. Y que nuestra vida espiritual no decaiga ni se debilite al llegar el tiempo de la resurrección, sino que nos esforcemos en mejorar y superarnos. El que después de los rigores de la penitencia no vuelve a los consuelos humanos, sino que vive confiado en la misericordia divina y respira el fervor y gozo del Espíritu Santo; el que ya no se angustia con el recuerdo de los pecados pasados, sino que se deleita y se inflama con el recuerdo y deseo de los premios eternos, ése es el que resucita con Cristo, el que celebra la Pascua, el que corre a Galilea.

Vosotros, hermanos, si habéis resucitado con Cristo, buscad lo de arriba, donde Cristo está sentado a la derecha de Dios; estad centrados arriba, no en la tierra, para que así como Cristo fuere resucitado de la muerte por el poder del Padre, así también vosotros empecéis una vida nueva. Cambiad las alegrías y consuelos humanos por la compunción y tristeza que Dios quiere, para gozar de la devoción santa y espiritual. Nos la concederá aquel que pasó de este mundo al Padre, y nos llama a Galilea para manifestarse a nosotros.

El es Dios por los siglos.

Santo Tomás de Aquino: Sobre la resurrección de Cristo

abril 20, 2014

Cristo Resucitado

(Tomado de Suma Teológica – Parte IIIa - Cuestión 53)

¿Fue necesario que Cristo resucitase?

Fue necesario que Cristo resucitase por cinco motivos. Primero, para recomendación de la justicia divina, que es la encargada de exaltar a los que se humillan por Dios, según aquellas palabras de Lc 1,52: Derribó a los poderosos de su trono, y exaltó a los humildes. Así pues, al haberse humillado Cristo hasta la muerte de cruz, por caridad y por obediencia a Dios, era necesario que fuese exaltado por Dios hasta la resurrección gloriosa. Por lo que, en el Sal 138,2, se dice de su persona: Tú conociste, esto es, aprobaste mi sentarme, es decir, mi humillación y mi pasión y mi resurrección, lo que equivale a mi glorificación por la resurrección, como lo expone la Glosa.

Segundo, para la instrucción de nuestra fe. Por su resurrección, efectivamente, fue confirmada nuestra fe en la divinidad de Cristo porque, como se dice en 2 Cor 13,4, aunque fue crucificado por nuestra flaqueza, está sin embargo vivo por el poder de Dios. Y, por este motivo, se escribe en 1 Cor 15,14: Si Cristo no resucitó, vana es nuestra predicación, y vana es nuestra fe. Y en el Sal 29,10 se pregunta: ¿Qué utilidad habrá en mi sangre, esto es, en el derramamiento de mi sangre, mientras desciendo, como por unos escalones de calamidades, a la corrupción? Como si dijera: Ninguna. Pues si no resucita al instante, y mi cuerpo se corrompe, a nadie predicaré, a nadie ganaré, según expone la Glosa.

Tercero, para levantar nuestra esperanza. Pues, al ver que Cristo resucita, siendo El nuestra cabeza, esperamos que también nosotros resucitaremos. De donde, en 1 Cor 15,12, se dice:Si se predica que Cristo ha resucitado de entre los muertos, ¿cómo algunos de entre vosotros dicen que no hay resurrección de los muertos? y en Job 19,25.27 se escribe: Yo sé, es claro que por la certeza de la fe, que mi Redentor, esto es, Cristo, vive, por resucitar de entre los muertos, y por eso resucitaré yo de la tierra en el último día; esta esperanza está asentada en mi interior.

Cuarto, para instrucción de la vida de los fieles, conforme a aquellas palabras de Rom 6,4:Como Cristo resucitó de entre los muertos por medio de la gloria del Padre, así también nosotros vivamos una vida nueva. Y debajo (v.9.11): Cristo, al resucitar de entre los muertos, ya no muere; así, pensad que también vosotros estáis muertos al pecado, pero vivos para Dios.

Quinto, para complemento de nuestra salvación. Porque, así como por este motivo soportó los males muriendo para librarnos de ellos, así también fue glorificado resucitando para llevarnos los bienes, según aquel pasaje de Rom 4,25: Fue entregado por nuestros pecados, y resucitó para nuestra justificación.

¿Fue conveniente que Cristo resucitase al tercer día?

Como acabamos de decir (a.1), la resurrección de Cristo fue necesaria para instrucción de nuestra fe. Y nuestra fe recae tanto en la divinidad como en la humanidad de Cristo, pues no basta creer una cosa sin la otra, como es manifiesto por lo dicho anteriormente (q.36 a.42-2 q.2 a.7 y 8). Y por eso, para confirmar la fe en su divinidad, convino que resucitase pronto, y que su resurrección no se aplazase hasta el fin del mundo; y para que se hiciese firme la fe en su humanidad y en su muerte, fue necesario que mediase un intervalo entre su muerte y su resurrección, pues si hubiese resucitado inmediatamente después de la muerte, podría dar la impresión de que ésta no fue real y, por consiguiente, tampoco la resurrección. Pero para poner en claro la verdad de la muerte de Cristo bastaba con que su resurrección se difiriese hasta el tercer día, pues no acontece que en este espacio de tiempo dejen de aparecer algunas señales de vida en el hombre que, tenido por muerto, vive sin embargo.

Por la resurrección al tercer día se avalora la perfección del ternario, que es el número de todas las cosas, como que contiene el principio, el medio y el fin, como se dice en I De Coelo.

Místicamente muestra también que Cristo con su sola muerte, a saber, la corporal, que fue luz por su bondad, destruyó nuestras dos muertes, esto es, la del cuerpo y la del alma, que son tenebrosas por causa del pecado. Y, por ese motivo, permaneció muerto un día entero y dos noches, como escribe Agustín en IV De Trín.

Por eso también se da a entender que, con la resurrección de Cristo, comenzaba la tercera era. Pues la primera fue la anterior a la ley; la segunda, la de la ley; la tercera, la de la gracia. Con la resurrección de Cristo empieza asimismo el tercer estado de los santos. Porque el primero tuvo lugar bajo las figuras de la ley; el segundo, en la verdad de la fe; el tercero se producirá en la eternidad de la gloria, a la que Cristo dio principio con su resurrección.

¿Fue Cristo el primero en resucitar?

La resurrección es la vuelta de la muerte a la vida. Pero son dos los modos en que uno es arrancado de la muerte. Uno, cuando esa liberación se limita a la muerte actual, de suerte que alguien comienza a vivir de cualquier manera, después de haber muerto. Otro, cuando alguien es librado no sólo de la muerte sino también de la necesidad y, lo que es más, de la posibilidad de morir. Y ésta es la resurrección verdadera y perfecta. Porque, mientras uno vive sujeto a la necesidad de morir, en cierto modo le domina la muerte, según aquellas palabras de Rom 8,10: El cuerpo está muerto por causa del pecado. Y lo que es posible que exista, existe de algún modo, esto es, potencialmente. Y así resulta evidente que la resurrección que sólo libra a uno de la muerte actual, es una resurrección imperfecta.

Hablando, pues, de la resurrección perfecta, Cristo es el primero de los resucitados, porque, al resucitar, fue el primero de todos en llegar a la vida enteramente inmortal, conforme a aquellas palabras de Rom 6,9: Cristo, resucitado de entre los muertos, ya no muere. Pero, con resurrección imperfecta, algunos resucitaron antes que Cristo, para demostrar de antemano, como una señal, la resurrección de Aquél.

¿Fue Cristo causa de su resurrección?

Como antes hemos expuesto (q.50 a.2 y 3), por la muerte no se separó la divinidad ni del alma de Cristo, ni de su cuerpo. Así pues, tanto el alma de Cristo muerto como su cuerpo pueden considerarse de dos maneras: Una, por razón de la divinidad; otra, por razón de su naturaleza creada. Por consiguiente, de acuerdo con el poder de la divinidad, tanto el cuerpo reasumió el alma de la que se había separado, como reasumió el alma el cuerpo del que se había despojado. Y esto es lo que se dice de Cristo en 2 Cor 13,4, puesaunque fue crucificado por nuestra debilidad, vive, sin embargo, por el poder de Dios.

En cambio, si consideramos el cuerpo y el alma de Cristo muerto de acuerdo con el poder de la naturaleza creada, no pudieron volver a unirse el uno con el otro, sino que fue necesario que Dios resucitase a Cristo.

Santo Tomás de Aquino: Sobre el descenso de Cristo a los infiernos

abril 19, 2014
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(Tomado de Suma Teológica – Parte IIIa - Cuestión 52)
Convino que Cristo descendiera a los infiernos. Primero, porque había venido a llevar nuestra pena, a fin de librarnos de ella, conforme a aquel pasaje de Is 53,4: Verdaderamente soportó nuestros sufrimientos y cargó con nuestros dolores. Pero por el pecado el hombre no había incurrido sólo en la muerte del cuerpo, sino también en el descenso a los infiernos. Y, por ese motivo, así como fue conveniente que muriese para librarnos de la muerte, así también lo fue que descendiese a los infiernos para librarnos a nosotros de bajar a ellos. De donde en Os 13,14 se dice: ¡Oh muerte!, yo seré tu muerte. ¡Oh infierno!, yo seré una mordedura para ti.Segundo, porque era conveniente que, vencido el diablo por la pasión, librase a los aprisionados, que estaban detenidos en el infierno, según aquellas palabras de Zac 9,11: Tú también, por la sangre de tu alianza, compraste a los cautivos del infierno. Y en Col 2,15 se dice: Y despojando a los principados y a las potestades, los expuso intrépidamente.Tercero, para que, así como manifestó su poder en la tierra viviendo y muriendo, lo manifestase también en el infierno, visitándolo e iluminándolo. Por esto se dice en el Sal 23,7.9: Levantad, príncipes, vuestras puertas; esto es, comenta la GlosaPríncipes del infierno, apartad de vosotros el poder con que hasta ahora manteníais a los hombres en el infierno; y así, al nombre de Jesús se doble toda rodilla, no sólo en los cielos sino tambiénen los infiernos, como se dice en Flp 2,10.

A las objeciones:
1. La palabra infiernos indica el mal de pena, y no el mal de la culpa. Por eso convino que Cristo bajase a los infiernos, no como si El fuese deudor de la pena, sino para librar a los que estaban sujetos a ella.
2. La pasión de Cristo fue causa universal de la salvación de los hombres, tanto de los vivos como de los muertos. Y la causa universal se aplica a los efectos particulares por algún acto especial. Por lo cual, así como la virtud de la pasión de Cristo se aplica a los vivos por medio de los sacramentos, que nos configuran con ella, así también fue aplicada a los muertos mediante el descenso de Cristo a los infiernos. Por tal motivo se dice claramente en Zac 9,11 que sacó a los cautivos del infierno por la sangre de su alianza, esto es, por la virtud de su pasión.
3. El alma de Cristo no descendió a los infiernos con el género de movimiento con que se mueven los cuerpos, sino con la clase de movimiento con que se desplazan los ángeles, como se ha expuesto en la Primera Parte (q.53 a.1).
De dos modos se dice que algo está en un lugar. Uno, por su poder. Y, de esta manera, Cristo bajó a cualquiera de los infiernos; pero no a todos por igual. Pues, al bajar al infierno de los condenados, su eficacia se tradujo en impugnarles por su incredulidad y por su malicia. En cambio, a los que estaban encerrados en el purgatorio les dio la esperanza de alcanzar la gloria. Y a los santos Patriarcas, que estaban encerrados en el infierno solamente por el pecado original, les infundió la luz de la gloria.

De otro modo se dice que algo está presente en un lugar, por su esencia. Y de esta manera el alma de Cristo descendió solamente al lugar del infierno en que estaban retenidos los justos, a fin de visitar en su morada, con el alma, a los que interiormente había visitado por la gracia con su divinidad. Y así, estando en una parte del infierno, de algún modo hizo llegar su efecto a todas las partes del mismo, a la manera en que, habiendo padecido sólo en un lugar de la tierra, libró al mundo entero con su pasión.

Como es manifiesto por lo dicho en la Primera Parte (q.31 a.2 ad 4), el género masculino se refiere a la hipóstasis o persona; el género neutro, en cambio, corresponde a la naturaleza. Pero en la muerte de Cristo, aunque el alma se separó del cuerpo, ni uno ni otra estuvieron separados de la persona del Hijo de Dios, como arriba se ha dicho (q.50 a.2 y a.3). Y por eso, es preciso decir que, durante los tres días de la muerte de Cristo, todo Él estuvo en el sepulcro, porque toda su persona permaneció allí por medio del cuerpo que le estaba unido; y del mismo modo estuvo todo Él en el infierno, porque allí estuvo toda la persona de Cristo por razón del alma que le estaba unida; también Cristo todo él estaba en todas partes por razón de su naturaleza divina.

Así como Cristo, para asumir en sí mismo nuestras penas, quiso que su cuerpo fuera puesto en el sepulcro, así también quiso que su alma descendiese al infierno. Pero su cuerpo permaneció en el sepulcro un día entero y dos noches para que se comprobase la verdad de su muerte. Por lo que es de creer que también su alma estuviese otro tanto en el infierno, a fin de que salieran a la vez su alma del infierno y su cuerpo del sepulcro.

Como antes se ha expuesto (a.4 ad 2), Cristo, al bajar a los infiernos, obró por la virtud de su pasión. Y por la pasión de Cristo fue liberado el género humano no sólo del pecado, sino también del reato de la pena, como arriba se ha dicho (q.49 a.1 ya.3). Pero los hombres estaban sujetos por el reato de la pena de dos modos: Uno, por el pecado actual, que cada uno había cometido en su propia persona. Otro, por el pecado de toda la naturaleza humana, que pasó originalmente del primer Padre a todos, como se dice en Rom 5,12ss. Pena de este pecado es la muerte corporal y la exclusión de la vida gloriosa, como es evidente por lo que se dice en Gen 2,17 y 3,3.19.23ss: Pues Dios echó al hombre del paraíso después del pecado, a quien, antes del pecado, había amenazado con la muerte si pecaba. Y por eso, Cristo, bajando a los infiernos, por su pasión libró a los santos de ese reato, por el que estaban excluidos de la vida gloriosa, de modo que no podían ver a Dios por esencia, en lo que consiste la perfecta bienaventuranza del hombre, como se ha expuesto en la Segunda Parte (1-2 q.3 a.8). Y los santos Padres estaban detenidos en el infierno por cuanto que, a causa del pecado del primer Padre, no les estaba abierta la puerta de la vida gloriosa. Y así Cristo, descendiendo a los infiernos, libró de los mismos a los santos Padres. Precisamente esto es lo que se dice en Zac 9,11: Tú, mediante la sangre de tu alianza, sacaste a los cautivos del lago en que no había agua. Y en Col 2,15 se escribe que,despojando a los principados y a las potestades, infernales se entiende, llevándose a Isaac y Jacob con los demás justos, los hizo pasar de un lugar a otro, esto es, los condujo desde este reino de las tinieblas al cielo, como dice la Glosa allí mismo.

Como arriba queda expuesto (a.4 ad 2a.5), cuando Cristo descendió a los infiernos, obró con el poder de su pasión. Y, por eso, su descenso a los infiernos sólo resultó provechoso para los que estuvieron unidos a la pasión de Cristo por medio de la fe informada por la caridad, que quita los pecados. Pero los que estaban en el infierno de los condenados, o absolutamente no habían tenido fe en la pasión de Cristo, como los infieles; o si tuvieron fe, no se conformaron en modo alguno con la caridad de Cristo paciente. Por lo cual tampoco estaban limpios de sus pecados. Y, por este motivo, el descenso de Cristo a los infiernos no les trajo la liberación del reato de la pena infernal.

Como antes se ha expuesto (a.6), el descenso de Cristo a los infiernos sólo tuvo efecto en aquellos que, por la fe y la caridad, estaban unidos a la pasión de Cristo, por cuya virtud tenía poder liberador el descenso de Cristo a los infiernos. Pero los niños que habían muerto con el pecado original, en ningún modo habían contactado con la pasión de Cristo mediante la fe y la caridad, pues ni habían podido tener fe propia, al carecer del uso del libre albedrío, ni habían sido purificados del pecado original mediante la fe de los padres o por medio de algún sacramento de la fe. Y, por este motivo, el descenso de Cristo a los infiernos no libró de los mismos a estos niños. (FC: de ahí surge la doctrina del Limbo, para los inocentes que murieron con el pecado original, sin bautizo de sangre o de deseo)

Y además, los santos Padres fueron librados del infierno porque fueron admitidos a la gloria de la visión de Dios, a la que nadie puede llegar sino por medio de la gracia, según aquellas palabras de Rom 6,23: Gracia de Dios (es) la vida eterna. Por consiguiente, al no haber tenido la gracia los niños muertos con el pecado original, no fueron librados del infierno.

Como se ha expuesto muchas veces, el descenso de Cristo a los infiernos tuvo poder de liberar en virtud de su pasión. Pero su pasión no tuvo una virtud temporal y transitoria sino perpetua, conforme a aquellas palabras de Heb 10,14:Mediante una sola oblación perfeccionó para siempre a los santificados. Y, por este motivo, resulta evidente que la pasión de Cristo no tuvo entonces una eficacia mayor que la que tiene ahora. Y, en consecuencia, los que se encontraron en la condición que tienen ahora los que están retenidos en el purgatorio, no fueron librados del mismo por el descenso de Cristo a los infiernos. Mas si entonces se encontraban allí en unas condiciones semejantes a las que tienen los que ahora son librados del purgatorio por el poder de la pasión de Cristo, nada impide que los tales fueran librados del purgatorio por el descenso de Cristo a los infiernos.

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